28 de abril de 2017

El terreno de la música y de la poesía

Esa premura por llegar a algún lado
Ayer plantamos flores Petunias, Begonias, Lilas
Mi terreno, es el terreno de la música y de la poesía
Mi verdadero terreno. Donde estoy a mis anchas
El terreno de la emoción y del dolor
Cada uno con el suyo

Mi terreno es el terreno de la música y la poesía
El terreno sin terreno
El dolor sin vacío
La emoción sin dolor
Cellos interpretando Libertango de Piazzolla
Yo con libertad y sin tango
Libertad Tango
Sube, sube, la melodía, la espuma, la emoción
Y yo sin cadenas y con Piazzolla
Mucho Jazz. Cada vez más
Piano como lo único válido

Esa premura por llegar a algún lado
Mi terreno es el terreno de la música y la poesía
El terreno de la melancolía
La espera eterna
No me alcanzas. Te espero
El terreno donde se plantan versos
Ayer plantamos flores Petunias, Begonias, Lilas

Esa premura por plantar
Antes Mientras Hay que esperar
Mi terreno es el terreno de estar desnudos
Mi terreno es fértil
Mi desierto es la melancolía
Petunias Begonias Lilas
Qué más da

Mi terreno es el terreno de la música y la melancolía
La poesía y la espera
¿Dónde estás?
Mi terreno es el tiempo sin tiempo
El tiempo de las repeticiones
El tiempo de la euforia, solitaria

Mi terreno es mi terreno
La música es de quien quiera tomarla
La poesía es ese balcón donde una vez me esperaste
La melancolía es ese balcón donde una vez lo abandonaste todo
El desierto es donde aún me esperas
El tiempo no se pronuncia
Calla, calla, ha olvidado a la música
Le dije que el balcón estaba asoleado
Partió sin más
Aún delira

Si yo dijera cuál es mi terreno
Todo está dicho
Aunque la incomprensión se infiltre
Tu terreno está fuera de este mundo
Tu terreno se llama la poesía misma
Pero duele tanto

La melancolía está tan cerca de la música
La poesía está tan cerca de la melancolía
La emoción y el dolor son una sola cosa
La euforia y la melancolía se parecen
Las flores y los balcones a veces no van juntos

Vamos, dime qué tramas
Siempre tan misterioso
¿Vas a tocarme una canción?
Lo bonito de la vida
Es que no se parece en nada a lo que soñamos
Lo admirable de la vida
Es que sigue su propio curso
Lo admirable
Es que su eternidad es una entelequia
Una mentira

Mejor me aboco a mis terrenos
Mejor le miento a mi destino
Para burlarme de su afán escurridizo
Mejor me rindo
Mejor habito tu nombre
Mi terreno es el terreno de la música
Y de la poesía
Tu terreno no sé cuál es
Ni podré saberlo nunca

Pero queda la libertad y el tango
Pero Baudelaire aún respira en su tumba
Pero los cuervos de Van Gogh aún sobrevuelan el trigo
Pero Degas aún baila todo de blanco
Pero el campo de amapolas de Renoir aún no se marchita
No es para tanto

El tren sale a la una
El sol sale a las dos
Los cellos tocan a las cuatro
Te espero a las cinco
A las ocho y a las doce

¿Por qué? A veces te pregunto
Otras veces no te pregunto nada
Pero siempre me pregunto
De qué se compone el terreno de la música y de la poesía
De qué se compone la melancolía
En qué lengua está cifrada la euforia

Mejor tomo el tren de la una
Mejor me bajo en una estación indefinidamente
¡Pero dónde está esa música que me traías!
¡Pero dónde está ese poema que siempre me recitabas!
Era maravilloso
¿No era real?
La música vive en el terreno de la poesía
Y yo a veces no vivo pero escribo
Y yo siempre vivo porque la música me acompaña

¿Esas luces aún se reflejan en el río?
Creo que te confundiste
¿Estás seguro?
Vamos a la orilla del río y brindemos por esas luces
No, esa carta no llegó
Porque nunca la envié
No te invité
La espera ha acabado

Yo vivo en el terreno de la música y de la poesía
Sólo ahí podrás encontrarme
Pero yo no quiero ser encontrada
El terreno sin tiempo es sin tiempo
Yo nací para caminar sin rumbo fijo
Cuando llegues ya me habré ido.


Planeta fantástico


Planeta fantástico

Te diré lo que pienso y luego te irás
No entendiste nada de lo que te dije
Nunca pudiste comprender
Sobre mi árbol te veo distante

Y hoy estoy en un planeta fantástico
Donde reina la música y quieres besarme
Dónde puedo recitar a mis anchas
Y caminamos bailando

Intenté conectarte con mi alma
Pero no quisiste ver
No pudiste acercarte
Una muralla nos separaba

Y hoy estoy en un planeta fantástico
Donde reina la música y quieres besarme
Dónde puedo recitar a mis anchas
Y caminamos bailando

Ahora que ya nada queda
Intento recordarte pero nada viene a mí
Será que tu sintonía era amiga de mi soledad
Será que no estamos hechos para encontrarnos

Y hoy estoy en un planeta fantástico
Donde reina la música y quieres besarme
Dónde puedo recitar a mis anchas
Y caminamos bailando

Sin ti reino el planeta fantástico
Nunca pensé que sería tan feliz
Intento recordar tu nombre
Pero se evapora como tu raíz

Y hoy estoy en un planeta fantástico
Donde reina la música y quieres besarme
Dónde puedo recitar a mis anchas
Y caminamos bailando
Te encuentro soñando
Te llamo cantando

24 de abril de 2017

Doctorado domesticado

Hacer una tesis doctoral es como domesticarse. Profundizar. Disciplinarse. Encauzar el vendaval. Perder la corriente. ¿Barrer la creatividad? ¿O multiplicarla repitiendo la misma nota hasta quedar exhaustos? Más veo cadenas. Más veo amaestrarse. Domar al león, como en el circo. Lo que es sinónimo de amansar, someter, dominar. Emancipación o enclaustramiento. Cuál de los dos. Preguntemos.

Doctorandos salvajes. Hacer una tesis doctoral es como ser un detective. No sé si salvaje…

Miremos de reojo la definición de domesticar. Viene de doméstico: Reducir, acostumbrar a la vista y compañía del hombre al animal fiero y salvaje. También: Hacer tratable a alguien que no lo es, moderar la aspereza de carácter.

Si nos volvemos monotemáticos, ¿nos estamos moderando? El problema es nuestra aspereza. Ser intratables. Pero si hablamos de una sola cosa de la que nadie tiene la más puta idea, nos volvemos tratables. En realidad, ya nadie quiere tratar con nosotros, es más hastío que interés. Bueno, háblame de tu pequeña parcela. Bueno, pero ya luego pasamos a otra cosa, ¿ok? El mundo sigue siendo vasto. En cuál de las vidas de Da Vinci, por ejemplo, lo vimos disciplinado. Nos encerramos en el azul y creemos que todo es azul. Pues no. Qué aburrimiento sin fin. Si no tuviera compañeras y compañeros de viaje. Bolaño-Parra-Chedid-Allen-Arendt-Amos-Mafalda+43 ¡Que aburrido sería todo sin ellos y que hastío miserable!

Hacer un doctorado es como quedarse a vivir toda tu vida en el mismo lugar.

Es como creer que, sin guías, no podrás llegar a ninguna parte.



22 de abril de 2017

El mar Caribe y la perfección

La perfección es un estado de ánimo. Tan pronto llega como tan pronto se va. Miramos esa playa, ese mar de agua turquesa, esa arena blanca, palmeras. O sin palmeras, incluso así: perfección. La vista es perfecta. Puede o no estar acompañada de un estado de ánimo perfecto, que vendría a ser la sensación de perfección, que no es lo mismo, pero para estos efectos suelen confundirse. Por supuesto, dura poco, sea la sensación o el estado de ánimo. El paisaje sigue ahí, la sensación parte, luego de quedarse un momento. De qué está fabricada. Pues depende. Suele estar asociada al presente. Eso significa que no entran demasiados aspectos de la existencia. Está el mar ahí, es todo. Y es el Caribe. Echamos mano en ese mismo instante a dos o tres puntos importantes del estado actual del arte o nuestra propia vida, para combinarlos con esas pequeñas olas verde azul, o azul celeste y verde claro, o el color que el sol decida, puesto que lo va cambiando a su designio. Si el estado del arte se sostiene, aunque sea por un par de pinzas de ropa, ese azul verdoso puede hacer su parte y rellenar el resto. Mallarmé nos invita a viajar. Según Bolaño, porque para Mallarmé es un antídoto. ¿A qué? A nuestros actos y a nuestro lenguaje enfermo. Entonces, mientras buscamos la medicina adecuada, tenemos que seguir transitando por los viajes, el sexo, los libros. O justamente ese transitar es donde podremos encontrarla. Claro. Una solución, pongámoslo así. Es lo que dice Mallarmé. O lo que Bolaño dice que Mallarmé quiso decir. Aunque sepamos que nos llevan al abismo, las actividades esas, como diría Baudelaire, a caer, a la muerte. Pues bien, el antídoto estaría en lo no conocido ni descubierto. Lo que debemos ir a buscar, lo nuevo. Buscar ese estado de ánimo perfecto. O lograrlo. Fabricarlo. Eso ya no lo dice Mallarmé. Quizá lo pensó. Porque no llega así no más con ese mar Caribe en frente. Por la ventana de un faro ver a esas olas. No, señor, no llega así no más. Esos dos o tres puntos a los que llamamos, evocamos, mientras miramos por esa ventana, pequeña abertura en el cemento, tienen que acompañarnos, esto es, sostenerse, soportar el peso de las circunstancias. Algo así como que las excusas no sirven. Excusas, excusas. Si el abismo cielo-infierno no da señales de vida, no hay paraísos, ni olas que valgan. Muchísimo viento. De qué está hecho ese espacio a rellenar, de pequeños días muy cerca unos de otros, en que el reloj nos recuerda que cada instante que va pasando, esos segundos que pasaron los hemos empleado en algo, los estamos empleando en algo ahora mismo. De qué sirve querer viajar, leer libros, tener sexo, más adelante. Quiero decir, de qué sirve trabajar de sol a sol para un día viajar, tener sexo, leer libros. Un día. Que se aplaza. Esa sensación de perfección, impulsada por ese océano que resplandece, debe estar muy próxima a que viajamos, leemos libros y tenemos sexo. Hoy. Que vendría a ser algo así como que lo que hacemos en nuestra jornada, ese nombre emplearemos, los segundos disponibles, en definitiva, nuestra aglomeración de años vacantes, se parezca a leer libros, tener sexo y viajar. Como si fuera lo mismo. Aunque no sea lo mismo. Volvemos a las sensaciones. La sensación de nuestro día es como si viajáramos, todo el tiempo, y tuviéramos sexo continuamente, y leyéramos miles de libros. Pues bien, no hay tiempo que perder. O, más bien, perdamos el tiempo. O qué importa el tiempo, en realidad. Sólo usarlo para tener conciencia que va a acabarse. Ahí sí lo tomamos en cuenta. Y luego lo olvidamos. Y rellenamos el presente con esa sensación de paisaje inspirador. Admirar el paisaje. Por horas. Muchas tonalidades de verde, de azul. El movimiento de las olas, la marea, la arena con el agua, diversos matices, texturas. Gaviotas. U otros. Tortugas marinas. Y viajes. Y sexo. Y libros.



Andrée Chedid

Toi - moi

Andrée Chedid


Par l'univers-planète univers à toute bride
Par l'univers-bourdon dans chaque cellule du corps

Par les mots qui s'engendrent
Par cette parole étranglée
Par l'avant-scène du présent
Par vents d'éternité

Par cette naissance qui nous décerne le monde

Par cette mort qui l'escamote

Par cette vie

Plus bruissante que tout l'imaginé


TOI

Qui que tu sois !
Je te suis bien plus proche qu'étranger.