23 de diciembre de 2016

Cómplices

Creo que todas las personas que conocían (me incluyo), las condiciones en que viven los niños en los centros del Sename -a pesar de haberlo dicho en informes y muchas otras cosas-, no es suficiente, y somos cómplices, de un sistema brutal, que mantiene a los niños y niñas en completo abandono. Y creo que los que no sabían (o aún no lo saben) deberían saberlo, y deberían también sentirse involucrados. Me siento cómplice de haber conocido estos centros hace muchos años atrás, y luego de sumirme en una larga depresión por lo que vi, no haber sido capaz (capaces) de decirlo para que fuese realmente escuchado. De qué sirvieron tantos informes, si no pudimos hacer ver qué pasaba ahí, ni cambiar nada relevante. Creo que todos quienes trabajan en relación a esto, sea en el gobierno, en las ONG’s, en organismos internacionales, también quienes hacen las leyes, por supuesto las universidades, han fracasado, y lo siguen haciendo, creo que no hay excusas, y que toda la prosperidad económica y humana no vale nada y es indigna si no es para todos. El 2010 escribí, a propósito de un centro (cárcel) de adolescentes de Antofagasta, lo siguiente: “Me da la sensación de que nadie dice con todas sus letras lo malas que son las condiciones de vivir así, creo que una buena estrategia sería preguntarles si estarían tranquilos que sus hijos o hijas estuvieran en ese lugar. Creo que ahí habría más sentido de la realidad. Me quedo con la sensación al final de no saber por dónde empezar, creo que eliminar el Servicio Nacional de Menores y partir de nuevo sería una buena forma. […] Ruego nunca perder el impulso. Ruego poder demandar acaben los tratos crueles, inhumanos y degradantes. Pido que alguien ponga atención a lo abandonado.”


19 de diciembre de 2016

La shit de las galaxias

La última película de Star Wars es de las peores películas del último tiempo. La fui a ver, y salí enfurecida, asombrada y triste. Me parece que es una prostitución a lo que era Star Wars, que emplea la historia original entre las estrellas para lanzar el mensaje gringo horroroso, bélico, racista, aburrido, obvio, tonto, en definitiva, no sólo no tiene absolutamente ninguna gracia, sino que llena la saga de Star Wars, de obviedades, y de un símil a “Independence day” o algo por el estilo. Estuvo a punto de irme antes de que terminara, finalmente me quedé, pero sabiendo con exactitud todo lo que ocurriría, lo que no es gran cosa, pero además, cansadísima de tanto disparo estilo guerra de Vietnam. Los que atacan en la ciudad esa, vestidos como árabes, el rebelde a quien le piden aniquilar al otro es mexicano, todos los estereotipos gringos, fáciles y tontos, qué asco. No sé la verdad si a Diego Luna se le nota el acento mexicano, tuve la mala suerte de verla en francés, porque a los franceses les encanta ver todo doblado, cosa que me parece un sacrilegio sinigual, pero en fin, por lo que no pude pesquisar ese tipo de sutilezas. O sea, fue un suplicio de principio a fin. Ese llamado a la esperanza, a combatir a todos, por dios qué gringos! Estaba desesperada, y salí enojada como no estaba hace tiempo. Emplear Star Wars para pasar los mensajes amigo, enemigo, ocupar una película de difusión realmente masiva para esa mierda. Qué mal, pero sobre todo, qué pena ver cómo tratan algo que tenía gracia, para emplearlo en una vil película más sobre guerra hueona. La era Trump es peor de lo que creemos, porque está en todos lados. Ver esa película y no decir nada es para llorar eternamente. Ningún Jedi, ninguna mística, ninguna pelea de espadas de luz, pura mierda, exclusivamente mierda. Qué vocabulario soez, pero es que la película lo merece, que tergiversación, que tristeza infinita todo, el cine masivo, lo que vende, que todos tengan que bancarse 2 horas y 15 minutos de explosiones y disparos, más un sinfín de frases idiotas irrelevantes. Todavía me dura el mal rato. Tengo rabia. De que tantas cosas vayan a la ruina, de que las comunicaciones masivas se utilicen para ese tipo de maniobras indignas, de que nadie parezca darse cuenta, de que ir al cine puede ser una experiencia tan horrible. Vender no lo es todo, y lo que tiene gracia no lo pueden matar así, y no pueden ser tan macabros y perversos de pasar esos mensajes bélicos y retardados que no conducen a nada, bueno creo que estoy repitiendo, sólo decir que el asunto merece detenerse un momento. Encuentro que es grave lo que presencié ayer en el cine, y todavía no salgo del estupor. La anterior ya me pareció mala, pero ésta me dejo sumida en un pesimismo galopante. Por favor, si la ven, vayan preparados para lo peor, y si no van, mucho mejor. 
Ah, y creen que por poner una niña entonces están listos con los temas de género y derechos humanos, y súper revolucionario. Por dios qué terrible.
Puede ser algo así: sí! los migrantes y las mujeres también pueden ser héroes! no te desanimes! hope! matemos a todos los que sea necesario!


13 de diciembre de 2016

Instrucciones para volver al país de origen

Pasaje: comprado. Maletas: hechas. (Suspiro). (Más bien rápido, sin detenerse). Si tan sólo fuese suficiente. Sí, recordaste Into the wild, pero no es exactamente lo mismo. ¿En qué sentido? En este viaje te encuentras con otros, de apariencia humana. Puede haber buses, pero con toda seguridad no estarán vacíos como el bus de Christopher McCandless. Hay grandes explanadas de bosque, kilómetros y kilómetros de océano, pero aquí puedes ir al supermercado a comprar tus provisiones, sin tener que matar a ningún mamífero de gran tamaño. Aunque a veces puede que lo insultes, si cruza despistado el paso de cebra, o no parte inmediatamente después de que dieron la luz verde. Pero eso ocurre más o menos por todas partes, ¿cierto? Pues bien, volvamos a nuestro bus.
Setting forth: el mundo es un gran globo en el que todos los lugares que lo componen pueden tener asuntos agradables, o positivos, y asuntos desagradables, que más bien no quisiéramos tener que ver, o vivir. Pues bien, que la evaluación sea justa, que el análisis no esté teñido de resentimiento, odio, o algo peor. Todos los países, por muy de origen que sean, deben tener algo bueno.
No ceiling: ¿hacia dónde vas? ¿recuerdas cómo era ahí donde una vez estuviste? ¿realmente lo recuerdas? No. Claro que sí, date un momento más. Recuerda todo eso que te gustaba tanto de ese lugar en el que naciste. Ok. Hagamos algo, mantengámonos sin expectativas. No recuerdas, no importa, mejor, porque estará todo tergiversado en ese recuerdo, idealizado o tirado a negro, pero difícil que sea como realmente fue. Guarda esas sensaciones para más adelante. Luego no habrá límites para ellas. Ya no serán recuerdos, serán tan reales que quizá hasta den miedo. Mantente firme, árbol de la esperanza.
Far behind: Todo quedará atrás. ¿Qué? El párrafo podría extenderse. Los países de destino están llenos de elementos por descubrir. Puede que hasta se hable otra lengua, se canten otras canciones, se ría con otro tipo de bromas, se salude distinto, se ame de manera diversa, se mire el mundo desde otro ángulo, se lamenten otros sucesos, el cielo tenga otro color, los árboles crezcan hacia abajo, los ríos fluyan corriente arriba, los cuerpos tengan tres brazos, no. No es para tanto. Sí, hay diferencias, muchas, pero en cuanto a los seres humanos, se parecen bastante. Muchísimo. Quizá demasiado. Quizá el problema sean los seres humanos, no importa en qué lugar del mundo. Lo peor es la gente, ya lo dijo un psiquiatra amargado.
Rise: levántate de una vez de ese sillón, el pasaje de avión es para unos días más, pero no vas a estar ahí perplejo. Levántate y mira el plano de tu vida, luego de la existencia, luego el universo, como algo que va agrandándose cada vez más, y más, y más, y más. Te quedan una cantidad de años acotada en ese lugar, si estás aquí o allá, ¿tiene tanta importancia? Como me dijo una vez mi padre, lo más importante es con quién estás, luego qué estás haciendo, y en tercer lugar dónde estás. Bien, una vez hayas abandonado el sillón, piensa en eso.
Long nights: caer, caer, al país de origen. ¿Qué es un país? ¿Qué puedes hacer acá que no podrás hacer allá? Piensa en eso. Si la lista es larga arrójala al basurero inmediatamente, a la chimenea, con premura. Estoy seguro que una vez allá se desvanecerá de tantas oportunidades que te saltarán a la vista, de tantos trabajos que van a ofrecerte, de tantas, tantas cosas que van a sucederte, y cuidado con despertar del ensueño.
Hard sun: el sol es el mismo, ya tenemos algo en común. Qué alegría. El amor de los que te quieren es como un gran sol. McCandless también se dio cuenta, dijo, la felicidad sólo es cierta cuando es compartida. Pero aquí también hay seres humanos. Es cierto. Pero no son los mismos. Recuerda esos buenos momentos. Recuerda esa complicidad única. Ese humor compartido tan liberador, tan esencial. Date cuenta, tus bromas no tienen el mismo efecto aquí. Date cuenta, todos ríen a carcajadas con un cierto sketch cómico y tú a lo más esbozas un par de sonrisas intermedias. Di la verdad, no entendiste la sutileza, no entendiste la metáfora, no conocías a la persona de quien se están riendo. No importa, ¿por qué quererlo todo, cuando se tiene tanto?
Society: hemos llegado a un punto álgido. Aquí eres nadie y eso te encanta, y allá eres alguien, lo que te limita, lo que te pone nombres que no te identifican realmente, lo que distorsiona toda la experiencia, lo que añade cerros de información innecesaria, que no dice nada realmente de quién eres, con qué sueñas, qué piensas de la existencia y sus rincones en una noche larga en que lo esencial llama a tu puerta, que es algo así como que hay un poco de silencio simplemente y puedes cerrar los ojos para ver dentro, y luego abrirlos para ver de qué está compuesto este delirio, esta pesadilla, este paraíso, esta estadía en los días, esta estadía en algún lugar remoto del mundo, sino en ti mismo, rodeado de otros. Sucede lo siguiente, sociedades conservadoras puede haber en todos lados, pero lejos del país de origen nadie conoce tu origen, nadie conoce las tonteras que hicieron tus antepasados, las tonteras que hiciste tú mismo, y puedes además encontrarte con otras personas, como recomenzar, la bellísima idea de que por ejemplo frente a una misma fotografía, alguien te diga por qué le tomaste una fotografía tan provocativa, y otra persona te diga, yo le habría puesto rojo fuerte en vez de rosado. ¿Te das cuenta? Si no te das cuenta eres ese alguien, si te das cuenta, eres esa otra persona. Si te das cuenta a medias, puede que el país te sea indiferente, y la libertad sea tu mejor aliada. En cualquier caso, si tu país de origen es cerrado y conservador, la tienes difícil, o es incómodo, al menos. Un consejo, no luches contra la corriente, simplemente sale del río. Afuera todo se ve más claro. Después de todo, el viaje into the wild tenía su sentido.
The Wolf: lobos hay en todas partes. Luego de un tiempo, dónde sea, lo que va aconteciendo localmente pierde la gracia. Como quedarse sin país. Ya ninguno te parece tan bueno ni tan malo. Pura cáscara. Hay que salir. No importa dónde estés, no se trata de eso. Mantenerse afuera. Pensar sin afirmarse en la barandilla. Escribir fuera de la ley. Vivir suspendido al borde del balcón y sin balaustrada. O cómo quieras, pero después sin quejarse. ¿Acaso no ves tu participación en todo esto? No te justifiques, no quiero quejas, como dice Calle 13, si te aburres solo, pues busca una pareja. Pero aquí no estamos hablando de eso. Estamos hablando de apagar la televisión, de caminar de tanto en tanto por el parque, estamos hablando de no seguir al rebaño, sino que doblar en la esquina si eso es lo que crees que hay que hacer. Y no hay excusas, los países de origen, destino, tránsito, o lo que sea, no impiden darse cuenta que los lobos, los verdaderos lobos, no están interesados en ti, y nunca lo estarán. ¿Cuáles son esos? Ah no, apaga la televisión, tal vez sería conveniente leer un poco más, como dijo Nicanor Parra, y todo será evidente, pero no puedo decírtelo, no lo entenderás quizá, eso de que ponemos un chip en la cabeza con todo lo que ya queremos saber y hacer, sólo pasa en Matrix.
End of the road: digámoslo de inmediato, el camino nunca se acaba, hasta que suspiramos por última vez. Se hace camino al andar. Vamos y venimos, y el camino es para el que viene y para el que va. Bien, tracemos planes, pero no sé por qué siempre terminan saliendo al revés o simplemente de otra manera, impensada. Ok. Tracemos planes, pero sabiendo ipso facto que nuestra ilusión del control se verá desmantelada mucho antes de lo que esperamos, y cuánto mejor. ¿No es el azar algo fascinante? ¿No es fascinante todo eso que se abre camino, aunque pongamos un dedo en el dique para contener la trizadura que promete con agrandarse cuando nos descuidemos cinco minutos, o incluso aunque estemos atentos? ¿No es ese camino algo fascinante? ¿No nos inspira una y otra vez? Está bien, levántate del sillón y en vez de hacer tantos planes sale a dar una vuelta, todo adquiere una perspectiva adecuada, coherente con lo importante. Olvida esos planes, de todas maneras, queda tan poco tiempo. Mientras no sea la depresión la que te invade (en ese caso quizá consulta con un psicólogo y cambia tu vida), siempre hay una sabiduría de todo eso que va llegando y de todo eso que se va, lo que podrás ver si miras atento, y colores hay en todos lados.
Guaranteed:  conocías las reglas, pero las reglas no te conocían a ti. Escuchaste tantas voces. Vuelves con la existencia llena de vitalidad, llena de humanidad. ¿Ahora estarás quieto? No, no lo creo. No hay monotonía para ti. No, no lo creo, se puede volver al país de origen, pero no se puede evadir abrir los ojos, no cuando ya te han susurrado al oído que el show ha comenzado. El resto es cobardía.