27 de diciembre de 2025

El año de la literatura VI - IX

Creo que la literatura es una serie de vínculos enfermos. El vínculo absoluto es con ella. Tal vez lo que es incompatible con la vida es la literatura. La vida literaria es una apariencia de vida, pero sólo hay literatura en ella. Estoy sometida a las palabras como a un amante apasionado. Emancipada, pero tan esclava de las frases. Adherida a los libros sin remedio. Llevando a cabo un semblante de vida. 


VII

Se acaba el año de la literatura, viene otro. Es lo mismo, la literatura es eterna. Todos son sus años. Se va el año relleno de libros, y viene el siguiente, relleno de: libros. Contratiempos, sin duda, y libros. Una vida incompatible con la vida. Eso es lo que viene. Así es la mía. Estoy acostumbrada. Mantengo extraños vínculos que me otorgan euforia y no otra cosa. Que me otorgan amor y no otra cosa. Pero qué es el amor. Cuántas veces esta pregunta, y nada en claro. Planes y vacío. Encuentros y soledad. Vínculos que no son vínculos. Qué es un vínculo. ¿Lo que tengo con Jean? ¿Lo que tengo con Jacques? ¿Lo que tuve con Jean? ¿Lo que tuve con Jacques? Tal vez lo más importante para un escritor es quién lo inspira. Esa es la clave de los años de la literatura. 


VIII

Cuántos libros caben en un año. Cuánta euforia. Cuánto amor. Cuántos momentos de contemplar el mar, el océano. Cuánta soledad y cuántos contratiempos. Flores caben, con toda seguridad. Música, absolutamente. El año de la literatura es también el año de la música. Mi piano, ya no estoy sola. Vivo con él, y la literatura. Somos varios en esa casa del paraíso. Doris Lessing, Simone de Beauvoir, Gabriela Mistral. Estoy acompañada por lo más alto. Lo tengo todo. Pensé que iba a perderlo todo, y todo lo tengo. Conservo el edén a través de los años. En conversaciones, en recuerdos, en mi cuerpo. Nuestro tiempo compuesto por emociones confusas, pequeños torbellinos y todas esas cosas de las que realmente no podíamos hablar, pero sobre todo sellado en momentos sagrados como estos, canta New Model Army. Momentos, todo es momentos. Instantes en el tiempo, que permanecen. El año se acaba. Qué importa, vienen más libros, vienen más momentos, instantes de fuego para sentir el universo. La sensación de que los fenómenos palpitan fuerte dentro, para llevarnos a hacer nacer la creación. Está todo dentro ya. Sólo lo voy mencionando, le voy dando forma, dándole libertad para desarmarse y adquirir el compás estelar. El del firmamento celeste, los verdes bosques y el agua que corre. Todo está en mí. Cada flor que observo y con la que comparto. Cada criatura que me entrega humanidad y humildad. Somos tan pequeños y grandes. La literatura solamente se postra tras el milagro. Se inclina para entrar. Los fenómenos se habitan para describirlos. No hay pócimas mágicas que salten este camino. Sólo los fenómenos dentro entregan las palabras para introducirse en lo que modifica. Tengo grandes maestras y maestros. Me arrodillo de admiración y pido me alcance el prodigio. Voy orando, acompañada de todos esos vínculos que atesoro. Tengo tesoros y la fortuna del amor, la amistad y la gloria. Los árboles y la vida. Tengo paz. Tengo una soledad deseada, tan poblada de éxtasis y sustancial compañía. Tuve la intuición del año de la literatura, pero otra cosa es el año real y la literatura. Todo es tan real. Lo siento completo y me transforma. Cada año jamás soy la misma, y exacta. A veces no sé qué es el tiempo, porque no lo reconozco, y luego todos los cambios y metamorfosis, que me dejan fielmente en el mismo lugar. Cuando se ha soñado algo, no hay vuelta atrás. 


IX

Sólo lo mismo, y diferente, porque cuándo somos los mismos. En el año de la literatura soy otra. Los vínculos los mismos porque lo que inspira es lo que otorga la vida que no es vida. La mía es una vida de pasión. Una existencia de deseo, entusiasmo y explosión. Si no detona no hay literatura, en el clímax se escribe. En el sol arriba. En el residir la euforia reflexiva. Subir escaleras y llegar. Tu cuerpo me hizo pronunciar las palabras. Luego fue entenderlas y darles un espacio. No dejan de nacer porque mi amor tampoco. Es infinito como cada amanecer. Cada día una vida. Más flores. La belleza se aprende tarde o temprano. Se siente. Se reconoce. El año de la literatura es el año de la inmortalidad ficticia. En la ficción yo encontré una casa. Estoy afincada en ella porque es el clímax constante. El júbilo de tener un propósito que se renueva. La exaltación de llevar a cabo mi vida que no es vida, que es otra cosa. En la ficción yo encontré el sentido.   

24 de diciembre de 2025

El año de la literatura II - IV

Este es el año de la literatura. Qué es. Un destino escrito en hojas de papel. Tinta para delinear algún sentido. Sacar cosas en claro dentro del gran vértigo. Por qué escojo estos vínculos del vértigo. Qué es lo que me revelan. Cuántas veces me pierdo y me encuentro. Me pierdo por disciplina. Es necesario buscar. Me pierdo voluntariamente. Me pongo a prueba. Redacto historias en el aire. Busco situaciones que me lleven al límite para entender más. Para traspasar la barrera de la luz. Identificar todo eso del claroscuro. Tal vez simplemente elegí otra cosa. Una existencia intensa que me inspire. Una libertad que me lleve a comprender otros modos de vida. No me comparo ni compito. Sólo observo. Sólo pregunto. Amanece en esta ciudad que descansaba como un gran animal en silencio. El sol es una constante en este verano austral. Ahora sé que había el sol. Intento volver a encontrarlo una y otra vez. Nos alejamos y nos acercamos. Pero en el fondo somos lo mismo. Perderse y encontrarse. Una disciplina. El año de la literatura es el método de perderse voluntariamente. El rigor de buscar claves en libros y aventuras. Armar el rompecabezas del Gran Vértigo. Abordar sus aristas en el Año de la Literatura. Ahora entiendo por qué son 25 años. Jacques son los fragmentos del Gran Vértigo. Me ayudan a comprender. Me ayudan a amar. Todo se reúne en el Año de la Literatura. 


III

Sensualidad, todo es la sensualidad. Acariciar tu piel y recordar los límites. Acariciar tu piel y olvidar los límites. Me pierdo en ti. Me pierdo voluntariamente en tus propuestas. Me desarman. Intento nuevas maneras de rearmar el rompecabezas. 25 fragmentos que vamos organizando. Todo comenzó sintiendo tu piel. 25 años después siento tu piel. Tal vez siempre estuve perdida en esas caricias. Desde el primer día. Un hechizo implacable. Como la barrera de la luz. Como la velocidad de la luminosidad. Qué es más suave que tu piel tibia. Qué es más definitivo que tu sonrisa. 


IV

Pensé que lo había perdido todo, pero vuelvo a encontrarme. Tengo la regla de volver a encontrarme. Nunca me pierdo definitivamente. No tomemos decisiones apresuradas, le digo. No podemos perdernos definitivamente. Todo recomienza. Nunca acaba. Nunca comienza y siempre termina. Sin jamás terminar. Tal vez mi vínculo con Jacques es como la literatura, montañas rusas en movimiento. Qué es la literatura. Ir perdido para encontrarse. Saber crear el vértigo de existir. Normas de comportamiento que indiquen: extraviarse es una orden. Porque la literatura es encontrarse para saborear la creación. Sin dañar a nadie, perderlo todo. Lo que se mantiene es el amor literario, que no es lo mismo que el amor. Es un tipo particular de amor que está formado de emoción. La agitación de saber que todo se pierde. Que todo debe perderse para encontrarse. Yo te encontré y tú me encontraste. No nos separamos más porque instantáneamente comprendimos la fiebre. Era tan íntimo que nos costó tiempo ponerle palabras. Pero las hallamos. Creamos pasión para sentirnos como en casa. Nuestro hogar es el arrebato, el aturdimiento. Contigo aprendí cómo se sentiría el destino literario. Comenzó contigo. Eras la sustancia de la literatura. Por eso nos entendimos tan rápidamente. Por eso estás en el año de la literatura. En mi año de la literatura. Supiste desafiar a la existencia. Mantenerte en el borde vertiginoso. En cuanto nos dimos cuenta que habitábamos juntos se selló algo. Tomó forma el acantilado infinito. Desafiar juntos a la existencia y a la literatura. Existir como sus movimientos: perpetuos. Nos conecta un hilo, como la canción de The National. Nunca sabemos cuál será el próximo paso. 25 años de éxtasis e incertidumbre. Hay que estar bien entrenado. La euforia es una disciplina sin reglas preestablecidas. Consiste en querer llegar más allá. Donde llego cada vez que te abrazo. En tu cuerpo nacen las flores. En el mío. En nuestra desorientación y nuestra cima. Mis fragmentos viajan en tu euforia. En el baile que mueve la sustancia para que se reacomode. Cómo puede renovarse una y otra vez el asombro. No pensé que sería posible. Te descubro por primera vez, aunque te llevo dentro hace 25 años. En cada uno de mis órganos palpita tu vida. Por mis músculos se estira tu impulso de volver a hallarnos. Una y otra vez. Nos perdimos un día y volvimos a encontrarnos 25 años después en la luz absoluta. Comprendí de qué se trataba el año de la literatura. Perderme cuantas veces sea necesario para volver a encontrarme, para volver a encontrarte. 

23 de diciembre de 2025

Acostumbrada a los contratiempos XI

Se acaba el año, grandes contratiempos y muchos libros. Este año cumplí 45 años y escribí 45 libros. 12 meses de intensa literatura. Un libro a la semana más o menos, cada ocho días, en promedio. 2025: El libro de prosa “Serpaize”, La serie de prosa “Literatura”, compuesta por los libros: “Jean”, “Doris May”, “Literatura”, “Activismo”, “Escritora”, “The Book Machine”; La novela “Lisa y la intemperie feminista”, compuesta por los libros: “Lisa y la intemperie feminista”, “Virginie”, “Doris”, “Ani”, “Héloïse”, “Juliette”, “Hanna”, “Bell Gloria”, “Nora”, “Violette”, “May”, “Jane”; Los libros de prosa: “Andrea Armendariz”, “Bruno”; La novela “Lisa Barthes y la ficción”, compuesta por los libros: “Lisa Barthes y la ficción”, “Cosmos”, “Parnaso”, “Teatro”, “Mito”, “Ópera”, “Fantasía”, “Misterio”, “Viaje”; La novela “Lisa Lyon Barthes y el arte”, compuesta por los libros: “Lisa Lyon Barthes y el arte”, “Grandiosa mitología”, “Maquinaria insólita”, “Aparato complejo”, “Forma fulminante”, “Drama fascinante”, “Furioso deseo”; La novela “Lisa en el Planeta fantástico”, compuesta por los libros: “Lisa en el Planeta fantástico”, “Vitalidad animal”, “Extravagante emoción”; La novela: “Planeta fantástico”; La serie de prosa “Nunca la extrema derecha”, compuesta por los libros: “Nunca la extrema derecha”, “Jamás la cobardía fascista”, “Contra la ultra derecha”; La novela: “Lisa y el vértigo”. Escribí este año, eso está claro. El año de la literatura. 


17 de diciembre de 2025

Acostumbrada a los contratiempos V

Un día como hoy, diecisiete de diciembre, hace diez años, me casé con Jean. Un día intensamente asoleado y frente al ancho océano en Isla Negra, en Chile, con personas tan queridas. Se organizó de un día para el otro y quienes pudieron y quisieron acompañarnos, llegaron a la cita con el destino. Jean y yo estábamos radiantes e infinitamente enamorados. Fue un día inolvidable y muy feliz. Lo recuerdo con emoción. Hoy estamos separados, nos llevamos bien, y nos apoyamos si se requiere. El amor tiene eso interesante, permite otras cosas, que no son estrictamente ser pareja. Podemos reírnos, y saber que estaremos el uno para el otro si hace falta. Ser una familia se transforma y trasciende. Amo a sus hijos como si fuesen propios, y sigo con alegría sus caminos. No nos hemos divorciado porque estamos acostumbrados a los contratiempos y va uno surfeando con lo que aparezca. Sin duda siempre van apareciendo cosas. Qué aprendí en diez años. Vaya, demasiado tal vez. Respecto de mí misma, de él, de las relaciones, de los duelos, de los comienzos, de la existencia en general. Hay contratiempos: eso clarísimo. Pero el amor está por sobre eso. Creo que también aprendí eso. Surfear es un arte: anotado sobre la piel. De ahí la empatía con la condición humana. Con los seres vivos. La que Jean tiene a raudales, y creo que yo también, quizá por eso nos entendemos bien. 10 hermosísimos y a ratos difíciles años. Tal vez no cambiaría nada, y eso es ya inmenso. Estoy agradecida de esa familia de paraíso que me acogió como una más desde el primer día. Voy siempre con ellos. Los contratiempos son interrupciones en el camino para comprender un poco más. Para aprender a amar un poco más. Sacarse de encima tanta idea preconcebida con que andamos en permanencia, lo que nos ciega a veces a nuevas aristas que nos esperan de los fenómenos. La felicidad de hace diez años, modificada en aspectos, pero intacta. La belleza no cesa de resonar y reaparecer de distintos modos en el tiempo, como un eco que nos recuerda que lo que viene es bueno. Siempre mejor y más luminoso, si hemos caminado a conciencia y sin pasar por sobre los demás cuando vimos atajos posibles, en apariencia, pero embusteros en realidad. Lo que tuve fue hermoso, y lo que viene también lo será, porque hemos construido con tierra florecida. Seguimos adelante con confianza, respeto y apoyo mutuo. Queda el amor y la vida.  
 

La inauguración

Los sueños son con contratiempos. En febrero del año pasado se incendió por segunda vez la empresa que comenzara con absoluta ilusión mi padre desde cero dos años antes de que yo naciera, y que dirigen hoy, con inteligencia y amor mi padre y mis dos hermanos, Francisco y Felipe. Baños, cocinas, pisos, muros, pinturas. Ayer inauguramos el centro de distribución, vuelto a construir desde las cenizas, con inmenso e incansable trabajo de quienes la lideran y todo el equipo que trabaja en ella. Hermosas palabras de mi padre y mis hermanos, y otras personas que trabajan en CHC. Gran emoción, cortar la cinta y brindar por un sueño que sigue intacto. Un sueño que crece. Sin el trabajo, amor y compromiso de todo el equipo, y de todas las personas y empresas que apoyaron en este levantarse de diversas formas, no habría sido posible. Porque todo se trata de trabajar unidos por un país más grande. Los contratiempos son dolor y agobio, pero también aprendizajes y la noción nítida de que en grupo se puede. Celebramos con el conjunto de personas que trabajan en las oficinas e instalaciones del centro de distribución, personas venidas de distintos rincones de Latinoamérica, con entusiasmo y esperanza, y dijimos una pequeña oración impulsada por un cura venido del norte del Perú, para que la gente de CHC y esas instalaciones reconstruidas con convicción, el país y el planeta, sigan brillando con amor y unidad. Ni un paso atrás, los contratiempos son las oportunidades para el amor, el compañerismo y nuevas estrategias para llegar más lejos. Con gran emoción, toda la familia Balart Armendariz agradece infinitamente cada gesto que acompañó este proceso. ¡Gracias! ¡Seguimos!

16 de diciembre de 2025

Acostumbrada a los contratiempos II

Tengo un problema, sin embargo: no le puedo ver la cara. Ni puedo escucharlo hablar. Mi cuerpo no me lo permite, siento grandes náuseas. Un admirador del tirano: da un dolor de estómago punzante. De la misma manera que no veo videos ni películas violentas. Es el mismo reflejo de supervivencia y cuidado de la sensibilidad. Puedo leer sobre cualquier cosa, pero las imágenes y sonidos, impongo muchas limitaciones para no sucumbir. Me duele el país. Leo como a muchas personas les pasa lo mismo con este acólito del dictador. Sobreviviré sin verle la cara ni escucharlo. En cuanto a leerlo, lo que se llama ideas, no tiene, así es que no hay riesgo por ahí: no hay nada que leer. Salvo sobre descalabros que lleve a cabo, tal vez. Esos sí los voy a leer. Y siempre la voz y la acción. 

Acostumbrada a los contratiempos

Ser feminista es estar acostumbrada a los contratiempos. Los hay todo el tiempo. Grandes contratiempos, que no cesan de aparecer. Por ejemplo, la elección del domingo, y tantas otras. Mensajes y apoyos de presidentes contrarios a los derechos, ola de mierda que llega a cualquier cosa que no sea gris. Está ya una muy entrenada para los obstáculos constantes. Lo que tiene su gracia, porque entonces ya no todo te hace mella. Como volverse robot en un sentido, Frankenstein, o cualquier criatura que no se detiene en problemas. Ya se sabe de antes que no va a ser fácil. Yo leí a otras autoras y activistas, e inmediatamente me sentí cobijada y tranquila. Hay algo que no se dan cuenta tal vez quienes reman para el otro lado, donde antes había silencio, ahora hay voz. Donde antes había gaslighting impune ahora hay acción. ¡Cuán distintos son estos tiempos, aunque se parezcan! Me siento acompañada, llevando preguntas, pero invencible, aunque no sea cierto. Las ideas y la justicia ya están instaladas. Luego es la voz y la acción ad eternum, y la costumbre a los contratiempos. Pero somos muchas y con buenas ideas. Tenemos la perseverancia y la valentía. Una hermosa e inmensa red de solidaridad. La desesperanza no me alcanza, porque voy con todas ellas. TODXS.

15 de diciembre de 2025

Un país incompatible con la vida

Me fui de Chile hace trece años porque se me hacía un país incompatible con la vida. Con la mía al menos. En varias oportunidades he vuelto, para pasar tiempo con las personas que quiero que viven aquí. Con los años me pareció que iba modificándose. Es verano, aquí estoy de nuevo, y ayer presencié un fenómeno escalofriante, la elección de un partido de la extrema derecha, para gobernar el país. Observo con tristeza, y a pesar de mi optimismo tenaz, vuelvo a sentir que este es un país incompatible con la vida, para tanta gente. Pero temprano en la mañana estuve mirando publicaciones de muchas mujeres feministas, chilenas, que leo y admiro mucho, y noté que mi optimismo está intacto. Una mujer de izquierda con valores democráticos sacó muchísimos votos, lo que no es anodino en un país neoliberal como este, y con la prensa en contra, noticias falsas, mensajes de publicidad para votar en sentido contrario el mismo día en los teléfonos celulares, y cuatro veces menos de presupuesto para su candidatura que el otro candidato. Sólo queda, como siempre, reflexionar sobre lo sucedido, crear nuevas estrategias, resistir, y vivir. Igual que Jennifer Lopez, no importa adónde vaya, sé de dónde vengo. En mi caso de muchos lugares. No olvido ninguno, y sin duda las fuerzas hay que unirlas. Desde mi espacio en la distancia, pero con amor por esta patria difícil de entender, pero que me vio nacer y quiero, cuenten conmigo para trazar lo que viene, porque unidxs es como se hacen las cosas. Seguir transformando este lugar en un país compatible con la vida. 

13 de diciembre de 2025

Nunca la extrema derecha / Jamás la cobardía fascista / Contra la ultra derecha (Libros)

Nunca la extrema derecha

https://andreabalart.s3.eu-north-1.amazonaws.com/literatura/19_nunca_extrema_derecha_23-11-25.pdf

o

https://www.academia.edu/145123958/Nunca_la_extrema_derecha


Jamás la cobardía fascista

https://andreabalart.s3.eu-north-1.amazonaws.com/literatura/20_jamas_cobardia_08-12-25.pdf

o

https://www.academia.edu/145335747/Jam%C3%A1s_la_cobard%C3%ADa_fascista


Contra la ultra derecha

https://andreabalart.s3.eu-north-1.amazonaws.com/literatura/20_contra_ultra_13-12-25.pdf

o

https://www.academia.edu/145399628/Contra_la_ultra_derecha





Contra la ultra derecha (Libro)

Contra la ultra derecha

https://andreabalart.s3.eu-north-1.amazonaws.com/literatura/20_contra_ultra_13-12-25.pdf

o

https://www.academia.edu/145399628/Contra_la_ultra_derecha


Contra la ultra derecha X

Voy siempre ahogada en preguntas. Pero la democracia todas las veces. El amor a la democracia siempre. Una democracia que elige el amor. 
Escribe Guillermo Pickering: “Cuando una democracia elige el miedo:
La ultraderecha deja un campo político devastado: partidos tradicionales de derecha, centro e izquierda debilitados, deslegitimados o directamente irrelevantes; sistemas de partidos fragmentados; electorados radicalizados; una democracia exhausta.
Las democracias no mueren de golpe. No caen con estrépito ni con el ruido de los tanques que marcaron el siglo XX. Mueren de otra forma, más discreta y más peligrosa: se vacían por dentro. Eso es lo que ocurre cuando una sociedad democrática, agotada y desorientada, decide entregar el poder a la ultraderecha. No lo hace porque haya abandonado formalmente la democracia, sino porque ha dejado de creer que ella pueda protegerla.
El primer cambio no ocurre en las leyes ni en las instituciones, sino en el sentido común. Lo que antes era inaceptable comienza a parecer discutible; lo que era excepcional se vuelve cotidiano; lo que se rechazaba por razones morales se justifica ahora en nombre del orden. El lenguaje se endurece, la empatía se vuelve sospechosa y la compasión es presentada como una forma de debilidad. La política deja de ser un espacio de deliberación entre iguales y se transforma en una pedagogía del miedo.
La ultraderecha no gobierna inicialmente con decretos, sino con palabras. Redefine lo normal. Convierte el conflicto democrático –ese desacuerdo legítimo que es la esencia de la vida republicana– en una amenaza. El disenso pasa a ser deslealtad, la crítica se vuelve obstrucción, la diversidad es presentada como caos. Así, el miedo reemplaza al debate y la promesa de orden sustituye al proyecto de futuro.
Las instituciones, por su parte, no desaparecen. Siguen ahí, funcionando, pero de otra manera. Tribunales, prensa, universidades, organismos autónomos no son clausurados; son erosionados. Se los desacredita, se los coloniza, se los intimida. No hace falta censurar cuando se logra que la prudencia se vuelva autocensura. El Estado de derecho sigue existiendo, pero se vuelve selectivo: mano dura para los débiles, tolerancia para los aliados, indulgencia para los poderosos. La igualdad ante la ley se mantiene como principio formal, pero se vacía de contenido real.
La sociedad también cambia, lentamente, casi sin darse cuenta. El lazo social se debilita. La comunidad es reemplazada por identidades cerradas, por tribus morales que se miran con desconfianza. El ‘nosotros’ se estrecha. Los grupos más vulnerables –mujeres, disidencias, migrantes– no siempre son perseguidos de manera abierta, pero comienzan a vivir en alerta permanente. Dejan de sentirse ciudadanos plenos y pasan a sentirse tolerados. La ciudadanía se vuelve jerárquica.
La cultura pública se empobrece. Se ridiculiza el conocimiento experto, se desprecia la complejidad, se glorifica la solución simple y autoritaria. La política se transforma en espectáculo moral, en un relato de buenos y malos, donde la fuerza sustituye al argumento y la certeza dogmática reemplaza a la razón.
Pero el daño más profundo no está en el presente, sino en lo que viene después. Los gobiernos de ultraderecha no están concebidos para ser episodios transitorios del sistema democrático. No se preparan para alternar en el poder ni para aceptar la derrota como una regla legítima del juego. Su lógica es otra: capturar el Estado, reescribir las reglas, colonizar las instituciones y transformar su paso por el gobierno en una permanencia de hecho o en un punto de no retorno.
Cuando no logran consolidarse indefinidamente, el escenario no es la restauración del orden anterior. Lo que sigue suele ser peor. La ultraderecha deja un campo político devastado: partidos tradicionales de derecha, centro e izquierda debilitados, deslegitimados o directamente irrelevantes; sistemas de partidos fragmentados; electorados radicalizados; una democracia exhausta. En ese vacío no reaparece la moderación, sino que irrumpe una alternativa populista aún más extrema, más brutal, menos contenida, que ya no reconoce límites ni siquiera formales.
Ese es el verdadero riesgo histórico. No se trata sólo de resistir un gobierno de ultraderecha, sino de comprender que, una vez que una democracia cruza ese umbral, ya no vuelve a la misma cancha. Cambian las reglas, cambian los actores y cambia el tipo de conflicto. Lo que estaba en juego era el gobierno; lo que pasa a estar en juego es el régimen mismo”.
Por la razón y jamás la fuerza, mañana 14 de diciembre: CONTRA LA ULTRA DERECHA. 

Contra la ultra derecha IX

Voy siempre ahogada en preguntas. Otra vez retomo el mundo, como escribe Gabriela Mistral. Pude no volver y he vuelto, escribe. De nuevo hay muro a mi espalda, escribe. Pero mañana es el canto del gran océano. Que es idéntico a la poesía que modifica. La que desordena y reorganiza. Desde el fondo nace para flotar dulcemente con las olas. El mar es razón y ternura. Inmensidad y la esperanza implacable. La que aprendimos viviendo en este país. Un país con voz y rebeldía. Una patria que retoma el mundo, porque en la homogeneidad está el sino amargo. En cada paso que no es tal. En cada olvido y negación. En cada afirmación embustera y la ignorancia o indiferencia de no comprender lo que está en juego. Soñamos en grande como el azul intenso. Aprendimos en este país. Aprendimos escuchando a nuestros hermanos del sur. Sabemos que vivir es inmenso como esta agua cristalina. Esta espuma y algas contra las rocas. Hemos observado este paisaje desde tiempos inmemoriales. Sabemos que nos pertenece la creatividad impulsada por la belleza y la necesidad. 
Hoy necesitamos decir, con ternura, razón y esperanza implacable: contra la ultra derecha.

Contra la ultra derecha VII

Voy siempre ahogada en preguntas. Este es un ruego. Tenemos que hablar fuerte y claro. Mañana tenemos que decirlo. Con el espíritu del país no se juega. Frente a mí veo las aves migratorias en largas hileras sobre el océano a ras del agua volando a destino, para luego volver a la temporada siguiente. No nos detenemos nunca. Porque en el movimiento aprendimos. En la libertad y las alas batiendo. Se mantiene el picaflor gigante frente a mis ojos por sus alas que se agitan. Alcanza la alta rama el tiuque. Consigue alimento para sus crías el pequeño chercán. Se interna mar adentro el petrel. Va explorando el chincol y el peuco. Porque con las alas es posible. Con el movimiento incesante de nuestro cuerpo amoroso. Veo los delfines saltando en las olas, avanzando en grupo, jugando con la corriente. Los delfines son mamíferos sociales que interactúan entre sí, nadan juntos, se protegen mutuamente y consiguen alimento en equipo. En el horizonte un barco, y la tranquilidad de un país que cuida. 
14 de diciembre: contra la ultra derecha. 

12 de diciembre de 2025

Contra la ultra derecha VI

Voy siempre ahogada en preguntas. El rumor del océano me acuna. Los pelícanos, las gaviotas. Las olas en las rocas. Sueño sin detenerme con un Chile libre. Con un país liberado de yugos y verdugos. No vale decir cualquier cosa. Sueño con una racionalidad posible. Una que le devuelva al país lo robado. Una que no nos someta a la decadencia de la mentira y la ambición. A la tiranía del sinsentido y la crueldad. Porque todo ha tenido sentido menos la sangre. Menos la coacción de nuestro movimiento. De nuestras palabras. De nuestro arte. No tenemos nada más que nuestro espíritu inquieto. Que nuestras tradiciones y nuestras ganas de vivir en paz. De no ser objeto constante de violencia. Nuestra flora y fauna, y acordes que nos elevan. Todos los invisibles, canta Ana Tijoux. Tenemos tanta vida, canta Ana Tijoux. Somos este sur y juntamos nuestras manos, canta. Cantar nos ha salvado. Escribir versos y compartirlos para existir. Las ideas sólo pueden levantarnos, canta Ana Tijoux. Alegre rebeldía, canta. Esta es una patria que ruega, no queremos volver a morir ni desaparecer. No queremos extinguirnos ni olvidar que somos hermanos. 
Cantando, cantando: Contra la ultra derecha.

Contra la ultra derecha V

Voy siempre ahogada en preguntas. Observo el océano inmenso y su movimiento. Agradezco este litoral de poetas que me acoge. Dos picaflores gigantes frente a la ventana. En dos días vamos a decirle no a la ultra derecha. Porque a esa siempre se le dice: no. Ni África ni América latina se subastan, canta Ana Tijoux. Todos los callados, canta Ana Tijoux. Me siento llena de voz. Pero el candidato de la ultra derecha quiere callarnos. Él, calladito, voten por mí y después les voy contando. Mejor no. No nos cuentes nada. En este mismo lugar hace exactamente diez años yo dije: sí. Porque a veces decimos sí, y a veces decimos no. En ocasiones hay preguntas, y en ocasiones certezas. Al amor es: sí. A la ultra derecha es: no. No. Bajo el sol que abrasa, con el ancho océano al frente para ayudarnos a soñar: es claramente no.
14 de diciembre, protegemos lo nuestro: CONTRA LA ULTRA DERECHA.  

Contra la ultra derecha IV

Voy siempre ahogada en preguntas. Pero una claridad absoluta en algunos aspectos.
Escribe Tomás Hirsch: “Segunda vuelta: decidir entre avanzar o retroceder:
La segunda vuelta es el momento de la verdad. Es el instante en que las palabras deben convertirse en compromisos claros y en que las promesas deben medirse con la vida cotidiana de millones de chilenos y chilenas.
La primera vuelta presidencial fue un escenario de dispersión: ocho candidaturas, múltiples discursos y una ciudadanía que debió navegar entre promesas y diagnósticos diversos. Pero la segunda vuelta es distinta. Aquí no se trata de elegir entre nombres, sino entre dos proyectos de país. Como he señalado, una cosa es competir entre ocho, y otra es confrontar dos ideas de país.
Hoy, Chile enfrenta una decisión crucial: continuar el camino de ampliación de derechos y fortalecimiento democrático, o retroceder hacia un modelo que concentra privilegios y debilita lo conquistado. Y en este debate, la Pensión Garantizada Universal (PGU) se ha convertido en un símbolo de lo que está en juego.
La PGU fue creada para responder a décadas de injusticia en el sistema previsional, garantizando un piso mínimo de dignidad para las personas mayores. No es un regalo: es un derecho conquistado gracias a la presión social y la voluntad política de avanzar hacia un país más justo. Jeannette Jara ha defendido y fortalecido este derecho, impulsando su ampliación y asegurando que llegue a más beneficiarios. Su compromiso es claro: la PGU no se toca, se mejora.
Pero no es sólo la PGU lo que está en juego. La segunda vuelta también confronta visiones sobre nuestra historia reciente y el respeto irrestricto a los derechos humanos.
José Antonio Kast ha manifestado públicamente su disposición a otorgar beneficios o incluso indultos a los condenados por crímenes de lesa humanidad recluidos en Punta Peuco, argumentando razones humanitarias para quienes se encuentran enfermos o en edad avanzada.
Esta postura, lejos de ser neutra, revela una mirada complaciente hacia quienes fueron responsables de graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Frente a ello, Jeannette Jara representa la opción que asegura que la democracia se construya sobre la memoria, la justicia y la dignidad de las víctimas, reafirmando que los derechos humanos no son negociables ni pueden relativizarse bajo ningún pretexto.
La segunda vuelta nos obliga a preguntarnos sin rodeos: ¿Queremos un Chile que garantice pensiones dignas y seguridad social universal, o un Chile que entregue esos derechos al negocio privado?
¿Queremos una democracia que se construya sobre la base de derechos conquistados, o una democracia que retroceda y normalice la exclusión?
No se trata de matices. Se trata de elegir entre avanzar o retroceder. Entre un país que reconoce la dignidad de cada persona, o uno que normaliza la exclusión. Entre un proyecto que defiende lo conquistado y abre camino a nuevas transformaciones, o uno que amenaza con desmantelar lo que tanto costó construir.
La segunda vuelta es el momento de la verdad. Es el instante en que las palabras deben convertirse en compromisos claros y en que las promesas deben medirse con la vida cotidiana de millones de chilenos y chilenas. Y en esa confrontación, Jeannette Jara es la mejor opción para cuidar la democracia, defender los avances y garantizar que Chile siga siendo un país de derechos, no de privilegios.
Porque al final, votar no es sólo elegir a una persona. Es decidir qué país queremos ser. Y hoy, la decisión es entre un Chile que avanza con justicia y democracia, o un Chile que retrocede hacia la desigualdad, el miedo y la impunidad”.
14 de diciembre, sin duda alguna: CONTRA LA ULTRA DERECHA.

Contra la ultra derecha III

Voy siempre ahogada en preguntas. Pero en los momentos cruciales: una no se pierde. 
Lo importante es seguir hasta el final. Esta es una de esas ocasiones fundamentales. Para frenar a la ultra derecha. Porque un país en deuda se hace responsable. No es tiempo de nazis. Tampoco de seguidores de dictadores. Este es otro tiempo. Uno en el que ese candidato no figura para nada porque necesitamos justo todo lo contrario a eso. Ayer fue el día internacional de los derechos humanos, y el aniversario 80 del premio nobel de literatura a Gabriela Mistral. El camino está claro: los derechos humanos y la poesía. El camino de la razón y nunca la fuerza. El camino de la verdad y nunca la mentira. Hubo un debate y el candidato de la ultra derecha mintió una y otra vez. Ahora dicen que no pueden decirlo todo porque entonces estaría todo el país en las calles. Ahora calla porque requiere votos, pero no tendrá ni el menor freno en poner en práctica lo que piensa, ignorante cruel como sus ídolos. En las urnas con claridad: CONTRA LA ULTRA DERECHA. 

Contra la ultra derecha II

Voy siempre ahogada en preguntas. Levantarnos para decir ya basta, canta Ana Tijoux. 
Escribe Pedro Armendariz Cáceres: “La denuncia como acto reparador:
Hoy es segunda vez en el año que voy a declarar en un juicio penal por causas de abuso sexual hacia menores. Es parte del trabajo no remunerado de ser psicólogo.
A pesar de lo desgastante que significa un juicio, hoy es buen día, hoy por fin mi paciente puede cerrar un ciclo.
Cuando una persona revela haber sufrido abuso tenemos la responsabilidad de que ese relato no quede en la anécdota de lo dicho. Como terapeuta, en estos casos, con escuchar no basta. Además de validar y contener al paciente, que valientemente se atreve a exponer lo sucedido, es nuestra responsabilidad hacer todo lo posible por cuidar su integridad y que posteriormente se haga justicia.
Los traumas dejan huellas imborrables, no son un problema al cual le podemos entregar o construir una solución. Son muchas las emociones que atraviesan las víctimas, entre ellas, la sensación de culpa por haberse encontrado en una situación tan vulnerable (cuando evidentemente no tuvieron responsabilidad alguna).
No todas las víctimas logran denunciar los hechos en forma inmediata, la mayoría lo hacen en la medida en que le es posible. No es el trabajo de nadie juzgar los tiempos de un otro.
El temor al qué dirán, al que no te crean paraliza.
Desgraciadamente los abusos sexuales son mucho más frecuentes de lo que pensaríamos, y los abusadores no son personas desconocidas, están dentro de nuestra familia, en nuestros amigos.
Este texto es un llamado a cuidar las infancias y a denunciar los hechos, porque la justicia puede tardar y ser incluso insuficiente, pero frente a la impunidad es nuestra principal herramienta para construir una sociedad mejor”.
De qué lado están quienes nos gobiernan o quieren gobernarnos, porque sólo hay un lado posible: el de las víctimas. Lo demás te hace cómplice. 
Se va a requerir mucho más, no sólo votar contra la extrema derecha, porque sabemos la inmensa brecha que existe entre la cantidad de denuncias por violencia sexual y las cifras de condenas por estos delitos (menos de 10% terminan en condena) siendo que menos de 1% de las denuncias son falsas. 
Porque nuestros derechos retroceden en todo sentido, y la vulneración e impunidad es la regla: CONTRA LA ULTRA DERECHA.

11 de diciembre de 2025

Contra la ultra derecha

Voy siempre ahogada en preguntas. Quiero ser mejor persona. Quiero ser lo más justa posible con mis juicios. Estar desorientado es estar triste. Existir es decisiones difíciles una tras otra. Pero hay decisiones transparentes, fáciles. Por ejemplo, saber que votar por la ultra derecha es una imbecilidad, y que nunca hay que hacerlo. Los resultados están a simple vista. 
Escribe Jaime Hales, escritor y abogado: “No voto por Kast. Votar por Kast es estar dispuesto a reivindicar el oprobio de Pinochet al país, las desapariciones forzadas, los asesinatos, las prisiones arbitrarias, la persecución por las ideas, las limitaciones a la libertad de expresión en cualquiera de sus formas. 
¿Por quién votar?
Cuando manifesté mi decisión de votar por Jara, alguien me preguntó: ¿por qué no votas por Kast? Le dije que mi duda era si acaso votar nulo o por Jara y que votaría por Jara para darme la posibilidad, lejana tal vez, de que el próximo presidente de Chile no fuera Kast. Porque mi decisión no incluía considerar deseable un Presidente de la extrema derecha.
Kast representa con seriedad, con solidez, sin asomo de duda ni vacilación, la adhesión a lo que fue la dictadura derechista encabezada por Augusto Pinochet.
Él, como Kaiser, son la mejor expresión del pinochetismo, aunque hay que dejar claro que Kaiser es aún más directo y descarado.
Los que respaldaron o callaron en dictadura:
Otra persona me hizo ver que yo había votado por Mayne-Nicholls quien confesó, tal cual, después de ser duramente interpelado, haber votado a favor de Pinochet en 1988.
Un 43% de los chilenos voto por el SI a Pinochet en esa ocasión, lo que no necesariamente los hace partidarios, especialmente si no son políticos. La mayoría no eran políticos, como el caso del propio Mayne-Nicholls y no cabe ninguna duda que el tenor de su discurso dista mucho de las posturas de quienes apoyaron o justificaron –algunos incluso colaboraron activamente– las atrocidades cometidas durante la dictadura en abierta violación de los derechos de las personas. Otros tantos se arrepintieron de su relación con el régimen y, unos pocos, incluso han pedido perdón.
Sin ir más lejos, la colaboración que algunos demócrata cristianos prestaron a las acciones conspirativas o manifestaron vacilaciones durante los dos primeros años del golpe, relativizando las acciones de violencia contra la población, fue perdonada por el pueblo y hasta por la izquierda más radical, llegando quien presidió la directiva del PDC Partido Demócrata Cristiano en sus titubeos frente al tirano nada menos que a la presidencia de la República.
Los arrepentidos:
Porque, en definitiva, quien se arrepiente puede ser perdonado.
Voté por Aylwin, ciertamente, no con agrado ni convencido de sus méritos, sino con la seguridad de que entre las opciones disponibles más valía un demócrata arrepentido de sus errores, que un continuador de la tiranía impuesta al país por la fuerza de las armas.
No podemos olvidar que en materia de arrepentimientos y actos de desagravio hemos tenido ejemplos notables, siendo uno de los más claros el simple hecho de que el vocero de la dictadura desde sus primeras horas fuera el que resultó ser el encargado de prensa del primer gobierno de la concertación.
O que los más feroces críticos del modelo económico implantado por De Castro y sus sucesores, se convirtieran desde sus cargos de gobierno en entusiastas partidarios del neoliberalismo imperante y que ninguno de los gobiernos desde 1990 hasta hoy haya hecho nada serio por terminar con el sistema previsional que ha lesionado a la mayoría de los chilenos, del cual están liberados sólo los funcionarios públicos que tienen el uso exclusivo de las armas en forma legal, despreciando las propuestas de personas tan diferentes como Ximena Rincón y Ricardo Hormazábal, cuyas propuestas han sido de enorme seriedad.
Decido el voto:
Pensando en eso y en el contenido de su programa, en su actitud y en su capacidad de enfrentar la corrupción en los lugares en que ha ocupado posiciones con grave daño para sí mismo, voté por Harold Mayne-Nicholls, a quien no conozco personalmente.
Pero no puedo votar por quien relativiza los derechos humanos, como lo ha hecho Kast en su trayectoria política y en su discurso permanente.
Votar por Kast es estar dispuesto a reivindicar el oprobio de Pinochet al país, las desapariciones forzadas, los asesinatos, las prisiones arbitrarias, la persecución por las ideas, las limitaciones a la libertad de expresión en cualquiera de sus formas.
Votar por Kast es aplicar un esquema moral, económico, social y político, que redujo a Chile en sus 17 años de dominación al más bajo crecimiento económico promedio, a la desafección ética; al predominio de la violencia contra quienes pensábamos diferente; al sometimiento y la instrumentalización del ‘poder judicial’ para justificar todas sus acciones; a la generalización de formas de corrupción no sólo entre los funcionarios sino incluso en las Fuerzas Armadas y la policía uniformada; a la sumisión por terror de la Contraloría General, llegando a la abyección de nombrar como contralor a quien fue y luego volvió a ser su ministro del Interior.
Kast, apoyado por Kaiser y muchos de sus ex correligionarios de la UDI, visita a los condenados por violaciones a los derechos humanos no por el mandato cristiano de ir a ver a los presos y a los enfermos, sino porque empatiza con las razones y métodos de su actuar.
Krassnoff es sólo un símbolo. Kast mismo lo ha dicho: ‘no voy a ver a determinada persona, sino a todos’. ¿Estaba incluido en ese todos Manuel Contreras Sepúlveda, quien nunca se arrepintió de lo que hizo y dijo que si tuviera la oportunidad lo repetiría, pero ‘haciéndolo mejor’?
Kast miente en campaña:
Kast basa su campaña en la frase de que el gobierno de Boric es un gobierno fracasado. Puede ser que haya fracasado en muchas cosas. Yo no he sido partidario del actual Presidente de la República y votaré por Jara sólo para atenuar las posibilidades del triunfo de Kast.
Pero no puedo permanecer en silencio cuando el candidato del Partido Republicano falta gravemente a la verdad para imputar a su contendora y al gobierno del cual ella formó parte el origen de todos los males.
Que este gobierno hizo que se desatara la delincuencia en Chile, como dice Kast, es falso. Ya Piñera en su primera campaña hablaba que los delincuentes tenían sus días contados y los resultados de sus planes están a la vista. Han pasado 15 años y las cosas están peor que entonces.
¿Culpa de Piñera, de Bachelet, de Boric, de los diputados y senadores? Sí y no, pero hay otros responsables y la culpa de los gobiernos ha sido no meter allí sus manos con fuerza, permitiendo que los mismos de siempre sigan dirigiendo las instituciones policiales. En fin, tema para otra columna de opinión, aunque sería mejor un ensayo.
Que la mala condición de la educación es responsabilidad de este gobierno es también una mentira. Juan Antonio Guzmán Molinari, último ministro de educación de Pinochet, declaró al terminar el periodo que ellos –los gobernantes por 17 años– habían cumplido sus metas de cobertura educacional en el país, pero quedaba pendiente la tarea de la calidad de la educación en lo que no habían avanzado. ¿Culpa de Boric?
Que el país está quebrado, que la pobreza y los déficits de vivienda se deben a las políticas de este gobierno. Falso. Las estadísticas reflejan que la bolsa de comercio alcanza niveles nunca logrados; que las utilidades de las empresas sobrepasan sus máximos históricos y siguen subiendo; que el crecimiento económico, que ha sido bajo, va subiendo en un marco de inflación controlada. Sobre el déficit de vivienda, es un tema histórico que no se ha podido solucionar.
Kast acusa a Jara de proteger a un abusador –Monsalve– tema en el cual ella no tuvo nada que ver ni para bien ni para mal. Pero no sólo eso, calla Kast que cuando un caso de abuso se presentó en su ministerio, ella no dudó un segundo es despedir a ese funcionario. En mi opinión ella se apresuró, pero no hay dato alguno que permita sostener que ella protege abusos de ninguna especie. El único abuso que habría protegido es el de las AFP, al encabezar una reforma que les regala un beneficio que las hace un 60% más ricas.
Kast ataca al gobierno por los casos de corrupción. Es verdad que hay mucha corrupción en el país, pero varios de los que lo apoyan a él están en situaciones en extremo delicadas desde el punto de vista procesal, con tantas acusaciones probadas como las de partidarios del gobierno.
Ningún candidato ha señalado las medidas que tomará para poner fin a esas situaciones y a muchas otras que, por su monto inferior o porque se refieren a instituciones con fueros especiales, no llegan a ser parte de las denuncias públicas y la acción de los tribunales.
Kast ha demostrado ignorancia –para ser benevolente no decir que huye de responder– cuando se le pregunta si acaso estaría dispuesto a indultar a los condenados de Punta Peuco y responde que le gusta la ley que promueven algunos senadores para que las condenas de ciertas personas en condiciones de deterioro se cumplan en su casa. Una cosa no tiene que ver con la otra.
La derecha:
El tema no es que sea ‘derechista’, sino que a diferencia de Sebastián Piñera Echenique, él ha sido y es partidario del pinochetismo. Piñera fue opositor a la dictadura por las violaciones de los derechos humanos, como otros destacados derechistas (Jaramillo, Zepeda, Subercaseaux, Correa Letelier).
Kast fue opositor al gobierno de Piñera y se retiró de la UDI, pues la percibió como más cercana al centro, que fue la crítica que le formuló a Matthei en la campaña.
Él es más derechista: de aquellos que se sentirían cercanos a Jaime Guzmán y al sacerdote Osvaldo Lira, los que fueron partidarios del franquismo y dieron sustento ideológico a la dictadura. No olvidemos que el texto constitucional lo inspiró Guzmán, incluyendo el artículo 8º que permitía sancionar a las personas por sus ideas y el 24º transitorio que le daba poder represivo a la dictadura.
Lo que viene:
Kast elude respuestas, los contenidos de su programa se diluyen en diagnósticos y en pautas de deseos, sin señalar medidas concretas (en las que Jara sobreabunda), pero prometiendo arreglarlo todo.
Tanto Jara como Kast tienen razón en cuanto a que hay que hacer modificaciones en la administración del Estado. Dificulto que alguno de ellos tenga posibilidad de hacer estas modificaciones si acaso lo que viviremos será nuevamente un amplio campo de improvisaciones.
Las mentiras reiteradas, la propaganda desatada, los errores del gobierno y sus aliados, están permitiendo que el pinochetismo vuelva por sus fueros, bajo el amparo de ese lema que Kast invoca y que está, lamentablemente todavía, en el escudo oficial de Chile: ‘por la razón o la fuerza’. Es decir, si no tengo la razón, aplico la fuerza, pero haré igual lo que quiero.
Chile merece mucho más que eso. Es necesario construir la paz, la armonía social, el desarrollo integral de las personas.
Y para eso, Kast no sirve”.
14 de diciembre y siempre: CONTRA LA ULTRA DERECHA. 

8 de diciembre de 2025

Jamás la cobardía fascista (Libro)

Jamás la cobardía fascista

https://andreabalart.s3.eu-north-1.amazonaws.com/literatura/20_jamas_cobardia_08-12-25.pdf

o

https://www.academia.edu/145335747/Jam%C3%A1s_la_cobard%C3%ADa_fascista


Jamás la cobardía fascista V

Como en todos los países, en Chile hay muchísimos hombres denunciados por abuso sexual, y entre esos muchísimos curas. Leía ayer un comentario en relación al sobreseimiento de un cura, denunciado por varias mujeres, por prescripción, esto es, porque ha transcurrido el tiempo simplemente, que es lo que suele ocurrir en estos casos, por amnesia traumática y fenómenos así, la dificultad de denunciar, y un largo etcétera, y la justicia llega tarde. Pero ya no va a llegar tarde, porque en Chile el abuso sexual infantil es imprescriptible desde la promulgación de una ley en julio de 2019. No obstante, los hechos ocurridos con anterioridad a esa fecha aún prescriben legalmente. Estamos en ese caso. El comentario decía lo siguiente, “destruyen la vida con denuncias falsas. Para variar la Fundación para Desconfianza y los Hermosillas, y después de estar meses en los medios, cuando eres inocente tienes un ‘recuadrito’ de unos centímetros en el diario. La responsabilidad de los medios también es relevante”. Conozco bien a la persona que lo realizó porque fuimos muy amigos en la universidad. Me surgen tres interrogantes. La primera, ¿denuncias falsas? dado que es abogado, lo que doy fe porque estudiamos juntos, debiese saber que el sobreseimiento, motivado en la prescripción, no establece inocencia. La segunda, dado esto, ¿miente? ¿quiere torcer la realidad para sus lectores? La tercera, ¿le molestan las agrupaciones que persiguen a los abusadores? Pareciera que sí. La Fundación para la Confianza, la que a mí me da plena confianza, y agradezco su trabajo cada día, él la llama Desconfianza. ¿Le da desconfianza que haya esfuerzos por detener el abuso sexual? ¿Algún motivo en particular? Porque no se entiende. Esa molestia que él siente es un problema porque se trata de una cuestión gravísima, 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 7 hombres sufrió abuso sexual antes de cumplir los 18 años, lo que se traduce en más de 370 millones de víctimas en el mundo, y en Chile las causas por abuso sexual infantil aumentaron en 186% en los últimos años. Lo que indica que más que mentir sobre lo que significa el hecho de que alguien haya sido sobreseído por prescripción, habría que decir que el abuso sexual es un tema definitivamente agudo que ha incrementado, además, y preguntar muy seriamente qué se está llevando a cabo en esta materia, y afirmar que esto debe acabar, y que las políticas deben estar encaminadas a combatir esta lacra con la mayor fuerza posible. Por lo que los aliados de la extrema derecha no nos están ayudando para nada, y por supuesto la extrema derecha nos lleva a un retroceso, entre otras cosas defendiendo a criminales, y queriendo conmutar asimismo las penas a presos condenados por estos delitos. Es momento de concentrarnos en los temas importantes, y no mentir. Por lo que el voto está claro el 14 de diciembre: jamás la ultra derecha.

Jamás la cobardía fascista III y IV

III

A un secuaz del diablo uno no lo elige. Más bien vota en contra. Lo que interesa hablar aquí, además del daño físico, es el daño moral que nos inflinge esta gente. Un daño contra nuestra más profunda ética. Contra nuestra propia supervivencia. Decirle no a la ultra derecha es decir, todos queremos existir. Existe un deber moral de permitirle la existencia a los demás. Vayamos directo al punto, esta gente nos violó. ¿De nuevo? Habría que ser imbécil. Esta gente dice, a ti no te vemos, y no puedes hablar. Dicen, tú a la cocina, tú a tu país, tú a tu sexo, tú a trabajar cuarenta y cinco horas sin chistar. Dicen, cada uno su lugar, su trabajo y su espacio. Orden. ¿Cuál orden? Nadie te pregunta. Pero en definitiva, tú no te ves para nada, sólo para reprimirte. Para llevarte al orden impuesto. Un orden coherente como la locura más absoluta. Donde nadie se puede mover nunca. Quédate ahí. Callado. Penas del infierno te esperan en caso contrario. ¿Dijiste algo? No te escuchamos. Hablas muy despacio. Por qué gritas. Te vamos a tener que hacer callar. ¿Eso? Jamás. Disparan por la espalda. La asimetría absoluta y además mienten. ¡No retrocedemos! ¡Seguimos!

IV

Da como vergüenza uno de los candidatos a la presidencia de Chile. Una no sabe si está habitando una película del siglo antepasado, o tal vez una pesadilla de esas amargas. Observemos. En Chile no se puede interrumpir un embarazo conforme la legislación (por supuesto lo que no impide nada, pero las personas mueren), lo que ya es atrozmente retrógrado. Solamente si te violaron, o tu vida está en riesgo, o el embrión o feto no podrá sobrevivir. Este candidato, no contento con una legislación contraria a los derechos mínimos, quiere eliminar este pequeñísimo avance. Quiere eliminar la píldora del día siguiente también. De dónde lo sacaron a este. Quiere eliminar el matrimonio entre personas del mismo sexo, ¿en serio?, eliminar la adopción homoparental, ¿en serio?, quiere que todos los establecimientos educativos públicos dispongan de un profesor de religión, ¿en serio?, quiere abrir Oficinas de Asuntos Religiosos en todas las Intendencias y fomentar su creación en municipios, ¿en serio?, quiere que las personas utilicen métodos naturales para el control de la natalidad, como él, que tiene nueve hijos, ¿en serio? A quién le importa cómo el no controla su natalidad, que haga lo que quiera, pero qué diablos, sale de mi vida, loco de remate, qué miedo espantoso. La pareja de este candidato, propuso lo siguiente: “El sexo es verdaderamente seguro cuando no se ejerce. Cuando usted no tiene relaciones sexuales no tienes ni una posibilidad de que se quede esperando un bebé, ni que tenga enfermedades de transmisión sexual”, ¿en serio? Sí, es para la risa, a mí también me dio risa. Este candidato afirma: “Las leyes tienen que apuntar a lo que le hace mejor a la sociedad y creo que lo que le hace mejor a la sociedad es que la pareja sea heterosexual y ojalá terminen en el matrimonio, que es lo que le da más estabilidad a una situación de familia”, ¿en serio? Por supuesto para este candidato cualquier persona que no sea “mujer” u “hombre”, y además todo coincida estrictamente, el sexo, el género, todo perfecto, perfecto, vale menos que una callampa. Hay que perseguirlos. ¿En serio? Te lo prometo. Yo más lo veo a él para que vaya a predicar a una iglesia con los feligreses, que entre al sacerdocio, o lo que guste, pero ¿presidente? Es un insulto total. No se puede permitir por ningún motivo. Dónde cree que está. ¿En un retiro de religión? ¿En una salida a terreno de la parroquia? Hola, hay más gente en el país. Ojo, este candidato quiere combatir el “colapso institucional e ideológico” de la derecha del país. ¡De la derecha! Dónde está él entonces. Quiere además “impedir que se adoctrine por la fuerza a niños sobre diversas ideologías”, ¿en serio? ¿La de él qué es? Por supuesto eliminar el Ministerio de las Mujeres, el Instituto Nacional de Derechos Humanos y retirar a Chile del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, ¿en serio? Este candidato no es conservador, esa palabra es demasiado débil para esto, es conservador-conservador-conservador-conservador, como una reliquia, sólo le falta decir que quiere reestablecer la esclavitud, eliminar el voto universal y aclarar bien si todas las personas tienen alma o no, y qué hacer en caso contrario. Atención, país, este candidato no. Chile ya es infernal en muchas cosas, pero ¿más? Atención, país. Lo veo más bien en un retiro espiritual, ideal si se queda ahí, orando por todas las víctimas de sus amigos. ¿De eso se trata ser católico, o no? Orar es su opción. El poder, no. Vivir ya es difícil, ¿pero esto? Más abajo del infierno (y por supuesto que nos sigan violando, porque es como natural, ¿no?). Este candidato sí que no. Lo verdaderamente seguro es no votar por ti. Así evitamos las relaciones sexuales sin consentimiento y las enfermedades de transmisión sexual. 

7 de diciembre de 2025

Jamás la cobardía fascista II

La extrema derecha establece que las personas como yo, que pertenecemos a tres países, no existimos. Nos borran del mapa. Inventan como que el mundo es homogéneo. Para llegar al poder y robarlo todo. Son como una especie de aplanadora de la realidad. Si la entierras bajo tierra tal vez ya no cuenta. Para aplanar la realidad se requiere mentir, porque la realidad tiene relieve. La realidad es mucho más interesante de lo que ellos perciben, o quisieran. La extrema derecha es cruel como la indiferencia. Es embustera como la uniformidad. Es sobre todo muy gris y aburrida (además de criminal). Un mundo sin colores. Sin alegría ninguna. Un tipo de amor tan tergiversado que de amor no queda nada. Insultan, insultan, todo lo que les parece amenazante. El miedo, ¿a qué?, los hace atrincherarse en sus cuarteles, y desde ahí salir a disparar con metralleta toda la mierda que les sea posible (además de las bombas reales). Asimismo, ahora se esconden detrás de anónimos. Otras veces lo dicen directamente, tampoco les parece dramático. ¿No se puede pensar como troglodita? Se puede pensar lo que uno quiera, otra cosa es hacer políticas que lleven ese odio destructor encima. Esa farsa absoluta de enemigos imaginarios. ¿Nos liberan ya? Producir, producir, aplanar, hasta cuándo. ¿Hasta vendernos entre nosotros como esclavos? La cobardía fascista es lo último que se elige. Siempre se combate. No vine a este carnaval para que no tenga participantes. Me gusta la algarabía y la euforia. La celebración libre y el arte emancipado. Opresión no más, por favor. No ahora. Nunca jamás. ¿Tienen miedo porque abrimos la boca para hablar? El silencio era asesino. En Chile hay más suicidios que homicidios. La opresión tiene muchas caras. Conocí varias. Hay más. Todas esas nunca pueden llegar al poder. El candidato de ese grupo las tiene todas. Es la opresión absoluta. No se salva por ningún lado. Fascista, fanático religioso, racista supremo, elitista ignorante como nadie, sexista declarado, machista de caricatura, clasista de siglos atrás, especista como colonizador renacentista, negacionista climático máximo, algo así como extraído de un lugar gris aledaño a un campo de exterminio. No sé cómo se perfiló ese cerebro para contener tanto odio a los seres vivos en un solo ser humano. Casi una proeza. Yo más bien averiguaría cómo lo hicieron, para que el sistema educativo y social esté lo más alejado posible a eso, si queremos sobrevivir. Podemos comenzar votando contra la ultra derecha el 14 de diciembre, y luego en todas las oportunidades que se presenten. 

Jamás la cobardía fascista

Los líderes de la extrema derecha se reúnen y tiran líneas sobre cómo despedazar al mundo. Los hay en todos los países, algunos están en el poder, generando sufrimiento por doquier. Se ríen de esto. Les parece hilarante el destino de los seres humanos. Como si fuesen cosas. Piedras. Que uno lanza con el pie. Tal vez olvidaron lo que era ser humano. Lo olvidaron todo. Aquí en Chile uno de esos quiere llegar al poder para darles patadas también a las personas. Tal vez es el trato que él observó en su existencia que se le daba a la gente. Dónde habrá aprendido esas maneras de salvajes. Sin duda no en la selva. Tal vez escuchando historias de campos de exterminio. Tal vez vivió en uno. O en la casa de al lado. Pero se equivocó con nosotros. No somos un campo de exterminio. Somos un país. Orgullosos de sus bosques. Tenemos vergüenza en lo que convirtieron al país años atrás. Pero aprendemos de los errores, por lo tanto sabemos con meridiana claridad que la cobardía fascista jamás. Participo en un grupo de seiscientas cincuenta mujeres latinas en Lyon, un conjunto de personas que convive con la amenaza de la ultra derecha todo el tiempo, por todos lados. Muchos de sus familiares y amigos están en Chile. Porque nacieron ahí o porque la dictadura o la precariedad los han llevado hasta allá. Cada persona tiene sus razones, todas válidas. Entonces la ultra derecha está siempre clasificando a la gente. Les otorga un valor específico, y unos ciertos derechos. Indica quién es persona y quién es cosa para patearla. En qué momento creyeron que se trataba de feudos, que podían decidir sobre nuestros destinos, se equivocaron. Las maneras de los salvajes ya están superadas. Las que quedan, hay que detenerlas. Jamás elegirlas, porque entonces ser humano qué significa. Para qué existimos. La política tiene que fluir con el mundo, no oponerse a él. La política tiene que fluir con los seres humanos, no oponerse a ellos. Sin solidaridad no somos nada. Que se vayan ubicando los dictadores y autoritarios de todos los colores. No somos idiotas, y el amor es siempre mucho más grande. El otro es mi amigo. Evitaré su sufrimiento siempre que pueda. Cómo ser feliz si otros no lo son. Estamos perdidos en el mismo bosque. Estamos asombrados de la misma belleza. 

4 de diciembre de 2025

Vértigo V - VIII

V

No rehúyo del vértigo. No tengo adonde más ir porque siempre me acompaña. 
Voy con el terror sideral de que gobierne la ultra derecha. 
Voy con el amor sideral de la existencia de Jacques. 
Entiendo que algunos quieran elegir esa aberración: no son mujeres, ni inmigrantes, ni artistas, ni pobres, ni animales no humanos. Así construimos cómo. Porque la ultra derecha es mucho más abismante que eso. No considera a nadie. Tampoco a ti. Es crueldad pura. Desprecio y ausencia de respeto. 

VI

Quienes piensan que su vida no se ve modificada con la ultra derecha se equivocan. El infierno es real. El infierno es peligroso. Todo nos llega. Todas las aberraciones que se esparcen por el planeta nos alcanzan. Nos atrapan hasta hacernos olvidar el amor. 


VII

Qué es el vértigo. Qué es el amor. Jacques y yo nos situamos en un punto que no es amor, pero sí vértigo. Está fuera del amor, pero muy dentro del vértigo. Esos aspectos que están fuera de la racionalidad. Que pelean con ella a lo largo del camino. Algo sin contornos y sin tregua. 


VIII

En ocasiones, en países históricamente neoliberales como Chile, la política se ve separada de la vida. Pero nada está ligado de manera más íntima. A veces te alcanza en tu cuerpo mismo, en tus relaciones y en cada uno de los pasos de tu existencia. Vuelvo a este país porque lo quiero, porque su destino está ligado al mío de manera indisociable, igual que la política y la vida. Lo llevo en la piel como recuerdos imborrables que se renuevan. Por momentos no lo entiendo para nada, pero hago el esfuerzo. Quiero confiar. Con optimismo indago. Recorro. Propongo. Mis fragmentos están estacionados en este jardín de rosas. En este pequeño sendero que observo, que me lleva al agua. Hay que proteger la belleza de este paraíso. Ni eso quieren dejarnos los fascistas. Ni dignidad, ni cultura, ni vergel. Eso sí que es el vértigo. La esencia misma del vértigo. La náusea eterna. 
Pero el amor es siempre más fuerte. El respeto y la solidaridad. El cuidado del medio ambiente. De todos los seres vivos. 
¡Atención! Se amenaza la vida. 
No seas cómplice de la matanza. Porque nunca se regresa igual. Secuelas, secuelas. ¿Amnesia? Chile es a veces como un país violado que tiene amnesia traumática. Recuerda cuando todo vuelve. Los olores, los sonidos, la angustia. A los violadores se los detiene antes. No se los elije nunca jamás en las urnas. Aunque no hayas violado, comulgar con ellos te hace un cómplice de quienes penetraron a la fuerza, de quienes abusaron. 
Detener la Gran Violación es un deber. Un imperativo moral ineludible. Ética básica. Humanidad elemental. Los monstruos jamás en las urnas. Arrebatar el poder lo conocen. Vuelven a hacerlo una y otra vez. Desde todos los extremos. No es mejor un extremo que otro. La encrucijada aquí es demócratas contra populistas autoritarios, como dijo Velasco. 
No los detienes, participas a la penetración indeseada. Por el ano, la vagina, la boca, pones tus manos sobre el cuerpo de otros. Los insultos se sienten como abuso, como desprecio. La consideración es lo que modifica, como diría Rancière. 
No quiero que me violen. No quiero que me torturen. Me gusta disponer de mi cuerpo como mejor lo estime. Me aterroriza la falta de libertad. Porque ni eso saben administrar. La mentira de la libertad y la grandeza ocultando la miseria y la pequeñez. Ignorantes y sedientos de un fascismo superado. La fealdad es todo lo que conocen. Cerebros grises como piedras extintas. Cerebros pequeños y ansiosos de orden y desesperación. 
¿Vas a torturarme porque dije eso? ¿Vas a violarme? ¿Vas a matarme?
La libertad de expresión no la conoce ningún extremo. La libertad es lo único que importa. La solidaridad. 
El amor es lo único que importa. 
El Gran Vértigo es el amor que viene. El que vamos a elegir todos juntos. Como hermanos que somos. Quienes nos separan no nos merecen. 
Aquí el amor es lo que triunfa. La amistad. La vida. 

3 de diciembre de 2025

Vértigo IV

El fascismo es uniformidad y terror. 
A mí me interesa el amor. El vértigo de lo que nunca es igual, pero permanece porque la música es clara como el agua. 
El encuentro con Jacques es siempre vértigo y agitación. En definitiva, porque el amor es siempre eso, y no otra cosa. 
Aturdimiento y fiebre. Es lo que me reserva el destino cuando tengo a Jacques frente a mis ojos. Su mirada fija que me desarma completamente. Dentro de su cerebro está la intersección de todo aquello que es importante. Disfruto mucho de saber lo que contienen esos laberintos que siempre me devuelven al punto cero. 25 años no es nada. 45 años no es nada. El baile se prolonga. Sé que tenerlo frente a frente es intuir que la forma es necesaria pero grácil como una flor de primavera. Efímera como existir en la falta de equilibrio, fugaz como los fragmentos de paraíso que aprendemos a apreciar cuando todo se desvanece. Sé que la felicidad es observarlo. Comprender sus movimientos sin comprender en absoluto. 
Su perfume es mi pasión. Sus manos. Su peinado igual al de Prince. El tesoro de su existencia es algo que alabo. Me ayuda a comprender. Me ayuda a amar. 
Lo llevo bajo la piel porque lo sagrado se conserva. 

Vértigo III

Cuatro años después, de nuevo con Jacques, y la encrucijada de la ultra derecha queriendo llegar al poder. Todo vuelve, de otra manera, del mismo modo. 
Escribe Pedro Armendariz Salamero: “Kast, hijo de inmigrantes alemanes y cruel paladín tributario de la xenofobia contra latinoamericanos. 
El candidato Kast es encarado por una mujer joven en Frutillar, tierra de colonos alemanes. Ella es una inmigrante venezolana sin papeles, mamá de una niña de dos años de nacionalidad chilena, se declara partidaria del candidato de extrema derecha. Vive desde hace cinco años en Chile, trabaja.
De poco le sirve confesar su adhesión cuando le pide a Kast que, en vez de hacer campaña pregonando la expulsión inmediata y sin apelación del país, proponga la posibilidad de regularizar, de acuerdo a la legislación chilena e internacional, la situación de los extranjeros indocumentados.
Kast, luego de interrumpirla dos veces, con la cámara de TVN al frente, remarcando las palabras lentamente, aprovecha la ocasión y le responde con una sonrisita mefistofélica: ‘Nosotros vamos a estudiar todo, pero el primer mensaje que yo tengo que darle, es que es mejor que usted piense en salir antes que después, porque hoy día usted tiene sus bienes. Si no lo hace no va a alcanzar con sus bienes (sic)’.
Se ríe Kast, como lo hace Trump, ambos descendientes de emigrantes. Vivimos tiempos en que los malvados alardean de su crueldad. Quienes votan por ellos motivados por el odio y el miedo que les despierta el extranjero, puede ser que no sean conscientes de su bajeza moral.
La utilización de la xenofobia y el racismo en la campaña electoral, es un atentado grave a la conciencia moral del país, del cual son cómplices todos quienes apoyan y secundan tales propósitos y acciones.
Los que guardan silencio ante ello en los distintos ámbitos de la sociedad también cometen un acto de complicidad con la deshumanización que sufre el país.
Es necesario un pronunciamiento desde las religiones, las universidades, las organizaciones culturales y sociales. Por supuesto no importa perder votos; lo primero es no perder la conciencia libre y la dignidad ante nosotros mismos y el mundo”.
JAMÁS LA COBARDÍA FASCISTA.

Vértigo II

Lo crucial es sentir el amor. Saber que existe. 
Lo realmente crucial es nunca votar por la extrema derecha. Porque la extrema derecha mata cualquier atisbo de amor posible. La extrema derecha es el odio y la destrucción de toda vida existente. 
Pero tenemos el vértigo porque va a perder. Porque el vértigo es saber que otro mundo es posible. Tu mierda fascista no le interesa a nadie. A nadie. Somos un país con dignidad. 
No en vano hemos transitado por otros caminos realizables. Los de la sinceridad y la valentía. Ni a los debates te presentas. Te escondes porque sabes que la mierda no la quiere nadie. Así es: nadie. 
JAMÁS LA COBARDÍA FASCISTA.

Vértigo

La existencia es el vértigo total. 45 recién cumplidos y todo lo aprendido se difumina. Partir de nuevo. El camino recorrido expulsado. Estar perdido es un hábito. De mirar más de cerca. Generalmente no entiendo nada. Observo el existir con curiosidad. Me apoyo en los vínculos que me hacen florecer. Que haya una línea, algo que ligue los acontecimientos en cascada. Organizo el relato del tropel de preguntas que se acercan. Intento dar redondez al caos esparcido. Sacarle lustre a las dudas para que arrojen la cáscara. He mirado las máscaras y nunca me sentí cómoda con ellas. Te escucho hablando y sé que estás tan próximo de mi desorden. De mis intentos fallidos de canalizar el desborde. Como no comprendo en absoluto el presente me dejo guiar por la sinceridad de mis sentimientos. Vértigo es la noción de la incesante pérdida del equilibrio. La música es el itinerario absoluto. El timón para deslizarse a tientas por la falta de certezas. Pero mi núcleo me dirige para subirme al presente expuesto. Con las manos vacías voy a tu encuentro, porque ya te lo di todo. Porque no tengo secretos que vayan a tranquilizarte. Tu abrazo es lo único que me calma. Que me hace salir de mí misma para certificar que la desorientación es una rutina. Al amor se va sin brújula. Al amor se acude sin armas. Al amor se lo visita con vértigo. No hay racionalidad posible en la estrella que brilla. No hay manera de abordar la explosión con justificaciones. Eres simplemente la trama de mi vida. Donde encuentro consuelo a las nubes y los truenos. Eres el reverso creativo que me impulsa. No conozco unos pasos que me hayan conducido más directamente a cada epifanía y a cada porción de abismo. En cada una de mis tentativas de desenvolverme sin tu nombre está escondida tu sonrisa. Tu paciencia que siempre me sorprende. El baile es infinito y guarda incógnitas que no tienen salidas fáciles. Porque siempre ha sido perfecto e imposible de abarcar. Ya no peleo contra la tormenta que se desencadena. Canto bajo la lluvia porque sé que la aguja y el compás no tienen utilidad. Porque en tu movimiento hay una alerta de senderos por explorar. Las desilusiones de tantas travesías cortadas en flor me llaman la atención de que no debo esperar puertos preparados para anclar. La improvisación es la regla. El mar abierto es la consigna. Aprendí contigo a mantenerme a flote a pesar de la falta de muelles. No tengo donde llegar pero disfruto el viaje. Asumo la condena. Siempre fui de la estirpe maldita de los navegantes sin puerto. En el océano pronuncié las palabras que me han servido para asumir la estabilidad inalcanzable que me mantiene vigilante. Estoy abierta a la creatividad de encontrarte. Las dudas las conozco. La certeza de tu perfección me encabrita como una ola que quiere alcanzar la orilla. Llegar profundo al vórtice del milagro que nace en mi interior cuando tu perfume atrapa cada cavidad de mi cerebro haciéndome olvidarlo todo. Al amor se va sin expectativas. Sólo con la curiosidad de comprender las motivaciones del universo para ser tan inmenso. Sabernos perdidos y en el centro del vértigo. Siempre fuiste a la medida de mi anhelo, innumerable. Los años pasan y más grande es la sorpresa. Porque nunca comprendo nada. Sólo sé que al amor se va sin mapas. Como quien entra en un paraíso por siempre perdido. 

1 de diciembre de 2025

45

Tengo un corazón elástico, canta Sia. Yo tengo un corazón verde y asoleado como el jardín que veo por la ventana. 45 años en cada una de sus cavidades. Palpitando fuerte para alcanzar el parnaso. Este fin de semana fue la cumbre del sol y la música. El corazón adoptando formas nuevas. Porque cumplir años es repensar lo recorrido, modificar para lo que viene. Es agradecer todas esas veces que el corazón se ha estremecido con brío. Tengo el amor y las flores. Las dudas y la esperanza. A veces creí perderlo todo, pero siempre tuve la brisa que podía traer nuevas cosas. El viento meciendo el cabello y los rayos del sol en la piel. 
Estar perdido es un estado de ánimo. Es la base de mi existencia, siempre subyugada a la perplejidad y la sorpresa. Siempre presa de la expectativa de las cimas. Porque nada es a medias en mi recorrido. Me define la intensidad que crea. La sugerencia maestra para elevar al espíritu indiferente. Vengo de vuelta, los terremotos los transité. Dejé que hicieran caer todas mis estructuras. Para edificar sobre cimientos que conservaran el amor y no la miseria. Conocí los dos. Combato la miseria porque los jardines de rosas no la permiten. Mi corazón ya no es elástico. Lo desfigurado lo suelto. Me gusta la forma. La literatura es forma. Los ritos son forma. Lo real es forma. El baile es forma. 
Siento en mi cuerpo el amor. En mi cuerpo atlético de 45 años. Porque una puede describir como tenga ganas su cuerpo. El mío es grácil como una gacela. Se mueve al compás del paraíso. Contiene todas las historias del mundo. Lanza flechas con puntería de francotirador. Para llegar a las notas altas. Las que cuesta llegar. El día de mi cumpleaños vibré al ritmo de la melodía de Strauss en la ópera. De los timbales constantes. Salomé, para terminar con la cabeza de quienes nos asedian. Sólo me interesa dar con la palabra que guíe la flecha. Siempre tengo el arco preparado. Tras las ramas, como el huemul. Volando veloz como el cóndor. 
Conocí el amor. Lo llevo en mi figura sin descanso. Es lo que me hace hermosa. La sonrisa eterna que recibo de quienes me permiten la vida. Cultivo con ahínco un jardín interior donde voy encontrando tesoros. Entes sagrados que voy descubriendo y observando. En el silencio hecho de música les doy forma. Para darle exactitud al anhelo de la saeta. No me someto a lo claroscuro. Ni aspiro a la luz absoluta. El anaranjado de este atardecer estival me basta, las rosas blancas que observo por la ventana, los caminos sin descanso. El azul intenso del cielo. Despidiéndose de a poco del día que finaliza tarde en este hemisferio mágico de diciembre. Primero de diciembre y todo puede comenzar. 
45 años de literatura y ambición. El corazón del milagro lo analizo. Para entender sus zigzagueos. 45 y la magia de tener la existencia para vivirla y gozarla.