9 de julio de 2015

A propósito del aborto

A propósito del aborto:

Las ricas abortan, las pobres mueren

En Francia es legal y financiado por la seguridad social en cualquier caso (o sea sin necesidad de esgrimir razones). Con mucha frecuencia me indigna profundamente que Chile sea tan conservador e hipócrita. En Francia es legal desde 1975. O sea Chile está ya a 40 años de distancia.
Respeto la opinión de todas las personas, pero de tanto en tanto me abrumo de que en el país donde nací la libertad importe tan poco, y la equidad sea tan, tan pequeña. Entonces me veo en la necesidad de decir algo. El cuerpo no es el espacio público! respeten a las mujeres, y a su intimidad y privacidad. Me molesta mucho que los adultos sean tratados como niños a quienes hay que dirigirles la vida (con mucho respeto hacia los niños). El que quiera tener una religión que la tenga, pero no nos obliguen a todos/as! y como nota al margen, por favor no confundan religión con espiritualidad, porque esa última sí que me interesa, y mucho.

“Ay… Chile está a años luz de algo así. Más encima esgrimen argumentos bajo una <<pro-vida>> que no es tal, como si los que estuviéramos a favor del aborto fuéramos <<pro-muerte>>”.

Que desastre más grande...

¡¡¡Por qué se meten con nuestros úteros!!! La diferencia es que if you have money nunca hay problema, ¿¿y si no?? Chile siempre con la doble cara, votemos que no, pero igual lo hacemos, total, que se frieguen las que mueren, total, nuestras mentiras valen más que sus/nuestras vidas.

“Estoy completamente de acuerdo, aborto libre y gratuito. A más a más encuentro demencial que ni siquiera se consideren los supuestos de inviabilidad fetal, violación, problemas psicológicos de la madre, riegos de salud para la madre. Sí al aborto en todos sus supuestos. Por cierto Francia es uno de los países europeos con el mayor índice de nacimientos. Que derecho tenemos en meternos en una decisión tan personal.”


“Y a propósito de eso, la mujer pobre o de clase media que no puede pagar una clínica privada dónde tenga contactos con médicos que no digan el verdadero procedimiento (porque la gente de clase alta se hace un aborto pero en los papeles dice apendicitis, por ejemplo) si realiza el aborto (con pastillas u otro método de dudosa salubridad, es conocido en las clases más bajas el raspaje con un apio, ¡¡sí!!, ¡¡un apio!! O también la patada a la altura del útero con la mujer parada en la calle y el golpe de alguien en moto a alta velocidad, por ejemplo), arriesga su vida, y además, si algo sale mal o se muere o llega a un hospital público, los médicos la denuncian por haber cometido un delito y se va presa, o sea arriesga su salud, su vida y después su libertad.”

Vamos que se puede…

Y es que el tema no es ser forastero el tema es mi piel morena


Y ser extranjero no es el dilema
Acá hay viajeros de pelo rubio y tienen cero problemas
Y es que el tema no es ser forastero
El tema es mi piel morena
Los pobres no tienen patria
Los pobres no tienen patria
Portavoz, Poblador del mundo

He recibido una respuesta favorable de extranjería para mi prórroga de estancia para investigación o estudios, que rico…

¡Hasta cuándo esta mierda! Dejen a la gente tranquila, que cada persona pueda vivir donde se le venga en gana. La tierra existe de mucho antes que toda esa legislación del carajo que decidió parcelar el mundo en pequeños espacios exclusivos. El “extranjero” debe cada año dar razón de sus actividades al estado que lo “hospeda”, como dar cuentas a un padre de haber dado los exámenes y aprobado con buenas calificaciones. Los que en ese proceso dan cuenta de disponer de una cuenta corriente cargada de recursos, y un quehacer “útil” al estado, pueden continuar la solicitada estadía, pero quienes no, corren una suerte distinta, porque no vaya a ser cosa de que el país se nos llene de hueones raros, porque como todos los países son homogéneos, claro, nada que ver que vengan otros con caras  pintadas o costumbres inéditas que puedan dañar nuestros valores, o quitarles el trabajo a todos, porque como no hay nacionales en otros países haciendo lo mismo, hay que estar atento a esa debacle que nos han dicho que podría llegar. Total, como no le robamos todo al resto del mundo, y no creamos violencia que obliga a las personas a desplazarse, ¿por qué habríamos de acogerlos? Que se queden en su casa, porque para eso nosotros nacimos aquí y somos súper buena onda y mucho más inteligentes y decentes, que asco esa gente súper diferente a mí, sin humanidad a mí manera, sin los mismos deseos y miedos, unos alien en definitiva, extraterrestres de tomo y lomo…

Que alguien detenga esta rendición de cuentas basada en circunstancias aleatorias y esta negación de que no hay diferencias reales en las que basarnos para excluir. Hasta cuándo pedir permiso para existir. ¿Cuándo deciden los oprimidos? ¡Opinemos todos a ver qué pasa!

Como dice Seyla Benhabib, una de las personas más sensatas que conozco:
“el proyecto de solidaridad posnacional es un proyecto moral que trasciende las fronteras estatales existentes y en ninguna parte son más evidentes las tensiones entre las demandas de la solidaridad universalista posnacional y las prácticas de pertenencia exclusiva que en el sitio de las fronteras y límites territoriales. […] La nueva política de membresía tiene que ver con la negociación de esta relación compleja entre los derechos de la membresía plena, tener voz democrática y la residencia territorial. […] tales negociaciones e iteraciones democráticas se dan el contexto de una sociedad mundial de estados. En consecuencia, las políticas relativas al acceso a la ciudadanía no deberían verse como actos unilaterales de autodeterminación, sino más bien como decisiones con consecuencias multilaterales que influyen sobre otros entes en la comunidad mundial. La soberanía es un concepto relacional; no es meramente autorreferencial. Definir la identidad del pueblo democrático es un proceso continuo de autocreación constitucional. Si bien la paradoja de que quienes no son miembros del demos seguirán siendo afectados por sus decisiones de inclusión y exclusión no puede ser eliminada por completo, sus efectos pueden mitigarse a través de actos reflexivos de iteración democrática por el pueblo que examina críticamente y altera sus propias prácticas de exclusión. Podemos hacer que las distinciones entre <<ciudadanos>> y <<extranjeros>>, <<nosotros>> y <<ellos>>, sean fluidas y negociables a través de iteraciones democráticas. Solo entonces podremos avanzar hacia una concepción posmetafísca y posnacional de la solidaridad cosmopolita que en forma creciente vaya colocando a todos los seres humanos, en virtud tan solo de su humanidad, bajo la red de los derechos universales, mientras se van reduciendo golpe a golpe los privilegios excluyentes de la membresía.”

Ya, hagamos un movimiento mundial, ¿quién se une? empecemos ahora mismo. ¡Sin miedo!

Listo, todos los interesados me mandan sus correos y empezamos un think tank de intercambio de ideas. Un debate constructivo. Si me dan un poco de tiempo veré cómo articularlo.

Los morenos no tienen patria

Los morenos no tienen patria

6 de julio de 2015

Me deslicé por el momento en blanco

Me deslicé por el momento en blanco. Sólo había música, “A Sudden Light”. Pensé: ¿y si se acaba la música? Observé de reojo la blancura transparente del momento. Me aferré a su brillo para que no me abandonara. Me aferré a la emoción de cada nota para que se llevara mi alma. ¿Quiero cambiar algo?, pensé, y mi mente estaba vacía. ¿Hubo alguna vez sueños? La voz se llevó aquel intento de nostalgia que ya no tiene asidero.

Me deslicé por el momento en blanco. ¿Hay tal cosa como el presente? Yo tenía un sueño que hoy se presenta. Un atisbo de utopía que envalentona. Una entrega imposible. El presente constituye anteriores sueños. Si alguien hubiese recitado mi presente otrora lo habría llamado iluso.

Me deslicé por el momento en blanco. ¿Sabes lo que había? Ganas. Ganas de mis ganas de expresarme. Deseos de absorber toda la energía del verano. Si me hicieran apostar, apostaría por tu fuerza. Quizá mis ganas se nutren de ella.

Me deslicé por el momento en blanco. A veces hay que renunciar. Ver las bondades del blanco. Detenerse y saborear. Ver que el presente alguna vez fue anteriores sueños.

Me deslicé por el momento en blanco. No habría podido sin este calor que me derrite. Sin el deshielo del entusiasmo. Si tuviera que tocar una canción no tendría letra.

Me deslicé por el momento en blanco. Si el jazz se adhiere a mí es porque le he dado un espacio. Si me he quitado mil pesos de encima es porque me pesaban mucho. Si el espacio es espacio es porque los mil pesos de encima los dejé en la carretera. Si el jazz irrumpe y se adhiere es porque la espontaneidad está llena de espacio. La improvisación se ancla en el alma abierta.

Me deslicé por el momento en blanco. Una vez más esa página frente a mí. Un placer inexplicable y tan poblado de libertad. Un gozo y una llamada de auxilio. Una seguridad y un trampolín. Bendita página que me deja escribirla. Bendito el día que el milagro me dio una pluma.

Me deslicé por el momento en blanco. Lo invité a conversar conmigo. Le preparé un café y le dije que yo veía su profundidad. Le propuse amistad. Él estaba orgulloso de su pureza. Hoy llega cada vez que el momento está calmo. Vuelvo a prepararle un café y le digo que antes de él hubo anteriores sueños. Le digo que su llegada me inspira. Que de ella brotan nuevos sueños y palabras.

Me deslicé por el momento en blanco. Vacié mi presente y sólo dejé que la música penetrara. Unos pensamientos empezaron a llegar y a mezclarse. Luego la emoción no dejó que cesara la fiesta. Aclamado sea el blanco fecundo.

Me deslicé por el momento en blanco. Recordé a los músicos que inundaron mi sangre el último tiempo. Las letras están llenas de música. No veo que una pueda sobrevivir sin la otra. El alma está colmada de ganas. Ansias de salir de ella misma y contarte los paseos que la han llevado a desintegrarse de gozo. Un gozo convertido en acordes y en frases. Un encuentro con la muerte que te lleva a anhelar apasionadamente la vida. Un no retorno que sólo puede elevarte.

Me deslicé por el momento en blanco. No fue tan mala idea después de todo. Finalmente, el presente es lo único real. Y los sueños llegan, tarde o temprano.