19 de junio de 2024

Tercer marido II

Llegó el momento de hablar en serio. ¿Qué es un tercer marido? Lo primero es aclarar. ¿Algo que se encuentra? ¿Algo que se compra? ¿Algo que se gana? ¿Algo que se imagina? ¿Algo que se dibuja? ¿Algo que se lanza al aire como un boomerang? Va y vuelve. Mi futuro tercer marido es así, va y vuelve. Como una ola. Como una persona en un día de trabajo, de la casa, al trabajo, a la casa, y así. Yo por supuesto no lo espero en la casa, ni en ningún lado. Porque tal vez si llegara de manera definitiva las cosas que quiero escribirle no tendrían sentido. ¿Entonces cuál es el sentido? Siempre llegamos a lo mismo. Lo que pasa es que las modalidades de las cosas están muy establecidas. Luego de los cuarenta, un tercer marido puede ser lo que uno quiera. Porque para volver a hacer lo mismo, para eso está el hecho que hay que lavar la ropa por ejemplo, o cocinar. Ese tipo de cosas obligatoriamente hay que hacer lo mismo, porque hay que vestirse y comer. Están las necesidades vitales. Respirar. En este caso hay más opciones. Lo mejor es que el tercer marido esté lejos, y no sea en realidad tu tercer marido. Así puedes alargar el éxtasis. Incluso el matrimonio, puede durar mucho tiempo. Como el recorrido del boomerang en la vida de una mariposa. La vida entera. Como el color de un atardecer en la vida de la libélula. Eterno. Lo que yo me pregunto seriamente es si va a llegar ese tercer marido. Pero como todavía no sé en qué consiste, ahí me quedo. Me habla de mundos imaginarios, de recorridos de boomerangs. Me habla de paradojas y de ciclos. Yo lo escucho, porque hay que escuchar al futuro tercer marido. Eso dicen. Porque sino está el tema de nunca me escuchas. Que suele surgir. Tú hablas y yo escucho, pero tú nunca me escuchas. Entonces evito esto. Escucho. ¿Ahora qué? Le digo. Me hace reír. Tal vez es lo único que pido de un futuro tercer marido, que me haga reír. 

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