31 de marzo de 2015

El río

El río iba muy deprisa hoy, podía observarse su corriente agitada, pensé: listo, ahora se va a llevar todo. Los cisnes iban tranquilos, en sentido contrario del caudal febril. Pensé: listo, ahora ellos pueden sortear la fuerza de las circunstancias. Las blancas flores del cerezo caían de cuando en cuando lentamente como volando en el veloz torrente. Pensé: listo, ahora eres frágil, y el río te lleva a un paseo que quizá te hunda o quién sabe te despierte. Adónde van. Adónde quieren ir. A ningún lugar, puede ser. A ningún lugar.