Qué significa que la expedición sigue. Significa que estoy en el presente. Que estoy inerme ante la vida, pero despojada de lo que me quitaba libertad. 45 años y estoy en el grado cero. Sin pasado, sin futuro escrito. Un presente por escribirse. Rehíce mi vida. Tengo la serenidad. Es una existencia simple y con libros. Con naturaleza. Con amigxs y con creatividad. Con activismo y pasión. Cuando comenzaba el año me pregunté qué es el caos verdadero, y es la libertad. La libertad de arriesgarlo todo por el propio caos, por la propia creatividad. En cuanto a tener pareja, no quiero en este momento y no la estoy buscando. Estuve siempre en pareja, y ahora veo que era lo excepcional, lo más natural es no tenerla. Conviven en mí el romanticismo más puro y la ironía más completa. Como cualquier ser humano instalado en la ambigüedad. La cruzada anti ambigüedad la llevo adelante de todas maneras porque tiene que ver con otra cosa: con hacer frente a la manipulación, que esconde la falta de simetría y de igualdad. La igualdad exige una redefinición del erotismo y el deseo romántico que aún no se ha logrado, afirma Eva Illouz en “Por qué duele el amor”. El caos verdadero es la libertad y la igualdad. Es el caos propio, el caos auténtico y no impuesto, instalado en la democracia. Vivo en el exilio de las imposiciones. Busqué el exilio. Arriesgué todo por mi amor a Jean, y por mi amor a la literatura. Tomo a las palabras por el cuello, con delicadeza. Qué significas, les pregunto. Intento componer libros que se parezcan a existir: libres. O a lo que yo creo que es existir. Que se parezcan a mi manera de existir: libre. Soy toda emoción, palabras e intelecto. Altos sentimientos e imaginación. Sigo exiliada, el margen es mi lugar predilecto. Habito en la apariencia de estar afuera, pero estoy muy adentro, en el centro mismo de los acontecimientos. Me decidí a modificar el mundo desde afuera de la dominación, porque dentro la carga mental me explotó el cerebro, y el ruido ensordecedor me impedía pensar claramente. Organizo las disciplinas para que se vayan entrelazando, pero mi lenguaje es el literario. Este fue un recorrido, yo lo arriesgué todo para llegar a él. Todo fue una intuición. Todo fue una certeza y una incertidumbre. Viajar ahora es atrapar las historias. Darles la forma que se merecen. Son decisiones. Las historias no saben lo que se merecen, existen simplemente. Improvisación, espontaneidad, reflexividad. Lo que me hace más feliz es haber arriesgado todo por amor. Haber tenido esa capacidad. Haber siempre escogido el exilio a la muerte. Haber amado a Jean. Haber amado a Adam. Haber amado a Jacques. Estoy tan lejos ya de todo eso. El grado cero. El lugar de la serenidad. La tranquilidad es igual de apasionada. Porque amo lo que hago. Lo amo cada día. Porque llegué al caos verdadero. A mi caos verdadero (a Jean lo sigo amando). Estoy abierta a la vida. De rodillas ante el arte y la belleza. Sigue la expedición del amor, los viajes y los libros.
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