30 de marzo de 2018

El amor es un perro loco que corre por la autopista


Arthur H dice el amor es un chien fou qui court sur l’autoroute.
Y yo, esperando el día, como un chien fou para correr por l’autoroute.
Esa capacidad elástica del tiempo.
Poco para dar con las ideas correctas.
Mucho para acogotarte del gozo de tenerte frente a mis ojos en carne y hueso.

El amor debe ser definitivamente un perro loco.
Que corre por la autopista.
Creo que lo he visto.
Creo que puedo deletrearlo.
Creo que lo identifico.

El amor es un perro loco.
Uno furioso.
Que se me tira al cuello.
Que me muerde y me hace perder el conocimiento.
Y quedo convertida en vampiro.

El amor evoca a un perro loco.
Un perro que se desplaza.
Un perro que puede ser atropellado.
Corre sin ton ni son por la autopista.
Y prados, y prados, y prados.

El amor aniquila al perro loco.
Lo deja más loco.
Un rasgueo de funk en la guitarra y anhelar la muerte por perfección.
Meteoritos que no te tocan.
Que caen a tu lado.

El amor es un puto perro loco.
El mejor que he conocido.
Tomarme un par de cervezas con él es desintegrarse.
Es la mejor conversación posible.
Es reírse desde lo más profundo.

El amor es un loco, es un perro.
Que toma agua de mar.
Se deshidrata.
Se baña en el río.
Y está dispuesto a recomenzar.

El amor es una brújula.
Algo que te lleva a alguna parte.
A encontrarte con autopistas.
A entender a los perros locos.
A anhelar treinta y cinco resurrecciones.

Perro loco, vuelves a atacarme.
El amor es una autopista que te lleva a ninguna parte.
Es un perro loco que te muerde y disfrutas el viaje.
Mientras te desangras.
Y las estrellas fugaces.

No le pondría bozal.
De todas maneras, alguien lo va a atropellar.
Qué perro más loco.
Se parece al amor.
Mira los colmillos.

El perro sintió la distancia y se volvió más loco.
Se embarcó sin pensarlo en la autopista.
Iba veloz.
Parecía que su cerebro no estaba funcionando.
Sólo podía decir tu nombre.

El perro loco me atacó.
No pude más que partir por la autopista.
Espero llegar para morderte.
Espero llegar para abrazarte.
Hasta que me internen porque este amor no se me va a quitar.

¡El perro loco me saltó al cuello!
Juro que la autopista fue lo único que me daba consuelo.
Juro que no sé si la tierra gira o se bate como una caja de leche.
Juro que no sé si el cielo está arriba, abajo o a los lados.
Pero la brújula es tan clara en la dirección correcta.

Si las autopistas siguen en pie.
Si la tierra sigue girando.
Ese perro loco lo único que hace es delinear tu sonrisa.
Muestra los colmillos.
Y todo alrededor mío está su saliva y su ladrido que tienen un sólo nombre adherido.

Las cinco letras que describen el paraíso.
Tu nombre, tu risa, y todo lo demás que se reduce a eso mismo.
Tu mirada, tu risa, tu humor prodigioso.
Si el amor es un perro loco, si va por las autopistas.
Yo sé cuál es su ladrido.

Si la autopista no me lleva pronto.
Ese perro loco va a destrozarme.
Entonces quizá conozca su ladrido.
Quizá me llene de saliva para resguardarme.
Quizá tu voz al otro lado del auricular pueda darme un momento más de vida.

Juro que hay un perro loco.
Y como sólo tengo tu voz en el auricular no puedo defenderme.
Júrame que harás autostop en la autopista para que pueda llevarte.
Arregla este desastre.
Este caos que me aniquila porque este perro loco me tiene poseída.

Qué haces para seducirme así.
Por qué me mandaste a este perro loco.
Es incontrolable.
Si no me encuentran rápido las autopistas.
Terminaré por volverme él mismo, y prepárate, porque perdió la cabeza.

Quizá te muerda.
Quizá te ataque.
Quizá te saque el corazón.
Quizá se trague tu brújula.
Y terminemos los dos vagando por las autopistas, como un perro loco.

La creación de movimiento


Yo quisiera crear un texto definitivo.
Un antes y un después.
Un texto radical.
La decisión radical.
Que me lleve a la creación de movimiento.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Volverme definitivamente nómade.
Un par de maletas y listo.
Radicalmente nómade.
Vivir como incrustada en el movimiento.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Amar radicalmente.
Desintegrarse.
Sin estructuras.
Un amor engendrado, nutrido y regado en el movimiento.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Vivir radicalmente.
Caminar por calles y bosques y expandirse.
Sin final.
Ser música y movimiento.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Hacer el amor radicalmente.
En movimiento.
Creando algo.
Yendo al encuentro del otro.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Escribir radicalmente.
Decir: voy a crear movimiento.
Decir, soy escritora y no hay nada más.
Tú y las palabras y que la existencia se haga la idea.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Unir a Roberto Bolaño y a Jacques Rancière.
Radicalmente.
Hacia los bordes y hasta la intemperie.
Y desde ahí la creación definitiva de movimiento.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Donde algo pasa y algo se mueve.
Abordarlo radicalmente.
Explotar radicalmente.
De ser doble volverse uno, y en movimiento.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Identificar la decisión radical.
Desde la intemperie.
Y tomarla.
Volverse movimiento y creación.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Radical amor de mi vida.
Lleno de movimiento.
Una creación sin parangón.
Compartiendo la intemperie.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Vivir en viaje.
Caminar radicalmente hasta propagarse.
Hasta salir disparado como una bala.
Hasta sentir el movimiento.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Crear libros.
Hechos de movimiento.
Libros radicales.
Íntimos, frágiles.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Subversivos, democráticos.
Libros que se lo deben todo al movimiento.
Libros nómades, como yo misma.
Libros inmigrantes, como yo misma.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Libros escritores, como yo misma.
Libros que escriban nuevos libros.
Haciendo eco del movimiento.
Libros hijos de la intemperie radical.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Yo quisiera crear viajes.
En los otros.
Invitarlos al movimiento.
Hacerlos desnudarse de manera sagrada y radical, abrirse, encontrarse.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Habiendo salido afuera, luego desde la intemperie, tomar la decisión radical.
La decisión necesaria, la apuesta, el salto al vacío.
Nómade y escritora.
Escritora y nómade, enamorada.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Pruebas de amor radicales y sin precedente.
Soy escritora.
Soy nómade.
Y voy a crear movimiento.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Amando y escribiendo.
Vivo entre la filosofía, la literatura y los derechos humanos.
Los libros son mi perdición radical.
El cénit de mi vida es la música y el movimiento.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
El 20 de junio comienza un viaje radical.
Un exilio que está incubado en mí desde que nací.
La pasión y el movimiento.
Flores y más flores que confirman un sentido y una existencia incierta.

Yo quisiera crear un texto definitivo.
Que no se arredre con el cansancio.
Y peor para los que estén cansados.
La decisión radical traerá la literatura radical.
Soy amante, soy escritora, soy nómade, y voy a crear movimiento.