Llegué ayer a Lyon, dormí una siesta, y partí a la ducha para ir a la obra de mi amiga Aurora, con las ilustraciones de Amandine. Antes de entrar a la ducha, busqué mi peineta, y no estaba por ningún lado. Debe haber quedado en Chile. Pero yo necesitaba salir, y para eso, peinarme. Recordé a la gaviota de La sirenita, y me dije: listo. La gaviota explicaba a la sirenita, ilustrando el mundo no-submarino, que el tenedor se llamaba cachivache y servía para peinarse. Me dirigí a la cocina y tenedor en mano, entré a la ducha. No es un plan perfecto, escribió St. Vincent, pero es el que tenemos. A veces algo es mejor que nada. No siempre. La verdad que el tenedor peinaba pésimo. Una peineta en apariencia. Pero el pelo se rompía. No servía para hacer una partidura. Etc. Etc. A veces creemos que algo va a servir, pero no. Ahora bien, a veces la supervivencia nos invita a ser creativos. Lo importante es intentar. Recordar que no es un plan perfecto, pero es el que hay. Recordar que la vida es intentar. Que la existencia es peinetas y tenedores. Quizá un día necesitas un tenedor, y la peineta pueda servir. O quizá no. No todo sirve. El tema es que yo estoy en Lyon sin peineta. Pero tengo un tenedor. Hoy quería salir a conseguir una peineta pero el frío me disuadió. Venía del sol y llegué al glaciar. Pero ahora no hay hojas en los árboles y veo el río en todo su esplendor. Veo hasta la tienda de flores del otro lado del puente. Una nunca sabe con qué se va a encontrar. No hay hojas pero hay flores a lo lejos. Un río completo. Un tenedor. ¿A quién le importan las peinetas y el calor cuando se tiene tanto? Ayer vi a mis amigas, la delicada obra de Aurora y bailé al ritmo de una dj que viene del Amazonas con imágenes militantes. ¿Qué es la vida?, un frenesí, como bien dijo Calderón de la Barca, ¿qué es la vida?, una ilusión, una sombra, una ficción. Yo la quiero tal cual es, con un tenedor, un río y música. Observo, sin embargo, los mapas en busca de una peineta. Nunca se sabe cuándo puede faltarle a una el tenedor. Que quede el agua. Que siempre esté la música. Además mirando los mapas es siempre más entretenido. Los mapas, los grandes mapas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario