1 de marzo de 2024

Creatividad

Le rezo a veces al dios de la creatividad. Es un dios torcido e inalcanzable. Es una mujer despiadada e insaciable. No se parece a lo que vemos a simple vista. Va en un barco con luces de colores vacío en su interior. Cientos de mesas sin huéspedes. Una sala de baile con música y sin habitantes. Tiene un gran vestido invisible y luminoso. Con una gran cola que deja atrás estelas de hojas secas que una vez fueron verdes. Va plantando palmeras que crecen al instante. Nubes que llueven y se evaporan. Dice, dame tu sangre y en esta sala vacía será la coreografía. Dame tu impulso y te diré las posibles bifurcaciones. Me presento ante ella en oración pero bailando. Se refugia en un gran edificio con miles de pisos. Subo hasta el último y la encuentro llorando. No quiere perdonar más. Cómo me encontraste, me pregunta. Seguí el camino de tus sugerencias implacables, le respondo. Ahora responde si vas a perdonarme. No vine a eso, me dice. Vine a salvarte. De ti misma. De tus intuiciones oscuras. De tu instinto literario dispuesto a todo. No entiendo, le digo. Tú me dijiste que debía llegar hasta las últimas consecuencias. Debes descifrar tus deseos para que se plieguen a la última palabra. Sé más clara, la interpelo. Dónde está tu espíritu invisible, la interrogo. He venido de tan lejos para que te muestres ahora sólo a medias. Lo quiero todo, le advierto. Tómame, le digo. No tengo otro propósito que ser tu carne. Quiero ser tu cuerpo y que seamos uno. Para qué me materialicé en un cuerpo, la exhorto. Tiene que haber una razón. Para qué estas manos y estas piernas. Dame tus secretos, le pido. Se sienta en un rincón de la habitación. Está cansada. Pero es eterna y se regenera, como la piel de una herida, la cola de una lagartija. La habitación está en penumbras. Veo por la ventana el mar que se acerca y se recoge. La diosa de la creatividad es mi amante encendido. En el centro de su corazón dice mi nombre y todo se vuelve sagrado. Tómame, le digo, sucede que a veces me canso. Lo he dado todo, le confieso mirándola a los ojos. Sácame de aquí y llévame adonde nunca he estado. Estoy lista. Seguí todas tus instrucciones. Mi alma la vestí de fiesta. Caminé el universo entero. Estoy lista. Estoy aquí, preparada para el banquete del amor y sé que vas a perdonarme. He tenido miedo pero estoy lista. Ahora que te encuentro olvidemos esta realidad y salgamos de aquí. Que el viaje sea sin retorno. Se abre la dimensión de los sueños y de tu cuerpo de paraíso. Creatividad, amada mía, tómame como en una oración y olvidemos todo esto que habíamos aprendido. Que quede sólo el amor y la expansión de los sentidos. Acuérdate, para eso vinimos. Creatividad, amada mía, abre todo lo que estaba cerrado. Que existir sea una montaña rusa fuera de este mundo. 

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