31 de diciembre de 2020

La era de la perplejidad

Transmitiendo desde la nieve
¿Hay alguien allá afuera?
A tientas se acerca el 2021
Si no hay (más) obstáculos:
Llegará
El nuevo año es la bienvenida 
A la incertidumbre
12 pm en punto te subes a la montaña rusa
Que avanza por la mansión siniestra
Si alcanzas a abrocharte el cinturón mucho mejor
Si no pudiste cerrar la puerta del carro mucho peor
El año nos arrojó a la exposición
Nos puso en situación
Lo hicimos lo mejor que pudimos
Rellenamos papeles
Cerramos ventanas
Lloramos en silencio
En qué momento el mundo se volvió una reunión remota
A qué hora la realidad se volvió un fárrago
A duras penas el nuevo año se acerca 
Trayendo la buena nueva:
El 2021 despliega su paracaídas vacío
¡Bienvenide! ¡Busca un lugar donde caer!
¿Qué es la estabilidad?
Mira esto:
Que se mantiene sin peligro de cambiar, caer o desaparecer
Que permanece en un lugar durante mucho tiempo
Que mantiene o recupera el equilibrio.
Hubo ese tiempo
Vas redactando el manual para funar abusadores con éxito
La estabilidad tenía lados poco amigables
Vas identificando las caras de la opresión
En la era de la perplejidad nos exponemos
Aprehendemos nuestros proyectos
Descendemos la escalera hasta sentir el agua
Subimos peldaño a peldaño hasta oír el canto en carne propia
Para entender a un autor tienes que sumergirte en su mundo
Para entender a unos mundos tienes que naufragar en unos autores
Vivir en la mira es ponerse en situación
Ser escritora es volverse una con los autores y las situaciones
Escribir es exponerse
Abrir los brazos al 2021 
Mirando atentamente
Es la era de los escritores
Inténtalo tú también:
Exponte y denuncia
Este es tu año de reparación
(No es tu culpa)
(Sí entiendes, que no te engañen)
Exhíbete y denuncia
Feliz año a la inestabilidad
Vamos revisando esas instituciones
Vamos pasando revista a nuestras experiencias
Vamos por esa libertad
Con solidaridad
Vamos por esa verdad
(La ciempiés, cierra la muralla)
(Las máscaras no nos hacen mella)
Como dijo Simone de Beauvoir:
El rigor de mis planes cambiaba esta contingencia en necesidad
Porque las resistencias del mundo
Lejos de intimidarme, servían de soporte y de materia a mis proyectos 
Por mi deambular desenfrenado, obstinado
Le daba una verdad a mi gran delirio optimista.
Feliz año.

9 de diciembre de 2020

Love

Un 17 de diciembre del año 2015 la oficial del registro civil de la ciudad balneario de El Quisco de la región de Valparaíso en Chile pronunció un larguísimo discurso. Pero muy, muy largo. Entre los invitados se encontraban los folcloristas estrella del país y el fiscal metropolitano, no se podía avanzar así no más con la ceremonia, había que repasar todas las aristas de la unión. Luego de escuchar con muchísima atención, los dos incautos se aventuraron a decir, sí, quiero. Querían. Todavía quieren. Ese es el milagro y la belleza.  Luego la concurrencia compartió quesos y patés franceses, y humitas y porotos granados mirando el mar. El postre no me acuerdo, pero sí la alegría de ese día. 
Todo comenzó dos años antes de eso, un año nuevo, esos donde las personas bailaban cerca, sudaban, respiraban directamente el aire lleno de humo. No, de humo no, había que salir para fumar. De hecho, la primera conversación transcurrió en una de esas estrechas calles de Barcelona, fumando un cigarrillo. Conversación es mucho decir. La mímica transcurrió en el Carrer Nou de Zurbano muy cerca de la Plaça Reial en el Barrio Gótico de Barcelona. Hicimos nuestro mejor esfuerzo, las ganas de averiguar algo aunque fuese eran grandes. El galán desconocido debía volver a trabajar a miles de kilómetros al día siguiente, traspasar fronteras y llegar a Lyon. ¿Y luego qué? 
Unas semanas después me encontraba instalada en su casa diccionario en mano. Antes de eso, en el avión, maldiciendo, por qué, por qué, qué hago en este avión. En el camino hasta la casa casi en silencio, transpirando. Una vez en el piso, cerveza en mano, el nudo se soltó, llegaba el sol por la ventana y hasta abordamos temas difíciles. Uno de esos días me tocó en la guitarra Je l’aime à mourir de Francis Cabrel, el mundo podría haber explotado en pedazos y creo que no me habría importado. 
Las semanas entre un evento y el otro, correos, media hora en google translate para entender los correos y luego media hora para enviar un nuevo correo. La parte reading y writing fue la primera etapa. En este caso era lire y écrire. El segundo mes vino la parte reading y writing, pero live. Lire y écrire por la mensajería instantánea. Google translate a velocidad supersónica. Gran dificultad entre una etapa y la siguiente. El tercer mes lejos la fase más difícil, listening y speaking (écouter y parler), la cámara, y sonríe. Así comenzó todo, con una seguidilla de malentendidos irrelevantes y otros muy graves. Pero el asunto ya estaba andando. 
Antes de ese cigarrillo, correr con las amigas para ver los fuegos artificiales que anuncian el nuevo año, partir tarde porque habíamos preparado una magnífica cena y no alcanzar a llegar y no ver nada, perdidas cada una por su lado en Barcelona. Luego nos encontramos y yo sugerí: ya sé, vamos a un bar que conozco donde tocan música en vivo muy buena y podemos bailar. Ahí sentado en una escalera estaba, escuchando la música. Fue amor a primera vista. Un par de horas tomó que intercambiáramos palabras. Soy tímida. Pero nuestros abrigos estaban en una butaca donde estaba él y su amigo. Sonrisas, hola, vamos a fumar, algo así fue, confuso pero definitivo.  
La segunda vez que fue a Barcelona tuvo la ocurrencia de ir en moto. Era febrero. La batería dejó de funcionar en la mitad de la travesía. Había que cambiarla. No había manera de llamar. Yo esperando en el piso, mientras transcurrían los minutos y luego las horas. Murió, estuve segura, pero no quise pensar. Me puse a ver la película de la vida de Lady Di, lo que fuera para aplazar el momento de enterarme que había muerto, un mes y medio después de haberlo conocido. Nadie había tenido tan mala suerte, estaba segura. Diez de la noche una llamada: no estaba muerto. Venía. Llegó pasadas las doce convertido en hielo, pero ahí estaba. ¡No se había muerto! No lo podía creer. 
La tercera vez llegó de sorpresa, yo iba por la calle y alguien me toca la espalda, me doy vuelta para averiguar quien quería molestarme para empeorar un mal día, y ahí estaba. Fuimos a comer paella para celebrar. Las conversaciones eran fluidas a esas alturas, o al menos los malentendidos habían disminuido.
La segunda vez que yo vine se organizó así, pregunté ¿te gustaría ir a ver a Tori Amos a Paris? ¿Puedes en esa fecha? Sí. Qué bueno, porque ya compré las entradas, pero no te había querido decir, es que tenía miedo que se acabaran. Lloré todo el concierto viendo a Tori Amos, porque era demasiado, ella, ahí, en su piano, él al lado, París. Decidí que podía morir porque ya había conocido lo más alto. 
Las dosis iban aumentando progresivamente, primero vine una semana, la segunda vez diez días, la tercera vez era verano y tenía vacaciones y me quedé un mes, y así. Cada vez que tenía tiempo libre partía al idilio. El resto del tiempo trabajaba como mala de la cabeza para poder organizarme y alargar las estadías. 
La primera conversación, luego de indicarle que yo había nacido en Chile, me dice: qué bien, yo voy a ir a fin de año para allá. ¿En serio? Sí. Vamos juntos. Un año después es lo que hicimos. Antes de dirigirnos palabras pensé que era catalán. Pero luego era francés. Fue una desilusión. Creo que asociaba francés con pedante desagradable. Qué tontos son los estereotipos. 
El segundo encuentro en Barcelona recorrimos miles de pequeñas calles porque quería mostrarle no recuerdo qué, pero como soy perdida, y en un momento, mareados, decidimos parar en un bar de tapas. En un momento voy al lavabo y me doy cuenta que el lugar conectaba por un largo pasillo con el lugar donde tocaban música en vivo donde nos habíamos conocido. La coincidencia imposible. Le dije y no lo podíamos creer. Vivíamos de azar y maravilla. Como de amour y de eau fraîche, como se dice acá (de amor y de agua fresca). Bueno, también de cocina mediterránea y francesa, y vino, y música.  
Luego de casi un año a la distancia, idas y venidas, qué hacemos, si quieres vente a Francia: ahí me fui (sigo aquí). Año nuevo esa vez en un piso que alquilamos. No recuerdo haber sido tan feliz como en ese momento. El año luego demostró un sinfín de obstáculos y dificultades, pero cuando se ama, algo pasa, hecatombe tras hecatombe, pero al final: te quedas. Disfrutas. A la larga, aquí la receta (cara de palo): espacios propios. Mucho humor. Amor, amor, amor, y vibrar con la esencia del otro, sin modificar la trayectoria de la bala, dejarla flotar con libertad. Feliz 7 años mon amour. 

2 de diciembre de 2020

Invierno

El invierno se traga las palabras
Yo pensé que era el tiempo maldito
De dar vueltas en el aire
Clavar puñales a diestra y siniestra
Volver sobre decisiones cerradas
Invocar pasado y olvido
Mucho tiempo asocié
Lo brumoso al otoño 
Y la primavera con lo diáfano
¡Pero no! ¡Pero no!
Todo tenía que ver con la dispersión y el orden necesarios
Ambos exigían estar presentes
Y ante la imposibilidad del encuentro simultáneo 
Permanecía la apariencia del péndulo
Sí, a ti te hablo
Que te quedas con las estaciones que te pasan por encima
Que autorizas a la atmósfera a poseerte
Todo tenía que ver con la contradicción esencial de la escritora
El gozo del esplendor contingente y la tenacidad de la necesidad de escribir
Sí, a ti te hablo
Dispersión que posibilitas el contenido
Rigor que formas las frases
A ti te hablo
Todos los tiempos son buenos para explorar u organizar
Ambos quieren existir, pero al llegar se expulsan uno a otro
Y queda la oscilación entre un encuentro y el siguiente
Tan pocos poemas esenciales que se acercan a nuestra pluma
Ese es el invierno
Es un estado de la mente
Cuando cada profesión u oficio entra en una caja
Un estereotipo inmóvil
El invierno es estar confinado a la fuerza
Lo interesante es tu espacio
La zona intermedia
Por qué la escritora tiene que redactar una novela
La abogada desplegar normas con una cierta hostilidad vacía
La filósofa un tratado estructurado en un corsé
¡Rompan las estaciones!
¡Cesen la cuarentena!
¡Abran las fronteras!
Dejen a la dispersión y al orden pasearse a gusto
Libremente desfilar, sobre las hojas rojas, amarillas o bajo las verdes
Todos los tiempos son los tiempos
De crear
Recopilar y redactar
Y la acción puede encontrar novelas, normas y tratados teóricos
En el movimiento libre
¿Qué es el activismo?
Es amasar el presente y hornear el pastel en base a lo que esté disponible
Al alcance de la mano y el esfuerzo
Para mostrar los derechos olvidados o por formarse
No hay una definición porque el hoy es sinuoso
No hay un camino porque el trazado es múltiple e incierto
Las infinitas posibilidades de Arendt que explotan en historia conjunta
Activismo es otra manera de decir derechos humanos
De señalar el movimiento que se crea
La escritora puede ser una mecha que enciende
Tomando cuando corresponda la dispersión o el orden o la primavera o el invierno
Y las novelas, las normas y los tratados
Eliminar los cajones del armario en pos del fenómeno y del evento
Enfrentar el terreno de problemas, tareas, materiales, instrumentos y resistencias
Como quería Simone de Beauvoir, iluminar el mundo, ayudar a cambiarlo
Escribir textos en el interregno de una novela, una norma, un tratado y toda la poesía
Una escritora no conforme
Y preparar la cena
De despedida de lo que debe partir
Porque hay un tiempo para cada cosa
Y así como todas las estaciones sirven para escribir
El tiempo sirve para que todos tengan derechos en ese mismo tiempo
En un idéntico espacio
El que no entienda esto seguirá mintiendo
Y el invierno seguirá instalado
También para él porque todos somos un solo pulmón respirando
(Y no olvides fotografiar a la jerarquía que desvía tu impulso justo)
Puedes hablar del invierno de la autoridad
Insultos, golpes o miseria de tu experiencia
El año que viene habrá menos sustancias y más denuncias
Menos horas al psicólogo y más política
No vinimos al mundo a sufrir
El florecimiento y los placeres son para todos los individuos
Cualquiera sea el núcleo de ese placer y de ese florecimiento
El invierno es sólo una estación, y un buen día se termina

Y surgen las novelas, las normas, los tratados y toda la poesía
Para volver a mezclarse, relucir y (contra invierno o marea) 
APARECER.


1 de diciembre de 2020

Cumpleaños

Está el cumpleaños cercado por el confinamiento
No hay movimiento pero hay fondue bourguignonne, mille-feuille y champagne
Una nueva década que hace su entrada triunfal en un Lyon nublado y restringido
Pero hay las llamadas y los mensajes que recibí uno a uno con mucha emoción
Podrán intentar encerrarnos, pero la conexión es evidente
Podrán insistir en conductas en desuso
Ya no habrá silencio
Simone de Beauvoir se adelantó: Necesito tiempo, esfuerzos para cumplir aunque sólo sea una parte de las promesas que me he hecho: pero esto no me asusta. Nada está ganado: todo sigue siendo posible.
Preservar, como Simone: el gusto por la libertad, el amor por la vida, la curiosidad, la voluntad de escribir. 
Atreverme, como Simone: lo que siempre he querido: mirar la realidad de frente.
Decir, con ella: todas las etiquetas me disgustan: no me gusta que las personas estén catalogadas.
Exigir, como ella: entre mujeres y hombres exacta reciprocidad. 
MUCHAS GRACIAS a cada uno por el tiempo dedicado en sus llamadas y mensajes 
Para desearme un feliz cumpleaños
La fiesta tiene un ritmo distinto en compañía
Si estamos juntos hay la celebración y la fuerza
Tal vez cuarenta más en el universo florido y recitado 
La descripción de los detalles, estaciones y alegrías
VUESTROS MENSAJES anunciaron un asentamiento en la música de la época naciente
AMAR Y SENTIR
Y no olvidar los nuevos tiempos: DENUNCIA.

17 de noviembre de 2020

40 años

Nací el día 29 de noviembre de 1980 en Santiago de Chile. Hace 40 años. Me inscribieron de la siguiente manera: Andrea Francisca Balart Armendariz. Mi papá exclamó, es tan chiquitita y rica parece una galletita, pero como siempre habla en inglés, dijo, una cookie. Así es que así quedé bautizada: Cuqui. Hasta el día de hoy me dicen así, familiares y amigos ligados a la infancia. Mi madre en realidad quería llamarme Paloma, pero una canción que estaba de moda en ese momento fue causa de mofa por parte de mis tíos y a último momento el tema quedó zanjado: se va a llamar Andrea, igual que su madre. Ella se llama así por un personaje de una novela de Alexandre Dumas, libro que mi abuela estaba leyendo mientras transcurría su embarazo. Así es que nos remontamos a Francia, desde donde estoy escribiendo ahora, exactamente en el distrito 9 de la ciudad de Lyon, Región de Auvergne-Rhône-Alpes, en la calle Tissot, frente al teatro de vanguardia Nouvelle Génération. Un magnífico edificio, junto a otro de 1884.
En mis cumpleaños había siempre mucho sol y una piscina de plástico llena de niños gritones, hasta que un día, comenzó a haber mucha nieve, el día más frío del año. ¡Un año fuimos a la Côte d’Azur y estaba nevado hasta el mar! Pasé a estar siempre muy abrigada para mis celebraciones de cumpleaños. Aspectos que uno no considera al cambiarse de hemisferio. 
Este año observo desde mi ventana confinada el viento soplar con mucha fuerza, y los días que se ponen cada vez más fríos. No habrá paseo esta vez, pero los 40 años van a llegar de todas maneras. 
¡Qué es lo que me queda, qué es lo que me queda! después de 40 años. Sobre todo, el humor. Se me ha aferrado firme, y ya no me suelta. Me acompaña al pie del cañón sin moverse ni un ápice. Cambié de país, de profesión, de marido, cambié algunas batallas e incorporé varias autoras y autores a mi lista de predilectos. El pequeño refrigerador que tengo dejó de funcionar, por lo que tengo las pocas cosas que había dentro en el alféizar de la ventana porque ahí hace más frío que en el interior del aparato, así es que también lo voy a tener que cambiar. Al menos antes de la primavera. 
Religión y partido político no he tenido nunca así es que no tuve la oportunidad de cambiarlos. Mi gusto por la caminata y el agua siguen intactos. Mi amor por los libros quizá ha crecido, si es eso posible. La fondue savoyarde y el queso saint-félicien siguen siendo mis comidas favoritas desde el primer momento que pisé este terruño donde volví a nacer. Los artistas que me hacen volar con su música y sus películas se han sumado al baile donde siguen indemnes los que me han acompañado por años y años. 
Mi paciencia para los miserables y los manipuladores, por el contrario, se acabó completamente. No pierdo el tiempo. Pero siempre, siempre, pesquisando el lado gracioso, o grotesco, como diría Gustave Flaubert. Y mis amigas están siempre ahí para avivar la broma precisa, el comentario perfecto, eso no cambia, siempre que la ocasión se presenta. Y el asunto funciona así: un-dos-tres por mí y por todas mis compañeras. Como aquel juego con el que me divertí tantas veces en mi infancia, y en el que, como en el pasar insistente de cuarenta primaveras, a veces perdía y a veces ganaba, pero siempre corriendo firme para intentar llegar a la meta. 
Pienso que el humor tiene que ver con la humildad. Y ambos tienen que ver con las transformaciones y los cambios. Como dijera Agrado en aquella fantástica película de Almodóvar: una es más auténtica cuánto más se parece a lo que ha soñado de sí misma. 
Y eso implica en muchos casos, cambiar, transformar lo inauténtico o acoger lo nuevo que invitamos a medida que vamos observando más en detalle. Y como dijo Clifford Stern en Crimes and Misdemeanors de Woody Allen: No escuches lo que te dicen tus profesores, ¿sabes? No prestes atención. Solo mira cómo se ven y así sabrás cómo será realmente la vida. O como dijo Sandy Bates en Stardust Memories de Allen: Creo que ninguna relación se basa ni en el compromiso ni en la madurez ni en la perfección ni en nada de eso. Realmente se basa en la suerte. A la gente no le gusta reconocer eso porque significa una pérdida de control. Pero realmente tienes que tener suerte.
Cambiar es trascender, y la trascendencia también me pertenece, y no sólo la inmanencia, como a las mujeres antes, como tan bien nos explica Simone de Beauvoir. El segundo sexo, además de ser un libro que describe perfectamente todas las aristas posibles de ser mujer, es un gran tratado de humor negro. Simone, en el fondo, es una gran bromista muerta de risa, aunque no lo parezca. Quien no pueda identificar esto se pierde una dimensión invaluable del libro. Por eso me gusta también Roberto Bolaño, porque sus libros son tratados de humor negro. Y Cortázar explota mis sesos con sus frases hilarantes. Flaubert exagera hasta que puede uno advertir que todo se trata de una gran mofa. La belleza y el humor son dos cosas separadas, y cuando van juntas, el resultado es insuperable. 
A los 40 años la línea recta de la declinación comienza a desafiarte, pero una vez más el humor se planta firme para salir adelante. Simone en su tratado del humor negro nos indica lo siguiente: el horror de la degradación que arrastra toda vida en devenir suscita en algunas mujeres frías o frustradas horror por la vida misma: tratan de conservarse como otros conservan los muebles o las mermeladas; esta obstinación negativa las hace enemigas de su propia existencia y hostiles a los demás: las buenas comidas deforman la línea, el vino estropea el cutis, sonreír demasiado provoca arrugas, el sol marchita la piel, el descanso abotarga, el trabajo desgasta, el amor produce ojeras, los besos encienden las mejillas, la caricias deforman los senos, el amor agosta la carne, la maternidad afea la cara y el cuerpo; muchas madres jóvenes rechazan con ira a sus hijos fascinados por su traje de baile. […] Como se cubren los muebles con fundas, la coqueta quisiera sustraerse a los hombres, al mundo, al tiempo. 
Pero el tiempo es implacable y los placeres imperativos, me parece a mí, que no soy como esas frías o frustradas que describe, es lo que quiero creer. Bien el sol, el amor, las buenas comidas y las sonrisas. ¡Qué sigan llegando! ¡Sin dilación! ¡A raudales!
Como dijo Simone: Quedan muchos años por vivir cuando se tienen cuarenta años. 
Se puede cambiar todo, lo que no se puede transar, es hacerlo con una sonrisa, aunque llueva, incluso si es bien tímida, quizá sea suficiente. La disposición jovial a enfrentar los cataclismos. En el caso de ser inmigrante es eso o perecer, la sensación de vértigo y soledad en ocasiones puede ser insoportable. 
Reírse de uno mismo debe ser la más alta cualidad humana. El tiempo, compañero de la sabiduría, en algunos casos, luego hace su parte. La clave está, y es todo lo contrario a lo que dijo Bolaño, en esto: Todo lo que empieza como tragedia acaba como comedia. 
Probablemente el capítulo 84 de Rayuela de Julio Cortázar sea un buen resumen de mi vida: me quedo pensando en todas las hojas que no veré yo, el juntador de hojas secas, en tantas cosas que habrá en el aire y que no ven estos ojos, pobres murciélagos de novelas y cines y flores disecadas. Por todos lados habrá lámparas, habrá hojas que no veré. […] Pienso en esos estados excepcionales en que por un instante se adivinan las hojas y las lámparas invisibles, se las siente en un aire que está fuera del espacio. Es muy simple, toda exaltación o depresión me empuja a un estado propicio. […] Lo defectivo se siente más como una pobreza intuitiva que como una mera falta de experiencia. […] Imagino al hombre como una ameba que tira seudópodos para alcanzar y envolver su alimento. Hay seudópodos largos y cortos, movimientos, rodeos. Un día eso se fija (lo que llama la madurez, el hombre hecho y derecho). Por un lado alcanza lejos, por otro no ve una lámpara a dos pasos. Y ya no hay nada que hacer, como dicen los reos, uno es favorito de esto o de aquello. En esa forma el tipo va viviendo bastante convencido de que no se le escapa nada interesante, hasta que un instantáneo corrimiento a un costado le muestra por un segundo, sin por desgracia darle tiempo a saber qué, le muestra su parcelado ser, sus seudópodos irregulares, la sospecha de que más allá, donde ahora ve el aire limpio, o en esta indecisión, en la encrucijada de la opción, yo mismo, en el resto de la realidad que ignoro me estoy esperando inútilmente.
Y para manejar esto, sólo queda como antídoto el humor disponible. Y a diferencia del pasar y del juego de las escondidas, en la literatura siempre se pierde, y en eso Bolaño no se equivocó, la diferencia estriba en perder de pie, con los ojos abiertos, y no arrodillado en un rincón rezándole a San Judas Tadeo y dando diente con diente, como precisa con claridad Roberto. Y para esa derrota no hay antídoto, sólo queda hacerlo o claudicar o morir. Pero no hay espacio para las medias tintas. Te instalas en el espacio fronterizo y ya. En las zonas intermedias donde puedes mirar desde más alto. 
En definitiva, lo difícil de vivir con la pluma adosada a tu mano como algo vital es el encuentro perpetuo con: la contradicción esencial de la escritora. Lo describen bien a propósito de Simone de Beauvoir: elegir le fue siempre imposible entre la felicidad de vivir y la necesidad de escribir, por una parte el esplendor contingente, por otra, el rigor salvador. Hacer de su propia existencia el objeto de su escritura, era en parte salir de este dilema. 
Encontrar ahí la justificación, el sentido. Ser escritora es como ser mujer, tal como bien lo dijo Simone: no se nace: se llega a serlo. 
40 años, 15 escribiendo y 20 humildes y posiblemente dispersos, libros escritos. Definitivamente afuera y con pasión, sin embargo. Veinte libros esperando en fila para ser releídos, completados, editados, quizá impresos o re-impresos, o depositados a un lado del extenso camino, para olvidarlos o nutrir quizá qué empresa imposible. Es tan corto el amor y es tan largo el intento. Es tan extendida la sombra del caminante infatigable bajo el sol del ocaso y tan pequeña su bienaventuranza, su acierto y su fortuna. 
Pero lo esencial son los pasos que vienen y la ilusión y las ganas de crearlos y recorrer los acantilados, y mirando hacia abajo, con patines y haciendo malabarismo.
Hoy mi nombre es: Andrea Balart-Perrier. He adoptado el apellido de mi enamorado, como una forma de agradecimiento hacia él, hacia su familia, hacia mis hijos elegidos, hacia un lugar que me acoge con cariño y me hace volar como no creía que era posible.
Hace muy poco tengo una gata, que no me acompaña hoy porque me espera en mi segunda casa, en Serpaize-Vienne, Belle Simone Saxophone, también Perrier. No recordaba sentir tanto afecto por una criatura minúscula y con cuatro patas. Espero nos acompañe por mucho tiempo más. Mi anterior gato, Caramel Éclair, no pasó los seis meses por una enfermedad fulminante, partida de la que cuesta un poco reponerse.
Feliz cumpleaños, a lo que queda y a lo que se va. A lo que tal vez nunca llegará o quizá llegue de distintas formas y qué importa, hay que estar abierto. Lo que está por llegar ya lo veremos. Dispuse algunas provisiones, ya que estamos en confinamiento, para estar preparada por si acaso. Y, de todas maneras, siempre está el recurso último: improvisar. 
Gracias a mi familia que me enseñó el humor y la improvisación. ¡Muy pronto feliz cumpleaños! En la mira y luchando. ¡Feliz cumpleaños! Derechos para todas las mujeres o nada. ¡Feliz cumpleaños! Pertenezco a la vida y a su sombra benevolente. No en vano llegué, y por cierto, espero quedarme. La ola podrá reventar, pero una parte del castillo siempre seguirá en la arena. Eso es lo que no cambia, y lo que espero poder entregar: lo mejor de mí misma. Con una sonrisa de agradecimiento en la cara, como la que siempre tuvo mi abuela. A ella dedico esta existencia vivida al límite y rellena con intensidad en todos sus intersticios, y a mis padres, que me concedieron la vida y todos sus tesoros. Por ellos escribo y para ellos serán siempre, todos los triunfos, porque lo que se ama es lo que pone en movimiento la conciencia.


15 de noviembre de 2020

El devenir del abusador

Nadie le dijo que los tiempos estaban cambiando
Él pensó que todo se trataba de seguir la pantomima 
En la telaraña de opiniones
Pero Bob Dylan ya lo había dicho:
El orden ya se desvanece
Porque los tiempos están cambiando
Vuestro viejo camino es ya una ruina
Dejad libre el nuevo si no tendéis la mano
Porque los tiempos están cambiando.
En estos la máscara no oculta la mueca desesperada
No entendió a Bob Dylan
El escenario revela los jirones del traje
No pudo ver que ya no había cabida para el abuso en lo humanitario 
Una prestigiosa universidad del Reino Unido te envía un mensaje:
Estimada, gracias por la publicación de su blog
Cuando produjimos la entrevista con Narciso
Desconocíamos estas acusaciones de acoso sexual 
El equipo tuvo una discusión y tomó la decisión de eliminarla
Gracias por informarnos sobre este tema
Nuestros mejores deseos
El equipo.
Definitivamente los tiempos están cambiando
A diferencia de Narciso, Bob Dylan no se equivocó
Alguien pregunta en la telaraña: 
Les ha pasado que se comprometen a algo que parecía bien 
Y después se dan cuenta de que es un incordio atroz y ya no hay nada que hacer.
Narciso no pierde la oportunidad de responder:
¿Tan mal va tu matrimonio?
Narciso hace gala no sólo de su condición de miserable
Utiliza la ocasión para exhibir a los espectadores del teatro
Su mal gusto impresionante
Porque sabemos que Narciso hizo uso de terceros
Para encubrir su homosexualidad reprimida
Mediante aquella institución
No pudo siquiera disimular, todo sucedió muy rápidamente
A pesar de su competencia en las lides de la hipocresía 
Y le parece algo digno de bromas
Como en el juego de combate:
¡Acaba con él! propician
Comentan:
Qué horror ese personaje
Impresiona la falta de reflexión y empatía con el mundo
Veo ahí parte de su enfermedad, es detestable
Está muy desesperado
Penoso
El nivel es tan bajo que es insólito en verdad
Hay que cerrar la compuerta con esas personas.
Tú estás totalmente de acuerdo
En un momento de baja de glucosa Narciso se aventura a escribir en su telaraña:
Lecciones personales 2020: No te dejes afligir por quienes te quieren hacer daño
Sigue trabajando por lo que crees
Quédate cerca y agradece a tus amigos de verdad
Todo lo demás llega.
Comentan:
Cuando comienzas a escribir en la telaraña frases del tipo autoayuda 
Es porque estás pésimo
Superfluo y accesorio, su trauma principal se materializa de pronto
Qué necesidad hay además de recibir el apoyo de la telaraña, es como lo último
Es tan desconectado que falta que se presente a algo y terminen de crucificarlo
Estaremos atentas para ese momento del entierro
Estaría bien algún paso de ese calibre temerario y estúpido para terminar el proceso
Sería una ocasión magnífica.
Una caída en cámara lenta
Cincuenta palabras para decir nieve, como dice Kate Bush
El temporal es frío, como la sustancia que desciende embriagada 
Lo que llega no lo vislumbra el presumido
Pero Bob Dylan se lo dijo: no puso atención
Más vale que nadéis u os hundiréis como piedras
Porque los tiempos están cambiando.
Narciso decide felicitar a la creadora de valiosos principios y directrices
Pero omite a la otra creadora
Porque sabe que ella conoce su baile embaucador e irrelevante
Intenta trepar subrepticiamente haciendo la vista gruesa al lazo evidente
Ellas no son flojas e inmorales como él, sino todo lo contrario
¡Pero de nuevo dejó fuera del tocadiscos a Bob Dylan y a su canto suave e incisivo!
LOS TIEMPOS ESTÁN CAMBIANDO
DENUNCIA.






31 de octubre de 2020

Instrucciones para el segundo confinamiento

Acuérdate que una vez estuviste en el útero. Y por varios meses 
Cierto, no es lo mismo el café en tu casa que tomártelo en el Café de Flore de Paris
Pero lo importante es el gesto, y el puto café te lo puedes tomar igual
Y quizá hasta tienes una taza que se parece a las que viste
Lees Simone de Beauvoir, y te la imaginas en el café
¡Además en la portada del libro tal vez aparezca sentada escribiendo ahí!
Te la imaginas a continuación incluso caminando por la calle yendo hacia el café
Y repasando sus pasos por la acera puedes sentir ese ritmo en tus pies como si 
Fueses tú mismo el que los mueve, por esa acera que añoras
Y el café de seguro lo puedes conseguir
Porque acuérdate que llenando la atestación puedes dirigirte al almacén más cercano
O dentro de 1 km. por 1 hora máximo puedes ser tú mismo el que va por la acera
Como Simone, pero ella lleva un cuaderno y tú una bolsa de café y una caja de leche quizá 
Si es de tu gusto así, café au lait, porque el cuaderno para qué
Si no puedes detenerte en el banco del parque, y escribir en el almacén
Para qué, si en tu casa tienes una mesa, donde apoyar la taza y el cuaderno mucho mejor
Y el fin de semana tienes que tomar el tren y no sabes si será posible
Y no quieres encontrarte con agentes y pagar multas
Y te preguntas si los confinamientos son como ese tipo de cosas que tienen final
Que un día, ¡paf! acaban, como una mala relación, o una buena pero te dejaron
Haces frente al confinamiento y le preguntas si lo esencial va a poder funcionar
Si las librerías y los teatros van a poder abrir
Y este año la navidad asoleada no se ve por ninguna parte y papá Noel 
Estará abrigado en la nieve con renos de verdad
Y te preguntas qué acontece con el movimiento cuando está confinado
La pregunta clave es ¡cuándo acaba esta cuarentena eterna!
La luna llena e inmóvil te observa
Y los días hacia delante se muestran propicios a amasar ideas
Porque la cuarentena tiene su lado estático-creativo
Y tú eres, al igual que Flaubert, como una hilera de cuencos de leche: 
para que se forme la crema hay que dejarlos inmóviles.
Por lo que la cuarentena tiene su lado amigable
Y quizá ahora sí los personajes se plieguen a tus designios
Sin perder su autonomía
Y puedas, para tus cuarenta años y su celebración confinada
Haberles propuesto caminos y que ellos hayan aceptado
Porque el camino de la prosa es escurridizo
Y la cuarentena tiene la bendición del silencio que no se interrumpe
Porque la respetabilidad ya la interrumpiste, porque era un lastre brutal
Como dijo Bolaño, y escribir es un ejercicio arriesgado
Y ese escollo es lo primero que hay que empezar a tirar por la borda
Y pones tu vida en manos de la prosa para que ésta navegue con ella
Le entregas la información para que flaneen juntas 
Por el universo de la relectura vertiginosa
De todo cuanto te ha llegado y ha partido
Y las razones y los sentidos
Y todo eso que dejaste escapar
Pero vuelve a ti como texto que puedes hacer tuyo
Que puedes moldear a tu gusto
Porque en definitiva, esa es la gracia de la ficción:
Tiene vida propia y los elementos se configuran sin las formas
Un universo paralelo donde escapas de la cuarentena
Y donde puedes decir lo que ha estado macerándose por cuarenta años
Lo que tienes que decir, lo más esencial
Como la música y la poesía en la existencia
La que puedes hacer tuya a pesar de todas las cuarentenas del mundo
Podrán quitarnos nuestro movimiento cotidiano, pero no podrán quitarnos
Nuestra libertad, como dijo William Wallace
Las palabras son nuestras, y se ordenan y se desordenan, e impulsan la acción:
LAS NOVELAS SEGUIRÁN SIENDO NUESTRAS
LAS REVISTAS Y LOS GRUPOS ACTIVISTAS
DENUNCIA Y ESCRIBE.

18 de octubre de 2020

Couvre-feu

Couvre-feu en Lyon
Toque de queda
Vaya palabra más desgraciada
Nací en toque de queda
Ahora de 21 a 6 en la casa
Pero el movimiento sigue
Una línea sin final
En 1988 mi madre peleó en Santiago de Chile
Cada voto que decía NO como apoderada
El 25 de octubre pelearé cada voto que indique
Apruebo convención constitucional en Paris como apoderada
Los abusadores siguen queriendo aleccionarnos 
Sobre derechos humanos en redes sociales
Están totalmente equivocados
Porque el movimiento sigue
En este momento mi amiga vuela sobre el océano
Hacia la Barcelona amada de su madre
Que nunca se rindió
Ahí nos encontraremos cuando aterrice
Porque el movimiento sigue
Habrá educación sexual integral
Habrá aborto libre, seguro y gratuito
Habrá constitución feminista
18 de octubre quiere decir abre los ojos
Y 25 de octubre quiere decir el movimiento sigue
No hay lugar para el cinismo y la farsa
¿Creerá que no se dan cuenta?
Subestimar es la especialidad del prepotente
¿Al infiltrarse, creerán que no se dan cuenta?
Engañar es la materia del irrelevante
18 de octubre quiere decir música y poesía
Y 25 de octubre quiere decir paridad
Porque el movimiento sigue:
(Qué importa el couvre-feu y el toque de queda)
(Cantando, escribiendo y dibujando)
DENUNCIA
Y APRUEBA CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL

2 de octubre de 2020

Instrucciones para votar apruebo convención constitucional desde el extranjero

La capital donde expresarte está lejos, es cierto.
Pero recuerda que un día tomaste un avión por buenas razones.
Había cosas que no te gustaban.
Piensa en esto: el riesgo de volver, queda. 
Y otroas se quedaron allá.
Toma ese tren y acércate a tu urna.
No vaya a ser cosa que todo siga igual.
No vaya a ser que una vez más decidan por ti.
Luego, papeleta en mano, piensa en esto:
Con la convención constitucional habrá muchas mujeres decidiendo.
¡Mejor aún!
Dejas atrás la dictadura y el patriarcado, de un plumazo.
Sin titubeos, marca esa opción que promete.
Acuérdate de esto: 
Únicamente la Convención Constitucional garantiza la paridad en los resultados.
Toma ese tren, con determinación.
Una vez ahí, si por alguna razón inexplicable te irrumpen dudas, recuerda esto: 
Sumando jornada de trabajo asalariado y doméstico las mujeres trabajan 73,8 horas semanales, los hombres 60,5 horas.
Del más de un millón de empleos ocupados por mujeres creados en la última década el 60% tiene altas probabilidades de ser precario y el 75% de las mujeres en Chile gana menos de $550.000 mensuales, el 50% recibe menos de $340.000.
Las mujeres en Chile ganan en promedio 27% menos que los hombres.
Si eres chilena, trabajadora y eliges ser madre, pierdes el 30% de tus ingresos.
A 3 de septiembre de 2020, en Chile se registran 24 femicidios consumados y 83 femicidios frustrados.
Un estudio sobre la percepción del acoso sexual realizado en Chile periódicamente desde 2004 reveló que el 77,4% de las encuestadas percibe un aumento en la violencia contra la mujer y el 90% dice haber sido acosada sexualmente.
Las mujeres mayores de 66 años están trabajando no remuneradamente 34,4 horas semanales y los hombres, del mismo tramo etario, 19,7 horas. 
Premio Nacional de Artes Musicales: candidatos fueron elegidos en secretismo y el 100% son hombres.
Premio nacional de periodismo: Sólo seis mujeres en 65 años.
5 mujeres y 49 hombres han obtenido el Premio Nacional de Literatura.
Desde 1942 hasta ahora se han entregado 280 Premios Nacionales en total, los cuales fueron otorgados a un 87% de hombres y un 13% de mujeres. Han sido premiadas más mujeres en las categorías de Artes Plásticas, y Artes de la Representación y Audiovisuales. Ambos han sido otorgados desde 1992 a un 31% de mujeres y un 69% de hombres. Mientras que los Premios de Historia de Chile, otorgado desde 1974, y Ciencias Aplicadas y Tecnológicas, entregado desde 1992, sólo han sido entregados a hombres, 22 y 13, respectivamente. Además, el Premio Nacional de Ciencias, entregado entre 1968 y 1991 precediendo entre otros al de Ciencias aplicadas, también premió sólo a hombres, 13 en total.
De los 592 abogados locales que fueron distinguidos por la firma Chambers & Partners Chile dentro de las 22 especialidades que destaca para la premiación 2021, solo un 11,3% corresponde a mujeres, logrando 67 menciones dentro de la investigación que se realiza con las más reconocidas firmas legales del país.
A nivel mundial, a fines del 2017, 17,3% de los puestos en directorios de empresas son ocupados por mujeres, en mercados de países desarrollados este número sube a 20,4% y en mercados emergentes cae a un 10%1 (Chile 8,21%).
De 847 cargos directivos en las universidades públicas chilenas, 206 son ocupados por mujeres (24,3%): esta participación se concentra en decanaturas o direcciones de departamento, y resulta baja en los niveles superiores. 
En Chile el 36,8 por ciento de las personas que trabajan en ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas y medicina son mujeres y faltan 78,4 años para alcanzar la paridad.
El porcentaje de mujeres en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas es menor al 30 por ciento de la matrícula de primer año.
Según la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, el 31,51 por ciento del total nacional de publicaciones es liderado por mujeres, quienes se adjudican el 25 por ciento de los fondos de financiación regular y el 30 por ciento de los Fondef, de investigación aplicada.
En Chile, 3 de cada 10 personas que no participan del mercado laboral son personas en situación de discapacidad, y sólo el 37,2% de las mujeres en situación de discapacidad están incluidas en el mercado laboral.
1 de cada 3 mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja o un tercero, cuestión que se agrava si se trata de mujeres migrantes y se acrecienta aún más si son afrodescendientes. 
La violencia de género, y las violencias sexual y sexualizada, serían para las mujeres migrantes causa y consecuencia de la migración.
Por otra parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha observado que la violencia, la discriminación y las dificultades para acceder a la justicia afectan en forma diferenciada a las mujeres indígenas y afrodescendientes, debido a que están particularmente expuestas al menoscabo de sus derechos por causa del racismo. 
Asimismo, ha constatado que los obstáculos que enfrentan para acceder a recursos judiciales idóneos y efectivos que remedien las violaciones sufridas, pueden ser particularmente críticos porque sufren de varias formas de discriminación combinadas, por ser mujeres, por su origen étnico o racial y/o por su condición socio-económica.
El aborto corresponde a la cuarta causa de muerte materna ocurridas en el periodo 2000-2015, se trata del 13% de los fallecimientos de mujeres embarazadas. Se estima que la legalización del aborto podría ayudar a disminuir este número porque se trata en su mayoría de los casos de muertes evitables. 
El 53,1% de las mujeres ocupadas en chile no tiene tiempo suficiente para el descanso o autocuidado.
Pero a veces las cosas pueden cambiar.
¡Y a veces depende de ti!
Feministas por el mundo, unidas y unidos:
(Toma ese tren en movimiento ahora)
APRUEBO CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL.



22 de septiembre de 2020

Papá

Hoy es el cumpleaños de mi padre. Quien te dio la vida es algo muy fuerte. Sobre todo cuando ese cariño se siente todos los días. Cada día pienso en él un momento. Lo admiro profusamente. Me inspira un amor inconmensurable. Quisiera que estuviese más cerca, pero reconozco nuestros destinos disímiles, él vivió muchos años en Estados Unidos, donde llegó en un barco, pero luego quiso volver a Chile. Yo me fui de Chile para volver a la tierra de sus ancestros. Pero compartimos el gusto por el movimiento y la autonomía. También la cabeza dura y el esfuerzo obsesivo por lograr los sueños. El año pasado brindamos juntos por tu cumpleaños, papá, con el Fran, en Italia, gracias al viaje de trabajo, echando de menos al Lito, que no se alcanzó a subir al avión. Este año te festejaron en familia, una pequeña y linda celebración, dada las locas circunstancias. Espero que podamos compartir una bella cena de navidad en diciembre, como otros años. Y un increíble brindis con vista al mar para esperar el año nuevo, como el que tuvimos la suerte de compartir el año pasado en Isla Negra, con la mamá, la Charo y el Hugo, un momento mágico y fuera del tiempo. Otros años habíamos paseado juntos en el verano boreal. Recuerdos imborrables. Gracias por tu paciencia, papá, por querernos como somos, por apoyarnos en todos nuestros proyectos, por tu amor, tu ilusión constante, tu humor, gracias por estar siempre presente, por tu confianza ciega en nuestra valía y capacidades, por todos los años de preocupaciones y cuidados, por ser un ejemplo a seguir, por tu espíritu de tribu, por tu ánimo conciliador y bondadoso, por ser un compañero audaz para mi mamá, una presencia y estadía maravillosa para mis hermanos y mis hermosas ahijada y sobrina, por tu respeto irrestricto hacia todas las personas y todos los seres vivos. Gracias por tu energía incansable en construir junto a mis hermanos un proyecto inabarcable y original, gracias por ser un inventor arriesgado y vanguardista, un creador de paraíso y de fuerza, un pianista perseverante, con el aliento transmitido por tu profesor sobresaliente, Tomás, gracias por subir y subir los cerros compartiendo amistad. Gracias por darme la vida, y por darle un nuevo impulso cada día. Gracias por creer en mí. Gracias por incorporar siempre a mi familia. Gracias por todo. Decir te quiero no sería suficiente, eres la consistencia de mi existencia. Una estrella a seguir y atesorar. Que seas feliz y amado por quienes te rodean, y que sigas cumpliendo tus sueños. Larga vida a tu sonrisa perfecta y cálida, que hace cruzar temporales y avistar el sol, siempre saliendo entre las nubes. Eres un regalo para quienes te conocen. Un arcoíris independiente que sabe abrir camino. ¡Muy feliz cumpleaños, papá! ¡Que sean muchos más! Y espero lo más cerca posible. Larga vida a tu sonrisa perfecta y cálida. Eres inspiración.


17 de septiembre de 2020

Francisco

Hoy, 05 de agosto, es el cumpleaños de una de las personas que más quiero en este mundo, mi hermano Francisco. Compañero de risas y aventuras desde mi más tierna infancia (sí, nos vestían iguales). Rider, como le decimos, es mucho más que un caballero de Rohan. Sí, también es intrépido, pero sobre todo, es alguien que está siempre atento. Un mensaje, una llamada, cómo estás, mi hermano va conmigo a cada paso, y yo tengo una suerte inmensa de que a sus treinta y siete años, esté aquí conmigo, para seguir riéndonos de las dos mil trescientas bromas internas que tenemos con él y mi otro hermano, Felipe, Lito. Tener hermanos es algo mágico, y es algo que podemos también crear. Hermano es quien está en tu corazón de manera permanente. Ayer estuvo de cumpleaños, quien considero también como un hermano, Nicolás, Rait Phillips, largo pasar a este monumento a la vida. Francisco, además de ser épico, es padre de las dos criaturas que me alegran más la existencia, Agustina y Margarita, fuente de amor y asombro constante. Rider, agradezco cada día que sigas aquí con nosotros (la existencia sabe que es un regalo), te admiro hasta el fin del mundo, tu bondad y tu inteligencia no tienen límites. Me siento honrada de ser tu hermana, y cada momento que estamos juntos es luz. Que sea un año con todo lo que esperas y sueñas, te adoro, hermano, never surrender with glory we’ll fall, and cover me with death if I should ever fail.


16 de septiembre de 2020

Martes

El martes es un día para escribir, pero sólo por una cosa: todos los días son para escribir. A fuerza de observarlos de cerca se termina advirtiendo a simple vista el destino innato de las jornadas: nulla dies sine linea. Ni un día sin una línea. Simone de Beauvoir dijo: “una mujer escritora es alguien cuya existencia entera está controlada por la escritura”. A fuerza de liberarse es posible darle el control a las líneas. Dame más líneas y haré de ellas una existencia, escribí una vez muy grande sobre una inmensa plancha de madera que aún está colgada en la pared. Aquí viene la encrucijada con la que se encuentran las mujeres que quieren escribir un día martes: no es posible tener seres humanos a tu cargo ni tener que cocinar la comida para la familia. Seres humanos y comidas: nulla linea nulla dies. Ninguna línea, ningún día. Escribir es como una vocación religiosa, y dios, así parece, no quiere compartir. Si te fijas bien, mujer escritora y maternidad comienzan con la misma letra, pero son dos palabras totalmente separadas. Al acercarse colisionan como dos fuerzas opuestas explotando y no logrando encontrarse nunca. No hay reloj biológico que valga: mujer escritora va avanzando y maternidad va alejándose hasta desaparecer. Si te fijas bien, mujer escritora y mantel empiezan con la misma letra pero el día martes tampoco logran encontrarse. Tampoco esparcir la mantequilla o batir la mayonesa, ni siquiera asar la merluza o preparar la mermelada, el martes definitivamente no es el día de ese encuentro para la mujer escritora. Tal vez sí otro día. Sin ninguna duda puede haber otro día. El sábado es íntimo de tajar la mortadela y añadir la mostaza. Por el contrario, mujer escritora y martes a secas se entienden perfectamente. El martes se trata de que nadie te habla. El día martes se trata sobre conversar con los libros y las palabras. En eso se parece mucho al lunes, al miércoles, al jueves, al viernes. Las palabras viven y hablan, como bien lo dijo Virginia Woolf: en el cuarto propio. Las libras hay que proporcionarlas, el martes, y varios de los otros días. Por lo tanto, veamos bien, mujer escritora, martes, maternidad, mantel, monedas: no hay por dónde. Incompatible. Reflexiones finales, si mujer escritora es lo tuyo, procúrate unos martes y sus compañeros, con magnolios (y necesariamente monedas): nada más. Entregarse a la música de las palabras donde todos son personajes y cada ocasión es relato. Como piensas, escribes. En definitiva, nunca soñaste con maternidad ni manteles, ni siquiera pensabas en eso, pero sí con magnolios. La literatura es un llamado esencial, en el que el martes navega como componiendo un verso. La literatura controla al martes y no al revés. Literatura y vida comienzan con letras diferentes pero son una sola cosa. Y mujer escritora en martes universal es libertad y silencio: para escuchar la catarsis.


15 de septiembre de 2020

Lunes

El lunes es el día del olvido, de la confusión, de la nostalgia. El lunes es como el otoño, un día de hojas cayendo y caminar solitario. No importa cuántos lunes hayan pasado, la desorientación existe, como la primera vez. Confrontarse al lunes es confrontarse a lo desconocido, o tal vez dejado a un lado del camino. Poner el ojo en la semana en ciernes. No importa cuántos lunes anteriores haya habido para ensayar y prepararse, sigue siendo difícil, un día a mirar de reojo. El lunes no es un día para las grandes batallas. El lunes es un día íntimo, de conversación interior, de movimientos lentos y largos silencios. Quizá haya que darle una vuelta de tuerca, instrucciones para sobrevivir al lunes: Pensar que necesariamente estará seguido por el martes; Kite de Kate Bush se muestra propicia, sobre todo por el ritmo semi-reggae al final; Olvidar que el lunes está justo después del domingo de fondue savoyarde y Mignonnes de Maïmouna Doucouré, del desayuno de cuatro horas con diarios y revistas, y del nado bajo el sol en el agua transparente que deja traslucir el cuerpo desnudo. Es necesario olvidar. Apenas comienza el día, es necesario el bloqueo total de la reminiscencia de los días anteriores y su vibración. Hay que asir con fuerza la traducción a realizar y perderse en sus laberintos con objeto de dejar de lado cualquier otra sugerencia. Al caer la noche, la amistad con el lunes está a un paso. Guacamole, una cerveza, anotar unas líneas, el lunes cae rendido y ya no duele, porque además pronto habrá acabado. Hasta es posible burlarse de él un poco, con cariño indeciso, pero resignado: él seguirá llegando cuando el agua y el guacamole hayan desaparecido de nuestras vidas porque el ritmo se hizo demasiado lento para continuar hasta que cesa el baile. Es extraño, el lunes es el primer día y recuerda momentos finales, es un día con porvenir y recuerda la rutina y la repetición con aires de planicie; Verlo con perspectiva es otra opción, identificarlo como un día más del mes, uno cualquiera, sacarle esa carga negativa que se siente en los músculos. Si es otoño y la serotonina está afectada por el ciclo hormonal, los esfuerzos serán vanos, y el lunes será lo que es: el día de retomar y ordenar la atención que sólo quiere volar por los aires y esquivar la seriedad inherente del quehacer, el día de indagar con ahínco el verdadero sentido de la vida, y más vale encontrarlo; Que el significado de tu existencia se vea borroso el lunes no quiere decir que no esté ahí esperando, incluso con objetivos y planes de acción concretos. El martes se presentan en toda su realidad, y manos a la obra que ya va quedando un día menos de la semana, y el número de semanas al año está ya delimitado desde su inicio por ahí no va la estrategia. ¿Pero, qué es el tiempo? En el fondo, cuando es lunes sólo existe el lunes, y probablemente por eso no reviste gran interés, porque los sueños son para los otros días de la semana, días de promesas y posibilidades. El lunes en cambio está para recordarnos nuestras limitaciones, insistencias sin timón y despliegues de esfuerzos sin magia. En definitiva, el lunes fue creado para saborear con más fuerza lo que podría ser también oscuro, pero en el contraste está la comprensión y la perspectiva. Gracias al lunes hacemos nuestro el gozo desnudo y consciente. Gracias a que hay un comienzo el resto es historia.  

 

8 de septiembre de 2020

Europa: 7 años

He perdido la cuenta, pero aquí estoy. Un 15 de septiembre me dirigí a la ventanilla para anunciar que me dirigía lejos y para siempre. Cómo olvidar. Llegué tarde al embarque. Comíamos una hamburguesa riéndonos y con ilusión, para despedirnos. Me dejaron subir pero luego de aleccionarme y llevarse mi maleta de mano que pesada toneladas porque contenía sólo libros. Con un nudo en la garganta y con una intuición de paraíso volé las 14 horas. Llegué a un hogar lleno de magia. A mi casa no más llegaba. Pasé toda mi vida bailando sardana en los cumpleaños y hasta con barretina en ocasiones. El delirio del inmigrante es conservar su lugar como un embajador, como si ese pequeño pedacito de superficie fuera aún otro lado. Un lugar donde se conserva lo que el corazón quiere retener porque los recuerdos son luminosos, o a fuerza de volverse borrosos se hacen más bellos de lo que fueron. En definitiva, viví en embajadas de Catalunya y del País Vasco desde que nací. Aprendí a amar unas culturas que me causaban curiosidad, pero que al mismo tiempo ya me pertenecían, como si me hubiesen sido inyectadas cuando miraba hacia el lado, desprevenida. A los 7 años o por ahí recé con tenacidad más de un año para pedir a alguien, si había alguien allá arriba escuchándome, porque se cumpliera mi sueño: viajar en un avión. Era mi principal preocupación. Recuerdo haber rezado también porque quería tener un perro, y luego un hermano chico. Tuve suerte, Felipe llegó a mi vida, el nombre lo elegí yo. A los 11 años caminé por la pista, hasta esas escaleras que te llevan a la máquina del paraíso que te llevará al más allá. Partí, por primera vez muy lejos, sin papás, sin hermanos, a Noruega, donde viví creo que 1 mes y medio, alucinada de todo lo que el mundo podía ser. El recuerdo de esa escalera es tan fuerte como debe ser el de alguien que parte al espacio en una nave espacial: un antes y un después. Siempre que pueda moverme, lo haré, yo creo que lo prometí ahí. ¿Por qué quedarse en un solo lugar si el mundo es tan extenso? Quería aprender todos los idiomas del mundo y comprender qué era realmente vivir. Entendí temprano que mis costumbres eran totalmente arbitrarias y que la belleza era compartir, con quien fuera. Pasados los 30 pude finalmente instalarme en otro lado, me parecía lo evidente si siempre había vivido en embajadas. Hoy no idealizo ni un lado ni el otro. Me siento a una medida equidistante de todas las culturas que componen mi vida. Las miro, con cariño, pero con distancia. Mi lugar es la gente que quiero, repartida por el globo. Mi lugar son las conversaciones que entablo, presencialmente o por medios que acercan la voz y la mirada de quienes quiero escuchar. Mi lugar es mi enamorado y su risa genuina y su entusiasmo. Mi lugar son los libros y todo ese esfuerzo que me rodea en forma de líneas que tantas personas trataron de poner en papel, más o menos solitariamente, pero siempre con pasión y dando todo de sí por construir un mensaje, una apuesta radical bailando en el vacío. Me gusta donde estoy. Donde he llegado. Observo, en silencio, me emociono. Voy a cumplir 40 años y he cumplido algunos sueños. Los otros, son un motor, cada día. Me desplazo por la ciudad, porque sigo buscando, pero mis ganas de escapar ya cesaron, hace mucho tiempo: estoy donde quiero estar. Quién sabe de dónde venimos realmente. Pero hay algo seguro: cuando encontramos nuestro lugar ya no hay dudas. Aunque el asombro se renueve. Y las preguntas se amplíen. Andrea significa mi enamorado, la literatura y Lyon. Ambos ríos y su corriente. Andrea significa mis amigas con quienes comparto la vida. Mis familias. Mis hijos por elección. Andrea significa movimiento, pasión, y desde hace unos años, paz. Reconozco cada gesto que ha posibilitado este escenario y lo único que tengo es una profunda reverencia silenciosa de gratitud. El tiempo me ha dado calma y la posibilidad de identificar lo real de lo artificioso. Quienes hacían la pantomima se quedaron atrás. Me despedí sin grandes ostentaciones ni lamentos. El espacio está para darle vida con energía. Hoy soy creación porque ya no tengo que responder por qué. Hoy respondo al llamado de la vida y no al de la muerte. Antes de partir tenía psicólogo, psiquiatra y sustancias. Hace 7 años me despedí de las muletas que me ayudaron a andar por un pantano de preguntas y condenas. Sinceramente, antes de ingerir lo que sea o de barajar la desaparición como una opción latente y portadora de alivio, cambia todo lo que puedas cambiar. Incluso eso que no puedes cambiar. La vida, en lo profundo, siempre está esperando para aparecer. El arte está a la vuelta de la esquina. Para conducirse sin limitaciones. De ninguna especie. Si luego no resulta, no importa. El paso está hecho. A fuerza de intentar los cables terminan por juntarse. Quiero agradecer a Simone de Beauvoir por estar juntando los míos en este momento. A veces una autora es tu lugar. Y yo la observo, repaso sus frases, y sé que estoy en casa. Sé que hay gente allá afuera que me entiende, que un día, en sus escritorios, en sus caminatas, se plantearon preguntas y ahora comparten sus interrogantes, designios y respuestas con una mirada que escudriña, humilde, con admiración y con ganas de contarle que la vida de pronto adquiere sentido. Mientras ella flota por el universo de lo significativo, y quizá olvidado, aterrizo sus pensamientos y me doy cuenta que el mundo es finalmente menos extenso de lo que pensamos, y ella en su intimidad sabía cosas que me compartió, y ahora yo sé que no hay que tener miedo. Lo imposible es posible. Los libros nos traen sentido, porque nos muestran que pertenecemos a algo que está más allá de nosotros, pero que nos pertenece tan íntimamente. Mediante la exhibición de emociones, ideas y compromisos que nos sugieren que compartimos tantos aspectos con personas en apariencia tan lejanas. Quiero quedarme en Simone de Beauvoir para reflexionar con ella, hasta que sea ella misma que me diga que es tiempo de abandonarla, pero llevándola conmigo, como todo lo que hemos amado y nos ha dado sentido. Los libros dan sentido porque son amor. Y el amor da sentido. He tenido mucho en mi vida y es la única razón por la que me levanto. Creo que este año volví a creer. Lentamente. En algo. Algo más allá de estas calles que adoro y recorro con insistencia. El feminismo, en secreto, es el nombre de entender por qué duele y por qué el tiempo se expande cuando ríes. El feminismo es ver que hay el cuerpo, y la libertad suaviza sus movimientos. El placer me ha acompañado y no en vano los años han adquirido color a través de las décadas por las que he transitado. Vivo en un lugar donde los sabores, consistencias, cepas, y matices son sagrados. Soy más feliz por todo lo sabroso que he ingerido, sobre todo por mi belle-mère y todos sus platos deliciosos de otro mundo. Por todas las películas, desde Agnès Varda hasta Céline Sciamma, que me muestran que soñar es algo totalmente real y posible. Arthur H y Christine and the Queens. La Fête des Lumières en Lyon y el vin chaud. La iluminación de la ciudad por la noche. En realidad, Francia es mi casa más que cualquier otro lugar en el mundo. Pero está Isla Negra, mi lugar preferido del planeta, con sus olas gigantes, y la casa de mis padres en Santiago de Chile, un lugar para renacer cada vez que estoy ahí. Aquí, Saint-Malo guarda un lugar especial en mi corazón, por su belleza y los étonnants voyageurs, y Vienne, y su festival de jazz me hacen volar. Hoy, septiembre de 2020, sólo tengo agradecimiento y alegría, por un planeta que quiere ser mejor y está luchando. Todo se devela a su debido tiempo. 7 años de casi 40, quizá qué vendrá, ya no tengo miedo. La verdadera vida tiene un sabor especial. Que siga el placer, el asombro y el esfuerzo. Que nazcan los libros que están por nacer. 

7 de septiembre de 2020

Igualdad

Bájenme del cielo que quiero ser mujer

En la avenida me siento libre

Sácame la poesía adherida al cuerpo que quiero ser mujer

No soy roca ni pájaro ni caudal fugaz

Elimina lo sagrado de mi faz que me incomoda

Aquí con los demás estoy a mis anchas

 

Déjame subir a la tierra humilde

En las profundidades no está asoleado

No te confundas con lo rojo de mi vestimenta

El dragón no indica símbolo ni mito

Eliminemos a la naturaleza de mi baile

Acudiré a ella a discreción

 

Instalemos a un lado la carne, la noche, la muerte y el cosmos

Los cielos vacíos me dan escalofríos

Me angustia la línea sin sobresaltos

Me asalta la autenticidad y me interpela

Fíjate bien, las palabras tienen poco espacio en el universo de la dependencia

Ellas y yo nos entendemos en reciprocidad

 

Lo que no quiero es el vacío

Como diría Simone de Beauvoir: no soy absoluto, alteridad ni misterio

Lo que quiero es ser mujer

La contemplación inmóvil me aburre

El destino estereotipado me sume en bostezos de horror

Soy la musa que habla y tiene existencia real

 

No vine a salvarte ni a redimirte

Las flores exóticas las dejé en el museo

¿No te gustó el peinado nuevo?

Sólo te estaba relatando que me corté el pelo

Sólo te estaba comentando algo que me hizo reír

Ah, no te gusta ese color

 

Puedes ser mi inspiración

Puedes ser cuerpo en mi presencia

Puedes ser mi poesía intermitente y constante

Puedes nacer de tu mar con ángeles y flores de loto

Puedes hacer sonar los timbales hasta el hartazgo

 

Pero utiliza tus emociones y échalas a andar

Hasta que entiendas que expresarlas y desentrañarlas, no es pecado

Y que bajo ellas hay otras cosas que subyacen

Ni rocas ni pájaros ni caudales fugaces

Para ti y para mí: toda una variedad de ideas y compromisos