11 de junio de 2018

So we meet again (and again)


Volvemos a encontrarnos, destino amado
Quizá no hubo tal interrupción

Volvemos a encontrarnos, destino amado
Te expandes, y tu carne se apodera de lo que ya le pertenecía

No veo que haya un solo lugar
Quizá sí un solo destino

Uno que es como esos días luego de la lluvia
Esos en que sólo hay belleza
Esos de la tierra mojada y el cielo diáfano

Volvemos a encontrarnos, destino amado
Eres mi lugar
Eres música incondicional

Todo lo tomas, todo lo mezclas
Qué resultados asombrosos
Me quedaría contemplando en silencio y todo sería serenidad

Volvemos a encontrarnos, destino amado
¿Ves cómo esta vez es diferente?
¿Ves la intensidad y sus consecuencias determinantes?

Volvemos a encontrarnos, volvemos a encontrarnos
Qué fuerza, qué fuerza
Cierra un momento los ojos y siente ese aroma

El tiempo y el espacio son una mala broma
Sólo estás tú y las palabras

Prefiero olvidar
Prefiero saber que estás tú y las palabras

La muerte se acercó tanto
Tantas preguntas
Las ganas de aferrarse a la vida se disparan
Quedan las preguntas
Queda la clarividencia
Queda la bomba de tiempo
Escondida, porque estás tú y las palabras

Volvemos a encontrarnos, destino mío
¿Eres también efímero como la vida?
¿Hubo esa otra vida?
¿La poesía tomará cuerpo?
¿Las novelas, de qué hablan, de qué quieren hablar, están hechas de poesía?

¿Cómo es eso del tiempo?
¿Dónde debemos estar?
¿Por qué nos regalan estos días organizados en existencia?

¿Para qué?
Destino mío, ¿por qué?
¿Nos volvemos a encontrar o siempre fuimos una sola cosa entremezclada?
Dos elementos que se acarician, imperceptiblemente

Al carajo la complejidad existencial
Estás tú y las palabras
Está el océano
Está la muerte que pisa los talones
Está el bosque soleado
El silencio
Tu cuerpo
Sagrado
Está la posibilidad de sentirlo tan cerca

Treinta y siete es un número sonoro
Una tercera parte de la existencia que comienza, quizá
Dejar todo atrás nuevamente
Insistir en caminar y caminar
Con mayor ahínco
Escribir textos definitivos

Treinta y siete es más que suficiente
Un antes y un después
Una continuidad demoledora
Que va dejando huella
Para quizá dejarlo todo atrás
La incertidumbre es regla
El esfuerzo nos florece
La resistencia nos da vida

Yo me lanzaría a los caminos
Observaría atentamente
Nos volvemos a encontrar, destino mío
Por el tiempo que pueda durar esta fugaz existencia
La música podrá quizá salvarnos
Vivir hechos poema
Mirarnos a los ojos
Ser una vez sinceros con nosotros mismos
Mirar más atentamente
Y tanta serenidad
Y tanta belleza
Por el tiempo que pueda durar

Y crear movimiento
Radicalmente
Por el tiempo que pueda durar

Ven a mis brazos, destino mío
Abrázame en la oscuridad
Por el tiempo que pueda durar
Aquí estoy y tu melodía me ha hecho valiente
Eres belleza, ahora lo sé
Déjame reverenciarme ante tu poder
Habrá momentos de paraíso, lo juro
Por lo que pueda durar

3 de junio de 2018

So we meet again


Partir y volver indican un origen y un destino.
Desplazamientos. Comienzos o términos, probablemente.
Nociones de tiempos y de espacios.  

Esas categorías son superfluas en mi caso.
Lo mío son las continuidades.
Yo no parto, yo no vuelvo
Nunca estuve, siempre seguí estando.
Me desplazo sin desplazarme.

Vine, sin venir
Vuelvo, sin haberme ido
Hace mucho tiempo que me fui
El resto es continuidad
No hay vuelta atrás, supongo
Una vez te vas, el resto hacia delante es permanencia
No importan los tiempos, no importan los espacios
Ya estás afuera, a la intemperie, respirando tranquilamente

Miras desde lejos, sonríes
Luego el tiempo tiene la capacidad de que los años dejan de pasar
Los años se detienen, y ya no puedes utilizar la misma métrica
Todo se rompe, esas concepciones pierden importancia
La existencia se vuelve un canto sin final
Sin poder lineal
Otro orden, o desorden, gozo
Los calendarios son una broma, el presente es eterno

Entonces sucede un fenómeno curioso
Te das cuentas por otros medios que el tiempo sigue pasando
Se nota en las personas del tiempo paralelo
Ese al que a veces accedes, por cariño, principalmente, o por nostalgia, alguna vez

Pero el espacio es sólo uno, el espacio paralelo casi no tiene corporeidad
Te preguntas cómo pudo adquirir esa calidad onírica, irreal, o si acaso siempre fue más o menos así
Pero no, era tan real
Ya no
Ahora el espacio paralelo es sólo colores y cariños. Es humor. Es un recuerdo que parece sueño

No hay vuelta atrás
Como las cuatro dimensiones no pueden coexistir, se anulan
Sólo queda una: el presente
Sólo queda una: tú

Te vuelves la medida de todas las cosas
Adaptas todo a tus sensaciones, tus ganas, tus ansiedades, alegrías y vacíos
Te independizas de esos criterios antiguos porque ya no sirven
Su inutilidad juega a tu favor
Se revela algo insoslayable: la existencia y su presente disponible y por sobre todo efímero

Sólo queda desear estar junto al amor de tu vida
Sólo queda desear escribir y escribir mientras haya respiración
Sólo queda desear estar consciente de la belleza
Sólo queda contemplar y viajar
Moverse
Moverse hacia el núcleo de la belleza
Hacia todas esas intuiciones que se han revelado verdaderas, una a una
Con satisfacción mirarlas, sin decirles nada, viendo ese plano mayor, sabiendo que los nuevos asombros serán antecedentes que las modifiquen tan maravillosamente

Una serenidad mágica
Vaya, ya no quieres cambiar lo que vislumbras como pasado tan pasado
Vaya, el amor de tu vida y la belleza se revelan como lo único significativo
Y rebelarse a todo lo otro
Mirarlo desde afuera, como quien contempla un cuadro
Mirarlo con benevolencia
Dejar ese entusiasmo desbordante que ya es capaz de cristalizarse en frases que hacen su trabajo
No sabes cómo, pero ahí está
Un otoño que parece verano

Volvemos a encontrarnos, eso es
La existencia en contadas ocasiones se muestra tal cual es
Sin mediaciones
Yo la veo ahora, tan transparente, tan diáfana
La observo
O acaso soy ella misma
Eso es
El movimiento me ancló en el movimiento, donde se está bien
La incomodidad me hizo amar el movimiento, entender su necesidad
Ahora puedo crear
Ahora soy existencia radical
Ahora soy poema
Ahora puedo ser novela

Seguimos
Hasta muy pronto,

Andrea