26 de septiembre de 2025

Aparato complejo VI

Digamos ahora que este es el año del genocidio. Lo que más lejos está del amor. Treinta años y el número treinta el genocidio. No es posible amar en este año miserable. Yo no he amado a nadie en este año de la infamia. El cuerpo no me ha permitido ese tipo de actividades. El aparato complejo confundido y entristecido. Rebelde pero inerme. Desconsolado pero tenaz. Me guardo a una cierta distancia de esos encuentros y me he refugiado en los libros. Me he refugiado en la amistad y el activismo. Pero todo se viene abajo y no se ve el final. ¿Tanto poder tiene esta gente? ¿Tanto dinero tiene esta gente? ¿Tanta inhumanidad tiene esta gente? El aparato es complejo, pero cuando existe no participa en genocidios. Nos han faltado las palabras en el año del genocidio. Nos van a seguir faltando al parecer, porque a veces el mal y la ambición no tienen límites. Se sentía demasiado feliz por tener a Frieda en sus manos, siente K en el castillo de Kafka, demasiado temerosamente feliz también, porque le parecía que si Frieda lo abandonaba, le faltaría todo lo que tenía. Kafka entendió bien lo que es el amor. Este año hemos perdido todo lo que teníamos. Perdimos lo que una vez llamamos amor. El túnel es largo y lóbrego para recuperarlo. Cómo seguir entonces. Volvamos a definir esta palabra que destruyeron, saliendo a las calles. Aunque todo sea falta y abandono. Volvamos a encontrar todo eso que teníamos: una comunidad. El amor es el lenguaje del aparato complejo y no se opone a la política, la nutre. El amor interrumpe la perspectiva del uno y hace surgir el mundo desde el punto de vista del otro o de la diferencia, escribe Byung-Chul Han. El caso se cierra, por lo general con mucha justicia, pero de todos modos arbitrariamente, dice el alcalde del castillo de Kafka. Recuperemos la comunidad, reparemos. La política no puede nunca separarse del amor, ni del arte. Volvamos a crear esa comunidad política del arte y del amor.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario