12 de marzo de 2024

Vivir III

Me da lo mismo ser mujer u hombre. Lo que me interesa es escribir. Tal vez sería más fácil si fuera hombre. Tal vez no. Ser mujer no tiene ninguna gracia en particular. Más bien al contrario, me ha acarreado una serie de problemas, bastante complicados en muchos casos. Por casualidad nací mujer. Nací también escritora, pero esto fue bastante menos espontáneo. Lo que me interesa es comprender exactamente en qué consiste la intemperie feminista. En qué consiste ser escritor. Así empecé. Luego caí en cuenta que la experiencia de la intemperie no encajaba exactamente conmigo. Algo faltaba. La condición de mujer escritora difería en algunos aspectos. Por lo que me dije, Andrea, lo que a ti te interesa es la intemperie feminista. No es lo mismo. Lo que ellos decían no terminaba de cuajar. Mi experiencia era algo así como una especie de estar constantemente en la mira. Es una intemperie más intensa. Hay más libertad tal vez, porque estás en algo así como en la nada. Flotando en el aire, total como no existes. Si llegas a verte, te llega un vendaval de mierda. Lo que digas o no, en ocasiones no es tan relevante. Naciste mujer, eso hay que tenerlo muy claro. Se te asignó un lugar ya. Cambiar de lugar puede ser fatal. Pero como a ti, ser hombre o mujer te da exactamente lo mismo, tú escribes no más. Si se te ocurrió hacer arte, y además tu cara no es bien blanca, prepárate para lo peor. Es cosa de ver el vendaval de mierda que le llegó a Aya Nakamura porque va a cantar en los Juegos Olímpicos. Vivir es tal vez lidiar con el vendaval de mierda lo mejor posible. Mientras mejor haces lo que haces significa que también tienes que entrenarte bien para el vendaval de mierda porque va en aumento. Mayor la amenaza, más sucio el juego. Si además se te ocurre militar por el medio ambiente, el final de tu existencia está ya previsto, es la muerte premeditada. Te eliminan, simplemente. Todavía no me aventuro en ese terreno, pero creo que hace falta. Morir es disuasivo, pero no es suficiente. Aunque con escribir ya tengo bastante. Con el vendaval de mierda he convivido toda mi vida. Toma distintas formas. Unas más literales y otras un aspecto de inocentes preguntas. A las grandes lides no me he aventurado todavía, no ha sido por cobardía. Los grandes títulos nunca me han interesado. Sólo me interesa escribir. Estoy tranquila en mi biblioteca al lado del río y con menos ruido aumenta la concentración necesaria. Me han preguntado mucho este último tiempo por qué no publico en otras editoriales que no sean la que yo misma creé y me encanta. Me causa gracia esta pregunta. Agradezco la confianza en mi trabajo de quienes abordan este tema. Agradezco, por supuesto, el interés de quienes me leen, y todos los comentarios que recibo. Pero estoy de lo más bien así. La felicidad es la independencia. Es la libertad de ser tu propia editora. La intemperie absoluta es esa autonomía que le da un sentido a la nada. Al menos las cosas se hacen como tú lo estimas. Además, cuántas personas pueden vivir de lo que escriben. No muchas, eso está zanjado. Tal vez hay que atacar por ahí. Cuál es el lugar del arte en nuestras vidas. Qué espacio le estamos dando. Cuánto pagamos lo que cuesta. Es como que a veces nuestra alma valiera callampa, y sólo es asunto de producir en masa. No regeneramos nada sólo erosionamos. Tenemos que regenerar lo roto de nuestra alma, no sólo erosionar lo que queda. El arte es como un pegamento para esas situaciones que abren brechas en las cuales nos ahogamos. El arte nos saca de ese agujero en el que nos hundimos. Es una manera de contrarrestar el vendaval de mierda. Porque es belleza y compañía. Tenemos que poder vernos reflejados en el arte. Por eso todos los artes tienen que verse. Es importante luchar contra el vendaval de mierda. Contra quienes oprimen y eliminan. Porque después pensamos que el mundo era algo puntual, y era algo totalmente distinto. La idea de un mundo homogéneo es una distorsión de la dominación que esconde lo demás. Vivir es crear a pesar del vendaval de mierda y hacer ver que lo heterogéneo es la regla. Casi todos los premios para una misma película, justo la con más presupuesto: algo anda mal. Hay que diversificar. El alma rota no se repara con lo homogéneo, termina de aniquilarse. Luego viene el suicidio. Creo que esto debe imponerse con leyes: espacio para todxs. La espontaneidad tiene grandes límites. Vivir es crear espacio en nuestra alma para lo heterogéneo, en nuestros barrios, en nuestras leyes. En nuestras librerías. En nuestros cerebros obsesivos, tozudos y perezosos. El arte tiene que transformarnos. Vivir es abrirse al misterio del arte que transforma nuestros cerebros en flexibles, transigentes y activos. El racismo y el sexismo es simplemente holgazanería. Miedo. Si no te das el tiempo de leer nada tu cerebro se queda idiota. Si le hacen cada vez una encerrona al arte los cerebros se quedan idiotas. Producen para erosionar, y regenerar cuándo. No me importa si soy mujer u hombre, ni me interesa demasiado la naturaleza mística de mis costumbres. No es místico. Es accidental. Nací allá o acá. Déjenme descansar. Tienes un pequeño acento, sí, así es. Tampoco quiero hablar de eso. Me gustaría poder hablar de otras cosas. Tal vez por eso es atractiva la idea de ser hombre, o de no tener acento. Quiero hablar de arte, de literatura, de derechos humanos, de vivir, que es difícil para todo el mundo. A veces me canso de ser una mujer inmigrante. Tal vez es momento de pasar a otra cosa. Qué tal esa idea. ¿Ya me sacudieron lo suficiente? ¿Ya no hay más preguntas? Perfecto. Ahora las grandes obras. Tal vez deba firmar: A. Salirme del personaje al que quieren llevarlo a uno constantemente. Quiero ser mi propio personaje, inventarlo, sin tanta condición que se me ha impuesto. Vivir es crear personajes nuevos. Difuminarlo todo hasta que ya no pueden situarte en ningún lugar. Volver a la nada de la que uno comenzó. Flotar con libertad y asir la autonomía de las nuevas formas. Escribir para mí ha sido un sinónimo de libertad. Crear la libertad. La felicidad es la libertad. Evadir como sea el vendaval de mierda. Vivir es alcanzar la libertad y darle forma. 

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