30 de abril de 2024
Descripción para un sitio de citas
28 de abril de 2024
Rock
No me sale el scotch
Grupo de escritoras en Lyon
23 de abril de 2024
El cómplice
16 de abril de 2024
La cita
14 de abril de 2024
La horizontalidad radical
Malograr la poca paz que tenemos es comprometer todo el porvenir del mundo, escribió Gabriela Mistral, porque la guerra, además de ser una quiebra de la humanidad y una señal de que ha fracasado nuestra cultura, es también la quema de las empresas nuestras que están a medio madurar. Pero, sobre todo, escribe Mistral, la guerra representa la liquidación del pequeño bienestar, del sorbo de dulzura, del ahorro duramente acumulado en bien de los hijos, por esto, la causa de la paz viene a ser la causa de los niños y tenemos que defenderla con una porfía terca y con todo el fuego del corazón. Amar la paz, escribe Gabriela, es sencillamente amar la Vida y amar al mundo como a un racimo de otras patrias que no hemos visto todavía y a las que hemos de ir. Pedir la Paz es lo mismo que pedir el alimento primordial: leche o pan, escribe Mistral, ella es el estado natural del ser humano, mientras que la guerra significa la torcedura de nuestra índole. La boca llena de sangre nunca pronuncia palabras de paz, escribe Elaz Ndongo Thioye. Nuestra mirada no es negra, escribe Thoiye, pero tiene sabor negro, al diablo vuestros léxicos peyorativos que nombran mi identidad, llámame negro, sólo negro al pie de la letra, porque llevo la memoria viva de mi difunto padre, que tenía en sus ojos de luz los recuerdos de los antepasados. Somos los descendientes de las mujeres de Ndeer, escribe Elaz Ndongo, estas reinas en un martes de fuego que libera, y consume las oscuras pasiones de los cuerpos de imbéciles, que nunca han alojado en la clasificación de Hombres. Caen en lo más profundo de la tierra, escribe Thoiye, la mirada de los hombres débiles y despiadados. Nuestro cuerpo es el lugar para alojar la horizontalidad radical, porque con él vamos cada día. En nuestra mirada perdida. En nuestra mirada que encuentra. En nuestra firmeza en exigir el fin de la violencia. Una firmeza amorosa que no puede cargar con más jerarquías. Nuestro territorio, nuestro sexo, nuestra especie. Es todos los territorios, todos los sexos, todas las especies. La resistencia es horizontal porque no cree en las categorías que sangran. En esas clasificaciones cuando oprimen. En esa organización impuesta que nunca nos ha representado. Que nos aniquila, desde el miedo y hacia la ciencia. Desde hoy renuncio a todo territorio, sexo o especie. No vine a esto. Vine a la dulzura del atardecer en silencio. Vine a encontrar el amor que he visto en cada mirada. Desde hoy adhiero a la horizontalidad radical porque no vine a esto. Vine a otra cosa. Vine a conocer todo el fuego del corazón. Llámame nada. Vine a amar a todo ser vivo.
Cuándo
12 de abril de 2024
El plectro
11 de abril de 2024
Origen
La nacionalidad española
10 de abril de 2024
Mi madre
9 de abril de 2024
La ópera infinita
La familia de Maïa
Le dijimos a Maïa, olvídate de él, de ahora en adelante nosotros vamos a ser tu familia. Listo, ya tienes familia. Una familia, disfuncional tal vez, sí, pero familia al fin y al cabo. En el país de destino se pueden crear cosas. Yo voy a ser la tía que manda flores y stickers de Mafalda, dijo Tori. Yo soy la abuela, por supuesto, dijo Cléo. Emma dijo, yo quiero ser el gato. Me ganó, pero bueno, opté por ser la prima adolescente vestida de barbie core. Quedó constituida “La familia de Maïa.” Para bien o para mal. Porque en el país de destino uno necesita una familia. Aunque sea inventada, aunque sean personajes, aunque sean marcianos. Aunque sean personas con sombreros como pájaros con plumas que parecen muy exagerados vestidos para el entierro del marido con dinero. Se llaman los twicely divorced bird, dijo Emma. Porque nunca se sabe cuándo los rayos de sol que llegaban se convierten en granizos que te atacan como balines del cielo perforándote el cráneo. Pero teniendo una familia de sombreros de pluma, se hace frente a todo. Teniendo una familia que tararea la introducción de Alf con teclado de los años ochenta. Todo resuelto. Cualquier contratiempo se convierte en viento. Firmamos la constitución de la sociedad: “La familia de Maïa”, sociedad limitada. Lisa, tú puedes ser la tesorera, me dijeron. ¿La tesorera? No tenemos ningún fondo. De acuerdo, guardo otra cosa. Ahí voy a pensar qué. Algo habrá. Yo puedo anotar las aventuras de la sociedad si quieren. De acuerdo, pero no inventes, me dijeron. Cuándo he inventado. La literatura es la verdad. Sigámosla a ella, dijo Emma: Mi nueva afición es encontrar pájaros que parecen dos veces divorciados. Este, dijo Tori. Bueno, ¿hay rayos de sol o granizo?, preguntó Maïa. Este tiempo nunca se decide. Nunca se serena. Parece un pájaro dos veces divorciado, dijo Cléo. Creo que tenemos que usar esos sombreros para la inauguración del departamento de Cléo, propuse. Creo que tenemos que ir al departamento de Maïa, e instalarnos nosotras, dijo Tori, hace tiempo que busco casa nueva. Me haces vivir, cantaba Freddie Mercury. Oh, eres la primera, cuando las cosas van mal, cantaba, sabes que nunca me sentiré solo, eres la única. La familia de pájaros. Después se ponía más sensible y rebuscado, siempre que este mundo es cruel conmigo, cantaba, te tengo a ti para ayudarme a perdonar. Así es la familia de marcianos y personajes. Una familia que ayuda a perdonar, cuando los pelotudos se ponen extraños. Cuando se olvidan que tratan con personas. Oh, me haces vivir. Eres mi mejor amigxs. La familia de Maïa. I really love the things that you do. You make me live. Lisa, por qué lloras, me dijeron. I’m happy at home, les dije. You make me live.
7 de abril de 2024
El antisocial
A mí, que voy recolectando consejos, sin haberlo pedido, me llegó uno por un mensaje interno, de alguien que no conozco. Observé el remitente, se indicaba Tristan Sade, y en el cuerpo del mensaje, el señor Sade me señalaba que no le gusta la calidad de mi literatura, lamentablemente, y me invita a cambiar de trabajo. No creo conocer a ningún señor Sade, me dije. Anoté en el buscador de google su nombre para ver de quién se trataba. Sólo conozco a Donatien Alphonse François de Sade, más conocido por su título de marqués de Sade. Pero este era otro Sade. No el marqués, que por lo demás falleció en 1814. Anoté entonces su nombre y apellido en el rectángulo destinado para tal efecto, y me apareció algo fascinante. El señor Tristan Sade no sólo no era un bot ni un seudónimo de alguien empecinado en hacerme cambiar de trabajo haciéndose pasar por alguien más. Además, es alguien de grandes habilidades sociales, que le gusta decirle a las personas lo bien que hacen las cosas y lo capaces que son para trabajar. En definitiva, alguien que uno quisiera tener cerca, en su lugar de trabajo, o un vecino, por ejemplo, ideal. Lo que me apareció al anotar el nombre y apellido de mi consejero desconocido es la carta que envió para renunciar a su trabajo, en el lejano lugar de Coyhaique, Chile. Esto es, desde muy lejos, perdido el señor Sade, porque eso es lo que permite la internet, el señor Sade leyó mi literatura, y estimó que era mejor que cambiara de trabajo. La carta que aparecía en un artículo de prensa que envió el señor Sade a su jefa, en la lejana ciudad de Coyhaique, en la región de Aysén en Chile, decía lo siguiente: Señora María Isabel Parada Mirando, Lamentable Directora Subrogante de la Junta Nacional de Jardines Infantiles. Región de Aysén: Junto con la necesidad incómoda de tener que dirigirme a Ud., le pido a Su Alteza y Directora Regional Subrogante de la Junta del Jardín Infantil de Su Dirección Regional (S), hacer efectiva mi renuncia a mi cargo de nana y abogado de este servicio, motivada por su intromisión inadecuada en mis decisiones como fiscal de un sumario que Su Alteza misma se molestó nombrar, la cual pido se haga efectiva a partir del 18 de octubre de este buen año. No le doy las gracias porque Su Alteza no me pagaba el sueldo sino los ciudadanos y niños de Chile, que Ud. está dispuesta a pasarse por la raja. Aprovecho la ocasión para que su lealtad con David Veliz Verga, alias “El Sombra” (otro excremento) fructifique y den a luz Hijos de Lucifer. Espero la invitación a la boda. Saludos. Tristan Sade Sandoval. Abogado. Firma. Coyhaique, a la buena luz de un 13 de octubre. Fin de la carta.
