17 de septiembre de 2024

De cuando fui feliz VI

Lo más importante para la alegría es el movimiento. El movimiento del espíritu, del cuerpo. Desplazarse, lanzarse a los caminos, a las bibliotecas, a los bosques, a las conversaciones, a la vida. Lo que me gusta de Paul es que siempre está en movimiento. Es nómade, como su biblioteca. Siempre tuve dificultades con lo estático. Con la quietud infértil. Necesito vivir en lugares donde pueda desplazarme caminando. Poner en movimiento mi cuerpo para que sepa dónde va poniendo los pies, la consistencia del suelo por el que transito, lo detalles de los lugares que van apareciendo frente a mis ojos. Esa es para mí la alegría. El movimiento. Por eso la revolución 9 es en movimiento. Porque la libertad está cosida por el flujo de las cosas, la actividad. La libertad está hilvanada de la alegría de la poesía. Lo que me gusta de Paul es que es libre, y que su mirada sobre los fenómenos es amorosa. Lo que me gusta es que quiere crear amor en los lugares donde reside y trabaja. Una mirada que se posa sobre las cosas con esperanza. Con una confianza ciega. Es porque el movimiento es confianza, en un presente, en un mañana mejor donde la retroexcavadora no extraiga nuestra parte poética que desarrollamos a punta de escuchar y admirar. Por eso que somos política, porque no podemos dejar que arrebaten nuestro mundo. La lucha consiste en desarrollar la alegría, describirla, crearla, mostrarla, entregarla.

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