31 de julio de 2019

Killing the Angel in the House was part of the occupation of a woman writer


“… I turned upon her and caught her by the throat. I did my best to kill her. My excuse, if I were to be had up in a court of law, would be that I acted in self-defence. Had I not killed her she would have killed me. She would have plucked the heart out of my writing. For, as I found, directly I put pen to paper, you cannot review even a novel without having a mind of your own, without expressing what you think to be the truth about human relations, morality, sex. And all these questions, according to the Angel of the House, cannot be dealt with freely and openly by women; they must charm, they must conciliate, they must--to put it bluntly--tell lies if they are to succeed. Thus, whenever I felt the shadow of her wing or the radiance of her halo upon my page, I took up the inkpot and flung it at her. She died hard. Her fictitious nature was of great assistance to her. It is far harder to kill a phantom than a reality. She was always creeping back when I thought I had despatched her. Though I flatter myself that I killed her in the end, the struggle was severe; it took much time that had better have been spent upon learning Greek grammar; or in roaming the world in search of adventures. But it was a real experience; it was an experience that was bound to befall all women writers at that time. Killing the Angel in the House was part of the occupation of a woman writer.”

Virginia Woolf, Professions for Women


« Le premier devoir d'une femme qui veut écrire est de tuer la fée du logis en elle ».

Virginia Woolf, Professions féminines

Und wenn die in der Tiefe einmal aufstehen gegen Dich?


„Das sind Eure Brüder!“
« Ce sont vos frères ! »

„Wer-war das?“
« Qui était-ce ? »

„Wie kommt es, Josaphat, dab ich durch meinen Sohn von der Explosion erfahre, statt von Ihnen --!“
« Comment ça se fait, Josaphat, que j'ai appris l'explosion de mon fils, à la place de vous ! »

„Vater – Du hast die Maschinen zu Göttern Deiner Stadt gemacht und die Menschen zu Opfersklaven Deiner Gott-Maschinen -!“
« Père, tu as transformé les machines en dieux de ta ville et tu as transformé les gens en esclaves sacrificiels de tes machines divines - ! »

„Was hattest Du in den Maschinen-Sälen zu suchen, Freder?“
« Qu'allais tu faire dans la salle des machines, Freder ? »

„Ich wollte den Menschen in die Gesichter sehen, deren kleine Kinder meine Brüder, meine Schwestern sind...“
« Je voulais voir dans le visage des hommes dont les petits enfants sont mes frères, mes sœurs ... »

„Deine herrliche Stadt, Vater – und Du das Hirn dieser Stadt – und wir alle im Licht diese Stadt...—„
« Votre ville glorieuse, père - et vous le cerveau de cette ville - et nous tous à la lumière de cette ville ...  -»

„...und wo sind die Menschen, Vater, deren Hände Deine Stadt erbauten---?“
« ... et où sont les gens, mon père, qui a construit ta ville avec les mains ---? »

„Wo sie hingehören...“
« A leur place… »

„Und wenn die in der Tiefe einmal aufstehen gegen Dich?“
« Et si un jour ceux des profondeurs se soulèvent contre toi ? »

„Da sind wieder zwei von den verdammten Plänen, Herr Fredersen...“
« Il y a encore deux de ces maudits plans, M. Fredersen ... »

„...in den Taschen von zweien, die heute an der M-Maschine verunglückt sind…“
« ... dans les sacs de deux personnes qui sont mortes à la machine M aujourd'hui ... »

„Mittler zwischen Hirn und Händen mub das Herz sein!“
« Entre le cerveau et la main, le médiateur doit être le cœur. »

Fritz Lang, Metropolis

11 de julio de 2019

Para Margarita


La existencia se balanceaba, como suele hacerlo. De un lado a otro. Meteoritos que siempre llegan, trayendo sorpresas, trayendo emoción, trayendo desazón. Siempre tan conectados con la muerte, está tan presente, por todos lados. Haciéndonos conscientes de nuestra fugacidad. De ese afán de fuga que tiene la vida. Siempre intentando irse. Para darnos la noción clara de que el estar aquí tiene condiciones. Limitaciones. Que tan pronto nacemos se nos muestra disponible un cierto tiempo que además es incierto. Esa incerteza es la que cala los huesos, la que tempera el ánimo. La que hace del pasar una alegría, algo lleno de movimiento y descubrimientos. Algo lleno de sorpresas.

Ahí estábamos, buscándole sentido a todo esto. Y sin preguntarle a nadie:
Llegó Margarita.
Y todo se detuvo. Para luego acompasarse a ese bello movimiento que es la vida. Pero ya nada es igual. Porque ella está aquí. Porque ella quiere ser feliz sin saberlo. Quiere existir solamente. Quiere estar calentita, arropada, junto a los suyos, dormir, comer, quiere jugar con su hermana, quiere que la existencia sea algo celeste. Y ahí tan tranquila está, y nosotros la admiramos. Es un milagro. Está llena de vida y es tan bonita. Es mágica. Tiene la cualidad de los seres del bosque, pequeñita, sagrada. Es un llamado de atención que no se piensa, se siente. Margarita está aquí y ya nada es igual. Porque ella está aquí. Porque el universo a veces nos bendice y nos trae un regalo como ella. Algo perfecto junto a toda la perfección disponible. Una perfección frágil y hermosa. Una perfección que no es tal porque es tan pequeñita y grande al mismo tiempo. Una fuente de vida y de belleza. La alegría en su máxima expresión. Ella está aquí y nosotros queremos cuidarla. Queremos que sea feliz. Queremos darle toda esa paz que tenemos. Todo el amor que conocemos. Todo el amor que otros nos han dado. Todo el amor que sentimos. Lo dejamos junto a su cuna. Para que ella vaya tomándolo a medida que su alma estime conveniente.

Un niño es la posibilidad de ver la libertad. Un niño es la libertad misma. Es el presente de una promesa de paraíso. De pompas de jabón que flotan en un cielo despejado. Algo liviano, etéreo, algo suave, aéreo. Una fuerza capaz de derrocar cualquier contradicción. Algo puro, como lo que sentimos conversando con alguien sin frenos. Quizá no conocía amor así. Pero no tiene límites. Agustina y Margarita son estrellas. Son ojos en el corazón que lo hacen todo más bonito. Es el amor sin demarcaciones. Es la posibilidad de olvidarse de todo. Y entregarse. A esa inocencia sagrada. A esa posibilidad de reír sin límites. A un mundo fantástico plagado de belleza. De originalidad. Un mundo lleno de entusiasmo. Lleno de sorpresas. Un mundo lleno de inteligencia bondadosa, la verdadera inteligencia. Lleno de ingenio. Un mundo marcado por la improvisación y la intuición. Un gozo sin final.

Margarita, bienvenida a este mundo. Agustina y Margarita, que la tierra sea benevolente con estos dos diamantes que quieren estar aquí en armonía. Agustina y Margarita, la existencia se reverencia ante tal regalo, la existencia agradece estas piedras preciosas interrumpiendo el ciclo, la vida, amiga íntima de la muerte, se pone en acción para dejarlas florecer. Agustina y Margarita, estamos aquí para ustedes. Que empiece la fiesta. Que el baile y el canto no nos abandonen nunca. Que la fuerza de nuestras abuelas llegue también a estos dos tesoros, que tuvimos la suerte de encontrar bajo un árbol frondoso, exuberante y tan sereno. Que ese amor que recibimos siga hasta ustedes, en una línea de belleza y de fuerza que todo lo puede colorear. Agustina y Margarita, gracias por venir, todo es tanto más entretenido. No hay límites.