22 de agosto de 2026

Revolución

Creo que la revolución es apropiarse de la historia de una, enfrentarla, no dejar tramos en silencio. Aceptar la luz y la sombra de cada aventura. Al final, la pasión está tejida de múltiples relatos que fueron articulando quien una es. Me gusta ser justa con el fragmento que corresponde a cada persona. Con la manera en que transformaron mi existencia. En el reflejo de los demás al frente se crea la sustancia. En el encuentro con la complejidad de habitar este planeta. De interactuar sin miedo, sin odio, sin rencores.  A mí ya no me quedan fuerzas para odiar a nadie. Se necesita fuerza para odiar. Voluntad. Buenas razones. Yo estoy en paz. Quiero destinar esa energía a otros asuntos. Es extraño tener que estar justificando una y otra vez frente a una misma las decisiones tomadas. Haciéndose esas preguntas una y otra vez. Los elementos se van transformando. Paso mi vida huyendo de cosas. O solía huir. Ya no quiero más fugas. Creo que mi revolución de los 45 años es dejar atrás eventos que otrora me inmovilizaron. Agradecer lo que cada situación me entregó. Todo tuvo su tiempo y su intensidad. Nunca hablo de Théo, dado el martirio y la incomprensión que siguieron a nuestra ruptura. Creo que es un error porque ese silencio no refleja la consistencia de los años que pasé con él. Théo fue mi primer amor adulto, aunque comenzó cuando yo tenía diecisiete años y era una adolescente, la persona con la que compartí cuatro años de mi vida, hasta los veintiún años, cuando me dejó, a sus veintiocho años, por razones que nunca quedaron del todo claras, ni siquiera para él. Al año siguiente quiso remediarlo, con proposiciones inmensas, propuestas de matrimonio, promesas de grandes proyectos. Era tarde porque yo estaba con Jacques, y esas propuestas tienen que llegar en buen momento, no en escenarios como ese, a riesgo de quebrar algo significativo al interior de uno mismo y de los demás. Théo fue por mucho tiempo el amor de mi vida, y yo pensé que lo seguiría siendo, pero sus propias decisiones alejaron esa posibilidad, sin vuelta atrás. La verdad es esta, aparte de Jean, Jacques y Adam, que son mi vida completa, yo nunca había amado como amé a Théo. Fue la verdadera revolución. La revelación de la dimensión de la existencia donde siempre he encontrado la música. Comencé a vivir en la música gracias a él. Gracias a nuestras conversaciones, nuestro humor, nuestra pasión por la música, nuestros cuerpos y nuestra rebelión con el mundo tal como nos había sido entregado. Amé a Théo de una manera que no me ha vuelto a ocurrir, con un asombro que no olvido, probablemente porque fue la primera vez. Con una sorpresa que me despertó al amor verdadero. Tenía una devoción completa por él, imagino que la diferencia de edad también influía, pero lo que me importa es la revolución que nació en mí por este encuentro de cuatro años. Todo comenzó ahí, aunque luego los interminables años de tortuosos desencuentros llenaran de penumbra la fuerza que desarrollé a su lado. Me sentía invencible. Estuve escuchando canciones que me compuso en aquella época de la revolución. Todo está ahí, todo siempre estuvo ahí. El nacimiento de la música. El amor verdadero y todos nuestros sueños. La existencia me llevó por otros caminos a continuación, aunque él intentó retenerme como fuera durante dieciséis años, hasta que yo le dije: así no. No más así. Diez años han pasado desde ese momento. Ahora tengo 45 años, llegué al núcleo de la música, y vengo de vuelta. Recorro con atención mi voz y mis silencios. Théo fue, por un momento eterno, el amor de mi vida. Ya no, pero a él le debo la intensidad de la música, el descubrimiento de la complejidad del amor adulto y del cuerpo, la expansión de la inteligencia, y sobre todo, la noción de infinito. Las bases de mi revolución. 

18 de agosto de 2026

Aventura (Novela)

Aventura

o

Prefacio

“Aventura” es una novela. Es la continuación de “Lisa y la pasión”. Es una aventura (evidentemente). La escribí en el tórrido verano de canícula lionés. 35 grados sostenidos. El verano más caluroso en la historia de Francia. En qué consiste esta aventura. Estas aventuras, más bien. 30 aventuras. Las escribí porque estoy recolectando fondos para mi campaña: apadrina a tu escritora o escritor preferido. Invítalo a tomar café. Dale ánimos, dile que todo va a salir a flote, que no todo será librerías cerradas, libros inéditos, editoriales comandadas por la extrema derecha, cuentas de banco sobregiradas y despensas vacías. Porque la revolución ya está gestada, un germen. La segunda campaña es: léete un libro. Este, por ejemplo. Elige uno y léetelo. Hasta el final. Si estás en una librería y puedes, págalo. Sino prestado. Entra a la librería, para empezar. Antes de que la cierren. Dale una oportunidad. La campaña número tres es: léete otro libro. El que tú quieras. Este, por ejemplo, si no lo leíste la campaña pasada. Prometo buenas aventuras. Unas del corazón desbocado y de la revolución feminista. Unas de la renuncia y de puentes colgantes. Puentes levadizos. La cuarta campaña es: entra a una librería. Si las tres anteriores fracasaron. Toma en tus manos estos útiles de primera necesidad. Dale una vuelta al destino. Dale ritmo. Compás y armonía. Si todas fracasan todavía queda seguir haciéndolo igual, porque el arte es más fuerte. Es robusto e impenetrable. Cándido y determinado. Implacable y revolucionario. Cuando los pacifistas, o las personas que intentan poner freno a la guerra, deciden olvidar que algunos hombres disfrutan profundamente del conflicto, cometen un grave error, escribe Doris Lessing. El segundo conjunto de campañas tiene que ver con la paz. No sé si los fondos alcancen. Puedes unirte como voluntario. Es bastante urgente. El dinero no va a alcanzar para todas las iniciativas. El financiamiento desde Estados Unidos está cortado. Hay otros problemas. El fuego. Los incendios. La temperatura que no baja. Igual sigamos con los proyectos. Saca fuerzas de algún lado. Antes de que te derritas. Tal vez está ahí ese futuro promisorio. Tal vez leyendo se nos ocurra algo. Tal vez en el trabajo colectivo. Quizá en la conversación. El paso al unísono. Por qué renunciar ahora.
Gracias.

Andréa Balart-Perrier
Lyon, 17 de agosto de 2026.


17 de agosto de 2026

Libros 2025-2026




























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