30 de diciembre de 2023

Amé en la planicie

Amé en la planicie. Amé en el descenso. Hoy no sé dónde estás. Yo misma te dije que siguieras adelante. Tal vez no sabía que me harías falta. Tal vez no entendía bien a mi alma. Hice lo que esta me dictó. Observo un inmenso azul con grandes olas. Es difícil pedirle a las olas que se lo lleven todo. Es lo que hice. Siento una gran espina en mi corazón que quiero sacar y el año que va a comenzar. Seguí lo que me dictó mi alma y ahora vas con las olas. Con las gaviotas que pasan frente a mis ojos. Te veo partir lejos. La verdad no tengo idea dónde estás. Me acribilla la idea de perderte para siempre. Tal vez debiera hacerme la idea. El mar también va a abandonarme. Igual que las certezas que creí iban conmigo. Estoy azul toda por dentro. Te extraño. Un gran sol cae sobre el agua. Le pido que me lleve con él. Le pido que me convierta en espuma. Que me lleve al nuevo año libre de pecados y nostalgias. Quiero una vida de libertad. No quiero que el mar tenga el sabor de la melancolía. Quiero recordar cómo se sentía tu piel y tu mirada y que eso me eleve por sobre el azul. Quiero saber que estás en algún lado y que también piensas en mí. Donde sea que estés. Es tan ancho el mundo. Es tan grande la distancia. Te extraño. Te quiero. Tal vez las olas puedan entenderme y traerme tu voz. Un día, traerme tu voz. La que me deslumbra. La que quiero hacer mía. Te extraño. Te quiero. 

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