31 de diciembre de 2020

La era de la perplejidad

Transmitiendo desde la nieve
¿Hay alguien allá afuera?
A tientas se acerca el 2021
Si no hay (más) obstáculos:
Llegará
El nuevo año es la bienvenida 
A la incertidumbre
12 pm en punto te subes a la montaña rusa
Que avanza por la mansión siniestra
Si alcanzas a abrocharte el cinturón mucho mejor
Si no pudiste cerrar la puerta del carro mucho peor
El año nos arrojó a la exposición
Nos puso en situación
Lo hicimos lo mejor que pudimos
Rellenamos papeles
Cerramos ventanas
Lloramos en silencio
En qué momento el mundo se volvió una reunión remota
A qué hora la realidad se volvió un fárrago
A duras penas el nuevo año se acerca 
Trayendo la buena nueva:
El 2021 despliega su paracaídas vacío
¡Bienvenide! ¡Busca un lugar donde caer!
¿Qué es la estabilidad?
Mira esto:
Que se mantiene sin peligro de cambiar, caer o desaparecer
Que permanece en un lugar durante mucho tiempo
Que mantiene o recupera el equilibrio.
Hubo ese tiempo
Vas redactando el manual para funar abusadores con éxito
La estabilidad tenía lados poco amigables
Vas identificando las caras de la opresión
En la era de la perplejidad nos exponemos
Aprehendemos nuestros proyectos
Descendemos la escalera hasta sentir el agua
Subimos peldaño a peldaño hasta oír el canto en carne propia
Para entender a un autor tienes que sumergirte en su mundo
Para entender a unos mundos tienes que naufragar en unos autores
Vivir en la mira es ponerse en situación
Ser escritora es volverse una con los autores y las situaciones
Escribir es exponerse
Abrir los brazos al 2021 
Mirando atentamente
Es la era de los escritores
Inténtalo tú también:
Exponte y denuncia
Este es tu año de reparación
(No es tu culpa)
(Sí entiendes, que no te engañen)
Exhíbete y denuncia
Feliz año a la inestabilidad
Vamos revisando esas instituciones
Vamos pasando revista a nuestras experiencias
Vamos por esa libertad
Con solidaridad
Vamos por esa verdad
(La ciempiés, cierra la muralla)
(Las máscaras no nos hacen mella)
Como dijo Simone de Beauvoir:
El rigor de mis planes cambiaba esta contingencia en necesidad
Porque las resistencias del mundo
Lejos de intimidarme, servían de soporte y de materia a mis proyectos 
Por mi deambular desenfrenado, obstinado
Le daba una verdad a mi gran delirio optimista.
Feliz año.

9 de diciembre de 2020

Love

Un 17 de diciembre del año 2015 la oficial del registro civil de la ciudad balneario de El Quisco de la región de Valparaíso en Chile pronunció un larguísimo discurso. Pero muy, muy largo. Entre los invitados se encontraban los folcloristas estrella del país y el fiscal metropolitano, no se podía avanzar así no más con la ceremonia, había que repasar todas las aristas de la unión. Luego de escuchar con muchísima atención, los dos incautos se aventuraron a decir, sí, quiero. Querían. Todavía quieren. Ese es el milagro y la belleza.  Luego la concurrencia compartió quesos y patés franceses, y humitas y porotos granados mirando el mar. El postre no me acuerdo, pero sí la alegría de ese día. 
Todo comenzó dos años antes de eso, un año nuevo, esos donde las personas bailaban cerca, sudaban, respiraban directamente el aire lleno de humo. No, de humo no, había que salir para fumar. De hecho, la primera conversación transcurrió en una de esas estrechas calles de Barcelona, fumando un cigarrillo. Conversación es mucho decir. La mímica transcurrió en el Carrer Nou de Zurbano muy cerca de la Plaça Reial en el Barrio Gótico de Barcelona. Hicimos nuestro mejor esfuerzo, las ganas de averiguar algo aunque fuese eran grandes. El galán desconocido debía volver a trabajar a miles de kilómetros al día siguiente, traspasar fronteras y llegar a Lyon. ¿Y luego qué? 
Unas semanas después me encontraba instalada en su casa diccionario en mano. Antes de eso, en el avión, maldiciendo, por qué, por qué, qué hago en este avión. En el camino hasta la casa casi en silencio, transpirando. Una vez en el piso, cerveza en mano, el nudo se soltó, llegaba el sol por la ventana y hasta abordamos temas difíciles. Uno de esos días me tocó en la guitarra Je l’aime à mourir de Francis Cabrel, el mundo podría haber explotado en pedazos y creo que no me habría importado. 
Las semanas entre un evento y el otro, correos, media hora en google translate para entender los correos y luego media hora para enviar un nuevo correo. La parte reading y writing fue la primera etapa. En este caso era lire y écrire. El segundo mes vino la parte reading y writing, pero live. Lire y écrire por la mensajería instantánea. Google translate a velocidad supersónica. Gran dificultad entre una etapa y la siguiente. El tercer mes lejos la fase más difícil, listening y speaking (écouter y parler), la cámara, y sonríe. Así comenzó todo, con una seguidilla de malentendidos irrelevantes y otros muy graves. Pero el asunto ya estaba andando. 
Antes de ese cigarrillo, correr con las amigas para ver los fuegos artificiales que anuncian el nuevo año, partir tarde porque habíamos preparado una magnífica cena y no alcanzar a llegar y no ver nada, perdidas cada una por su lado en Barcelona. Luego nos encontramos y yo sugerí: ya sé, vamos a un bar que conozco donde tocan música en vivo muy buena y podemos bailar. Ahí sentado en una escalera estaba, escuchando la música. Fue amor a primera vista. Un par de horas tomó que intercambiáramos palabras. Soy tímida. Pero nuestros abrigos estaban en una butaca donde estaba él y su amigo. Sonrisas, hola, vamos a fumar, algo así fue, confuso pero definitivo.  
La segunda vez que fue a Barcelona tuvo la ocurrencia de ir en moto. Era febrero. La batería dejó de funcionar en la mitad de la travesía. Había que cambiarla. No había manera de llamar. Yo esperando en el piso, mientras transcurrían los minutos y luego las horas. Murió, estuve segura, pero no quise pensar. Me puse a ver la película de la vida de Lady Di, lo que fuera para aplazar el momento de enterarme que había muerto, un mes y medio después de haberlo conocido. Nadie había tenido tan mala suerte, estaba segura. Diez de la noche una llamada: no estaba muerto. Venía. Llegó pasadas las doce convertido en hielo, pero ahí estaba. ¡No se había muerto! No lo podía creer. 
La tercera vez llegó de sorpresa, yo iba por la calle y alguien me toca la espalda, me doy vuelta para averiguar quien quería molestarme para empeorar un mal día, y ahí estaba. Fuimos a comer paella para celebrar. Las conversaciones eran fluidas a esas alturas, o al menos los malentendidos habían disminuido.
La segunda vez que yo vine se organizó así, pregunté ¿te gustaría ir a ver a Tori Amos a Paris? ¿Puedes en esa fecha? Sí. Qué bueno, porque ya compré las entradas, pero no te había querido decir, es que tenía miedo que se acabaran. Lloré todo el concierto viendo a Tori Amos, porque era demasiado, ella, ahí, en su piano, él al lado, París. Decidí que podía morir porque ya había conocido lo más alto. 
Las dosis iban aumentando progresivamente, primero vine una semana, la segunda vez diez días, la tercera vez era verano y tenía vacaciones y me quedé un mes, y así. Cada vez que tenía tiempo libre partía al idilio. El resto del tiempo trabajaba como mala de la cabeza para poder organizarme y alargar las estadías. 
La primera conversación, luego de indicarle que yo había nacido en Chile, me dice: qué bien, yo voy a ir a fin de año para allá. ¿En serio? Sí. Vamos juntos. Un año después es lo que hicimos. Antes de dirigirnos palabras pensé que era catalán. Pero luego era francés. Fue una desilusión. Creo que asociaba francés con pedante desagradable. Qué tontos son los estereotipos. 
El segundo encuentro en Barcelona recorrimos miles de pequeñas calles porque quería mostrarle no recuerdo qué, pero como soy perdida, y en un momento, mareados, decidimos parar en un bar de tapas. En un momento voy al lavabo y me doy cuenta que el lugar conectaba por un largo pasillo con el lugar donde tocaban música en vivo donde nos habíamos conocido. La coincidencia imposible. Le dije y no lo podíamos creer. Vivíamos de azar y maravilla. Como de amour y de eau fraîche, como se dice acá (de amor y de agua fresca). Bueno, también de cocina mediterránea y francesa, y vino, y música.  
Luego de casi un año a la distancia, idas y venidas, qué hacemos, si quieres vente a Francia: ahí me fui (sigo aquí). Año nuevo esa vez en un piso que alquilamos. No recuerdo haber sido tan feliz como en ese momento. El año luego demostró un sinfín de obstáculos y dificultades, pero cuando se ama, algo pasa, hecatombe tras hecatombe, pero al final: te quedas. Disfrutas. A la larga, aquí la receta (cara de palo): espacios propios. Mucho humor. Amor, amor, amor, y vibrar con la esencia del otro, sin modificar la trayectoria de la bala, dejarla flotar con libertad. Feliz 7 años mon amour. 

2 de diciembre de 2020

Invierno

El invierno se traga las palabras
Yo pensé que era el tiempo maldito
De dar vueltas en el aire
Clavar puñales a diestra y siniestra
Volver sobre decisiones cerradas
Invocar pasado y olvido
Mucho tiempo asocié
Lo brumoso al otoño 
Y la primavera con lo diáfano
¡Pero no! ¡Pero no!
Todo tenía que ver con la dispersión y el orden necesarios
Ambos exigían estar presentes
Y ante la imposibilidad del encuentro simultáneo 
Permanecía la apariencia del péndulo
Sí, a ti te hablo
Que te quedas con las estaciones que te pasan por encima
Que autorizas a la atmósfera a poseerte
Todo tenía que ver con la contradicción esencial de la escritora
El gozo del esplendor contingente y la tenacidad de la necesidad de escribir
Sí, a ti te hablo
Dispersión que posibilitas el contenido
Rigor que formas las frases
A ti te hablo
Todos los tiempos son buenos para explorar u organizar
Ambos quieren existir, pero al llegar se expulsan uno a otro
Y queda la oscilación entre un encuentro y el siguiente
Tan pocos poemas esenciales que se acercan a nuestra pluma
Ese es el invierno
Es un estado de la mente
Cuando cada profesión u oficio entra en una caja
Un estereotipo inmóvil
El invierno es estar confinado a la fuerza
Lo interesante es tu espacio
La zona intermedia
Por qué la escritora tiene que redactar una novela
La abogada desplegar normas con una cierta hostilidad vacía
La filósofa un tratado estructurado en un corsé
¡Rompan las estaciones!
¡Cesen la cuarentena!
¡Abran las fronteras!
Dejen a la dispersión y al orden pasearse a gusto
Libremente desfilar, sobre las hojas rojas, amarillas o bajo las verdes
Todos los tiempos son los tiempos
De crear
Recopilar y redactar
Y la acción puede encontrar novelas, normas y tratados teóricos
En el movimiento libre
¿Qué es el activismo?
Es amasar el presente y hornear el pastel en base a lo que esté disponible
Al alcance de la mano y el esfuerzo
Para mostrar los derechos olvidados o por formarse
No hay una definición porque el hoy es sinuoso
No hay un camino porque el trazado es múltiple e incierto
Las infinitas posibilidades de Arendt que explotan en historia conjunta
Activismo es otra manera de decir derechos humanos
De señalar el movimiento que se crea
La escritora puede ser una mecha que enciende
Tomando cuando corresponda la dispersión o el orden o la primavera o el invierno
Y las novelas, las normas y los tratados
Eliminar los cajones del armario en pos del fenómeno y del evento
Enfrentar el terreno de problemas, tareas, materiales, instrumentos y resistencias
Como quería Simone de Beauvoir, iluminar el mundo, ayudar a cambiarlo
Escribir textos en el interregno de una novela, una norma, un tratado y toda la poesía
Una escritora no conforme
Y preparar la cena
De despedida de lo que debe partir
Porque hay un tiempo para cada cosa
Y así como todas las estaciones sirven para escribir
El tiempo sirve para que todos tengan derechos en ese mismo tiempo
En un idéntico espacio
El que no entienda esto seguirá mintiendo
Y el invierno seguirá instalado
También para él porque todos somos un solo pulmón respirando
(Y no olvides fotografiar a la jerarquía que desvía tu impulso justo)
Puedes hablar del invierno de la autoridad
Insultos, golpes o miseria de tu experiencia
El año que viene habrá menos sustancias y más denuncias
Menos horas al psicólogo y más política
No vinimos al mundo a sufrir
El florecimiento y los placeres son para todos los individuos
Cualquiera sea el núcleo de ese placer y de ese florecimiento
El invierno es sólo una estación, y un buen día se termina

Y surgen las novelas, las normas, los tratados y toda la poesía
Para volver a mezclarse, relucir y (contra invierno o marea) 
APARECER.


1 de diciembre de 2020

Cumpleaños

Está el cumpleaños cercado por el confinamiento
No hay movimiento pero hay fondue bourguignonne, mille-feuille y champagne
Una nueva década que hace su entrada triunfal en un Lyon nublado y restringido
Pero hay las llamadas y los mensajes que recibí uno a uno con mucha emoción
Podrán intentar encerrarnos, pero la conexión es evidente
Podrán insistir en conductas en desuso
Ya no habrá silencio
Simone de Beauvoir se adelantó: Necesito tiempo, esfuerzos para cumplir aunque sólo sea una parte de las promesas que me he hecho: pero esto no me asusta. Nada está ganado: todo sigue siendo posible.
Preservar, como Simone: el gusto por la libertad, el amor por la vida, la curiosidad, la voluntad de escribir. 
Atreverme, como Simone: lo que siempre he querido: mirar la realidad de frente.
Decir, con ella: todas las etiquetas me disgustan: no me gusta que las personas estén catalogadas.
Exigir, como ella: entre mujeres y hombres exacta reciprocidad. 
MUCHAS GRACIAS a cada uno por el tiempo dedicado en sus llamadas y mensajes 
Para desearme un feliz cumpleaños
La fiesta tiene un ritmo distinto en compañía
Si estamos juntos hay la celebración y la fuerza
Tal vez cuarenta más en el universo florido y recitado 
La descripción de los detalles, estaciones y alegrías
VUESTROS MENSAJES anunciaron un asentamiento en la música de la época naciente
AMAR Y SENTIR
Y no olvidar los nuevos tiempos: DENUNCIA.