30 de octubre de 2023

I am no mother, I am no bride, I am king II

Tal vez existir sea crear variaciones para decirle a alguien te quiero. Tomar todas las hojas de fuego y lanzarlas. Entregárselas. Dormir entre las hojas de fuego. Ir anotando en cada una unas líneas. Crear una cama de hojas de fuego. Con ciertas líneas que conjuren el otoño y lo conviertan en fuego. El otoño tiene la consistencia de la huida. Del fuego que quema. Que destruye. La necesidad de sacarse todas las hojas de encima. Las hojas de fuego. Verlas partir con el viento. Las ramas desnudas. Decir: soy esto. Qué esperas de mí. Tengo hojas de fuego. Que partirán. ¿Quieres esperar a ver las ramas desnudas? No es necesario. Todo está escrito en las hojas de fuego. Hay que detener inmediatamente la estampida. Hay que dejar la suavidad de la cama. El abrazo que libera. No el que esclaviza. Las reglas que liberan. No las que esclavizan. Hay que detener inmediatamente el descampado. Abrazar. Todo ha sido dicho. Lo que queda es detener. Abrazar. Estamos inermes ante las armas. Entre la huida y la muerte. Estamos inermes. El otoño es opresivo a veces. Nos lanza miles de hojas encima. Huir. Huir. Y la muerte. Inermes. Las variaciones. Que a veces hacen vivir, y a veces destruyen. Seguir repitiendo lo mismo. Las hojas. El fuego. Qué esperas de mí. Inermes. 

I am no mother, I am no bride, I am king

Te amo, te odio, dame más, cantaba Seru Girán. No soy madre, no soy novia, soy rey, canta Florence and the Machine. La consistencia del otoño es tan única. Dos semanas de lluvia continua y yo siento esta vez en mí el éxtasis. Ese viento fuerte que todo se lo lleva. Llueve y llueve y los cuervos en las ramas. Los leones por ningún lado. Lisa, me dije, ¿dónde están los leones? Dónde está el arte que cambia lo que hay. No quiero existencia a medias. Siempre vigilar la colina y observar el reino. El otoño es esto: la desnudez de las circunstancias. A simple vista. Ahí están. Luego tomarlas. Hacer algo con ellas. En tiempos de conflicto y sufrimiento, escribe Harari, sólo podemos esperar que las personas ajenas que no se ven inmediatamente afectadas alimenten semillas de paz. La labor de los intelectuales, artistas y académicos es tratar de profundizar, continúa Harari, intentar ver la complejidad de la realidad, especialmente en el clima actual de posverdad, es una pereza intelectual y emocional limitarse a elegir un bando. El otoño tiene algo siniestro y alberga una oportunidad. La de cambiar luego que las hojas caen. Hasta cuándo van a caer. Cuán fuerte van a llegar al suelo. Cuánto vamos a pasar por encima de ellas cuando caminemos por la calle, cuánto van a quebrarse porque están secas. El otoño siempre alberga una oportunidad. La posibilidad de acabar con el fuego que destruye y en cambio albergar el fuego que crea. Las hojas de fuego. El otoño tiene las hojas de fuego. Que están ahí a simple vista. Sólo incorporarlas en la retina y albergar el fuego que crea. Que acabe el fuego que destruye y nos acompañen las hojas de fuego. 

29 de octubre de 2023

Louise

 Nuevo libro

Louise

https://www.academia.edu/108705222/Louise

Lisa, Lisa II, Lisa III, Clarisse, Clarisse II, Clarisse III, Jade, Jade II, Jade III, Gabrielle, Gabrielle II, Gabrielle III, Louise.


Gabrielle III

 Nuevo libro

Gabrielle III

https://www.academia.edu/108705039/Gabrielle_III

Lisa, Lisa II, Lisa III, Clarisse, Clarisse II, Clarisse III, Jade, Jade II, Jade III, Gabrielle, Gabrielle II, Gabrielle III.


La posibilidad de crear

María Luisa Bombal fue tal vez mi primera casa. Mi vida se sentía exactamente como esa niebla que ella describía. Amaba tanto la vida que quería inmolarme por la causa. Recuerdo que tomé un cuaderno y fui anotando frases. Describían exactamente cómo me sentía. Mi vida estaba contenida en ellas. De dónde había salido ella. Estaba en casa. Disminuía la soledad. Había alguien más. Yo era todavía una niña. En la niebla. Y todo adquiría sentido. La literatura donde podamos sentirnos identificados es de vida o muerte. Alguien tiene que ser como nosotros. Como dice Fatima Oaussak, tenemos que crear nuestras propias herramientas educativas. Donde podamos sentirnos identificados, donde se vanaglorie nuestra lucha. Donde nuestra forma de ser tenga cabida. Nuestra manera de estar en el mundo. La sensibilidad y las dudas de María Luisa Bombal me dieron un lugar en el mundo. Esa niebla que describía tan bien como yo me sentía al hacer frente a todos los asuntos humanos. Desde la amabilidad, desde la fragilidad, la vulnerabilidad. Miraba hacia el lado y todo era compostura y firmeza. Algo no encajaba. Ella era como yo. Una mujer, que quería hablar de lo difícil que era vivir. En ese mundo tieso y estático. Ella lo anotaba como una enfermedad lo de ella. Concluí que yo también estaba entonces enferma. Pero al menos había alguien como yo. Con el tiempo descubrí que no estaba enferma, ni me avergonzaba de mi mal. Estaba orgullosa de mi mal. Quería explorarlo, de hecho. Hacerlo la norma. Salir de la violencia y establecer la sensibilidad como la norma. Desarmar la violencia. María Luisa Bombal y el feminismo me salvaron tal vez la vida. Le dieron una riqueza que daba frutos. Que volvían flor todo terreno yermo. María Luisa Bombal me entregó el terreno de la duda. Me entregó el terreno de estar perdido. Amar y querer morir. No poder con el peso de la vida. Pero entonces había alguien más. A ella también le pasaba. En ese mundo plano se abrió un relieve que era un alivio inmenso. No era locura. Da lo mismo lo que decían. Da lo mismo cuánto había querido ocultarse. Cuán rígido era ese mundo. Ella abrió la grieta. El abismo de la luz. Todo se volvió esperanza. Había más. Quería vivir más todavía. Quería morir de tanto que quería vivir. Quería ser como sus personajes que querían vivir, y morir. De tantas ganas de vivir. Recibí ese libro en mi infancia y ya nada fue como antes. Se podía escribir sobre esas cosas que yo sentía. No había tiempo que perder. La grieta se abría y se abría. Se lo tragaba todo. Todo sería perdonado, olvidado. Porque se podía escribir sobre eso que yo sentía. Quería decirlo todo. Sin dilaciones. Lentamente. A un ritmo humano. Saboreando cada momento. Cada desasosiego. Cada duda. Cada sensación. Cada sentimiento. Cada éxtasis explosivo. Cada detalle adquiría otro cariz. Nací en un país en dictadura, pero se me entregó La última niebla, y supe que nunca podrían apresarnos. Que éramos libres. Que seríamos libres para siempre. Supe que había algo mucho más fuerte. Que nunca podría romperse. Que era tan delicado y frágil y sin embargo mucho más fuerte. Lo que sentíamos. La posibilidad de crear. 

24 de octubre de 2023

Oh, child, things are gonna get easier, oh, child, things will get brighter

Mantén la cabeza en alto, niña, las cosas se pondrán más fáciles, cantaba 2Pac, mantén la cabeza en alto, niño, las cosas se pondrán más brillantes. 
Parece que la lluvia nunca va a parar, canta 2Pac, trato de mantener la cabeza en alto y aun así evitar mojarme, sabes, es gracioso, cuando llueve, llueve a cántaros.
Tienen dinero para guerras, canta 2Pac, pero no pueden alimentar a los pobres, dicen que no hay esperanza para la juventud. Y ahora mi hijo está cada vez mayor, mayor, y más frío, canta 2Pac, de tener el mundo sobre sus hombros, todavía estoy tratando de aferrarme a mis amigos que sobrevivieron.

Sé que les gusta golpearte mucho, canta 2Pac, cuando vienes alrededor de la cuadra, los hermanos hacen muchas bromas, pero por favor no llores, seca tus ojos, nunca te rindas. Perdona, pero no olvides, mujer, mantén la cabeza alta, canta 2Pac, y cuando te diga que no eres nada, no le creas, y si no puede aprender a amarte, deberías dejarlo, porque, hermana, no lo necesitas.

Because, sister, you don't need him.

Intento encontrar a mis amigos, canta 2Pac, pero se los lleva el viento, anoche mi amigo perdió a toda su familia, va a hacer falta el hombre que hay en mí para vencer esta locura.

And it's crazy, it seems it will never let up, canta 2Pac, but please, you got to keep your head up. Oh, child, things are gonna get easier, oh, child, things will get brighter.

I know you're fed up, ladies, but keep ya head up

Sé que están hartas, mujeres, pero mantengan la cabeza en alto, cantaba 2Pac. Todo esfuerzo que no es sostenido se pierde, escribió Gabriela Mistral. 
¿Sabes lo que me hace infeliz?, pregunta 2Pac, cuando mis hermanos hacen bebés, y dejan que una joven madre sea el papá, y como todos venimos de una mujer, obtenemos nuestro nombre de una mujer y nuestro juego de una mujer, me pregunto por qué le quitamos a nuestras mujeres, por qué violamos a nuestras mujeres, ¿odiamos a nuestras mujeres? Creo que es hora de sanar a nuestras mujeres, dice 2Pac, de ser verdaderos con nuestras mujeres. Y si no lo hacemos, advierte 2Pac, tendremos una raza de bebés, que odiarán a las mujeres, que son las que hacen los bebés, y como un hombre no puede hacer uno, no tiene derecho a decirle a una mujer cuándo y dónde crear uno. Entonces, canta 2Pac, ¿se levantarán los hombres de verdad?

Las cosas se van a poner más fáciles, canta 2Pac, las cosas se pondrán más brillantes.
Y luego se preguntan por qué estamos locos, canta 2Pac, porque no estamos destinados a sobrevivir, porque es una trampa, y a pesar de que estás harto, tienes que mantener la cabeza en alto. Y es una locura, parece que nunca va a parar, dice 2Pac, pero, por favor, tienes que mantener la cabeza en alto.

Oh, child, things are gonna get easier, canta 2Pac, oh, child, things will get brighter. You got to keep your head up.

17 de octubre de 2023

La ciudad sin leones

Mi pequeña y hermosa ahijada, desde su casa, muy lejos de la mía, me mandó un video, o más bien su padre me mandó un video, en el que ella me hacía un comentario muy pertinente. Cuqui, me decía. Así se refiere a mí, las demás personas de mi familia también. Me decía, partamos de nuevo, Cuqui, la ciudad se llama Lyon, pero no hay leones, se equivocaron de nombre. Le encontré toda la razón. Por qué la ciudad se llama Lyon y no hay leones. Es de Perogrullo, si la ciudad se llama así, lo mínimo es que hubiese leones. Que estuviésemos entre los leones. Que pudiéramos compartir con leones. Nada. No hay ninguno por ningún lado. Y ahora cómo le explico a Agustina. Que las cosas a veces no tienen ningún sentido, o no son como uno quiere. O como uno imagina. Al igual que a ella, a mí también me gustaría que hubiese leones. Pero no. Pequeños roedores sí hay. Pájaros. Tal vez yo vine hasta esta ciudad buscando los leones, y luego no estaban. Dónde están los leones. Tal vez debiese decirle a Agustina que conocí a alguien que se llamaba Léon. Léon en Lyon. Quizá le parezca que es algo al menos. Pero aquí león se dice lion. En cambio allá se dice león. Entonces allá es un león pero acá no. Pero para ella sí. Tal vez Léon sea un pequeño paso. Hacia los leones. Antes de que lleguen. Voy a hablar con ella. Hay que resolver este entuerto. 

16 de octubre de 2023

Escribir para desarmar II

Vamos desarmando. Intentamos desarmar. Es acaso esfuerzo perdido. Todo esfuerzo da frutos. Vamos hilando. Vamos amando. Hacemos frente. Vamos hilvanando ideas para ir diciendo. Ideas refugiadas que desarmen. Resistencia creativa. Profundidad en medio de lo plano. La violencia es plana. Todo lo anula. Todo lo asola. Las ideas sin violencia resisten a lo plano. El lenguaje que violenta allana. Necesitamos motivaciones complejas. Fuerzas complejas que no violenten. Ni allanen. Dar relieve al presente con ideas que no violenten sino que profundicen. Unirse para decir. Unirse para gritar sin agredir. Todo puede decirse, pero hay que dar con la forma, escribió Gabriela Mistral, la más acre reprimenda puede hacerse sin deprimir ni envenenar un alma. El buen sembrador siembra cantando, escribió Mistral. Vamos desarmando. Queremos desarmar. Reorganizar y abrazar. Reorganizar escribiendo. Sin armas letales. Con armas que abracen. Seguir. Seguir. Seguir diciendo. Sin violencia. Seguir escribiendo para desarmar. 

Escribir para desarmar

En estos tiempos aciagos hay que escribir para desarmar. Lo armado. Lo que perfora. Hay que escribir siempre. Pero a veces más que nunca. Cuando el odio gobierna. Es acaso escribir un consuelo absurdo. Una herramienta inútil. No. Los tiempos aciagos se enfrentan con toda la humanidad que hay en nosotros. Somos muchos más los que creamos que los que destruimos. Decir y actuar es imprescindible. Decir y actuar. El valor de cada persona es equivalente. Personas todas. Con nombres, caras, historias, sueños. La información disponible no debe hacer diferencia ninguna. Ahora hay que actuar y detener esto, mañana será muy tarde. 

Caos VIII

Nuevo libro

Caos VIII

https://www.academia.edu/108181158/Caos_VIII


Gabrielle II

Nuevo libro

Gabrielle II

https://www.academia.edu/108181102/Gabrielle_II

Lisa, Lisa II, Lisa III, Clarisse, Clarisse II, Clarisse III, Jade, Jade II, Jade III, Gabrielle, Gabrielle II.


14 de octubre de 2023

El tiempo aciago III

Cómo escribir sobre otra cosa en este tiempo aciago. ¿Vamos a quedarnos de brazos cruzados? Hay que detener esto. En este otoño de sangre y dolor. En este delirio colectivo. Ya habrá tiempo de causas y explicaciones. Prometimos protegernos. En todas las circunstancias. No queremos cada vez tener que pedir perdón, no sirve. El futuro de los niños es siempre hoy, como escribió Gabriela Mistral, mañana será tarde. Todo mérito se salva, escribió Mistral, la humanidad no está hecha de ciegos y ninguna injusticia persiste. Por qué esta locura colectiva. Yo hablo por muchos que no pueden hablar, y hablo porque es necesario que se añada a los códigos del delito, la xenofobia, escribió Mistral, que desaparezca del mundo, por fin, el crimen racial. Todos somos responsables.    

El tiempo aciago II

Cómo escribir sobre otra cosa en este tiempo aciago. ¿Por qué no estamos deteniendo esto? Todos somos responsables. Todas las vidas están en nosotros. Todas las muertes están en nosotros. Somos un espectáculo de muerte que no tiene límites. Qué es lo que sucede. Podemos decir. Actuar. Qué pasa con esta locura colectiva. Está en juego nuestro centro. Nuestro núcleo. Nuestro vórtice. Lo que nos define. Hacemos promesas. ¿Tan poco valen? En qué momento nos extraviamos. ¿Fue un extravío lento? ¿Nunca nos encontramos realmente? ¿Estábamos extraviados desde el principio? Todos somos responsables. Nuestros gestos cotidianos van edificando muros. Por qué ahora que necesitamos detener esto se desvanecen los muros que edificamos donde prometimos no traspasar ciertos límites. 

El tiempo aciago

Cómo escribir sobre otra cosa en este tiempo aciago. Quiero un espacio para ver crecer las cosas, canta Florence + The Machine. Pero, ¿he soñado demasiado en grande?, se pregunta, ¿tengo que dejar ir? Quiero ser paisaje y grito. Calma en las circunstancias que duelen. Nos desplazamos, nos desplazamos. Estamos atrapados. Sometidos. ¿Y qué pasa con la locura colectiva que nadie detiene esto? ¿Qué pasa? Todos somos responsables. Todos.

13 de octubre de 2023

En el lado de la vida III

Hay gente que quiere sobresalir, Jean, y nosotros sólo queremos un alto al fuego. Desde el lado de la vida lo pedimos. Un alto al fuego definitivo. En ninguna página sagrada hay algo que se parezca al privilegio y aún menos a la discriminación: dos cosas que rebajan y ofenden al hijo del hombre, escribió Gabriela Mistral. En esta noche de viento a la deriva se eleva el fuego. Hay que detenerlo. Detenerlo inmediatamente. Estamos atrapados en el fuego. Déjennos salir. Por nuestra vida. Sagrada. En las páginas sagradas dice que nuestras vidas deben ser amadas y protegidas. En nosotros están todos quienes están atrapados. Déjennos salir. Nuestra vida es sagrada. Más que esos textos equívocos. Distorsionados. Heridos. Rasgados. Desde el lado de la vida un alto al fuego. La noche es tristeza y ambición. Desde la herida se abre el fuego. Desde el lado de la vida se detiene. Todos quienes están atrapados están atrapados en nuestra alma. En nuestra inquietud. En nuestro lamento. Las páginas sagradas se unen al delirio colectivo. La vida sagrada se difumina. Detengan esto. Las páginas no decían eso. No hablaban de algo así. En cambio decían que la vida era sagrada. Lo decían. Un alto al fuego desde el lado de la vida. 

En el lado de la vida II

Hay gente que quiere sobresalir, Jean, y yo lo único que quiero es escribir. Fundirme con el paisaje. El mundo entero marcha extraviado, escribió Gabriela Mistral. El egoísmo, el afán de dominio, y la ignorancia son las causas, escribe Mistral. Los más, continúa, estamos a expensas de los menos, que son lo que dominan con una audacia y un sentido tan inhumanos, que asombra. El miedo, las armas, la violencia, escribe Gabriela, están convirtiendo al hombre en un verdadero títere, robándole despiadadamente lo más grande que posee: la libertad de pensar y actuar y el espíritu creador. Observamos el abismo y a veces faltan las palabras. Cómo decir. Cómo expresar. Las concepciones que teníamos de las cosas tambalean. Porque no cabe en nosotros el núcleo de la violencia. Porque es desconocida y muda. No la queremos en nuestro planeta. No aquí. No la queremos para nosotros. El lado de la vida. Ahí. Ahí queremos estar. Ni violencia ni venganzas violentas. El otoño de sangre. En las calles pulverizadas. Buscamos el lado de la vida. De la integridad de las personas. Un alto al fuego vacío y sordo. El dolor y la cólera ciega nos hace traspasar las promesas que nos hicimos entre todos. Dijimos: en mí están todas las personas. Qué pasó a continuación. Un túnel en tinieblas. Por qué están actuando en nuestro nombre. Si esos actos son la violencia muda. La cólera ciega. El fuego sordo. ¿Y las promesas? ¿Y el dolor? Un otoño de sangre y buscamos a tientas el lado de la vida. 

En el lado de la vida

Hay gente que quiere sobresalir, Jean, y yo lo que quiero es fundirme con el paisaje. Me falta, me falta, tengo que llegar todavía a lo más hondo, y todo podrá nacer. Tal vez habría que hablar de la muerte, pero yo quiero hablar de la vida. De la consistencia de la vida. De sus rincones asoleados. Quizá necesito hacer peso en la balanza hacia la vida. Tal vez resistir ahora sea negarse a la resignación y a la tristeza. Aunque sea difícil. El propio ser humano inventa cosas que luego lo van a matar. Cuánta más oscuridad hay que alcanzar para que nazca lo nuevo. Cuán abajo. Fijarse en lo oscuro es fácil. Lo difícil es ver la luz. La condena a la violencia no ha sido enérgica y unánime. Fallamos por momentos. Qué es lo que nos nubla la vista. El ser humano inventa, organiza, delimita, reza, y luego olvida toda su humanidad. Cree que es cosa. Que tiene que someter o ser sometido. Se pierde totalmente. Cree que enfrente tiene cosas. Cuando en cambio tiene seres humanos. Cuyos corazones laten. Cuyos pulmones respiran. Cuyos cerebros piensan. Cuyas piernas pueden llevarlo lejos. Cuyos brazos pueden abrazar. Pero entonces ve cosas que hay que destruir. Por delimitaciones y rezos. ¿Y compartir? ¿Y tolerar? ¿No es humano? ¿Es marciano? Por qué seres humanos como cosas. Por qué no la balanza en el lado de la vida. 

12 de octubre de 2023

Paz III

Deténganse. Detengan todo inmediatamente. Libérennos. Queremos vivir. No queremos rezar. No creo en la mano militar para cosa alguna, escribió Gabriela Mistral. Ni el escritor ni el artista, ni el sabio ni el estudiante, escribe Mistral, pueden cumplir su misión de ensanchar las fronteras del espíritu, si sobre ellos pesan las Fuerzas Armadas de un estado gendarme que pretende dirigirlos. Por qué llevárselo todo en nombre de cosas inexistentes. En nombre de ambiciones vacías. De territorios sin nombre. Historias infinitas y nombres violentos que hoy nos destruyen. Todas las personas están en nosotros. Deténganse. Ahora. Paz. Paz. Paz. Paz. Paz.

10 de octubre de 2023

Paz II

La violencia es algo muy fuerte. Queda adosada a los huesos. Las identidades nos ciegan en ocasiones. Las identidades, que además son aleatorias y móviles, nos confunde en relación a nuestra reacción a la violencia. Vemos identidades, como si fueran más importantes que nuestra común humanidad. Uniendo además a quienes dicen representarnos con quien nosotros somos, y no hemos pedido que nos representen de esa forma. Si van a representarnos así tal vez sea mejor hablar por nosotros mismos. La violencia no nos representa. Queremos paz. Queremos ser libres y no que nos utilicen para otros fines que no sean preservar nuestra misma vida y nuestra integridad. Cualquier otro fin es idiota, ambicioso y no nos interesa. Si se preserva nuestra vida con respeto podemos desplegar la identidad que elegimos. Qué es la identidad. ¿Un conjunto de ritos? ¿Un cierto territorio? Si la identidad va a matarnos prefiero renunciar a toda identidad, me la hayan impuesto o la haya elegido. Si en nombre de alguien que adoramos van a matarnos prefiero no rezarle a nadie. Hay una gran equivocación: lo que importa es la vida y la paz. Ni nuestras identidades ni nuestros dioses. Las identidades y los dioses debiesen importar sólo si son motivo de alegría. Si van a matar no sirven. Perdieron su objetivo. Tengo tres nacionalidades. Lo que me une a tres territorios. ¿Es esa mi identidad? Mi identidad es mucho más que eso. Tal vez no tiene que ver con ninguna de esas tres cosas. Tal vez eso ha sido un fardo y me ha impedido ser otras cosas. Tal vez cargo con ellas como un lastre horrible. Dentro de esos tres territorios hay cientos de identidades distintas. Cuál es la mía. ¿Soy todas? ¿Soy algo rígido? ¿Soy cientos de identidades y estoy perdida? Soy más que eso. Lo último que quiero, de eso estoy segura, es que en nombre de algunas de esas identidades, cualquier sea la mía dentro de esas cientos de identidades que cargo aplasten a alguna otra.