26 de enero de 2023

Y yo soñando

No cruzas fronteras y yo soñando. Te mantienes en suspenso y yo soñando. Tu existencia es sugerencia. Vivo de las sugerencias. De la conciencia de la posibilidad. De la electricidad. Quiero que lo hagas de nuevo, que lo vuelvas a hacer, escribió Camila Moreno. A veces la electricidad es amor. Amor que toma la forma del canto de un pájaro, en la nieve. En la sombra. Un canto oscuro porque acarrea el misterio. La imposibilidad. La noción del baile solitario. Pero, ¿qué es existir si no es soñar? Si no es bailar. Contrastes. Eso es. Amar, soñar, en la nieve. Vislumbrar que si no es él es la idea que surge en su nombre. A sus espaldas. En su cuerpo. En su inteligencia. Su sentido del humor. Una idea que quizá no tiene que ver con él. Una idea solitaria. La idea de amar sin descanso. Sin fracturas. La idea de volver a amar. La posibilidad del comienzo. Porque todo se transforma. La posibilidad de que la vida sea más que perseguir a quien delira. A quien acampa en un marte sombrío y sin retorno. Un planeta que gira en torno a su luna vacía. A su luna apócrifa. Yo siempre soñé con tu piel. No había conceptos. Ahora estoy llena de conceptos. Pero que se deshacen ante el calor cierto. Por qué las personas no aceptan que aspiran al amor. Al calor. Por qué decir que el frío es libertad. Si en tu humor encontré destellos en la laguna del olvido. Fuegos artificiales tras la colina. Caminos en la lejanía que parecen significar algo, llevar a algún lado. O que reflejan la vida tal cual es. Calor. Electricidad. Si no hay movimiento no hay vida. Yo tengo apego a la vida. Siempre me ha parecido hermosa. A pesar de la indiferencia. Tengo la poesía. Tengo el amor y su posibilidad. El abrazo que perdura. Tu promesa oculta. Que gatille la esperanza una y otra vez. Que materialice la poesía real. La que se implementa en el tiempo y en el espacio. La edad entrega seguridad en uno mismo. Eso es más importante que la ilusión de la inexperiencia. Prefiero asentarme en mi mirada que observar con inocencia. El miedo no me paraliza. Lo veo como parte del todo. Convive con el sentido. La certeza que tengo de que todo lo sucedido no ha sido en vano. Te amo sin conocerte. Amar es también lanzarse al vacío. La edad no tiene nada que decir a este respecto. La incertidumbre de los días que nos serán concedidos extiende el milagro. 

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