La primera vez que escuché a alguien sacando los pétalos a una margarita y viendo el tamaño del amor de alguien en Francia sentí que mi vida había sido una estafa en relación a margaritas y vaticinios. Yo tenía tres opciones solamente: me quiere mucho, poquito o nada. Ahí estaba yo. Aquí tenía las siguientes opciones: Il m'aime un peu, beaucoup, passionnément, à la folie, pas du tout. Imagínate cómo se me ampliaron las posibilidades: me quiere un poco, mucho, apasionadamente, con locura, nada. Un nuevo universo. Lo máximo a lo que yo podía aspirar era mucho. Ahora tengo la pasión y la locura. Yo no sé qué estamos esperando para agregarlas a nuestras margaritas y sus pétalos. Tal vez avance en los pétalos y llegue igual a nada, o a un poco, pero la posibilidad de la pasión y la locura me hacen soñar. Tal vez haya que crear una tercera variante que sea, me quiere mucho, apasionadamente, con locura. Esas tres opciones, y la persona al frente que se adapte. Ya verá él cómo hace: yo no quiero ni un poco ni nada. Mucho, pasión y locura. Mucho, pasión y locura. Mucho, pasión y locura. Voilà. Para qué estar a medias.
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