13 de noviembre de 2023

Lisa

Lisa, te terminaste hoy y ya te echo de menos. Nos habíamos hecho grandes amigas. No creo que pueda dejarte ir. Todo es más aburrido ahora que no estás. Siento un gran vacío. Tal vez podemos seguir juntas. Todo es tan plano sin la ficción. Necesito exagerarlo todo. Modificarlo. Convertirlo en rap. En ópera. Cómo seguir sin ti. Podemos continuar, Lisa, depende de nosotros. ¿Qué te parece? ¿Seguimos? ¿Seguimos este largo camino? Esta vía de aventuras. Lisa, Clarisse, Jade, Gabrielle, Louise. ¿Seguimos, Lisa?  

Louise III

 Nuevo libro

Louise III

https://www.academia.edu/109114667/Louise_III

Lisa, Lisa II, Lisa III, Clarisse, Clarisse II, Clarisse III, Jade, Jade II, Jade III, Gabrielle, Gabrielle II, Gabrielle III, Louise, Louise II, Louise III.



12 de noviembre de 2023

El caos en el alma

Viví ayer la esencia del caos, una gran fiesta desordenada y maravillosa. Creo que era lo que mi alma necesitaba. Un gran caos que le recordara a mi cuerpo y a mi mente que en la algarabía está la vida. En la conversación, en el movimiento. En la música y el baile. En la amistad que me ha cambiado la vida. En lo que no tiene forma. En lo que se transforma. En lo que no tiene principio definido ni final definido, porque venía resonando y sigue resonando al día siguiente y los días que vienen después. Emma preparó un apéro fantástico, y luego la fiesta, con Tori y Emma, y las personas a quienes tanto quiero de Lyon. Me encontré con un antiguo amor, que conocí por Tori el año anterior. Me hizo reír mucho. Conversé también con personas a quienes no conocía y me alegró conocer. En el caos está la vida. En lo que llega y se va. En lo que se queda. En lo que perdura. En el esfuerzo que hice estos meses por describir lo que es la vida para mí. Humor y caos. Amistad y feminismo. Amor intenso por la existencia. Tengo cuarenta y dos años y nunca me he rendido. Asimilo la belleza que se me va entregando. Un proceso de alquimia. Cuyo catalizador es el agradecimiento. Llegué a esta ciudad sin conocer a nadie. Me vine a vivir a Europa hace diez años. He forjado lazos que atesoro. Ha sido un camino muy largo. Tal vez el día de ayer fue un hito simbólico de integración e instalación en esta ciudad. Nunca había celebrado el cumpleaños invitando tanta gente. Personas que son significativas para mí, que han estado ahí, de una forma u otra, y me han modificado, a través de los años, o por encuentros que me han marcado, y no olvido. Es emocionante ver que toda la profundidad que uno ha intentado imprimirle a su vida se puede ver materializada en una fiesta de cumpleaños. Parece una contradicción. Pero la profundidad en definitiva es fiesta para el alma. Es algo festivo porque nos llena de vida. Es la música y el baile de la existencia. Lo que le da sustancia a cada segundo en que el corazón sigue latiendo. El mío late fuerte. Por todas las personas que quise, que quiero y que voy a querer. Mi corazón es un gran caos agradecido. Un corazón lleno de amigxs que me completan. Que van dando relieve a esos rincones de mi corazón que están a veces en penumbra. Que van dando fuerza a esos pedazos de mi corazón que a veces se sienten heridos. Es duro ser inmigrante. Pero más duro es no tener amigxs. Tal vez esta novela en definitiva es una novela sobre la amistad. La que está presente en todos los contextos. Incluso en las relaciones de amor. La interacción amistosa es tal vez lo determinante, lo que nos transforma, lo que modifica nuestra alma. Los vínculos amistosos que formamos con otras personas en todas las relaciones que nos esforzamos en construir. Las relaciones se construyen. Con mucha atención y amor. Creo haberme dado el tiempo hasta ahora para crear esas relaciones. Para ir hilvanando con cuidado esos vínculos. Lo he hecho con las personas que se han dado el tiempo de hilvanarnos conmigo, que han sido compañía, escucha, humor y alegría. Amar y cuidar están muy cerca. Esto debiera ser igual para todas las personas, independiente de los géneros, los sexos. Todxs tenemos que amar y cuidar. Construir. Albergar el caos en el alma de la incertidumbre de relacionarse y darle contención. Darle salidas creativas a ese caos que está esperando para manifestarse. Ser humano es ser caos. Un maravilloso desorden ininteligible e incierto. El esfuerzo por hacerlo lo mejor posible. Prometer y perdonar. Dar pasos en la oscuridad y entrar a las grietas que van apareciendo. Las personas que amo son grietas que me van mostrando luz. Que me van mostrando nuevos caminos. He seguido los que mi corazón me dictó. Siempre. Cuarenta y dos años siguiendo lo que el fuego de mi corazón me ha inspirado y el caos de mi alma me ha sugerido. He llegado muy lejos de donde empezó el recorrido. Mi alma henchida tiene espacio ilimitado disponible para nuevas aventuras. Vivo de las aventuras. De cada pequeño fragmento del que se va construyendo mi existencia. Mi vida ha sido una aventura loquísima. Ha tenido amistad y amor a raudales. Porque así he querido construirla. Con el alma de las demás personas. Conociendo el alma de quienes han llegado a mi vida. No he pedido otra cosa que intensidad en los vínculos. Que mostrarse desnudo sin máscaras ni quimeras. Me he mostrado siempre tal cual soy. Alguien que está feliz de existir y de encontrarse siempre con personas tan fantásticas. Todo ha tenido sentido y todo lo que me colma lo convierto en agradecimiento. Lo convierto en palabras. Lo convierto en conversaciones. Lo transformo en historias que quisiera que iluminen el mundo a veces en penumbra. Mi nombre es Lisa y mi estado es un alma de caos llena de música y de baile. Vivir ha sido una gran aventura y lo que viene no será la excepción. La aventura es lo que me define. Soy una escritora curiosa y asombrada. Una escritora en viaje perpetuo. La amistad y el amor lo que le da un sentido a mis palabras. La sustancia de las historias. Las ganas de hacer de este mundo un lugar mejor. Esas están intactas, a pesar de las debacles. Este libro sin forma creo que es el primero de muchos que vendrán. Si he podido modificar un poquito el mundo me basta y me sobra. No he aspirado a nada más. Cada día frases que llevan el sello del agradecimiento. Estos meses de encierro literario han sido el paraíso que siempre soñé. Tiempo que se plegara a los designios del arte. El arte es todo. Los derechos humanos son todo. Contra viento y marea, que siga el viaje y la aventura. El Gran Caos se materializó. 


10 de noviembre de 2023

Cumpleaños

Qué dulce es la libertad. Cuán grandes sus alas. El 29 de noviembre estoy de cumpleaños. Voy a celebrarlo mañana con dos grandes amigas que me regaló esta ciudad. La amistad es lo más importante. La literatura también. El día mismo estaré en un viaje real con el amor real. Este ha sido un año de exploración literaria. Un año hasta las últimas consecuencias. Y los años siguen pasando. ¿He aprendido algo? ¿He vivido? ¿Cuánto? ¿Cómo? En qué ha consistido esta vida. El amor: una catástrofe. Siempre es una catástrofe. Tal vez hay que saber qué significa esa palabra, y qué ha significado para otros con los que me he relacionado. La literatura: la vida misma. Los personajes: una gran ensalada que me sostiene. Una montaña. El mar. Con olas que oscilan. La amistad el paraíso. La historia, algo demencial. Un recorrido de errores. De rehenes en territorio ajeno y propio. Las historias, lo que nos salva. Estamos bordados por historias. Van uniendo nuestros pedazos en una sola unidad. Quisiera abarcarlas todas pero la vida es una gran fuga de historias que van perdiéndose en la niebla. Por mientras hago malabarismos para organizar las historias. Para empezarlas. Para terminarlas. No soy afín a las cosas a medias. La vida es una sola oportunidad disponible. Yo quiero tomarla completa. Que cada cumpleaños haya algo nuevo que aprendí con el paso del tiempo. No quiero que la muerte me pille tan desprevenida que no alcancé a poner en palabras ese fuego que me quema las entrañas. Vivir es mucho más que vivir. Es lo que siento cuando miro la vida de frente. Cuando miro al espejo y veo a mi cuerpo de cuarenta y dos años y reconozco cada una de sus cicatrices. Estoy tan lejos de la vida como esta solía ser. Cuando veo en los ojos del mundo las sorpresas que este tiene preparadas. Las voy descubriendo. Vivir es algo extrañísimo. Un conjunto de rituales y repeticiones. Los cumpleaños no son la excepción. Cuándo trascendemos. ¿En las palabras? ¿En las acciones que significan algo, que modifican algo? ¿En los vínculos que nos transforman hacia algo mejor que esa versión que creíamos la definitiva de nosotros mismos? Existen tantas versiones de mí misma. Esta versión de cuarenta y dos años es la mejor que he conocido hasta ahora. Le tengo cariño a las anteriores, porque siempre dieron lo mejor de sí, pero las felicito por haberse superado en un universo a veces plano y superficial. Tal vez lo mejor de esta versión de cuarenta y dos años es que no contiene superficialidad y transformó en humor la cobardía propia y ajena. La cobardía es algo a evitar a toda costa. Porque la vida es una, y puede ser muy insignificante si no se pone atención. Tengo cuarenta y dos años y considero que he sido valiente. El amor verdadero comienza por el amor propio, escribió bell hooks. Soy una escritora. Cambié mi nombre cuantas veces fue necesario. Andrea Balart. Escritora y abogada. Cuarenta y dos años. Más de cincuenta libros escritos. Tengo amor, tengo amigxs. Una hermosa biblioteca en Lyon. Soy feliz y soy libre. Sobre todo, y lo que más ha determinado mi existencia, estoy agradecida. De quienes han hecho esto posible. A ellxs dedico este nuevo ciclo, lleno de literatura. Muchas gracias. Que siga la creación infinita y a cada paso nuevas formas. Desde el caos, siempre trascender. 

5 de noviembre de 2023

Caos IX

 Nuevo libro.

Caos IX

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Louise II

 Nuevo libro

Louise II

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Lisa, Lisa II, Lisa III, Clarisse, Clarisse II, Clarisse III, Jade, Jade II, Jade III, Gabrielle, Gabrielle II, Gabrielle III, Louise, Louise II.



El presidiario fugado

Mi madre lleva el mismo nombre que yo, Andrea. Ella lo obtuvo antes que yo, por supuesto. Se me concedió como una especie de repetición infernal, que se usa en el país en que nací. El nombre me parece muy bonito en todo caso. No me quejo. Antes me parecía poco original, pero ahora no me importa. Cuando era pequeña le pregunté a mi abuela por qué había llamado así a mi madre. Me dijo que era por un personaje de una novela de Alexandre Dumas que estaba leyendo cuando estaba embarazada. El nombre le había gustado y decidió nombrar así a su hija. Fantástico. Quise entonces saber más sobre este misterioso personaje del cual había heredado el nombre. Me quedé soñando con la idea de una mujer de esa época con un vestido grande y vaporoso en ese jardín estilo Versalles al lado de donde vivía Dumas, en Saint-Germain-en-Laye en Paris. Mi abuela tenía un gran humor negro, por lo que tal vez esa idea no era suficiente. Un buen día, decidí indagar más acerca de esta mujer de nombre Andrea del libro de Dumas. El resultado fue el siguiente: “Andrea Cavalcanti era un criminal italiano, más conocido como Benedetto, que fue salvado de la ejecución por el Conde de Montecristo y presentado a la alta sociedad parisina como el Marqués Cavalcanti.” Un criminal italiano. Ahí estaba mi herencia. Sabía que tratándose de mi abuela no podía ser tan simple. Luego caí en cuenta de algo peor. Ni siquiera era italiano: “Al mismo tiempo, Monte-Cristo pone sus ojos en Danglars. Gracias a su fortuna y a las malas inclinaciones del barón banquero, casi consigue arruinarlo. Entonces le obliga a entregar -o, más exactamente, a “vender”- a su hija Eugenia en matrimonio a un supuesto aristócrata italiano, el príncipe Andrea Cavalcanti, personaje inventado por el conde y supuestamente muy rico por Danglars. El día de la firma del contrato, la prometida descubre que Benedetto no es ni príncipe, ni rico, ni siquiera italiano: es un presidiario fugado, hijo adoptivo de Bertuccio, el mayordomo corso del Conde. Benedetto es el hijo adúltero que Villefort tuvo con Madame de Nargonne, ahora Madame Danglars. El fiscal había enterrado al hijo, nacido fuera del matrimonio para evitar la deshonra, y le dice a Madame Danglars que nació muerto. Tras desenterrar al recién nacido, Bertuccio lo devuelve a la vida y lo adopta.” Un presidiario fugado. Que en verdad no se llamaba Andrea, era un nombre inventado. Un niño enterrado. Siempre he agradecido a mi abuela por este tipo de malas pasadas que me ahogan de la risa. Le conté la historia a Agustina, mi ahijada pequeña, que lleva el nombre de mi abuela. Se equivocó de nombre, me dijo Agustina. Las cosas no son siempre como uno se imagina, Agustina, ¿te acuerdas que lo hablamos? Pero eso te da nuevas posibilidades. Tal vez más originales, le dije. Lo importante es ir, Agustina, ir y hacerlo. Fugarse de la prisión. Inventar tu propio personaje. Escoger tu nombre.  

2 de noviembre de 2023

Noche de brujas III

Brujas y leones. Eso quiero yo. Una procesión de leones. Una caravana de brujas. Abriendo una grieta en el cielo. Una larga estela de brujas que digan nuestros nombres. Que griten. ¡Lisa! ¡Lisa! Un gran baile. Reverencias sin miedo. Leones y brujas. Al compás. Soy león. Soy bruja. En el acantilado. Vienen a mí las ideas más extrañas. Ideas que alegran y aterran. Insólitas, asombrosas. Como un gran misterio que inquieta. Volar. Encontrarte en el espacio. Ideas íntimas y siniestras. Describir tu mirada en cada hoja de fuego. Ideas que liberen. Detener el fuego. Transitar entre brujas y poner fin a la masacre. Acabar con el genocidio. Mover la pluma y que signifique algo. Y el Gran Silencio. Asesino. Mirarlo de frente. Activar cuanta alarma se cruce. Decir, decir. Romper el gran silencio. Encontrarte en la explanada. A plena luz. Integrar el desfile libre. Llamar tu nombre. En voz alta. Salvarlos. Del olvido. De lo invisible. Decir tu nombre. Fuerte. Ser una estampida de leones. Adoptar sus maneras. Imponentes. Valerosas. Enfrentar a los cobardes sin remedio. A los que destruyen. A los que piensan en medios y fines absurdos. La vida está pasando ahora. Cada minuto. La vida puede irse o quedarse. Caminando ahora. Cómo haremos luego. La vida es ahora. A plena luz. 

Noche de brujas II

Hace mucho tiempo que sueño con brujas. Que vengan a salvarnos. Me gustaría ser lesbiana tal vez. Me gustaría no sentirme tan atraída por los hombres. No soñar con ellos por las noches. No suspirar por ellos en las avenidas. No detenerme en los semáforos y observarlos. No aullar a la luna y esperar milagros. No tener colmillos de lobo y morder el cuello. No vagar por la noche y encender la estrella. No ir de liana en liana y detenerme en palmeras. No despertar mis sentidos cuando el aroma me alcanza. El perfume de los cuerpos. La marmita y las pociones. Gatos negros y alcobas de castillo. Me gustaría no ser un lobo. No ser un león que ruge. No querer poseerlos a todos. No soñar con cuellos y habitaciones en penumbra. Estoy cansada de los hombres. Me agotan. Sus extrañas maneras me hastían a ratos. No sé si nací para esto. Para una vida de sobresaltos inconducentes. Quisiera estar tranquila en mi salón. O tal vez tenerlos a todos. Olvidarme del tema. Dedicarme a otros pasatiempos. He perdido toda paciencia. Sólo conozco la selva. Volar en escobas. Descifrar signos. No más por favor. Que nos gobiernen las brujas. Que surja algo que valga la pena de este desierto. Quiero ser noches. Y quiero ser brujas. Mañanas plácidas de domingo junto al río. Viajar por la esfera celeste. Viajar por los confines del mundo que todavía mis pies no han tocado. Mis ojos no han visto. Quiero tocar la arena de playas remotas. Descubrir islas. Encontrarme y perderme. En esas islas. Olvidar que fui una mujer. Olvidar mi sed de sudor. Mi sed de mañanas de domingo. Nuevas islas. Ya descubiertas. 

Noche de brujas

Ojalá fuera la noche de brujas pero es el tiempo de los dementes. Harto mejor estaríamos si fuera la noche de brujas. Harto mejor. Día de muertos. Eso sí es. Día de muertos y tiempo de los dementes. Cuándo se van. Cuándo se acaba. Que las hojas de fuego traigan el alto al fuego. Ojalá este mundo estuviese gobernado por brujas. Liderado por brujas. No queremos más dementes. Leones por ningún lado. Todos cobardes y en silencio. El silencio no protege a nadie. Es el tiempo de los muertos. Y el gran silencio. No se trata de reparar más tarde. Se trata de hacerlo mejor ahora. Dónde están las brujas. Que renazcan de las cenizas. Que nos ayuden en esta. En todas. No más dementes. Que todos los días sea la noche de brujas. 

30 de octubre de 2023

I am no mother, I am no bride, I am king II

Tal vez existir sea crear variaciones para decirle a alguien te quiero. Tomar todas las hojas de fuego y lanzarlas. Entregárselas. Dormir entre las hojas de fuego. Ir anotando en cada una unas líneas. Crear una cama de hojas de fuego. Con ciertas líneas que conjuren el otoño y lo conviertan en fuego. El otoño tiene la consistencia de la huida. Del fuego que quema. Que destruye. La necesidad de sacarse todas las hojas de encima. Las hojas de fuego. Verlas partir con el viento. Las ramas desnudas. Decir: soy esto. Qué esperas de mí. Tengo hojas de fuego. Que partirán. ¿Quieres esperar a ver las ramas desnudas? No es necesario. Todo está escrito en las hojas de fuego. Hay que detener inmediatamente la estampida. Hay que dejar la suavidad de la cama. El abrazo que libera. No el que esclaviza. Las reglas que liberan. No las que esclavizan. Hay que detener inmediatamente el descampado. Abrazar. Todo ha sido dicho. Lo que queda es detener. Abrazar. Estamos inermes ante las armas. Entre la huida y la muerte. Estamos inermes. El otoño es opresivo a veces. Nos lanza miles de hojas encima. Huir. Huir. Y la muerte. Inermes. Las variaciones. Que a veces hacen vivir, y a veces destruyen. Seguir repitiendo lo mismo. Las hojas. El fuego. Qué esperas de mí. Inermes. 

I am no mother, I am no bride, I am king

Te amo, te odio, dame más, cantaba Seru Girán. No soy madre, no soy novia, soy rey, canta Florence and the Machine. La consistencia del otoño es tan única. Dos semanas de lluvia continua y yo siento esta vez en mí el éxtasis. Ese viento fuerte que todo se lo lleva. Llueve y llueve y los cuervos en las ramas. Los leones por ningún lado. Lisa, me dije, ¿dónde están los leones? Dónde está el arte que cambia lo que hay. No quiero existencia a medias. Siempre vigilar la colina y observar el reino. El otoño es esto: la desnudez de las circunstancias. A simple vista. Ahí están. Luego tomarlas. Hacer algo con ellas. En tiempos de conflicto y sufrimiento, escribe Harari, sólo podemos esperar que las personas ajenas que no se ven inmediatamente afectadas alimenten semillas de paz. La labor de los intelectuales, artistas y académicos es tratar de profundizar, continúa Harari, intentar ver la complejidad de la realidad, especialmente en el clima actual de posverdad, es una pereza intelectual y emocional limitarse a elegir un bando. El otoño tiene algo siniestro y alberga una oportunidad. La de cambiar luego que las hojas caen. Hasta cuándo van a caer. Cuán fuerte van a llegar al suelo. Cuánto vamos a pasar por encima de ellas cuando caminemos por la calle, cuánto van a quebrarse porque están secas. El otoño siempre alberga una oportunidad. La posibilidad de acabar con el fuego que destruye y en cambio albergar el fuego que crea. Las hojas de fuego. El otoño tiene las hojas de fuego. Que están ahí a simple vista. Sólo incorporarlas en la retina y albergar el fuego que crea. Que acabe el fuego que destruye y nos acompañen las hojas de fuego. 

29 de octubre de 2023

Louise

 Nuevo libro

Louise

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Lisa, Lisa II, Lisa III, Clarisse, Clarisse II, Clarisse III, Jade, Jade II, Jade III, Gabrielle, Gabrielle II, Gabrielle III, Louise.


Gabrielle III

 Nuevo libro

Gabrielle III

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La posibilidad de crear

María Luisa Bombal fue tal vez mi primera casa. Mi vida se sentía exactamente como esa niebla que ella describía. Amaba tanto la vida que quería inmolarme por la causa. Recuerdo que tomé un cuaderno y fui anotando frases. Describían exactamente cómo me sentía. Mi vida estaba contenida en ellas. De dónde había salido ella. Estaba en casa. Disminuía la soledad. Había alguien más. Yo era todavía una niña. En la niebla. Y todo adquiría sentido. La literatura donde podamos sentirnos identificados es de vida o muerte. Alguien tiene que ser como nosotros. Como dice Fatima Oaussak, tenemos que crear nuestras propias herramientas educativas. Donde podamos sentirnos identificados, donde se vanaglorie nuestra lucha. Donde nuestra forma de ser tenga cabida. Nuestra manera de estar en el mundo. La sensibilidad y las dudas de María Luisa Bombal me dieron un lugar en el mundo. Esa niebla que describía tan bien como yo me sentía al hacer frente a todos los asuntos humanos. Desde la amabilidad, desde la fragilidad, la vulnerabilidad. Miraba hacia el lado y todo era compostura y firmeza. Algo no encajaba. Ella era como yo. Una mujer, que quería hablar de lo difícil que era vivir. En ese mundo tieso y estático. Ella lo anotaba como una enfermedad lo de ella. Concluí que yo también estaba entonces enferma. Pero al menos había alguien como yo. Con el tiempo descubrí que no estaba enferma, ni me avergonzaba de mi mal. Estaba orgullosa de mi mal. Quería explorarlo, de hecho. Hacerlo la norma. Salir de la violencia y establecer la sensibilidad como la norma. Desarmar la violencia. María Luisa Bombal y el feminismo me salvaron tal vez la vida. Le dieron una riqueza que daba frutos. Que volvían flor todo terreno yermo. María Luisa Bombal me entregó el terreno de la duda. Me entregó el terreno de estar perdido. Amar y querer morir. No poder con el peso de la vida. Pero entonces había alguien más. A ella también le pasaba. En ese mundo plano se abrió un relieve que era un alivio inmenso. No era locura. Da lo mismo lo que decían. Da lo mismo cuánto había querido ocultarse. Cuán rígido era ese mundo. Ella abrió la grieta. El abismo de la luz. Todo se volvió esperanza. Había más. Quería vivir más todavía. Quería morir de tanto que quería vivir. Quería ser como sus personajes que querían vivir, y morir. De tantas ganas de vivir. Recibí ese libro en mi infancia y ya nada fue como antes. Se podía escribir sobre esas cosas que yo sentía. No había tiempo que perder. La grieta se abría y se abría. Se lo tragaba todo. Todo sería perdonado, olvidado. Porque se podía escribir sobre eso que yo sentía. Quería decirlo todo. Sin dilaciones. Lentamente. A un ritmo humano. Saboreando cada momento. Cada desasosiego. Cada duda. Cada sensación. Cada sentimiento. Cada éxtasis explosivo. Cada detalle adquiría otro cariz. Nací en un país en dictadura, pero se me entregó La última niebla, y supe que nunca podrían apresarnos. Que éramos libres. Que seríamos libres para siempre. Supe que había algo mucho más fuerte. Que nunca podría romperse. Que era tan delicado y frágil y sin embargo mucho más fuerte. Lo que sentíamos. La posibilidad de crear. 

24 de octubre de 2023

Oh, child, things are gonna get easier, oh, child, things will get brighter

Mantén la cabeza en alto, niña, las cosas se pondrán más fáciles, cantaba 2Pac, mantén la cabeza en alto, niño, las cosas se pondrán más brillantes. 
Parece que la lluvia nunca va a parar, canta 2Pac, trato de mantener la cabeza en alto y aun así evitar mojarme, sabes, es gracioso, cuando llueve, llueve a cántaros.
Tienen dinero para guerras, canta 2Pac, pero no pueden alimentar a los pobres, dicen que no hay esperanza para la juventud. Y ahora mi hijo está cada vez mayor, mayor, y más frío, canta 2Pac, de tener el mundo sobre sus hombros, todavía estoy tratando de aferrarme a mis amigos que sobrevivieron.

Sé que les gusta golpearte mucho, canta 2Pac, cuando vienes alrededor de la cuadra, los hermanos hacen muchas bromas, pero por favor no llores, seca tus ojos, nunca te rindas. Perdona, pero no olvides, mujer, mantén la cabeza alta, canta 2Pac, y cuando te diga que no eres nada, no le creas, y si no puede aprender a amarte, deberías dejarlo, porque, hermana, no lo necesitas.

Because, sister, you don't need him.

Intento encontrar a mis amigos, canta 2Pac, pero se los lleva el viento, anoche mi amigo perdió a toda su familia, va a hacer falta el hombre que hay en mí para vencer esta locura.

And it's crazy, it seems it will never let up, canta 2Pac, but please, you got to keep your head up. Oh, child, things are gonna get easier, oh, child, things will get brighter.

I know you're fed up, ladies, but keep ya head up

Sé que están hartas, mujeres, pero mantengan la cabeza en alto, cantaba 2Pac. Todo esfuerzo que no es sostenido se pierde, escribió Gabriela Mistral. 
¿Sabes lo que me hace infeliz?, pregunta 2Pac, cuando mis hermanos hacen bebés, y dejan que una joven madre sea el papá, y como todos venimos de una mujer, obtenemos nuestro nombre de una mujer y nuestro juego de una mujer, me pregunto por qué le quitamos a nuestras mujeres, por qué violamos a nuestras mujeres, ¿odiamos a nuestras mujeres? Creo que es hora de sanar a nuestras mujeres, dice 2Pac, de ser verdaderos con nuestras mujeres. Y si no lo hacemos, advierte 2Pac, tendremos una raza de bebés, que odiarán a las mujeres, que son las que hacen los bebés, y como un hombre no puede hacer uno, no tiene derecho a decirle a una mujer cuándo y dónde crear uno. Entonces, canta 2Pac, ¿se levantarán los hombres de verdad?

Las cosas se van a poner más fáciles, canta 2Pac, las cosas se pondrán más brillantes.
Y luego se preguntan por qué estamos locos, canta 2Pac, porque no estamos destinados a sobrevivir, porque es una trampa, y a pesar de que estás harto, tienes que mantener la cabeza en alto. Y es una locura, parece que nunca va a parar, dice 2Pac, pero, por favor, tienes que mantener la cabeza en alto.

Oh, child, things are gonna get easier, canta 2Pac, oh, child, things will get brighter. You got to keep your head up.

17 de octubre de 2023

La ciudad sin leones

Mi pequeña y hermosa ahijada, desde su casa, muy lejos de la mía, me mandó un video, o más bien su padre me mandó un video, en el que ella me hacía un comentario muy pertinente. Cuqui, me decía. Así se refiere a mí, las demás personas de mi familia también. Me decía, partamos de nuevo, Cuqui, la ciudad se llama Lyon, pero no hay leones, se equivocaron de nombre. Le encontré toda la razón. Por qué la ciudad se llama Lyon y no hay leones. Es de Perogrullo, si la ciudad se llama así, lo mínimo es que hubiese leones. Que estuviésemos entre los leones. Que pudiéramos compartir con leones. Nada. No hay ninguno por ningún lado. Y ahora cómo le explico a Agustina. Que las cosas a veces no tienen ningún sentido, o no son como uno quiere. O como uno imagina. Al igual que a ella, a mí también me gustaría que hubiese leones. Pero no. Pequeños roedores sí hay. Pájaros. Tal vez yo vine hasta esta ciudad buscando los leones, y luego no estaban. Dónde están los leones. Tal vez debiese decirle a Agustina que conocí a alguien que se llamaba Léon. Léon en Lyon. Quizá le parezca que es algo al menos. Pero aquí león se dice lion. En cambio allá se dice león. Entonces allá es un león pero acá no. Pero para ella sí. Tal vez Léon sea un pequeño paso. Hacia los leones. Antes de que lleguen. Voy a hablar con ella. Hay que resolver este entuerto. 

16 de octubre de 2023

Escribir para desarmar II

Vamos desarmando. Intentamos desarmar. Es acaso esfuerzo perdido. Todo esfuerzo da frutos. Vamos hilando. Vamos amando. Hacemos frente. Vamos hilvanando ideas para ir diciendo. Ideas refugiadas que desarmen. Resistencia creativa. Profundidad en medio de lo plano. La violencia es plana. Todo lo anula. Todo lo asola. Las ideas sin violencia resisten a lo plano. El lenguaje que violenta allana. Necesitamos motivaciones complejas. Fuerzas complejas que no violenten. Ni allanen. Dar relieve al presente con ideas que no violenten sino que profundicen. Unirse para decir. Unirse para gritar sin agredir. Todo puede decirse, pero hay que dar con la forma, escribió Gabriela Mistral, la más acre reprimenda puede hacerse sin deprimir ni envenenar un alma. El buen sembrador siembra cantando, escribió Mistral. Vamos desarmando. Queremos desarmar. Reorganizar y abrazar. Reorganizar escribiendo. Sin armas letales. Con armas que abracen. Seguir. Seguir. Seguir diciendo. Sin violencia. Seguir escribiendo para desarmar. 

Escribir para desarmar

En estos tiempos aciagos hay que escribir para desarmar. Lo armado. Lo que perfora. Hay que escribir siempre. Pero a veces más que nunca. Cuando el odio gobierna. Es acaso escribir un consuelo absurdo. Una herramienta inútil. No. Los tiempos aciagos se enfrentan con toda la humanidad que hay en nosotros. Somos muchos más los que creamos que los que destruimos. Decir y actuar es imprescindible. Decir y actuar. El valor de cada persona es equivalente. Personas todas. Con nombres, caras, historias, sueños. La información disponible no debe hacer diferencia ninguna. Ahora hay que actuar y detener esto, mañana será muy tarde.