22 de diciembre de 2023

Humillar

Tener el poder significa a veces poder decir cualquier barbaridad. Humillar. Violentar. Poder tomar decisiones que humillan. Decisiones racistas y patriarcales. Qué hemos hecho para merecer esto. ¿Tenemos que hacernos cargo de los traumas e inseguridades de los demás si no estamos haciendo daño? En qué momento vivir se convirtió en aplastar al otro. ¿Pasó algo determinado? ¿Tenían miedo? Una tregua. Pero no venimos a pedir, venimos a exigir. Tener el poder no significa cualquier cosa. Las leyes a veces son armas letales. Como misiles. Como la falta de justicia que humilla. Tal vez hay personas racistas, pero no puede ser eso lo que determine nuestras leyes. No es lo que hemos construido. Nos hemos propuesto otras cosas. Que exista impunidad no significa que hay que refregarla en la cara. Las heridas generan odio. El odio puede generar violencia. Se puede humillar solo un rato. Luego ya no. Porque hay respuestas. Porque está la justicia, que a veces tarda, pero llega. ¿No pudimos tener sueños? ¿No pudimos desear una vida libre de violencia? Siempre pensé que mi miedo a la tortura era universal. Luego noté que no. No todxs hemos vivido lo mismo. ¿Y qué importa eso? ¿Eso nos da algún tipo de poder sobre los demás? ¿Eso nos pone en situación de humillar a otrxs? No vine a un mundo así. Que no avanza. Que retrocede. El poder en manos de personas abyectas lo desencaja todo. El cuerpo y el país son nuestros. Seguiremos llegando. Para hacer los trabajos que ustedes no quieren hacer. Que ustedes pagan mal. Para ser víctimas de humillación. Pero así y todo estamos aquí. Resistimos. Seguiremos resistiendo. Te recordaremos una y otra vez tu miedo. El mundo es diverso. Y nuestros cuerpos son nuestros. Los machitos y racistas a la heladera.

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