16 de marzo de 2025

Doris IV

Luego de perderlo todo me quedaron las palabras. Al fin solxs, me dije, pero lloraba. Me puse a redactar libros como si fuese una máquina sin alma. Pero todo estaba ahí. Ahí estaba mi alma. La dejé fluir por las hojas. Dejé a la tinta apropiarse de lo que quedaba: nada. Lo inventé todo. Inventé una vida. Imaginé un futuro. El presente era muy pesado, lo cargaba como un lastre. Lo dejé un poco de lado. Lo vivía intensamente, pero sin detenerme demasiado. Anótalo todo, me dije, tal vez así vaya avanzando el tiempo y haya algo. Tal vez los libros puedan sustituir al vacío. Puedan rellenarlo. 

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