5 de junio de 2022

Aldo (VII)

Nuestra relación sucedió siempre en los márgenes de las cosas. En el terreno de los desvaríos. En los márgenes siempre suceden cosas interesantes. En los bordes hay más libertad. Se pueden observar cosas originales. Sentir los fenómenos con mayor intensidad. En la orilla del camino puede desfigurarse la realidad para entrar en ella más profundamente. Ver lo que quizá otros no pueden ver. Un mundo secreto lleno de laberintos para recorrer donde la algarabía de la fiesta se va encontrando una y otra vez en la búsqueda de la salida. Pero yo no quería salir. El mundo sin laberintos festivos es plano. No puedo imaginármelo. También tengo el componente explosivo. La pasión por lo imposible. Por los desafíos inalcanzables que nos arrastran al máximo de nuestras capacidades. Que destreza tenías para encontrar el lado divertido de todas las cosas. Expresabas las ideas de maneras que me hacían reír mucho. ¿Por qué lo entendías todo? ¿De dónde venía esa pertinencia en la observación del presente, de lo esencial? Te gustaba contarme cuando sentías que tu vida se enredaba para tener mi punto de vista. Me entretenía simplificar los nudos que creabas. Sentir tu agradecimiento. Nuestra conexión. El gusto por los laberintos se llama optimismo. No es un optimismo simple e ingenuo. Es un optimismo complejo que rompe la inercia. Tu vida era como una canción de metal psicodélico. Estar cerca tuyo era sentir ganas de ponerse a saltar y correr por todos lados. Identificar que ahí está todo lo importante. En el carnaval constante que no descuida lo realmente crucial. Si tuviese que definirte diría que eres movimiento. Que eres agradecimiento. De la existencia que se te concedió. La vida no descansó contigo. Me enseñaste todo lo importante que hay que aprender: qué es el amor, qué es la libertad. Me pregunto dónde estarás ahora. En un mar de peces dorados. En parajes infinitos semejantes a ti mismo. No descanses en paz, sigue saltando y corriendo para todos lados, vuelve para remecernos y despertarnos. Tu amor lo podía todo. Sé que vas a encontrar alguna manera. Tu amor lo podía todo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario