Publicar en un
blog es como tener una conversación secreta con otros. Una conversación
diferida. Como lanzar pintura por la ventana y quizá embellecer a quien pasa. Como
regalar una flor a un paseante solitario. Como olvidarse de uno mismo. Como
olvidar los límites. Como confiar en esa sagrada comunión en las palabras. Como
entregarse a la literatura sin saber cuán lejos esta puede llegar. Como
compartir determinados matices de una puesta de sol. Publicar libremente, a tu
manera, por el sólo milagro de crear algo que se une a un vendaval de belleza
que pueda hacer frente a lo útil, a lo fácil, al lado oscuro de la luna. Quizá
también es una etapa, que luego se vuelve prescindible, aunque agradable. Entro
en la profundidad de la intemperie, para comunicarme, quizá más tarde, de
alguna otra manera, para dar a mi sueño toda su posibilidad, toda su amplitud,
y para conquistar el mundo de la nada y el sentido más preciso de mi existencia
en este planeta: escribir. En el éxtasis y en la soledad del anonimato, desde
donde todas las cosas nacen. Hasta pronto. Que lo real se haga carne. Que lo
virtual se disipe como besos al aire, como entregas a lo efímero sabiendo que la
muerte acecha. Quizá universalizando. Quizá inmolándose en cuerpo y en alma por
un número de páginas. Quizá uniéndolo todo y haciéndolo emerger como un
estallido de volcán. Quizá llorando por tanta belleza puesta a nuestro alcance.
Quizá como último esfuerzo antes de que el corazón decida detenerse. Quizá
simplemente por amor a la vida y al arte. Quizá como último acto de lucha. Quizá
como agradecimiento.
29 de mayo de 2019
14 de mayo de 2019
A Room of One’s Own
“A woman must have money and a room of her own if she
is to write fiction.”
Virginia Woolf
13 de mayo de 2019
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