Preguntas, preguntas
A otras
Vaya
A todas les ha pasado
Hubo ese tiempo
Consideras que tu trabajo es algo honorable
Como los samuráis con ética con códigos implícitos
Eres idealista confías quieres luchar cambiar las cosas
Luego conoces a uno de esos narcisos que merodean por ahí con semblante deformado
Todo se viene abajo
Tus anteriores trabajos hubo verdaderas maestras y maestros
Ejemplos desde todo punto de vista
Personas que no hacían otra cosa que trabajar de una ética intachable
Personas distinguidas con premios nacionales
Una suerte loca haber podido trabajar con ellos, te dices
Luego tienes menos suerte
Mucha menos suerte
Trabajo nuevo tu nuevo jefe flojo e inmoral
No tarda más de un par de días en comenzar a invitarte
Café por la mañana, comida a mediodía, a veces cerveza por las tardes
Te cansas de escuchar qué rico tu culo y comentarios de ese tipo
Escuchar aquellas supuestas conquistas amorosas de pacotilla
Luego mucho peor, viajes obligados fuera de la ciudad modus operandi similar
Pide hora para la reunión bien temprano, así nos quedamos a alojar allá
No puedo, tengo taller mañana en la tarde, no puedo faltar
Me da lo mismo, la reunión pasado mañana temprano
Pide reservación de hotel y viático, muy cansador ir por el día
Fin de la conversación
Quedas a merced de tu siniestro jefe
Qué pasa en aquellos paseos
Te invito a comer, a la vuelta en el hotel, el narciso sombrío en tu habitación
Se te tira encima
La puta madre qué le pasa a este tipo
Siguiente vez, lo mismo, esta vez con ida a bailar
No hay sexo, afortunadamente, lo envías a su habitación, pero hay besos
Un límite infranqueable se rompe, sientes, con miedo
En el trabajo de tus sueños se instala el terror absoluto
Estás comprometida afectivamente con alguien
Lo perderás todo, crees
Cuando ya no puedes más
Habiéndote dado cuenta de qué tipo de persona es
Lo miras a la cara
Le dices
Esto no puede seguir le pides por favor como último recurso
Con una sinceridad inocente pobre de ti
Termina la conversación, caminas un par de pasos más adelante
Te agarra el culo es el respeto que te tiene
Te das media vuelta
Nunca has sentido ni sabes si volverás a sentir tanto odio
Lo matarías de ser posible
Luego entran al ascensor
Quieres preguntarle sinceramente si es posible
Seguir trabajando juntos sin que se repitan estas situaciones
No alcanzas a preguntar nada porque se te abalanza una vez más
Ganas de llorar, gran asco y rabia negra
Luego muchos años de seguir soportándolo tener que mirarlo
Hablas con un amigo le cuentas
Eso es abuso, dice, eres víctima
Nunca has escuchado qué significa eso
Qué es eso
Puedes decir que no, tienes derecho a negarte a situaciones que no corresponden
Logras escapar sin escapar una hazaña tu amigo te ayuda
Muchos años te quedan de escuchar las barbaridades que profiere sobre otras personas
Seguir sus putas instrucciones soportar su ninguneo a pesar de tu esfuerzo
Vivir situaciones que colindan con lo ya vivido
Te preguntas si valió la pena
Un día lees un libro sobre un gran abusador
Comienzas a entender el fenómeno de la manipulación
Las formas de proceder en el abuso
Cuando decides finalmente dejar el trabajo viene una ola difícil
Procesas con bendita distancia toda la mierda que te tiraron encima
Luego partes lejos no vuelves a sentir nada semejante
Unos meses antes de dejar tu trabajo te dice
Intenté echarte pero no me autorizaron
Estupefacción, tristeza, impotencia por el reconocimiento inexistente
La soberanía con que él cree poder comportarse
Un tablero de ajedrez, mover las piezas a discreción
Lo has visto hacerlo antes, tantas veces, en diferentes circunstancias
Te da la sensación que estas conductas van mermando en el mundo
¿No? No estás segura
Un día ves que narciso se presenta a un cargo para representar
Piensas que un abusador es una mala representación
Sientes que debe defender y en cambio va a abusar
Vaya, casi te da risa, pero luego sólo quedan los escalofríos
Si la impunidad rima con injusticia, si el esfuerzo conjunto rima con ética y trabajo
Abusador y representador realmente están tan lejos
Como dos palabras que se repelen a sí mismas
Una conciliación imposible una contradicción no sólo evidente sino peligrosa
Sientes que tienes que decir algo
No es seleccionado, respiras hondo algo se acomoda en tu interior
Representar de nuevo puede ser defender y no abusar
Qué será de su miserable vida te preguntas
No te interesa en lo más mínimo
Pero sientes el llamado interior y exterior de la justicia
Una ola positiva de algo que se forma
Quieres decir, por la clara y vaga sensación de que no eres la única
Has preguntado
Viste. Definitivamente no eres la única
Un día es mejor hablar que callar, te dices
Quizá el mundo esté realmente cambiando, miras alrededor
Hay incredulidad pero también determinación
Sobre todo determinación
Definitivamente esté cambiando
Quizá sea importante defender a las y los que vendrán
Que pudiesen confrontarse a los narcisos vacíos que se arrastran por los ascensos
A las montañas pero hasta ahí no más como viviendo en el pasado
No seré de esas que escribe Virginie Despentes, te dices
Consejos de mujeres, entre ellas
La porción de elección
Guarden sus heridas, señoras, porque podrían molestar al torturador
Hay que ser una víctima digna
Es decir, que se sepa callar
La palabra siempre confiscada
Peligrosa, lo entenderemos, ¿molestando el descanso de quién?
¿Hay complicidad en el callar?, te preguntas
También se te infiere esa tarea, ese juicio
No hay salida
No sabes si callarse es ser cómplice
Pero sabes algo, cada vez que lees un libro o ves una película
Sobre reptiles que se arrastran, la rabia toma su puesto
Como si la herida no dejara de doler
Aunque de manera muy espaciada te das cuenta
No sabes si entenderías si no te hubiese pasado a ti
Es bueno unirse y decir, piensas
Al carajo los narcisos
Los trabajos deben recuperar su dignidad las organizaciones impedir el abuso de poder
Estás tan agradecida de quienes te han apoyado
Te faltan palabras
Primavera constante ese calor que te llega y que te acompaña verano luminoso razón
Esperas estar en ese grupo si hace falta
No a la impunidad
Sí a la justicia
Sí a la real defensa de los demás
Sí a las condiciones dignas de trabajo
Sí al respeto y a la consideración
Te das cuenta que habría sido mucho mejor trabajar sin desilusión
Quizá puedas terminar de sanar y reconciliarte realmente con la fuerza de tu trabajo
Quizá un día quieras volver a eso, las condiciones actuales incitan
Quizá el relegarse a la oscuridad termina definitivamente
Cuando entra la luz por varias rendijas
Y toda la habitación se ilumina, mostrando nuevas posibilidades
Arriba los verdaderos defensores, fuera lo falso y lo ambicioso
Niñas y niños, mujeres, no al abuso ni al acoso sexual
Queda mucho camino por recorrer
Hay que seguir
Sin justicia y reparación no hay paz
Hay que seguir
Si quieres decir, el mundo tiene los oídos abiertos
Los ojos atentos
Atrévete a decir
La impunidad pasó de moda
Lo estaban pasando bien pero era aburrido e irrelevante
Pero era criminal
Queda mucho camino por recorrer
Hay que seguir.