¿Y si te
digo que mi vida floreció como una primavera simultánea en toda la tierra? ¿Y
si te digo que el mundo me parece bondadoso y benevolente ahora? ¿Y si te digo
que veo ahora tanta luz por las calles que el fulgor me encandila? ¿Y si te
digo que vislumbro un sentido potente para esta existencia desaforada? ¿Y si te
digo que me siento omnipotente y al mismo tiempo ínfima como para entrar en
cada sutileza que otorga dimensiones que embellecen la vida? ¿Tú sabías sobre
esto? ¿Conocías la existencia de un mundo que se abre frente a tus ojos, y lo
que invade tu corazón es la idea fija de abrazar ese cuerpo tibio que hace
volar tu creatividad de una manera desmedida y única? Te diré algo, creo que
amando se ama más la vida. Te diré algo, creo que nunca la había amado tanto. Nunca
había amado tanto la vida. Sólo me queda seguir observando atenta y entregarte
mi presente. Sólo me queda agradecerte y darte mi existencia para explorar
nuevos parajes, llegar hasta el fondo de tamaña bienaventuranza. Solo me queda
abrir bien los ojos y aprehender las nuevas dimensiones con espíritu aventurero,
sabio, espontáneo y sencillo. ¿Y si se pudiese amar para siempre?
10 de abril de 2014
7 de abril de 2014
Printemps avec toi
La primavera
se cuela en mi sonrisa, siento que me invade un carnaval caótico junto con un
remolino de viento, mezclado con la serenidad meditativa de observar un pequeño
barco de juguete avanzando lentamente por el caudal de un río hasta perderse,
dos fuerzas opuestas, como la alineación de los planetas, como volverse
omnipotente, como volverse inmortal a pesar de todo.
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