14 de febrero de 2015

Feliz día a este amor

Feliz día a este amor sin nombre, a este amor libre, a este amor profundo. A este amor aterrizado en la realidad, a este amor difícil, a este amor fácil. A este amor desconcertado, a este amor esperanzado, a este amor tranquilo. Feliz día a este amor loco, como la locura que llevamos dentro, este amor apasionado, este amor reivindicador, con quinientas lanzas para sindicar lo vergonzoso. Este amor que recomienza nuestra vida, que no pide grandes montañas, donde pequeños senderos para caminar juntos es todo lo que puede pedírsele a la existencia. Un amor sin grandes estructuras, con descendencia espiritual pero no física, con un calor de hogar donde cada cosa tiene una energía que anima. Un amor con mucho diálogo, con momentos compartidos llenos de algo profundo como la conexión de dos mundos inocentes y abiertos. Un amor donde todo es posible, donde recorrer el mundo convive con el día a día como abrirse el alma es posible en cada flor. Donde cada rama está indicando que la vida es solo esto, es sobretodo esto, y donde no seguimos esperando, y el momento de hacer lo que tu corazón te pide a gritos es ahora mismo, juntos, uno al lado del otro, cerca, pero lejos, un poco lejos porque cada uno tiene su espacio, pero cerca porque eso que tu corazón pide es lo que yo quiero ver que tú hagas. Desde un gran árbol cuéntame cómo es ahí la vida, y yo podré escribir sobre ello. Yo escribiré sobre todo y tú estarás en cada árbol. No quiero que cambies nada, y tú también seguirás amándome como soy, porque la vida ya terminó para nosotros, porque recomenzamos otra juntos, porque no hay necesidad de moldear el barro a nuestro arbitrio, porque el color de cada flor es sagrado y le pertenece a cada una, porque pedimos tanto a veces y no es necesario, porque una vida compartida con amor y un alma plenas es lo único que puede importarnos. Porque intento amarte con toda esa energía que hasta ni yo sé que hay en mí, porque la vida tiene poco sentido, pero si tu corazón encuentra algo profundo entonces es posible seguir, porque es posible darle un sentido que rellene todos esos espacios de dudas, y devuelva la pasión a tus días y a todas esas palpitaciones que los habitan, yo no veo que haya mucho más. En este día, pensar en ese amor de verdad, que no necesita soportes, que se mantiene porque es regado, porque está hecho de comunicación, porque está hecho de respeto, de desear lo mejor para el otro, pero lo mejor para él, no tu propio mejor. Me detengo un momento, miro por la ventana, sopla el viento, veo un poco de sol por entre las nubes. No creo que exista un alma gemela a la que alguna vez encuentras o no. Creo que alguna vez tus sentidos están despiertos, y por alguna razón alguien cuyas vibraciones tienen un compás en lo profundo parecido al tuyo, llega a tu momento, entrando en  la trama de tu vida y en tus poros. No sé por qué pasa, pero es lo que a mí me pasó contigo. La segunda parte de mi vida me reservaba algo bueno, algo diferente, algo nuevo. Sólo dime que no vamos a estancarnos, que el mundo nunca se volverá pequeño ni sus vicisitudes y milagros nos serán indiferentes. Dime que un día sabremos por qué tus pies te llevaron hasta mí, y los míos hasta ti. O acaso fue esa fuerza de la curiosidad, tu necesidad de mundo y la mía. Feliz día a eso que hay entre nosotros, donde confluye tu fuerza y la mía, feliz día a lo que eres, feliz día a que estás a mi lado, feliz día al café que tomamos juntos en la mañana, feliz día a toda la música que nos acompaña, feliz día a la posibilidad de estar juntos, feliz día a todo el amor que me das, a todo el amor que te doy. Feliz día a que lo que tenemos son días, y que juntos formen años. Que tu risa esté siempre en mi esperanza.