11 de agosto de 2024

Parc de la Cerisaie [esp-fr]

No llego a comprender la materia que te compone que todo ahora es poesía. Mi vida es como una novela, busco un libro en un mini market perdido en la Croix Rousse, me detengo en el parque a leerlo, y habla de nosotros, de ti, de la sustancia de nuestra vida. Y lloro, porque no sé en qué momento la ciudad se convirtió en mar que me mece, que me acuna en sus brazos, con el sonido de las olas en mi espíritu. La emoción es profunda y sé tan bien ahora por qué te busqué tanto tiempo. Por qué te esperé sin esperarte. No creo que la vida pueda ser mejor que esto, y cuando pienso que tendré tu cuerpo no sé cómo manejar este presente porque me sobrepasa. El murmullo suave del parque me invade y la calma de mi alma es absoluta. Encontré la poesía. Conozco el amor. Sabía que la literatura tomaría forma un día. No sabía cuándo: era ahora. Estoy absolutamente enamorada de ti. Eso era la poesía, tu existencia, y la magia en mi cuerpo, en mi alma, y tus susurros como sonido de olas en mi piel. Te amo, te espero y te admiro. Todo se mezcla y al mismo tiempo una claridad diáfana: tú. Tu camino, el mío. Ese camino hacia el parque y el atardecer, y el rumor de la ciudad a lo lejos, y el canto de los pájaros antes de dormirse, y la certeza de la poesía, de esa llegada que esperaba y ahora sé exactamente lo que era. 


[fr] Parc de la Cerisaie

Je n'arrive pas à comprendre la matière qui te compose que tout maintenant est poésie. Ma vie est comme un roman, je cherche un livre dans une supérette perdue dans la Croix Rousse, je m'arrête dans le parc pour le lire, et il parle de nous, de toi, de la substance de notre vie. Et je pleure, parce que je ne sais pas à quel moment la ville est devenue une mer qui me berce, qui me cajole dans ses bras, avec le bruit des vagues dans mon esprit. L'émotion est profonde et je sais si bien maintenant pourquoi je t'ai cherché si longtemps. Pourquoi je t'ai attendu sans t'attendre. Je ne pense pas que la vie puisse être plus belle que ça, et quand je pense que j'aurai ton corps, je ne sais pas comment gérer ce présent car il me dépasse. Le doux murmure du parc m'envahit et le calme de mon âme est absolu. J'ai trouvé la poésie. Je connais l'amour. Je savais que la littérature prendrait forme un jour. Je ne savais pas quand : c'était maintenant. Je suis absolument amoureuse de toi. C'était cela la poésie, ton existence, et la magie dans mon corps, dans mon âme, et tes chuchotements comme des bruits de vagues sur ma peau. Je t'aime, je t'attends et je t'admire. Tout est mélangé et en même temps une clarté diaphane : toi. Ton chemin, le mien. Ce chemin vers le parc et le coucher de soleil, et le murmure de la ville au loin, et le chant des oiseaux avant de s'endormir, et la certitude de la poésie, de cette arrivée que j'attendais et dont je sais maintenant exactement ce que c’était.

9 de agosto de 2024

Mambo violento y fin del problema [esp-fr]

Troy llegó a mi vida hace un par de semanas. Mi mundo entero está en jaque ahora. Así me vivo el amor. Mambo violento y fin del problema, como canta Rosalía. Quiero entregarle mi vida completa. Je veux être à toi. Quiero ser tuya. Quiero que la existencia siga siendo esta playa eterna. Estos colores saturados y quitasoles a rayas. Trajes de baño y olas. Cuerpo y baile. Sudor y calor. Fuego, fuego. Mi corazón parece un vendaval de mambo delirante. De mambo febril y al compás. Una coreografía precisa, como si las estrellas hubiesen encontrado su órbita exacta. Una danza en el espacio exterior con los pies en la arena. Unas vacaciones del andar cansado. Tómame. Soy tuya. Todo mi cuerpo te pertenece. Mi corazón completo. La playa eterna y todos mis colores saturados. La estación de fiebre, como escribió Ana Istarú. Su grávida ternura me devuelve a las cosas más terrenas, escribió. Los ángulos equinos, el traje circular del universo, escribió. Je t’aime. 


[fr] Mambo violent et fin du problème

Troy est entré dans ma vie il y a quelques semaines. C'est tout mon monde qui est en jeu maintenant. C'est comme ça que je vis l'amour. Mambo violent et fin du problème, comme le chante Rosalía. Je veux lui donner toute ma vie. Quiero ser tuya. Je veux être à toi. Je veux que l'existence reste cette plage éternelle. Ces couleurs saturées et ces parasols rayés. Les maillots de bain et les vagues. Corps et danse. La sueur et la chaleur. Le feu, le feu. Mon cœur ressemble à un coup de vent de mambo délirant. De mambo fiévreux en rythme. Une chorégraphie précise, comme si les étoiles avaient trouvé leur orbite exacte. Une danse dans l'espace intersidéral, les pieds dans le sable. Des vacances de la marche fatiguée. Prends-moi. Je suis à toi. Tout mon corps t'appartient. Mon cœur tout entier. La plage éternelle et toutes mes couleurs saturées. Saison de fièvre, comme l'a écrit Ana Istarú. Sa tendresse gravide me ramène aux plus terrestres des choses, a-t-elle écrit. Les angles chevalins, l’habit circulaire du monde, a-t-elle écrit. Te amo. Je t'aime.
 

7 de agosto de 2024

Uranie [esp-fr]

Cómo empezó esta locura, esta casa de Uranie perdida en medio de Biarritz que me llegó al alma sin saberlo. Cómo se desencadenó esta biblioteca suspendida que esperaba encontrar su eje para depositar todo el amor que contenía en su corazón extraviado. Dónde estaba ese corazón que vagaba por el espacio exterior, pero sin una órbita clara. Por qué se paseaba por esas calles sin destino. Esperando dar vuelta la esquina y advertir ese lago donde flotaba la alegría. Ese océano inmenso esperando hacerse carne. Ir por cada vena para irrigar todo prado florido que encontrara su paso. Pequeñas calles, pequeñas calles, una tras otras, y luego de subir la colina, ver. Ver la extensión. El horizonte. Entender la palabra amor, que parecía un jeroglífico a punto de borrarse. Apenas un pequeño rastro. Un susurro al oído, de pronto. Una estampida de manadas. Hambrientas. Amarlo todo. Mambo violento y fin del problema, como canta Rosalía. Así es sentir el amor. Un mambo violento. Que corre por las venas como si fuera corroyéndolas. Fuese evaporándose todo, por el fuego. No sé bien cómo era la vida. Distinta, sin duda. ¿Pero era una vida? De qué estaba compuesta. Urania me hace explotar ahora. Soy cada una de sus estrellas. Tráiganlo todo a la vida, tráiganlo. Esos castillos en la arena toman forma. Ese sueño que quedó guardado en el bosque. En maletas que se desvanecieron, sin volver a materializarse. Por qué estaba yo extraviada. Qué es lo que buscaba. En qué momento doblé esa esquina y Uranie me siguió. No me percaté hasta semanas después. Años. Eras de explosiones sin motivo, lejos mío. Muy lejos mío. Tu mirada que observaba el crepúsculo en el océano sin mi nombre. Pero yo estaba ahí. Siempre estuve ahí. Yo tampoco lo sabía. Observé esa casa, observé su nombre, su tipografía, su color, su forma. Me detuve. Pero no sabía. Uranie. Esa musa que se escondía. En una estrella. Seguí. Y una sombra alcanzaba mis pasos. El sol delirante intentando explicar. Pero todo parecía locura. Mi corazón alerta. Aquí está la vida, me dije. La sentí. Sentía que estaba ahí. En esas calles de Uranie. En esas estrellas. En esas olas suaves. En ese paseo hasta el gran palacio. El amor es un palacio. Un castillo hecho de versos y de caricias. Hecho de pasión y de ternura. Fui a esa ciudad y el amor no sabía. Qué es. Qué es, me dije. Pero en esas olas había algo grande. Algo hermoso. Pero el jeroglífico se borraba, no alcanzaba a ver su materialidad. En el gran faro, invoqué a la existencia. Le pedí que se quedara. Le dije, sé que en tus olas traes algo hermoso. Yo quiero que sea mío. No sé lo que es, pero la poesía es misteriosa, como Uranie y sus estrellas. Intuía los versos, escuchaba la melodía y resonaba con mi alma. Subí al barco. No sé qué traes dentro, le dije, pero sé que todo quedó sellado en esa biblioteca. En ese bosque indescifrable. Llévame, le dije, llévame. Si estas calles me han traído hasta aquí es que el destino, a veces, brilla como una estrella. Quiero amarte, quiero tu cuerpo, quiero tu musa, quiero ser tu estrella. Es la estación de la fiebre. Que me haga explotar esta fiebre. Hasta que pueda crearlo todo. 


[fr] Uranie

Comment cette folie a commencé, cette maison d'Uranie perdue au milieu de Biarritz qui a touché mon âme sans le savoir. Comment cette bibliothèque suspendue s'est déchaînée, attendant de trouver son axe pour déposer tout l'amour qu'elle contenait dans son cœur perdu. Où était ce cœur qui errait dans l'espace, mais sans orbite claire. Pourquoi errait-il dans ces rues sans destination. En attendant de tourner au coin de la rue et de remarquer ce lac où flottait la joie. Cet immense océan qui attendait de se fair chair. Parcourant chaque veine pour irriguer toutes les prairies fleuries qui se trouvait sur son chemin. Petites rues, petites rues, l'une après l'autre, et après avoir gravi la colline, voir. Voir l'étendue. L'horizon. Comprendre le mot amour, qui semblait être un hiéroglyphe sur le point d'être effacé. Juste une petite trace. Un murmure à l'oreille, soudain. Une ruée de troupeaux. Affamés. Aimant tout. Mambo violent et fin du problème, comme le chante Rosalía. C'est comme ça qu'on ressent l'amour. Un mambo violent. Qui coule dans les veines comme s'il les corrodait. Qui évapore tout, par le feu. Je ne sais pas vraiment comment était la vie. Différente, sans doute, mais était-ce une vie ? De quoi était-elle composée ? Uranie me fait exploser maintenant. Je suis chacune de ses étoiles. Donne vie à tout cela, donne vie à tout. Ces châteaux dans le sable prennent forme. Ce rêve qui était gardé dans la forêt. Dans des valises qui se sont évanouies, pour ne plus jamais se matérialiser. Pourquoi étais-je perdue ? Qu'est-ce que je cherchais ? À quel moment j'ai tourné ce coin de rue et Uranie m'a suivie. Je n'ai réalisé que des semaines plus tard. Des années. Des époques d'explosions sans raison, loin de moi. Loin de moi. Ton regard observant le crépuscule sur l'océan sans mon nom. Mais j'étais là. J'ai toujours été là. Je ne le savais pas non plus. J'ai regardé cette maison, j'ai regardé son nom, sa typographie, sa couleur, sa forme. Je me suis arrêté. Mais je ne savais pas. Uranie. Cette muse qui se cachait. Dans une étoile. J'ai continué. Et une ombre a atteint mes pas. Le soleil délirant tentait d’expliquer. Mais tout semblait folie. Mon cœur en alerte. Voici la vie, me suis-je dit. Je l'ai sentie. J'ai senti qu'elle était là. Dans ces rues d'Uranie. Dans ces étoiles. Dans ces douces vagues. Dans cette marche vers le grand palais. L'amour est un palais. Un château fait de vers et de caresses. Fait de passion et de tendresse. Je suis allé dans cette ville et l'amour, je ne le connaissais pas. Qu'est-ce que c'est ? Qu'est-ce que c'est, me disais-je. Mais dans ces vagues, il y avait quelque chose de grand. Quelque chose de beau. Mais le hiéroglyphe se brouillait, je ne voyais pas sa matérialité. Dans le grand phare, j'ai invoqué l'existence. Je lui ai demandé de rester. J'ai dit : je sais que dans tes vagues, tu apportes quelque chose de beau. Je veux que ce soit à moi. Je ne sais pas ce que c'est, mais la poésie est mystérieuse, comme Uranie et ses étoiles. J'ai senti les vers, j'ai écouté la mélodie et elle a résonné avec mon âme. Je suis montée sur le bateau. Je ne sais pas ce que tu apportes à l'intérieur, lui ai-je dit, mais je sais que tout était scellé dans cette bibliothèque. Dans cette forêt indéchiffrable. Prends-moi, lui ai-je dit, prends-moi. Si ces rues m'ont amené ici, c'est parce que le destin, parfois, brille comme une étoile. Je veux t'aimer, je veux ton corps, je veux ta muse, je veux être ton étoile. C'est la saison de la fièvre. Que cette fièvre me fasse exploser. Jusqu'à ce que je puisse tout créer.

5 de agosto de 2024

El amor

Hoy está de cumpleaños mi hermano Francisco. Cuando éramos pequeños dormíamos en la misma habitación, nos vestían iguales, éramos inseparables, una sola cosa. Inventábamos aventuras y personajes. Estaban para mí las personas del mundo, y él, un mundo aparte. Tenía una personalidad muy fuerte, y era muy llevado de sus ideas. Podía hacer grandes escándalos si las cosas no sucedían como él las había previsto. Tenía las ideas muy claras y la gran ambición de que el mundo fuera lo más parecido a lo que él había soñado. Era alguien rebelde ante las contrariedades y con mucha fuerza. Su vehemencia siempre me sorprendía. Yo era tranquila como foto, y no tenía esa necesidad de que las cosas se adaptaran a mí. Yo seguía hacia otro lado. Ponía atención a alguna otra cosa. Tal vez nunca entendí hasta ahora de dónde venía esa tozudez que tenía de que lo que él había imaginado sucediera. Ahora lo entiendo. Es la seguridad de que las cosas pueden ser distintas. De que las imposiciones no siempre están justificadas. Luego si en el camino todo es una catástrofe por nuestras insistencias, eso es otra cosa. Francisco no evadía su responsabilidad en lo que había solicitado. La asumía plenamente. Cuando mi padre lo llevaba al jardín de infantes, antes de llegar, él quería comer merengues, esos dulces blancos hechos con claras de huevo y azúcar y cocidos al horno. Le fascinaban. Entonces mi padre lo llevaba a comprar una bolsa gigante de merengues, y Francisco llegaba todo blanco al jardín de infantes, porque además era un desastre para ese tipo de operaciones, como comer merengues en la mañana, que van convirtiéndose en una nube de polvo blanco, que quedaba adherida a su cara y a su ropa. Pero él estaba feliz, porque tenía sus merengues. Francisco era un niño feliz, y mi papá se encargaba de que esto fuera así, consiguiéndole todo lo que él consideraba importante, como los merengues, por ejemplo. Pero aquí viene lo interesante. Un buen día, se aburrió de los merengues, tal vez había comido más que toda la humanidad junta, y quería tomar helados, antes de llegar al jardín de infantes. Mi papá, que le gustaba hacerlo feliz, y además sabía bien lo que significaba llevarle la contra a esa pequeña persona que era nuestra vida entera, decidió llevarlo a tomar helados. Entonces, cada madrugada, a las 7 de la mañana, Francisco, feliz, iba con mi padre a comprar un helado, antes de tener que ir a hacer sus deberes de pequeño alumno. Pero aquí viene el tema responsabilidad, porque él no se amilanaba. Hablemos de las condiciones. Invierno, 7 de la mañana, es sinónimo de frío. No hay que imaginarse que estos helados eran en una playa al mediodía en verano, no. Eran unos helados a las 7 de la mañana del invierno, por lo tanto, el resultado no era el mismo que el de la playa. Aquí estaba Francisco, feliz, con mi papá, y la mano de Francisco, congelada a menos cinco grados, con un helado entre los dedos, que iba derritiéndose hasta que estaba por toda la camiseta y el pantalón de Francisco. Llegaba triunfante al jardín de infantes, no sólo con la cara llena de helado, y las manos, y la ropa, además, congelado tiritando. Un buen día, la profesora llamó a mi mamá. Señora, le dijo, yo entiendo que su marido está contento con los helados, y su hijo es feliz, pero no puede seguir llegando congelado lleno de helado al jardín de infantes. La buena señora quería poner los puntos sobre las ies. No tenía idea. No sabía nada, con quien estaba tratando. Francisco no era cualquier persona. Era alguien implacable. Si queremos cambiar el mundo hay que insistir. Qué sabía esa señora del deseo de tomar un helado. No tenía es que ni idea. Nada, nada. Eso era más fuerte que todo. La mano hecha hielo, el frío, la lluvia, la ropa manchada, era secundario. Por qué ella iba a dictaminar lo que se podía tomar antes del jardín de infantes. Las personas a veces quieren interferir en todo. La buena señora vivía en una especie de mundo de fantasía. Donde se puede intentar modificar la corriente que se te viene encima como una avalancha. No se puede. Pero hay una diferencia, con Francisco se podía, porque su convicción era total. Él asumía las consecuencias, él quería su helado. Aprendí mucho de Francisco. Mi estupor por sus convicciones ahora encuentra su camino. Ahora lo entiendo todo. Francisco es lucha constante y no se amilana con nada. Padre de las dos pequeñas criaturas que más amo en el planeta, él ha creado su vida de una manera hermosa y consecuente con sus convicciones. Nada lo ha detenido. Maneja, con amor, inmensa inteligencia, y devoción, una empresa que es el orgullo de toda mi familia. Una empresa que comenzó mi papá, y en la cual sigue trabajando y liderando, donde ahora mis dos hermanos también lo entregan todo para dar trabajo a tanta gente y llenar de belleza las salas de baño y las cocinas de ese país, donde también trabajó mi madre incansables años para poder construir un proyecto que nació del amor. Nació del amor de ellxs y de nuestra familia catalana, que siempre estuvo y ha estado ahí para apoyar las ideas donde hay convicción, inteligencia y amor. Estuvimos con ellxs en mayo, un momento mágico, siempre con tanto cariño por una larga vida compartida y sueños comunes. Dos grandes incendios no han hecho mella la convicción. Porque Francisco sabe que la fuerza es más grande que la adversidad, y aunque la profesora no quería que él se comiera su helado a las 7 de la mañana congelado, él sabía que eso era la felicidad, y en eso no se transa. La temperatura de la mano es secundario. Los sueños se persiguen y se alcanzan. Mi hermano es un padre fuera de serie, y estoy tan contenta de que esos dos pequeños seres humanos luminosos sean sus hijas, y además mis sobrinas, y una de ellas mi adorada ahijada. He aprendido tanto, tanto de ti, hermano, compartimos la locura del amor, y afrontamos las cosas a veces distinto, pero nuestras convicciones están tan cerca que pueden llegar a ser una misma cosa, como cuando nos vestían iguales, y recorríamos el presente uno al lado del otro de manera incansable. Te admiro mucho, y siempre me has parecido, junto con mi hermano Felipe, una de las personas más inteligentes que pueblan este mundo hermoso. Además es una inteligencia bondadosa, igual que la de Felipe. Tengo mucha suerte, con estos dos hermanos que me trajo la vida. La vamos disfrutando juntos, riéndonos de todo lo que va llegando, sorteando lo más difícil entre todxs, y siempre con amor. Gracias por poner atención de la manera que lo haces de nuestros padres. La distancia sería invivible si no fuera por ti, y por Felipe. Mi agradecimiento no tiene límites. Gracias por hacerlos felices, por estar ahí, por compartir tu cotidianeidad, tu familia, tus sueños, tus convicciones y tu vida. Cada día contigo es un regalo. Muy feliz cumpleaños, te adoro por siempre, tu hermana, Andrea.

1 de agosto de 2024

Troy [esp-fr]

Mátenme, porque mi cuerpo no puede sostener este amor que me invade como un relámpago. Un rayo en plena médula. Me devasta, me desarma. Se desborda y alcanza la cúspide. “Con la agradecida esperanza de un retorno seguro a sus casas después de una ausencia de nueve años, los griegos dedican esta ofrenda a Atenea”. Eres como un caballo de Troya que entró directo a mis entrañas. Después de una ausencia de nueve años. Exactamente nueve años. El amor es absoluto como la música. Y vivir es morir un poco cada día. Pero está la muerte y la muerte. Existe una que rompe las barreras que impiden llegar. Una que hace desaparecer el miedo. Una que hace frente a la desilusión. De pronto se abre la puerta. Somos los griegos y los troyanos, a veces llegamos a las entrañas y a veces llegan a nuestro núcleo. Se desencadena la tormenta, los relámpagos. Como el concierto de Cat Power, donde no quiso cantar más porque los relámpagos se desataban sobre nuestras cabezas. Así quedamos cuando ocurre el encuentro con el caballo que te perfora. En suspenso, en asombro, en éxtasis que todo lo detiene. Porque a veces dejamos de cantar para sentir. Para sentirlo todo. Para que ese relámpago se haga carne. Entonces el espacio exterior, el cosmos, la nave espacial. Todos los relámpagos, y van cayendo en nuestro corazón y los acogemos con cariño, porque van destruyendo las aprensiones infértiles, toda esa seguidilla de ideas que tomaron forma y se revelaron estériles con el tiempo. Porque recuperar el canto se hace en el tiempo, y luego hay el tiempo, y los relámpagos que son como chispas que van encendiéndolo todo, que van quemándolo todo como soldados en la ciudad asediada, pero dejando entrar la música. Mi cuerpo ya te pertenece. Nueve años y el caballo de Troya instalado de manera definitiva. Para modificar la configuración y expandirlo todo. Para que cada relámpago sea espacio exterior que difumina los contornos. Porque lo organizado es una falacia. Porque el amor es algo suave y verdadero. Que no conoce categorías ni límites. El amor sincero acoge. Va abriendo nuevas puertas. Recibimos el tesoro y lo entregamos. Somos el caballo, dentro y fuera. Arriba y abajo. Como no cabe por la puerta expandimos el espacio. Para eso salen los soldados y sugieren cambios. Imponen cambios. Porque el amor no toca la puerta, el amor es una caída limpia como un rayo. Eres Thor y eres Troy. Eres todo. Y las olas se mecen como llevando barcos a puerto. Como creaciones que van dibujándose en el horizonte. Que van acercándose. El cuerpo se llena de creaciones. El espíritu se eleva. El corazón se hace gigante. Estrella en el firmamento. Entonces todo comienza, como cuando llega la muerte. La muerte que es vida. El lado asoleado del bosque. Una biblioteca nómade que transporta sus maletas de poesía para entrar en el núcleo y quedarse ahí. Porque tal vez ese era su destino. Porque los relámpagos a veces esconden destinos. Y no queríamos cantar, pero de pronto cantar tiene otro significado y en él está cifrado todo lo que se vislumbra hacia delante. El amor lo conozco. Lo vi en forma de relámpago. Que alcanzó mi cuerpo. Observé el día bajo una nueva luz. La literatura se inventó para hablar sobre el amor. Porque cuando desborda es necesario dejarlo en hojas de papel que puedan contener lo que va brotando luego del destello. El amor excede el cuerpo, y por eso escribimos. Porque queremos vivir y morir. Queremos vivir más que nunca antes. La muerte parece una entelequia. Pero nos sentimos morir. Como acechados por un caballo inmenso que nos va carcomiendo desde dentro. Un caballo que nos dice: había esos miedos pero ahora eres invencible. Luego caemos en cuenta que no, pero ya es muy tarde, toda magia tiene un precio, un precio que nunca se revela hasta que el daño ya está hecho, como dijo Rumplestiltskin, justo lo que nosotros todavía podemos soportar, como escribió Rilke. Porque ese caballo tiene un precio. Un precio que podemos soportar. Porque parece que nos va a matar, pero nos da vida. Porque lo que es vida y lo que es muerte no siempre está claro. Los miedos a veces parecen vida, pero cargan en sus entrañas la muerte. El relámpago y entonces todo miedo parece irrisorio. Nos sentimos morir porque todo desborda y vamos anotando en una hoja de papel que recibe los descargos. El rayo de luz que se vuelve uno con las pupilas como si se encendieran de fuego. Y la piel que se va haciendo suave. Y el olfato es dulce como el jazmín. Todo música y el absoluto. Pétalos de rosa para recostarse y esa melodía que va entrando por los poros. Porque todo comienza a llenarse de soldados que van dinamitando esas murallas que ya no tienen sentido. Delimitaciones inconducentes que se ven ridículas junto a la suavidad de las palabras, a la poesía que se va infiltrando como vendaval. Observamos esa otra versión de nosotros mismos con curiosidad. En qué momento ese caballo quedó fuera de la ciudad. Cómo fue que ese relámpago me dio en plena cabeza. No hay nada. Sólo tu existencia. Sólo tus palabras. Que se haga carne en mí esa explosión. 


[fr] Troy

Tue-moi, car mon corps ne peut pas supporter cet amour qui m'envahit comme un éclair. Un coup de tonnerre dans la moelle. Il me dévaste, il me désarme. Il déborde et atteint la cuspide. « Dans l’espoir reconnaissant d’un retour sain et sauf dans leurs foyers après une absence de neuf ans, les Grecs dédient cette offrande à Athéna. » Tu es comme un cheval de Troie qui est entré directement dans mes entrailles. Après une absence de neuf ans. Exactement neuf ans. L'amour est absolu comme la musique. Et vivre, c'est mourir un peu chaque jour. Mais il y a mort et mort. Il y en a une qui brise les barrières qui empêchent d'arriver. Celle qui fait disparaître la peur. Celui qui fait face à la désillusion. Soudain, la porte s'ouvre. Nous sommes les Grecs et les Troyens, parfois nous atteignons les entrailles et parfois ils atteignent notre noyau. Cela déclenche la tempête, la foudre. Comme lors du concert de Cat Power, où elle ne voulait plus chanter parce que des éclairs passaient au-dessus de nos têtes. C'est ainsi que nous restons lorsque la rencontre avec le cheval qui te transperce se produit. Dans le suspense, dans la stupéfaction, dans l'extase qui arrête tout. Parce que parfois, on s'arrête de chanter pour ressentir. Pour tout ressentir. Pour que cet éclair devienne chair. Puis l'espace intersidéral, le cosmos, le vaisseau spatial. Tous les éclairs, et ils tombent dans notre cœur et nous les accueillons avec affection, parce qu'ils détruisent les appréhensions stériles, tout ce chapelet d'idées qui ont pris forme et se sont révélées stériles avec le temps. Parce que récupérer la chanson se fait dans le temps, et puis il y a le temps, et les éclairs qui sont comme des étincelles qui enflamment tout, qui brûlent tout comme des soldats dans la ville assiégée, mais en laissant entrer la musique. Mon corps t'appartient déjà. Neuf ans et le cheval de Troie s'est installé pour de bon. Pour modifier la configuration et tout étendre. Pour que chaque éclair soit un espace extérieur qui brouille les contours. Parce que l'organisé est un faux. Parce que l'amour est quelque chose de doux et de vrai. Qui ne connaît ni catégories ni limites. L'amour sincère accueille. Il ouvre de nouvelles portes. Nous recevons le trésor et nous le donnons. Nous sommes le cheval, à l'intérieur et à l'extérieur. Au-dessus et en dessous. Comme il ne passe pas par la porte, nous élargissons l'espace. Pour cela, les soldats sortent et proposent des changements. Ils imposent des changements. Parce que l'amour ne frappe pas à la porte, l'amour est une chute nette comme un éclair. Tu es Thor et tu es Troy. Tu es tout. Et les vagues se balancent comme si elles portaient des bateaux au port. Comme des créations qui se dessinent à l'horizon. Qui se rapprochent. Le corps se remplit de créations. L'esprit s'élève. Le cœur devient géant. Étoile au firmament. Alors tout commence, comme lorsque la mort arrive. La mort qui est la vie. Le côté ensoleillé de la forêt. Une bibliothèque nomade qui transporte ses valises de poésie pour entrer dans le cœur et y rester. Parce que c'était peut-être son destin. Parce que la foudre cache parfois des destins à l'intérieur. Et nous ne voulions pas chanter, mais soudain le chant a un autre sens et en lui est crypté tout ce qui est entrevu devant. Je connais l'amour. Je l'ai vu sous la forme d'un éclair. Cela a atteint mon corps. J'ai observé le jour sous un nouvel angle. La littérature a été inventée pour parler de l'amour. Parce que lorsqu'il déborde, il est nécessaire de le laisser sur des feuilles de papier qui peuvent contenir ce qui sort après l'éclair. L'amour dépasse le corps, et c'est pour cela que nous écrivons. Parce que nous voulons vivre et mourir. Nous voulons vivre plus que jamais. La mort semble une entéléchie. Mais nous nous sentons mourir. Comme traqués par un immense cheval qui nous mange de l'intérieur. Un cheval qui nous dit : il y avait ces peurs mais maintenant tu es invincible. Puis on se rend compte que non, mais c'est trop tard, toute magie a un prix, un prix qui ne se révèle jamais avant que le mal soit fait, comme disait Rumplestiltskin, ce que tout juste nous pouvons supporter, comme l'écrivait Rilke. Parce que ce cheval a un prix. Un prix que nous pouvons supporter. Parce qu'il semble qu'il va nous tuer, mais qu'il nous donne la vie. Parce que ce qui est la vie et ce qui est la mort n'est pas toujours clair. Les peurs ressemblent parfois à la vie, mais elles portent la mort dans leurs tripes. La foudre, et ensuite toute la peur semblent risible. Nous avons l'impression de mourir parce que tout déborde et nous l'écrivons sur une feuille qui reçoit les décharges. Le rayon de lumière qui ne fait plus qu'un avec les pupilles comme si elles étaient en feu. Et la peau qui devient douce. Et l'odeur qui est sucrée comme le jasmin. Toute la musique et l'absolu. Des pétales de rose pour s'allonger et cette mélodie qui entre par les pores. Parce que tout commence à se remplir de soldats qui dynamitent ces murs qui n'ont plus de sens. Des délimitations inconduites qui paraissent ridicules à côté de la douceur des mots, de la poésie qui s'infiltre comme un coup de vent. Nous observons cette autre version de nous-mêmes avec curiosité. À quel moment ce cheval a été laissé à l'extérieur de la ville. Comment cet éclair m'a-t-il frappé à la tête. Il n'y a rien. Seulement ton existence. Seulement tes mots. Laisse cette explosion prendre chair en moi.

21 de julio de 2024

La troupe de artistas

Qué es el arte. El arte es lo que da vida. El arte es como entrar en el agua en verano y sentir cómo el frescor se esparce sobre la piel hirviendo. El arte es todos los sentidos abiertos. Vibrar con la vida. A su mismo ritmo. El arte es esas nubes que se van desplazando hasta que el cielo es azul como la inmensidad celeste. El arte es la música de saber que tenemos un cuerpo. Una máquina en movimiento que crea. Que observa la existencia de frente y le sugiere bifurcaciones. Cientos de bifurcaciones que vayan rellenando todos los intersticios de vacío que nos alcanzan. Este fue un fin de semana de bifurcación. De esos que sabes que van a modificarte. La residencia de la troupe de artistas que le hacen frente a lo establecido como arte. Que van recorriendo los caminos con la valentía de quien se sabe repleto de fragilidad, contradicciones y dudas. Crear es como ser el fuego que quema. Una noción de que hay algo más allá. Siempre hay algo más allá. El más allá está acá. En cada voz que dice. En cada cuerpo que baila. En cada mano que moldea. En cada alma abierta a la vida. En cada verano que entrega sol que inspira. Yo he querido encontrarme con artistas. Pero a veces unx no sabe qué significa exactamente eso que tu corazón te sugiere. Entonces un día lo sabes. Un día aparece ese momento y en cada idea hay un acertijo. Una adivinanza cuya respuesta sabes que te está revelando algo que no habías visto. Algo que estaba fuera de tu alma y sin embargo lo reconoces. Tiene la consistencia de un destino. Porque crear, en realidad, es algo que siempre haces con otrxs. Existir es otrxs. Es llevarlos contigo para que produzcan la alquimia. Nunca he sido yo, y sin embargo he sido los demás. Ahora lo sé. Porque en esas palabras, esos movimientos y esa música yo he entendido que había un sentido. Que no hay separaciones, y sin embargo cada obra es una continuación del alma de los demás. Compartir en el arte es saber que hay razones profundas para querer seguir existiendo. Para saber que es un deber seguir existiendo. Porque hay que decir. Porque la política es todo lo que nos alcanza y nos libera. El arte es la libertad y el amor. La construcción de un mañana. Un mañana que sea complejo como una maraña de pastizales floridos enredados. Algo que nos haga agradecer. Que nos libere de lo falso. El arte es ir comprendiendo las verdades que definen para volver a difuminarse y dar cabida a lo inesperado que construye. Ahora sé que no he querido otra cosa que compartir en el arte. Que escribir ese mañana para que soñar siempre sea posible. Nací para encontrarme con el arte. Para transformar. Para saber que el mañana está sucediendo ahora y que los encuentros lo demuestran. El arte es la capacidad de expresar lo que esconde el alma para saber que estamos rodeadxs de milagros. Tal vez tengo dudas, pero sé que hay un mañana. Uno que tiene constantemente la consistencia de los sueños. Siempre el arte, y siempre el amor. El arte es el encuentro de lo inesperado que construye, es todas las aristas de la red de interconexiones que van, una y otra vez, salvándonos la vida. Crear es existir en el alma del mundo. Saber que vale la pena. Decidir quemarse para que nazca la vida. 

19 de julio de 2024

I’m ready for love II

Reírse de unx mismx es una parte integrante de la vida. A mí no me queda otra. Porque si no: difícil. Difícil. Contratiempos. En ocasiones yo misma los genero. Esto se acabó, dije. Luego, no, todavía no, ¿de acuerdo? De las peores cosas de vivir son esas convicciones que se escapan. Todo ha terminado. Y luego no. Lo peor es ser humano. Fragilidad, contradicciones, dudas. Sólo soy una máquina de escribir, y ni así. La vida me alcanza. La fragilidad, las contradicciones, las dudas. Invaden mi literatura, que es lo mismo que mi vida, porque escribir y vivir es exactamente lo mismo. Tal vez sólo vivo a través de textos ahora. Sólo soy una novela. Mi materialidad es dudosa. Soy ideas en un cuerpo. Se desplaza, lo sé. Lo he visto. Lo sigo a veces. Hasta dónde quiere llegar. Lo observo. Sé que es el mío, pero ahora sólo sabe a palabras. Escribo porque amo. A veces pienso que amo porque escribo. Como si todo estuviese mediado por las palabras. Las novelas. Una hilera de personajes que me hacen vivir. Que le dan sentido a mi vida. El catorce de julio era domingo. Fuegos artificiales. Bailamos. Le pedí a Emma que fuera a conseguir el teléfono de alguien que observaba desde lejos. Emma es una buena amiga, y fue. Le escribí, al teléfono que me trajo. Porque sólo soy una bestia sedienta de inspiración. No puedo dejar de crear escenas de novelas. Para eso vivo. Escribir es todo. Amar es otra cosa. Es algo. Algo enredadísimo. Peor que ser humano. Con ser humano ya tenemos suficiente. Y luego amar. Otra cosa. Algo imposible simplemente, amar, Amar. Yo quiero hacerlo, creo. Y luego los teléfonos, los mensajes, los naufragios, los barcos de colores. Me voy a proponer algo: sólo amar. Qué frase más vacía. De qué se trata. Tiene que tener un contenido específico. Yo quiero amar. Y eso puede significar cualquier cosa. Toma distintas caras. Amo a dos personas. Espero. Sueño. Escribo. Sobre todo, escribo. Reflexiono. Camino. Imagino. No sé qué. Imagino algo vacío. Algo que no tiene un contenido particular. Como si fuese algo por escribirse. Mientras vivo. Vivo todo el tiempo. El presente toma la forma del amor y la literatura. Las palabras son flexibles. Como mi cerebro. Como mi corazón. A veces digo algo y me causa gracia. No creo que mi cerebro y mi corazón sean flexibles. Me gustaría que lo fueran. Mi cerebro sí, supongo. Cuando alguien entra en mi corazón se queda tatuado en las cavidades. Las invade todas. Amo sin límites. Amo muy pocas veces. Pero mi vida entera es vendaval. Gran calma. Amar es reflejarse en la vida. Como en un lago. Observar tus facciones que se transforman. Cuando el amor es real se siente. Amo muy pocas veces. Mirando esa inmensidad. Esas puertas del paraíso. Que terminan en montañas rusas y precipicios. Nunca aprendí realmente a vivir. Imito a la vida. Voy describiéndola para saber si puedo sacar algo en claro que me salve. Algo que me guíe. Cuando todo se oscurece. Cuando no amo. Se me viene la vida encima. Quién eres. Le digo. A qué vienes. Qué esperas de mí. Cada día esperándote. Cada día viviéndote. Para qué. Qué me traes. Qué te llevas. Por qué me exiges tanto. ¿Podré escribirte?, le pregunto. Realmente quiero saber: ¿vas a seguir mi camino? Como Lenny Kravitz. Sigo, sin embargo, sigo. Sigo mi camino a consciencia. No tomo atajos. Tampoco sé amar con rodeos. Amo directamente. Me presento ante el amor con mi infinidad de contradicciones, pero con esperanza. No sé exactamente en qué. En colinas que me indiquen que hay un mañana. Que el encuentro con cada palabra va a encender algo en mi alma. Lo importante es que yo sé que la vida es como este verano. Como el sol, y el calor. No sé exactamente qué es amar, pero lo hago a mi manera. Creativa. Quizá no ha servido para nada. Sólo para crear libros. Tal vez sólo sirvo para eso. Si se va a recordarme de alguna manera, quisiera que fuera así: como una escritora, que redactó libros, y quiso amar. Realmente quiso amar. Cada día. Siempre estuve lista para amar.  

I’m ready for love

Vivir es una disposición. Estoy lista para amar, como dice Lenny Kravitz. Debemos dejar que el amor gobierne, canta. Lenny Kravitz identificó básicamente todo lo importante de vivir, porque todo es sólo un juego, canta, sólo queremos ser amados. La vida es tan sólo una carretera solitaria, estoy aquí afuera en el camino abierto, dice Kravitz. El rock and roll ha muerto, canta. Señor taxista, dice, vete al demonio, soy un sobreviviente. Y se hace una pregunta importantísima: Are you going to go my way? Dice: pero lo que realmente quiero saber es, ¿vas a seguir mi camino? Porque a veces está esa duda. Parte integrante de la vida: ¿vas a seguir este camino o no? Pero a qué se refiere Kravitz. Dice: tenemos que bailar y amar. Realmente quiere saber si vamos a ir en su camino. En ese camino. Entonces yo tengo mi respuesta para él. Estoy lista para amar. I’m ready for love. Pero, atención, porque después Kravitz dice: que el cielo ayude al corazón que me deja entrar, que el cielo ayude a quien entra en mi vida, que el cielo ayude al desprevenido que cruza mi puerta, porque he decidido ahora mismo, que estoy listo para amar. En conclusión, un riesgo total. Porque el amor, el Amor, es un riesgo total. Como yo amo intensamente, pero soy un verdadero desastre, entiendo a lo que se refiere. Amar y escribir es, El Gran Vértigo. Pero yo estoy lista. Igual que Kravitz. Continuemos, dice: no puedo ver lo que hay ahí fuera para mí, y sé que el amor no ofrece garantías, me arriesgaré y te lo diré, tengo que hacértelo saber. Me arriesgaré, dice. El riesgo es clave. Porque Amar: Riesgo. Planicie, igual a Morir. Vivir es claramente una disposición. La que yo siento ahora, vivir, Vivir, Amar. Ser el riesgo y crear.  

8 de julio de 2024

No.

Entonces vino el fascismo reptando con sus mentiras, su odio y su sinsentido, y nosotrxs le dijimos: no. Nunca. Nunca ustedes. Vade retro. Entonces el país se organizó para decir: no. Coaliciones y retiros voluntarios de las nóminas, para decir: no. La coordinación y la solidaridad pueden decir: no. Queda un largo camino por recorrer, para seguir diciendo: no. Para seguir como castores haciendo barreras. Diques que contengan la locura para que no nos aniquile. Pero también vamos a decir: sí. De ahora en adelante vamos decir: sí. Sí al arte y a la vida. Que venga la vida y nos tome. Que nos lleve por los parajes. Que nos lleve por la justicia, que nos lleve por el amor a todo lo vivo. Nos vamos poniendo de acuerdo y decimos: sí. Porque la resistencia no acaba nunca, pero sobre todo lo que no acaba nunca es la creación democrática. La que vuelve a repartir lo sensible. La que da voz y acción. El arte está tan cerca de la democracia. Son lo mismo. Tienen que mirarse siempre a los ojos. Pertenecerse. Amarse. Contraer compromisos, impulsos y acuerdos. El arte tiene que transformarlo todo para que se acerque lo más posible a la democracia. El fascismo se nutre del odio al otrx. Ayer en Lyon un grupo salió a rostro cubierto a golpear personas. ¿Esos íbamos a llevar al poder? No. Pero esxs tenemos sentados ahora en la asamblea. Un día eran pocos, y ahora son muchos. Porque los que gobiernan van por ahí decidiendo arbitrariamente. Van imponiendo. Van dictando leyes fascistas inconstitucionales, defendiendo agresores y rearmando demográficamente. También es: no. Eso no. No así. Aquí es: sí. No hay dudas: es sí. Somos mayoría y hay que seguir diciendo: sí. Hay que trabajar duro para seguir diciendo unidxs: sí. Le ganamos al fascismo y seguimos construyendo. Siempre más democracia. Mucha más democracia. En el arte y en los medios. Mucha más democracia. Porque el fascismo es siempre, siempre, siempre: no. La democracia es: sí.

Amar lo vivo

Hay días en que las personas que aman lo vivo se unen y dicen: el fascismo no. Eso ocurrió ayer, 07 de julio del año 2024, en la república de la Francia. El fascismo no. Sigo llorando de emoción porque fueron días de un estrés extremo. Extremo como el partido que se presentaba. Fui a votar y esperé los resultados en mi casa, no podía ni hablar. Estaba paralizada. Sentía que algo se quebraba para siempre. Una fisura del tamaño de una inmensa falla en la tierra, imposible de recomponer. Colgué de un hilo el día entero como si fuese una persona gay en las puertas de Mussolini. Recordé Una giornata particolare de Ettore Scola. Pensaba en Mastroianni intentando quitarse la vida. Pensaba en la escena con Sophia Loren en la azotea entre las sábanas secándose. Me perseguía la angustia. El fascismo no. Llevo en mí el terror del dolor impuesto, el terror de la tortura, siempre está en mí, viví diez años de mi vida en una dictadura. El fascismo no. A las 20h en punto, Libération me indicaba que el Front Populaire había obtenido una mayoría de votos, y que el fascismo había, de hecho, obtenido un tercer lugar en número de votaciones. No lo podía creer. Lloré sin parar. La tensión había sido demasiado extrema. Pude respirar. Volver a mí misma. La que yo amo es la Francia de mis amigxs que tienen que ir a terapia porque los papeles de la prefectura no llegan, la de mis amigxs que llegaron en balsas y tienen miedo al agua porque vieron a personas ahogarse frente a sus ojos, la de mis amigxs que tienen que hacer trabajos que no tienen nada que ver con sus niveles de estudio porque no lxs consideran, la de mis amigxs artistas que crean un arte delicado y definitivo, la de mis amigxs que hablan tres o cuatro idiomas cada unx, la de mis amigxs que trabajaron en fábricas y ahora están sorprendidos de la calidad de vida que tienen en un trabajo de escritorio, la de mis amigxs que no saben sus orígenes porque estos fueron ocultados, la de mis amigxs que escriben, tocan música y bailan y rompen la inercia. La que yo amo es la Francia que resiste. La Francia que sigue adelante con humor, y que hace que este país sea lo que es: un bello paraíso donde el amor es posible. Donde la solidaridad y la unión es posible. Ayer lo vimos. Gracias, la Francia, seguimos construyéndote porque el amor siempre es posible. Firmes hacia adelante. Nunca el fascismo. Siempre el amor, el arte, la poesía y la resistencia. Viva Francia. Seguimos en el arte.  

5 de julio de 2024

Eva (Novela)

Nueva novela.

Eva

https://www.academia.edu/121796110/Eva

Eva es una novela. Es la continuación de Lisa en la mira. Que es a su vez una continuación de Lisa (Lisa, Clarisse, Jade, Gabrielle, Louise). Consta de 17 capítulos, y creo que es la mejor lograda que he escrito hasta ahora. Agradezco a quienes han compartido sus conocimientos conmigo para profundizar cada vez más en el arte de las progresiones dramáticas y los conflictos narrativos, especialmente a Alejandra Toro. Siempre incorporando el sello más personal de uno. Creo que la literatura es disfrutar lo que hay e intentar comenzarlo todo de nuevo, igual que vivir.

¡Gracias! y el domingo, que nos ampare la esperanza (y los votos) para derrotar a la extrema derecha.

Paz y amor, y mucho, mucho arte, para todxs.



2 de julio de 2024

Amar

Amar tiene una consistencia secreta. Es algo que se lleva en uno y va por las venas. Es la pasarela del naufragio. Donde se empieza de nuevo a existir. Donde el arte significa algo. 

Creo que Léon era la pieza que faltaba. Élie es como Loup, y Noah es como Léon. Como Adam. Noah y Adam es como si fuesen una misma persona. Se parecen a León. ¿Pueden las personas ser conceptos? ¿Ser repeticiones en el espacio-tiempo de ellas mismas? ¿Ser la nueva versión de otras? ¿Un alma que surge desde un mismo principio? 

El amor literario. No necesitas verte todo el tiempo, ni tener una relación. Es un hilo que va a través de los años, independiente de lo que vaya ocurriendo al mismo tiempo. Es la relación que tengo con Élie, que tenía con Adam y Noah, que tengo con Loup, y que no me cabe ninguna duda que tendré con Léon. Es el amor en forma de hilo que va hilvanando tu alma de a poco a través del tiempo. Para que todos los fragmentos se mantengan unidos. Para que todo tenga un sentido. Para profundizar en lo importante. Amar es lo más importante. No necesariamente tener una relación de pareja. Si no que el hecho de tener vínculos en que vas profundizando en relación a existir. En relación a hacer nacer el arte. A vivir en el arte. A ser el arte. Lo más importante es ser arte y amar. Ser un testimonio constante del milagro. Ser un testigo silencioso de la sustancia más íntima de ir zurciendo las palabras para que queden adosadas al espíritu en forma de alas. Lo que queda son las palabras. Los sentimientos. La piel. La sensación de un beso. Escondidos en la noche de un parque en penumbras. La vida está cifrada en pequeños encuentros que significan todo. En lo inesperado y su avalancha. ¿Qué es amar? Amar para mí es querer escribir sobre algo. Darle tiempo a eso. Traer las palabras que lo definen a mi espíritu para que vayan transformando mi visión del mundo. La visión de un mundo en penumbras. Amar es iluminar las partes de la realidad que valen la pena. Transformarlas en literatura. Amar para mí es convertir algo en belleza. Como lo que han hecho conmigo quienes me han amado. Quienes me aman. Amar para mí es escribir para agradecer. Es estar consciente de quienes me han transformado. De quienes me transforman. Amar para mí es la pasión. La noción de que hay cosas que nos encienden. Que nos llevan a crear. Amar para mí es creer en la poesía. En la poesía viva. La que nos trae música constantemente, a pesar de los obstáculos y de la muerte que acecha. Amar para mí es saber que otro mundo es posible. Que el mundo es otro mundo constantemente. Que hay diferentes planos. Y que subrepticiamente de manera sutil el mundo está lleno de hilos que lo van sosteniendo. Que siempre se abre camino. Que lo que reina, lo sabemos bien, no es el odio, es el amor. Amar para mí es la solidaridad, la generosidad. La sabiduría y la entrega. Dejarlo todo por una pasión. Tomar el camino de la belleza. Emprender rutas sin retorno. Arriesgarse para alcanzar el arte. Con miedo, o sin. Alcanzar el arte.   

Or burn up in your atmosphere

Leí esta mañana a tu hermano Pablo, Aldito. Me llevó, una vez más, a tu atmósfera. Puse la canción que comparte, en bucle. In your atmosphere, de John Mayer. No entiendo la consistencia de la ausencia, porque se repite en bucle, como la canción. Comparte entre otras fotos muy bonitas, una que les saqué en Farellones, en la nieve. ¿Te acuerdas? Ese día absolutamente mágico y oscuro. Pocos días han quedado sellados en mí de manera tan indeleble. Oscuro porque el amor es oscuro como una bala que te atraviesa para siempre. Como una fatalidad que te da vida, para luego enrollarse en ti y aniquilar lo que te quedaba de cordura. El amor es una locura. Una locura viva. Que te hace amar el hecho de todavía poder existir, para lugar tomar eso y retorcerse en tus tripas como una condena. Ese día supe que estabas demasiado profundo en mi alma como para dejarte ir. Fue ese día. En esa terraza, mientras te miraba de pie posando para la foto. Estabas radiante. Ese día lo podía todo, absolutamente todo. Como lo que tú eras. Esa noche. Fue esa noche. Que supe que esto no tendría final. Sí lo tuvo, te fuiste con los peces de colores. Estábamos sentados en la cama de una de las habitaciones. Esa noche. ¿Te acuerdas? Sufríamos. Nos amábamos demasiado. Todo estaba ya dicho pero no queríamos sentir nuestra piel sobre las manos porque amábamos demasiado también a otra persona. Creo que pocas veces he sentido un deseo que te destruya de esa manera. Nos acercamos pero no nos besamos. Aldo, no me acuerdo si nos besamos finalmente o no. Tal vez sí. Tal vez tú te acordarías. Tal vez sí nos besamos y luego decidimos que no había ocurrido y entonces quedó en mi recuerdo como deseo puro suspendido en el aire. El deseo lo recuerdo perfectamente. Un amor puro como la nieve que había afuera. Un deseo blanco como una avalancha. Me perfora, aún ahora. Qué pasa con el deseo que no llega a puerto. Que no puede llegar. Hacia dónde se dirige. ¿Hacia la literatura? ¿Hacia tu figura que me acompaña siempre? Unas semanas antes me habías dado cita en un café. Andy, me decías. Siempre me pareció tierno. Estoy desesperado, me dijiste. Yo estaba paralizada. Teníamos un poco más de veinte años en ese momento. Estoy enamorado de ti y no sé qué hacer, me dijiste. Tu confesión me llevó al espacio exterior. Caí en cuenta que yo sentía exactamente todo lo que estabas diciendo, pero no había podido ponerlo en palabras. No había querido. Estaba todo encerrado en mi alma. Fue como que explotara la muralla que contiene una ciudad en ese momento. Te observaba. Llevaba ese amor secreto en mi corazón pero ahora estabas ahí, frente a mí. Me observabas tú también. Tuve que decirte que a mí me ocurría exactamente todo lo que habías descrito, pero que nunca jamás iba a decirlo. Te lo dije. Sabía que era algo de vida y muerte. Amar de esa manera. Éramos simplemente dos almas que son lo mismo que se encuentran. Un buen día una se cruza con la otra y descubre que una parte de ella está en otra persona. Como una extensión del alma, como una extensión del alma de la persona que los une. Éramos tal vez un alma dividida en tres. Que se alojó en diferentes cuerpos. Tuve que decirte que no podía dejar partir a tu alma. Porque me pertenecía secretamente. El amor nos parecía lo más importante. Sentíamos algo que no tenía límites, porque éramos en realidad lo mismo. Te necesito cerca, me dijiste. Luego Farellones. Esa terraza. Sentados en esa cama. Exactamente veinte años después, hoy, sé que ese hechizo eterno se desencadenó en ese momento. Pero lo supe también en ese momento. Supe que duraría veinte años, hasta que la muerte lo convirtió en palabras porque tu hermoso cuerpo se quedó entre las algas. Qué es lo que tengo hoy. Tengo las palabras de tu hermano Pablo. Tengo tu fuerza. Tengo esta canción que escucho en bucle. No es tu cuerpo, pero es algo. No son tus comentarios que me hacían reír a carcajadas, pero es algo. Estarías tan orgulloso de todo lo que he escrito, me inspirarías de otra manera de la que lo haces ahora. Estaría tan orgullosa de ti, de tus logros sin límites, desafías lo que se entiende como posible. Eres lejos una de las personas más inteligentes que yo he conocido, y más bondadosa. Igual que Juan Eduardo. Aldo, decir que modificaste mi vida no es exacto, la empezaste toda de nuevo. Cuando te conocí, cuando conocí a Juan Eduardo. Supe que había algo que se llamaba vida, y que podía vivirse. Supe que se podía vivir. Tuve la intuición que existir era algo mágico y misterioso. Lo era. Lo sé bien ahora, y ya no estás. Me queda tiempo, tal vez, para decir lo que es existir. El miércoles pasado conocí a alguien que me dio la misma sensación, a veces siento que me envías personas a mi camino para seguir profundizando en lo que aprendimos juntos: lo que era vivir. Al conversar con él, fue como si una parte de nuestras almas estuviese también en él. Tenía la misma sustancia. Como si esa conversación fuese una prolongación de nuestras conversaciones. Se llama Léon, y llegamos muy rápidamente a lo esencial. Luego caminando por la pasarela sobre el agua, donde estás tú. Supe que existir se va renovando. Y que tu bondad me trae esa profundidad que tanto nos caracterizó, en forma de nuevas personas que son también esa fragilidad del arte y del existir, cuando te guía el amor. Aldito, todo se renueva, y seguimos juntos, y vamos sumando nuevas personas a nuestro gran baile. Existir es misterioso pero mágico. Los destinos se van encontrando y construyen el amor que tanta falta hace. Eso hicimos, construimos amor a través de los años. Años de escucharnos y reírnos juntos. Sigo construyendo amor. Voy contigo. Me encuentro con nuevas personas. Existir es mi oficio preferido. Existir en las palabras es mi oficio. Puedo hacerlo gracias a personas como tú, Aldo, como Juan Eduardo, como Léon. El amor es la guía de cada impulso. La razón de cada esfuerzo. Te amo, para siempre, y gracias. Sigue acompañando mis nuevos descubrimientos que me quitan el sueño. Nunca existir tuvo tanto sentido como ahora, existir para decir, para ser un testimonio del milagro del amor. El encuentro de las almas que se acercan. Que comparten un fragmento que se aloja en esas frágiles paredes que sostienen la epifanía de nacer en el arte. Quédate, Aldo. Libérame. Ayúdame a poder entrar en esas otras almas donde están los secretos vedados. Eso que yo sé que también me pertenece. Vale la pena existir, yo sé que tú lo sabías. Empújame al vértigo de todo lo que eso puede significar. Empújame desde la pasarela del naufragio a abrazar la vida. Hasta lo más profundo. Hasta hacer nacer el arte. 

Te anoto aquí las palabras de Pablo, porque están también muy cerca de mi alma. Te quiero Aldito, sigues, sigues:  

“Pasa el tiempo y sólo basta que una canción y yo crucemos caminos para que estalle en lágrimas. A los dos nos encantaba John Mayer y esta canción hoy más que nunca me hace pensar en ti. En como San Francisco hoy se siente como un pueblo fantasma. Un lugar de recuerdos en el que tras cada esquina se esconde tu sombra, una memoria de algo que fue y que no será más. Un lugar en el que todo está definido por el vacío que dejaste. Un lugar en el que mis pies no encuentran terreno firme. Un lugar que me da miedo. Sólo me quedan los recuerdos. Algunos míos y otros que tomo prestados de quienes te disfrutaron en el camino. Encontrar las escurridizas ocasiones en que te dejaste fotografiar hacia el final de tu vida hoy se siente como descubrir tesoros.
Te imagino en la cima de una montaña en algún lugar, mirándolo todo, cuestionándolo todo, viviendo libre como siempre lo fuiste. Tú y Oso. Como si esta foto juntos hubiese sido un augurio de lo que vendría. Los dos de pie, como guardianes.
Te extraño. Más de lo que jamás voy a poder entender. Quizás algún día pueda volver a caminar por esa ciudad fantasma de nuevo sin el miedo de no encontrarte. Te quiero, Aldito. Tanto.”

1 de julio de 2024

Simone Revue Ciné-Club

Hoy es un día sombrío, pero el sábado fue un día luminoso, porque llevamos a cabo la primera sesión del club de cine, Simone Revue Ciné-Club. Conversamos y reflexionamos, bajo la dirección de la realizadora audiovisual ruso-francesa Ekaterina Panyukina, sobre la película Anatomía de una caída, de Justine Triet. Una caída como la de este país en este momento, que está lanzándose al abismo. Igual como Samuel el personaje, cae al vacío, así se está suicidando esta población, arrastrando con ellxs a todo el resto. Porque las cosas que hacemos tienen consecuencias no sólo sobre nuestras vidas, sino sobre las de los demás. Especialmente sobre las de los demás. Vinimos desde distintos lugares del planeta, Francia, Rusia, Chile, Argentina, Venezuela, a Lyon, a nuestro país, Francia, para hablar sobre cine y sobre feminismo, para que al día siguiente se nos indicara que una parte de él piensa que este es un lugar homogéneo. Que es mejor mantener una organización social que para beneficiarse de derechos y privilegios, mantiene a otrxs explotadxs, desposeídxs y subyugadxs, como explica Sylvie Laurent. La creación de una culpa, en realidad imaginaria, que hace recaer en ciertos grupos la responsabilidad de una cierta situación que en realidad se buscar mantener. Como en la película, la culpa de Sandra, su desborde de los estereotipos, y la llamada al orden que se le hace, mediante un juicio público. Todxs quienes no nacimos acá o tenemos dos nacionalidades estamos en esa sala de audiencias, al centro, mientras nos preguntan cosas y nos indican la fatalidad de nuestra culpa, como el psicoanalista o el experto le explican a Sandra en relación a su responsabilidad en el estado y posterior muerte de Samuel. Es sólo un mecanismo de inversión de la culpabilidad, para mantener todo intacto, un sistema cuya base está construida sobre la opresión de un grupo sobre otro. La película retrata bien el costo invisible de ser mujer, cuando Sandra al final dice, pensé que me sentiría eufórica de haber ganado el juicio, pero me siento neutra, plana, está diciendo lo siguiente: he batallado tanto que pensé que sería reconocido, pero no. Así funciona, un desborde de energía en intentar alcanzar expectativas contradictorias y opresivas como el fascismo, para luego caer en cuenta que vencerlas no te deja en una situación alentadora, más bien te deja fundida. Comienzas desde más atrás. Lo vas observando y sintiendo en el camino. Hasta que tal vez es demasiado tarde, o no. Tal vez estamos en la sala de audiencias imputadxs por responsabilidades que nos exceden, pero al mismo tiempo no lo estamos. Porque como Sandra, sabemos que se inventa en nuestro nombre. Para fines que tienen más que ver con mantener y oprimir que con la búsqueda de unas verdades. No hundimos este barco, de eso estoy segura, al contrario, se hunde solo, igual que Samuel. La destrucción a fuego lento de algo que ha costado construir, no puede arreglarse con una elección anticipada, que lo único que hace es mostrar el grado de destrucción. Por qué las personas están votando por fascistas. ¿Realmente creen en las barbaridades de las que ellxs hablan? ¿Realmente quieren la lenta opresión de ellxs mismxs y de los demás? ¿Qué es un país? si no las ganas de organizarnos con solidaridad. El impulso de crear un espacio y tiempo en que cada miembro pueda florecer. Esto es más que el resultado de una elección, es la ceguera impuesta, como la del personaje de Daniel en la película, que se nos viene encima en relación a un tejido social que tenemos que proteger y en cambio estamos enredando, que nos sitúa unxs contra otrxs, cuando en realidad estamos todxs en el mismo barco que se hunde. El mismo cuerpo que cae el abismo. Sobre la nieve que se derrite porque el calor aumenta. Cada año. Destruir un sistema de solidaridad, un sistema de sororidad y fraternidad, tiene costos. Altísimos. Un sistema de igualdad. Si no entendemos bien qué significa eso, entonces podemos crearlo, pero no vamos a quedarnos de brazos cruzados, culpándonos los unxs a los otrxs cuando en realidad debiésemos estar trabajando todxs juntxs por algo mejor. Sí a la creación, no al fascismo, la anatomía de esta caída no va determinarnos. El 07 de julio mostraremos qué es lo que somos, un país de derechos humanos, sin opresión y con solidaridad. 

28 de junio de 2024

A votar el domingo

Este domingo 30 de junio todxs a votar. Me aventuré a ver el programa del partido de extrema derecha francés, RN. Dos de los primeros ítems, seguridad e inmigración. Se indica que buscan preservar, ojo la palabra, al pueblo francés, de la inmersión migratoria. Yo más bien creo que lxs únicxs que sufren sumersión son las personas que intentan escapar de un destino mortal, lo que los lleva a encontrarse con otro destino mortal bajo la responsabilidad justamente de personas como esas de ese partido. Lxs únicxs ahogados son ellxs. Porque la Francia, para nada. Bueno, esta gente quiere preservar al país de una sumersión imaginaria. Entonces tienen unas ideas espléndidas, totalmente acordes a los derechos humanos. Ese programa y los derechos humanos son una sola cosa. Observemos. Proponen, suprimir todas las excepciones que impiden la expulsión de las personas extranjeros. Todas las excepciones. Dios nos libre y nos favorezca. Proponen un retorno del delito de residencia irregular. No tienes visa o se te acabó, puedes ir presx, listo. Como no son las propias instituciones migratorias las que ponen a las personas en esas situaciones. Supresión del derecho de suelo, el derecho a tener la nacionalidad porque naciste en Francia. Sustitución de la “Aide Médicale d'Etat”, ayuda médica del estado, por la “Aide d'Urgence Vitale”. Esto es, te mueres no más, porque esa urgencia vital, quién sabe cuándo procede. Restricción de la reagrupación familiar mediante el endurecimiento de las condiciones (empleo estable, recursos definidos con precisión, etc.). Nunca, quiere decir, tu familia, olvídate, que se muera. Suspensión de todas las regularizaciones de personas inmigrantes irregulares por parte de los prefectos. La institución te empujó a tener una situación irregular, no puedes hacer nada, más que morir. Dale. Abrir negociaciones con nuestros socios europeos para restringir la libertad de circulación Schengen únicamente a los nacionales europeos. Esto es, de nuevo fronteras, y si tu pasaporte no es europeo, control migratorio. Reforzar las sanciones a los empleadores de trabajadores en situación irregular. Esta gente no entiende que son ellxs mismos que ponen a las personas en situaciones límite, y luego quieren que lxs empleadores sean cómplices, y si no sancionarlxs. Introducir la presentación obligatoria de solicitudes de asilo en embajadas y consulados. Para tener bien identificada a la gente. Introducir la prioridad nacional (si es necesario mediante referéndum constitucional). Y además, los binacionales, bien lejos de las funciones públicas. Porque las personas como yo, que son muchas, porque a quién mierda se le ocurre que la identidad es algo fijo y cuadrado, es lo más borroso y múltiple que hay, no forman parte de este conglomerado, somos como una segunda ola, como un segundo sexo, marcianos difusos, ni una cosa ni la otra, qué confusión más grande, claro. Reservar los subsidios familiares a los nacionales franceses y condicionar el acceso a las prestaciones sociales no contributivas, como la RSA, a cinco años de trabajo en Francia (si es necesario, mediante referéndum constitucional). Eso, vamos haciendo referéndums para excluir. Bueno, si haber nacido en otro lado no es suficiente, también puedes haber nacido mujer, y tampoco es alentador el panorama. Cómo se te ocurrió esa opción tan mala. Hazte cargo. Nuestro amigxs de RN, los diputados, en agosto de 2018 se abstuvieron en la votación de la ley “por la que se refuerza la lucha contra la violencia sexual y de género” en Francia. Claro, no hay violencia contra las mujeres, tampoco nos matan como ratas cada año a manos de maridos, ex, parientes, etc. En noviembre de 2022 los diputados de RN votaron en contra de la propuesta de ley “sobre el desprecio sexista”, que introduce una multa más dura para los autores de acoso callejero. En junio de 2023, los eurodiputados de RN votaron en contra de “la resolución sobre MeToo y acoso” para combatir la violencia sexista en las instituciones de la Unión Europea. Para qué, inservible. En junio de 2023 RN votó en contra del Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, que destina fondos europeos a combatir este tipo de violencia. La violencia no es un problema, a ver veamos los salarios desiguales. RN se abstuvo en la votación sobre la directiva sobre “transparencia para la igualdad salarial entre hombres y mujeres”, esencial para mejorar la situación en Francia. Para qué vamos a mostrar eso. RN votó contra el aumento del salario mínimo, contra la indexación de los salarios a la inflación, contra la gratuidad de los comedores y el material escolar para los más desfavorecidos económicamente, contra el aumento del valor de las pequeñas pensiones y contra el aumento del número de centros de acogida de urgencia. (La mayoría de los trabajadores con salarios bajos son mujeres, las pensiones de las mujeres son un 28% más bajas que las de los hombres y las mujeres constituyen el 84% de las familias monoparentales). RN votó en contra de la directiva europea para aumentar los salarios mínimos en la UE antes de octubre de 2022. RN votó en contra de la cobertura total del tratamiento del cáncer de mama, que afecta a 909.000 mujeres en Francia. Marine Le Pen se opuso a la ampliación del acceso al aborto, así como a la apertura de la PMA a todas las mujeres. Los diputados de RN votaron en contra de la condena europea de la prohibición del aborto en Polonia en 2020 y 2024. En el congreso parlamentario de Versalles, 11 diputados de RN se opusieron y 20 se abstuvieron en la votación sobre la inclusión del aborto en la Constitución francesa (el grupo con mayor número de abstenciones y oposiciones). Me equivoqué en nacer en otro lado y en nacer mujer. Este domingo contra la locura colectiva. Contra el racismo y el sexismo. Este es nuestro país. Lo cuidamos con cariño. Con solidaridad. Respetando los derechos humanos. NO A LA EXTREMA DERECHA EN NINGUNA DE SUS FORMAS. 

25 de junio de 2024

El gran sol

Cuando era pequeña me pasaron un libro en el colegio, en el que había que ir dibujando las cosas que se indicaban, relativas a nuestra vida. En una de las páginas se anunciaba, este es un mapa de mi habitación, y se señalaba un recuadro para rellenar. Me puse manos a la obra, y dibujé lo siguiente, una pequeña ampolleta arriba de todo, dos camas rosadas, debajo de todo, y el resto del recuadro entero, un sol gigantesco, dentro de un cuadrado, señalando una ventana. Mi habitación era en conclusión, un gran sol entrando por la ventana. El mapa era seguir al sol. Era como un cuadro infantil tipo Van Gogh con unas estrellas gigantescas que lo invaden todo. Tal vez necesitaba sol en ese momento, porque era el invierno, o tal vez lo más importante por lejos, además de las camas, me parecía que era el sol, y el resto de las cosas eran irrelevantes. Mi visión no se ha modificado demasiado. El sol lo es todo. Soy una flor de primavera. Una fruta de verano. Revivo frente al sol. Frente a esa luminosidad que me recuerda de manera constante que los mapas tengo que buscarlos, y que pueden encontrarse. Le mostré el dibujo a la pequeña Agustina. Quién duerme en estas dos camas rosadas, me preguntó. Ahí dormía yo, y aquí mi hermano, Agustina, tu padre, porque compartíamos la habitación. En realidad no teníamos cubrecamas rosados, tal vez lo pinté así porque me gustaba ese color, como a ti, pero teníamos cubrecamas de los pitufos. ¿Esos monos azules?, me preguntó. Sí, esos, que viven en champiñones. A mí me gustan las princesas, me dijo. De acuerdo, le dije, sí, tú eres como una princesa. Eres nuestra princesa. Cuqui, pero este sol ocupa toda la hoja, y en tu habitación no hay nada más. ¿No tenías juguetes? Sí, tenía, Agustina, pero cuando uno dibuja hay que elegir, y yo quise dibujar el sol, porque es lo más importante. ¿Lo más importante?, ¿más que los juguetes? No, tienes razón, no dejé espacio para los juguetes. No sé por qué, en ese momento tal vez no me pareció tan relevante. Cuqui, hay que jugar también, y con el sol no se puede jugar, porque te quemas. Cierto, Agustina, yo me quemo todo el tiempo. Es mi ocupación principal. Quemarme, en el infierno. Con soles gigantescos. Con inmensas masas de lava que descienden por el volcán. Por ríos de materia ígnea que me calcinan los huesos. Por grandes cataratas de rayos de fuego que te consumen y ya no sabes cómo era tu nombre. Por civilizaciones en llamas que acaban con todo a su paso. Estrellas fugaces que explotan en descomunales colisiones de meteoritos supersónicos de combustión. Agustina observaba, Cuqui, ¿te pasa algo? Todo bien, Agustina. Me giré para responderle. Sólo estaba pensando en el sol. 
 

La llamada equivocada

Mi iaia Agustina, que tenía un sentido del humor extraordinario, enfrentaba las llamadas equivocadas de una manera hilarante. Cuando alguien llamaba y preguntaba por fulano, que no vivía ahí, ella respondía, por ejemplo: tal vez si lo llama a su casa podrá encontrarlo. Las personas se quedaban invariablemente confusas y perplejas. Cómo, decían, ¿ya no vive ahí?, ¿no es su casa?, ¿se cambió de casa? O decía, es ideal llamar a las personas a sus casas, así hay muchas más opciones de encontrarlas, y poder hablar con ellas, porque si me llama a mí, zutano no podrá presentarse. ¿Perdón?, decían. A mí me daba mucha risa, y yo sabía que mi abuela tenía toda la razón. Porque si uno quiere algo lo ideal es buscarlo en el lugar correcto. Lo que no queda nunca bien claro es cuál es el lugar correcto. Ahí está la dificultad. Porque Fulano, quién sabe dónde estaba. Cuál era su casa. Tal vez Fulano no quería ser encontrado, entonces entregó el teléfono de mi abuela en vez de su propio teléfono. Fulano tal vez ni quería tener teléfono. No quería interrupción alguna. Zutano, dónde. Dónde está. Cuál es su teléfono. A veces queremos hablar con alguien, y no tenemos su teléfono. En cambio tenemos otros. Entonces podemos llamar a ese, y preguntar por Zutano. Porque el amor contempla los sucedáneos. No tengo otro teléfono, pero tengo este teléfono. Una noche de sábado, se escucha a lo lejos una música vibrante. Llamas al teléfono. Cualquiera. Porque no siempre se puede tener justo ese que querías. Pero luego la vida, que es como mi abuela, te dice, mejor llama a la casa correcta. Pero tú no tienes ni puta idea cuál es la casa correcta. Sólo sabes lo que significa escribir. Entonces te metes en cientos de problemas, porque identificas a la literatura, pero los teléfonos se enredan todos. Porque eres una fiera sedienta de inspiración. Los libros se diferencian, pero los teléfonos a veces se parecen todos. El amor te parece una entelequia inalcanzable, y vas buscándola por teléfonos que no corresponden a los lugares que se indica. Quieres estrellas y te llegan portazos. Quieres inspiración y te llegan problemas. Y en esa búsqueda, terminas por caer en cuenta de que el amor tiene una consistencia muy particular. Y que los sucedáneos de amor no te interesan para nada. Porque la literatura necesita de lo real. De lo que te cuesta la vida. De ese precipicio que sientes cuando llama a tu teléfono. Y agradeces, una y otra vez, esa llamada equivocada. 

Arte II

Creo que mi vida entera es una reflexión sobre el arte, Loup. Tal vez la mía también, Lisa. Tú eres arte para mí. Todo lo que se relaciona a ti. Supongo que por eso me gustas. Tú sólo me gustas porque eres guapo, Loup. Creo que esta relación no está equilibrada, Lisa. ¿Te lo parece?, le pregunté. Lisa, esta semana te he llamado yo todas las veces. Bueno, justamente, Loup, déjame extrañarte un poco. No me llames la próxima semana. La próxima semana te llamo yo, quizá. Lisa, siempre me tienes con el alma en un hilo. Igual que el arte. Lo disfrutas, además, estoy seguro. Eres como una femme fatale, esas de las películas. Estás hecha para seducir y volver locos a los hombres y luego de que les sacas todo lo que puedes, y los dejas secos y en la calle, los abandonas. Eso es, Loup. Estoy muy contenta que lo identificaste, antes de que te abandone. No es divertido, Lisa. Para mí sí. Sobre todo la parte del abandono. Tal vez el abandono es una forma del arte. Abandonarse a una obra de arte, por ejemplo. A la creación de una obra, o a su contemplación. El sentido de tu vida, Lisa, es seducir a los hombres. Ah, te gustó ese tema, Loup. De acuerdo, quieres que te hable del sentido de mi vida. ¿Estás preparado? Lisa, para que luego me abandones, no. No quiero saber cuál es el sentido de tu vida si luego vas a abandonarme. Bueno, pero disfruta en el camino, Loup. Ese es el sentido de la vida. Crear el arte, abandonarme, saborear lo que llega y crear todos los castillos posibles, y las carrozas. Al menos ese es el mío. Y seducir a los hombres, Lisa. Loup, eso llega solo. Soy inocente de toda culpa. Además eres tú el que está constantemente seduciendo a las mujeres. Crees que no me he dado cuenta. La diferencia es que yo no te lo digo. Pero no tengo duda alguna de que es el sentido de tu vida. Para eso compones, para seducirlas a todas. La música a ratos es secundaria. Me subestimas, Lisa. Son ellas las que me acosan. Todas encima. Soy inocente de toda culpa, igual que tú. Y estoy bien contento que traes este tema, porque no sé cómo manejar mi sex appeal. Tal vez tú puedas ayudarme. ¿Loup, me estás hablando en serio? Sí, contestó. Claro, te entiendo, debe ser cansador, que te persigan todas. Yo que tú les digo claramente que tú eres más que un pedazo de carne. Que quieres crear arte sin que estén todo el tiempo reenviándote a tu calidad de cuerpo atractivo. Que eres un artista, no un hombre con el que pueden tener sexo para luego abandonarte, sin apreciar lo que tú quieres crear. Eso es, Lisa, yo quiero que valoren mi música, no mi físico. Que dejen de llamarme todas estas mujeres que no se dan cuenta de la fragilidad de la música, de ese arte que se va entre las manos, efímero como un beso a escondidas, como un viaje breve pero que significa la vida entera. Bueno, Loup, yo me doy cuenta de la fragilidad de tu música, ¿cuántas mujeres necesitas? No sé, respondió. De acuerdo. Piénsalo y me dices. Yo por mientras tengo hombres que seducir. Porque el sentido, el sentido, así en serio, se me escapa de las manos, como tu arte. Pero a mí me gustaría alcanzarlo. Tal vez todo se reduzca a ese viaje breve que significa la vida entera. 

Arte

A veces amo tanto que la vida me supera. Hoy es uno de esos días. Hoy estoy como un jet perdido entre las nubes, sin señales para ver adónde estoy, canta Charly García, pero mi corazón no es ciego, puedo subir al cielo, puedo vivir haciéndote el amor, pero me voy. Amar es un arte. El verano es un arte. Calor y sol. Música. Abrirse el pecho y que surja la avalancha. Loup me llama desde Biarritz. Decidió que quería quedarse ahí. ¿Cuándo vuelves?, le pregunto. Ven a buscarme, me dice, en un caballo, como una amazona, con un arco y una flecha. De acuerdo, ¿y nos volvemos en caballo? En una carroza, me dice Loup. ¿Como la de cenicienta?, pregunto. Pero esa desaparece, responde Loup. Como tú, le digo. Lisa, este mar me inspira mucho, y tengo que terminar el disco. De acuerdo, le respondo. ¿Pero puedes mandarme una foto de ti?, te extraño, me dice Loup. Ven a Biarritz. No puedo, Loup, estoy escribiendo el libro sobre el arte, no puedo moverme ahora. Lisa, cuándo vamos a priorizar nuestra relación. Nunca, Loup. El arte es lo más importante. Ya hemos hablado este tema. El amor acompaña al arte, pero no puede sustituirlo. El amor inspira al arte, pero no puede tomar su lugar. Todo está muy claro. Cuándo nos vamos a casar. Lisa, pero en Biarritz. De acuerdo, Loup. El próximo año, ahí vemos. Termina tu disco, yo tengo que terminar mis libros. Ven a verme cuando puedas. Quiero verte, Lisa. La foto que me mandaste me mató. Qué injusto es todo. Por qué injusto, Loup. Esa foto. Y yo aquí lejos. Pero eso no es injusto, Loup. Sí, porque yo quiero tenerte entre mis brazos, y no estás. Para mí lo es, Lisa. Como el arte, injusto. El arte que me arrebata a mi escritora dientes de castor, pedazo de carne. A mi escritora objeto de mi deseo. Sustancia de mi alma. Carne de mi música. Loup, voy a terminar escribiendo todo lo que me dices, estás muy poético hoy. Si me sigues mandando fotos así, lo seré aún más. De acuerdo, Loup. Mándame una foto tuya también. Yo también quiero verte. Para saborear el recuerdo de tu piel en la soledad de mi habitación. Lisa, por dios, no sigas. Tal vez el arte no sea lo más importante, y sea ir a buscarte, a la soledad de esa habitación. Tal vez nuestro encuentro es arte, Loup. Por eso convive tan armoniosamente con el resto. ¿Cuándo te vas a Munich?, tal vez pueda ir a verte los fines de semana. Ven a vivir conmigo, Lisa. Ahí vemos, Loup. Por mientras saboreemos el arte. El arte de habernos encontrado.