18 de septiembre de 2018

Berthe Trépat 1


…Búscame donde los gatos y las hadas
En la lenta llanura de los arrepentidos
Estoy sentado esperando a mi doble…

Roberto Bolaño, El aire
Barcelona, 1980



16 de septiembre de 2018

Lire Penser Résister III


Hace exactamente cinco años partí desde Santiago de Chile en un avión a Barcelona, con la secreta aspiración de convertirme en una escritora de tomo y lomo, y no volver nunca jamás. El destino me llevó luego a Francia. Sigo aquí, y je ne regrette rien, como diría Edith Piaf: no me arrepiento de nada. Soy feliz, como un pez en el agua, o como un cóndor con las alas extendidas a cielo travieso, sigo escribiendo, agradezco cada día, y humildad, humildad, humildad.

En el diario de hoy, leo lo siguiente: « Le courage, c’est l’inverse de ce que nous suggère le monde très calculateur et très consommateur dans lequel nous sommes plongés, où l’on ne fait quelque chose que quand on est sûr du résultat. Le courage, c’est faire quelque chose parce qu’il faut le faire. Que cela nous mène ou pas dans une situation compliquée. Le courage est validé par le chemin, et non par le résultat ». Traduzco aquí: “Coraje es lo opuesto a lo que nos sugiere el mundo altamente calculador y consumista en el que estamos inmersos, donde sólo hacemos algo cuando estamos seguros del resultado. Coraje es hacer algo porque tienes que hacerlo. Nos lleve o no a una situación complicada. El coraje se valida por el camino, no por el resultado”.

Y como dijo Guy Debord, la sagesse ne viendra jamais: la hora de sentar cabeza no llegará jamás. Como oasis, como interrupción, y tanto, tanto peor para los que estén cansados, como bien lo sabe Jacques Rancière. Ya lo dijo Roberto Bolaño: “El tesoro que nos dejaron nuestros padres o aquellos que creímos nuestros padres putativos es lamentable. En realidad, somos como niños atrapados en la mansión de un pedófilo. Alguno de ustedes dirá que es mejor estar a merced de un pedófilo que a merced de un asesino. Sí, es mejor. Pero nuestros pedófilos son también asesinos”.

Pero no nos confundamos, Bolaño está hablando de literatura y casas editoriales. Volvamos al punto: hace cinco años partí. Lo que yo me pregunto es cuántos obreros son arrojados cada día a su calidad de inmigrantes para denegarles lo que les corresponde en tanto personas. Moverse, trabajar, vivir, por dios, en ese Congreso de gente de bien, ¿no hay valientes? ¿Están ocupados discutiendo si el Estado y todos sus amigos van a seguir violándote para luego no dejarte abortar? Bien, aquí me hago la misma pregunta, cómo crear interrupciones a la dominación que cierra las fronteras a los más pobres abandonándolos a su suerte en el fondo del mar. El panorama es parecido, aunque no estén discutiendo sobre el aborto y otras pelotudeces. Cinco años. ¡Que sean cien mil! ¡Salud! Y la lucha y la belleza continúan. Que viva la intemperie. Que viva la interrupción.

11 de septiembre de 2018

Walt Whitman - Song of Myself


I, now thirty-seven years old in perfect health begin,
Hoping to cease not till death.

Creeds and schools in abeyance,
Retiring back a while sufficed at what they are, but never forgotten,
I harbor for good or bad, I permit to speak at every hazard,
Nature without check with original energy.

Walt Whitman


A los treinta y siete años de edad, gozando de perfecta salud,
Comienzo y espero no detenerme hasta morir.

Que se callen los credos y las escuelas,
Que retrocedan un momento, conscientes de lo que son y
Sin olvidarlo nunca.
Me brindo al bien y al mal, me permito hablar hasta correr peligro.
Naturaleza sin freno, original energía.

Walt Whitman