El futuro no me importa, me importan sus ojos. Busco su mirada porque ahí está la inspiración necesaria para seguir. Lo único que me sostiene es su risa. Las palabras tratan de describirla y es tan difícil. Porque cada milagro tiene partes oscuras como la luna. Hay algo importante: yo amo su luz y su oscuridad, ahora lo sé. La distancia lo ordena todo. Nos muestra a fuego las prioridades. Perdemos el tiempo buscando grandes cosas y lo grande está en la cotidianeidad luminosa. Mis ojos están llenos de verde y de sol incandescente. Cada palabra que existe rellena mis pupilas. Todo está invadido de frases que vuelan. Pero todo nace desde el amor y la generosidad. Buscar verdades ha dejado de ser mi ocupación favorita. Sólo sé cuál es mi lugar.
30 de abril de 2025
Enamorada es una palabra que no alcanza VI
Las dudas a veces no existen. Mi felicidad está en tus brazos. Él no piensa lo mismo. Cree que está en otro lado. La suya, la mía. Cree que estamos ya muy lejos uno del otro. Qué es la felicidad. Yo sé lo que es. Me he encontrado con ella en varias oportunidades. He tenido que buscarla muchas veces porque no ha llegado sola. Por momentos no tuve idea a qué se refiere esa palabra. Pero siempre se encuentran claves nuevas. Pequeños momentos en que se revela en todo su esplendor. Sé que tengo la vida y es suficiente. Tengo las palabras para decir la falta que me hace su sonrisa en mi alma. Nuestro amor que era a prueba de todo. No quiero decir que todo acaba pero tal vez sí. Tal vez la muerte borre este amor de mi espíritu sediento de ese paraíso perdido.
Enamorada es una palabra que no alcanza V
Doce años después de perderme en esos ojos de varios colores todavía estoy perdida en el mismo exacto lugar. En una promesa incierta sobre la que yo construí una vida completa. Desde cero trencé todos los destinos posibles. Reuní todos los fragmentos para que tuviesen significado. Qué será vivir, me pregunté. Tenía curiosidad. Fui encontrando respuestas verosímiles. Cientos de sugerencias llegaban a mis manos. Estar en sus ojos se advertía como un sentido. Qué más hay en una vida. En ese momento había muy pocas cosas. Me aferré a ese milagro porque nunca había experimentado una dicha tan absoluta. Ya llegará todo lo demás, me dije. No me equivoqué. Fue un camino largo pero cada paso tuvo una razón. Construir una vida no se hace de cualquier manera. Me queda ahora la literatura. Yo sabía que acabaría en sus manos. Él y las palabras se mostraron siempre como el único hado posible. Te seguiré adonde sea, jamás tuve una duda.
Enamorada es una palabra que no alcanza IV
El amor es tal vez uno solo en una vida, y luego no hay redención posible a la soledad que brilla. Esta persona del espacio llegó a mi vida y yo lo seguí como se sigue a un destino inexorable. Caminé hasta encontrarlo. El pacto se selló en el umbral de la puerta de mi habitación de Barcelona. En su mirada había una promesa incierta pero inmediatamente tuve una respuesta en cuanto a mi lugar. Iré donde estés, pensé. Un momento antes en el balcón al sol intercambiamos una conversación sobre el presente de nuestra vida. De dónde aparecía este milagro. Había viajado horas en auto desde Lyon el día anterior. Era un año nuevo. Fue también el comienzo de una nueva era. La era donde yo estuve perdida en sus ojos de varios colores. Todavía estoy perdida ahí.
29 de abril de 2025
Enamorada es una palabra que no alcanza III
Sé que ya te perdí, pero tal vez no te perdí, o voy a perderte. Quisiera no haberte perdido. Quisiera encontrarte. En mar abierto encontrarte. En esa caravana recorrerlo todo como lo planeamos un día. No quiero que la certeza de tu amor en mi alma me ciegue. No quiero este amor que me rebana. Este amor que me da vida. Quisiera un canto que me dé esperanza. Te perdí, pero qué es lo que queda. Observo, sé que hay más. El presente me hace zancadillas y me lleva por pasajes sinuosos. Por parajes difuminados de flores amarillas en la colina. Sigo mariposas cerro arriba. Me interno por senderos desconocidos. Siempre me gustó explorar. Tu cuerpo, sobre todo. La suavidad de tu abrazo. Ese paraíso eterno que me dejó vacía y llena de poesía. Estoy al sol y tomo un café con tu presencia que es tan fuerte como antaño. Dejemos espacio, me dijiste. Tal vez te refieres al universo encabritado que te habita y también vive en mí. Pero yo conozco la paz. La vivo cada día. A veces no sé si tú la alcanzas. ¿Eres feliz?, te pregunté. ¿Eres feliz?, me preguntaste. Sí, te contesté, pero sé que un fragmento de mi alma te pertenece. Quédatelo, tal vez un día te haga falta. Los dos sabemos que nada sucede como previsto. Esa magia es lo que me guía. La que encontré en tu compañía.
Enamorada es una palabra que no alcanza II
Escribiría una gran pancarta en el cielo con tu nombre. En letras gigantescas anotaría: te amo. Algo que cruce el firmamento. Unas letras indelebles que lo cubran todo. Porque mi amor es eterno como las estrellas. Se estira para alcanzar cada intersticio. Mi amor es profundo como tu generosidad. No tiene final como tu ternura. Tu estadía en el mundo es sin atajos. Sin compromisos vanos. Sin dobleces e interés por ganar sin perder algo. Sabes que siempre se pierde, igual que en la literatura. Tal vez la valentía es lo que mejor te define. Tu camino ha sido auténtico como tu alma en ascuas. Has preservado tu espíritu de la oscuridad pero sin evadir aquellas verdades que nos hacen temblar. Lo fundamental, como el amor, la muerte, la vida. Las reconociste todas y decidiste subirte al barco. Porque en la orilla nunca es lo mismo. Creemos vida me dijiste, comprometámonos, volemos, recorramos el mundo. Tuviste miedo pero eso nunca te ha impedido hacer nada, porque sentirlo no es lo mismo que inmovilizarse. Lo que te define es tal vez el movimiento. Esa capacidad de embrujar un espíritu a la deriva y maravillado como es el mío. No sé lo que ocurre en mi alma al verte. No puedo explicarlo bien. Es algo cercano a la poesía completa. A los bosques bombeando el corazón hasta el clímax. Cada uno de tus gestos está grabado en mi corazón desventurado e inerme ante la belleza genuina. Comprendo muy bien con el tiempo de dónde viene la literatura: de la sensación ilimitada que me envuelve cuando estoy en presencia de tu risa.
Enamorada es una palabra que no alcanza
Enamorada es una palabra que no alcanza para lo que yo siento. Amo a este hombre salvaje que navega por la vida con decisión. A este hombre indomable que nunca abandona el navío. Que ha sabido adaptarse al movimiento de los tiempos reconociendo a quienes le han dado amor y esperanza. Amo su mirada, su sonrisa, su ternura. Su devoción al terremoto constante pero anclado en la vida. Amo su fuerza y su perseverancia. Su amor por lo vivo. Su delicadeza de los gestos. Su comprensión de lo importante. Su pasión por lo que respira. Su aura musical y encantadora. Vivo en una hipnosis constante bajo el manto de su grandeza. Yo nunca había conocido alguien así, de una convicción generosa que identifica a quien tiene al frente mientras las corrientes subterráneas se lo van llevando el tiempo completo. La corriente lo trajo hasta mí y yo descubrí algo alucinante. Enamorada es una palabra que no alcanza. Sentir el amor es lo que posibilita la vida.
27 de abril de 2025
Anclarse a la vida
Yo tuve una suerte loca, la vida me llevó a una familia hermosa: la familia de Jean. Ayer almorzamos al sol en Serpaize bajo el canto de los pájaros. La felicidad absoluta. El tiempo a veces no pasa y se queda adherido a la piel como una coraza que nos defiende. Lo que yo obtuve de esa familia es el amor que ancla a la vida. El amor desde el que se construye lo que va a llegar para la existencia. Caí en una familia generosa, en una familia inolvidable. No buscaba nada, y en un bar en Barcelona el destino se presentó para hablarme al oído y sin darme cuenta sellé un pacto con la confianza en un bosque de paraíso en el sudeste de Francia. Fui armando una existencia idéntica al canto de mi espíritu infinito. Una existencia llena de letras, de la sonrisa de Jean y de flores de colores. Admiro mucho a esas personas que me cambiaron la vida para siempre. Se dice rápido pero fueron años. Porque todo lo importante toma tiempo. Yo tuve un tiempo de tilos y de robles. De mariposas y de estanques. Mi existencia se ha transformado, pero ellxs me anclaron a la vida. Ya lo sabía pero ayer lo confirmé. La belleza se reconoce cuando es sincera. Yo compartí ayer un día de certezas: la certeza del impulso de vivir. Caminamos por el verde absoluto y vimos los pequeños robles y hayas creciendo. Sé que una parte de mi destino está unido a ese lugar maravilloso para siempre. Lo que llevo encima es el agradecimiento, la parte de las certezas que jamás sigue adelante sin considerarnos. Un ancla en la vida es la posibilidad de amar hacia adelante. De un presente sin contemplaciones y despierto a la existencia. La celebración de la vida es lo que nos eleva. El amor generoso y los sentidos abiertos a ese verde que nos enciende. Yo había pedido amor y me encontré con la vida.
23 de abril de 2025
Mis ficciones
Escribí cien libros, me estoy divorciando: observo atentamente mis ficciones. No me han abandonado, pero a veces me abandonan. Hoy es el día de los libros, 23 de abril. Los libros con ficciones dentro. Como las que llevamos en el espíritu y nos van guiando para estar ciertos de un orden que tambalea. Mis ficciones me construyeron, y me ayudaron a poner ladrillo sobre ladrillo para organizar mi casa. Estoy en ella. Gracias a dios me trajeron hasta acá. Mis ficciones me han traído hasta este momento, afortunadamente, ahora veo que eran ficciones: no importa. Porque me trajeron hasta este momento, que siento internamente como la gloria absoluta: otra ficción particularmente punzante. Pero estoy viviendo, eso es lo importante: estoy viva. Para crear nuevas ficciones, para imaginar esas nuevas ficciones que van a sostenerme hacia adelante. ¡Cuántas serán! ¡Cuán lejos van a llevarme! ¿Habrá alegría? ¿Habrá riesgo de vivir? ¿Habrá apuestas de las felicidades posibles? ¿Habrá destellos de euforia? ¿Habrá abismos? ¿Habrá maravillas? ¿Habrá sonrisas? ¿Va a explotar el pecho de emoción? ¿Habrá incertidumbre y valentía de ser una misma? Renacer de otra manera al movimiento de la vida, a su impulso y volver a encontrar una cierta forma de adhesión y de confianza, como escribe Claire Marin. Mis ficciones me han mantenido en pie y a ellas honro hoy. Tal vez encuentre otras, o vuelva sobre las mismas. Pero cómo se vuelve. ¿Siendo la misma que se fue? ¿Siendo otra? Mis ficciones me han servido y han ayudado a otrxs. Lo que yo quise fue ayudar, ayudarme, ayudarlxs. No quise cuidar a nadie, me estoy desprendiendo de lo que está bajo mi responsabilidad: mis tres plantas. Es demasiada responsabilidad. ¿Están bien hoy? ¿Qué les hace falta? Les hablo, les hablo, no sé qué más hacer. Las dejaré que sigan su camino autónomo. Me quedaré con mis ficciones. El matrimonio lo dejé ir: fui muy feliz. Ahora llueve pero ya pronto sale el sol: así son las ficciones. Lo importante es creérselas. Creérselas hasta el fondo. Hacerlo con una convicción impecable. Luego vivir la oscuridad que un día llega. Que va llegando, que luego parte. Nuestra existencia está formada de un sinfín de rupturas, como las que analiza Claire Marin en su libro, de las identidades, relaciones, caminos, salud, cordura, sentido. Acaso existir es una metamorfosis constante en sordina. El equilibro íntimo es frágil, pero cree en las ficciones y eso lo salva. Hoy es el día de las ficciones y hay que celebrarlo. Nos mantienen vivxs. La realidad nuda no tiene cuerpo. Es plana, sin relieve ni contextura. El olor de la piel es lo que me ha mantenido viva. El olor de la piel de Jean, que ahora dejo partir porque de ficciones ya basta. Feliz día del libro a todas esas ficciones que atesoramos y nos permitieron la vida.
11 de abril de 2025
The Book Machine (Libro)
¡100 libros!
The Book Machine
https://www.academia.edu/128740860/The_Book_Machine
100 libros
20 años escribiendo literatura
(2005-2025)
Fée Éditions / Intemperie Ediciones
Lyon, abril de 2025.
Libro de prosa, contiene fotografías de las portadas de los 100 libros, entre otras fotografías.
10 de abril de 2025
9 de abril de 2025
8 de abril de 2025
Prefacio a The Book Machine
Este es el libro de los 100 libros. El libro de la máquina de hacer libros. La celebración de los 100 libros, y los 20 años escribiendo literatura. El aniversario de Fée Éditions / Intemperie Ediciones. Escribir tiene algo de gesto sagrado. A través del tiempo escribir. Redactar las frases para resistir. Redactar las frases para vivir. Empecé a escribir a los 25 años en Santiago de Chile. Este año voy a cumplir 45 años en Lyon, Francia. Llevo encima 100 libros que dejé al lado del camino. Que fui posando con delicadeza mientras caminaba cerro arriba. Cada uno fue un grito, cada uno fue una carcajada, cada uno perforó un poco más lo que me impedía ver. Vi. Fui viendo. Fui intentando decir. Dije. Hice la música necesaria. La que transformara la falta de magia. Ahora de pie en medio del descampado miro alrededor, miro hacia atrás, miro hacia adelante. Existir tiene eso de cerrar y abrir constantemente. No parar de cerrar, no parar de abrir, como canta Camila Moreno. Cada libro fue abrir algo, y cerrar algo. Entrar al vendaval para luego intentar domarlo. Dar con esa forma que se escondía. Con esas ideas que resolvieran encrucijadas. Lo que yo he intentado es siempre comprender. Es siempre explorar. Organizar ese caos que muestra los dientes. Nos exigimos mucho siempre. Yo sólo quise llevar a cabo una observación atenta de la humanidad. Una observación atenta de lo que ocurría en mi alma que iba constantemente llena de asombro y de preguntas sin final. Un afán de respuestas a mi sed de belleza. A mi confianza en un mundo que puede elevarse. Que puede superarse. Siempre quise anclarme en el presente. Instalar ahí mi caravana. Quise evitar morir. Quise dar vida. Lo que siempre quise fue encender el alma atribulada. Algo se cierra hoy no hay duda. Dejo atrás dos maridos, varios amores absolutos, un país, todas las personas que partieron, todas las heridas que una vez estuvieron abiertas, a todxs aquellxs en lxs que no encontré sinceridad, las verdades que se revelaron falsas con el tiempo, o que sólo se mostraron a medias, las ideas que seguí y me destruyeron, lo mediocre que no terminó de constituirse, los sueños que perdieron forma y los fui reemplazando, lo irrelevante que me ocupó espacio, las aspiraciones que no me representan, la posibilidad de ser alguien que no soy, los atajos propuestos, la eventual indiferencia hacia un planeta que funde sus glaciares, todos los atisbos que indiquen falta de agradecimiento hacia lo que ha sido mío. Nos exigimos mucho: yo estoy tranquila. Un día todo tendrá sentido, canta Björk. Hoy es ese día. Soy la máquina que escribe libros, y escribí. Vine a eso y dije lo que tenía que decir. Por supuesto tengo más cosas que decir. No me exijo: quiero decirlas. Tengo una pasión por las palabras que me desarma. Estoy inerme ante la vida. Me he acercado a ella con humildad, con una fascinación genuina. Con una conmoción de quien se sabe desnudo hacia los designios del paraíso. He amado con fuerza, he querido modificar. Nada más que escribir me interesa. Estos 100 libros son la entrada al jardín inexplorado: lo importante toma tiempo pero llega. Ahora viene. Lo siento en mi cuerpo. Lo adivino en mi cerebro construido de la ficción real. Nos exigimos demasiado: ahora mucho más. Sólo me interesa escribir. Cada día, cada pequeño segundo, será para esas frases. Porque es ahí donde yo descifré la vida. Es importante vivir con un propósito. Vivir con fuerza. Anclarse en la valentía para que el presente se despliegue. Abrir las alas extendidas ante el risco. Lanzarse a lo desconocido como si cada día fuese un nacimiento. Con la ingenuidad de la infancia y la sabiduría de la vejez. En mi cuerpo se acoplan las voces. He disfrutado este camino como se goza un paseo en un barco secreto. En una nave espacial donde invitar a quienes te encuentran. Nunca me he escondido ni he abandonado mucho tiempo esa cabaña en medio del bosque de la soledad. Gracias a ella he podido despejar ese ruido que sonaba en mi cerebro cansado. Me quedan las palabras: jamás me han dejado sola. Me acompañan las personas sublimes que pueblan mi vida. Tengo un lugar, una identidad y una determinación que posibilita la voz y la acción. Toda la música del mundo la tengo en mí, igual que los sueños de Pessoa. Igual que él, no soy nada, nunca seré nada, no puedo querer ser nada. La literatura conlleva esa intemperie en su seno de manera congénita. Siempre se pierde, como dice Bolaño. La gente que sabía reír resistía mejor, como dice Doris Lessing. Es lo que yo quiero. Escribir y reír. No parar de reír y no parar de escribir. Cerrar y abrir. Hoy se abre. Se abre ese nuevo sueño de las grandes obras. Porque vivir es con sueños. Los sueños son innatos a la vida. Yo tengo muchos: viajar. Tengo muchas ideas de libros porque es lo único que ocupa mi espíritu creativo. Yo quise vivir, y resultó que vivir era: escribir. Ahora que sé que son lo mismo luego de 100 libros, el camino del presente y hacia delante está claro: 100 nuevos libros. He gozado profundamente, escribir para mí es disfrutar la vida. Ahora vendrá un nuevo amor de la vida, porque así lo deseo. Si no quiere llegar, peor para él, yo por mientras escribo. Lo que me salva es el agua, y los reflejos del sol en las olas. Todo, absolutamente todo lo que he hecho, ha sido porque el amor tiene una consistencia que seduce. Quisiera crear el amor. Entenderlo. Descifrarlo. Sentirlo. Estoy inerme ante el amor y la vida. 100 nuevos libros y el amor por despertarse. Cada día es un gozo. Muchas gracias.
Andréa Balart-Perrier
Lyon, 08 de abril de 2025.
7 de abril de 2025
Andrea Armendariz (Libro)
Andrea Armendariz
o
Para Andrea Armendariz,
mi madre.
Mi razón para el amor y la lucha.
Libro de prosa y poesía, contiene fotografías de aves tomadas por Andrea Armendariz, fotos de su jardín de plantas suculentas, y de su jardín y huerta, entre otras fotografías.
6 de abril de 2025
Mamá
Estamos ad portas del cumpleaños número sesenta y ocho de mi madre. Nació un 11 de abril del año 1957, no sé a qué hora exactamente. Tal vez temprano en la mañana, junto con los pájaros cantando, tal vez en la tarde, a la hora del té, tal vez tarde en la noche, con las estrellas que guían y los cometas fugaces. Nació de una mujer impresionante, Agustina Salamero Riera, mi abuela. Desde muy pequeña el sueño de mi madre fue ser Jacques Cousteau. Ella quería explorar el mundo y conocer los secretos de la flora y fauna del planeta. Terminó convirtiéndose en fotógrafa de aves salvajes y botanista de plantas suculentas. El mundo lo ha explorado, con su mirada cariñosa. Este verano austral nos llevó a todxs a observar aves, su actividad preferida. Lentes largavistas para todxs y un pequeño libro con las aves a observar. Las observamos. Es una actividad fascinante. Vimos juncos y polluelos, un sinfín de especies, y pájaros nadando y volando: era un humedal. Mi madre tiene una energía admirable, y organiza paseos para todxs. Luego nos maravillamos con su inmenso jardín de suculentas, donde hay más de cien especies, una belleza absoluta. Los momentos más felices de mi vida son en esa casa de Isla Negra junto al mar y las suculentas, y en su jardín soñado de Camino La Fuente en Santiago de Chile. Todos los días cuando estoy ahí me siento un momento en ese jardín y observo la vida, siento una inmensa paz y agradezco. Estar con mis padres es un regalo que agradezco cada día. Hay en ese jardín un gran arco de metal forjado con rosas, que mi madre hizo pensando en mí, porque sabe que es algo que me parece alucinante. Mi mamá es alguien a quien le importan los demás. Lxs escucha, lxs quiere, se ríe con ellxs, lxs ayuda. Mi mamá es alguien atenta a los detalles, y a ser una luz en la vida de las personas: lo es. Yo vivo gracias a su luz como un gran faro: me guía en todo. No hay un día en que no le pida algún consejo, le cuente cosas, nos riamos juntas, compartamos la vida, en persona cuando se puede, o a la distancia. Funciono gracias a las palabras de mi madre, que son de una sabiduría que me levanta, aunque los tiempos sean aciagos. Logramos encontrarle el lado humorístico y luminoso a todo. A veces no sé cómo, pero sí: así sucede. Tal vez la valentía es algo que se aprende: yo la aprendí de mi madre. Ella es mi razón para el amor y la lucha. Sin ella yo no sólo no habría nacido, si no que habría perdido hace mucho tiempo la motivación de habitar este planeta: ella me muestra la belleza. Cada uno de mis pasos son en su nombre. Cada uno de mis 100 libros son para agradecerle la oportunidad de la vida, el amor y el arte. Vivir es un arte: se puede vivir de manera mediocre, pero también se puede vivir con respeto por todos los seres vivos y con la frente en alto. Así es como Andrea María Armendariz Salamero ha llevado a cabo su existencia desde que llegó a habitar el espacio a la hora de los pájaros que cantaban tal vez. Tiene además 12 canarios, que siguen reproduciéndose, porque en las manos de Andrea Armendariz todo crece, todo brilla. Tiene dos nietas sublimes que adora, Agustina y Margarita, las luces de sus ojos, y que siempre nos hacen reír. Un marido con quien va caminando a la par desde hace cincuenta años, Francisco Balart, mi padre, alguien de una generosidad sin límites y se acompañan con gran amor. Tres hijos, Andrea, la mayor, yo, Francisco, y luego Felipe. Tres seres humanos que la adoran por sobre todas las cosas e intentan que sea lo más feliz posible, como se lo merece. Si tuviese que decir dos cosas que hacen que mi madre modifique mi existencia cada día: su sabiduría y su humor. He tenido suerte, y estoy consciente de esto. Nací en una familia luminosa y todo lo que he hecho ha sido gracias a ellxs: jamás estoy sola. Madre, en tu día, me reverencio ante tu vida y tu luz y honro cada segundo del tiempo que tengo contigo, cada palabra, cada carcajada, cada momento de paz y serenidad, cada revelación del milagro de estar en este planeta poblado de belleza. Por favor que sigas viviendo hasta los 110 años y cada segundo es mágico por tu estadía en mis días. Sigamos observando aves, suculentas y flores. Sigamos riéndonos de todo lo que aparece con ese sentido del humor que salva. Gracias, gracias, gracias, que siga la luz, la belleza y la vida: muy feliz cumpleaños.
5 de abril de 2025
4 de abril de 2025
3 de abril de 2025
2 de abril de 2025
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