7 de abril de 2024

El antisocial

A mí, que voy recolectando consejos, sin haberlo pedido, me llegó uno por un mensaje interno, de alguien que no conozco. Observé el remitente, se indicaba Tristan Sade, y en el cuerpo del mensaje, el señor Sade me señalaba que no le gusta la calidad de mi literatura, lamentablemente, y me invita a cambiar de trabajo. No creo conocer a ningún señor Sade, me dije. Anoté en el buscador de google su nombre para ver de quién se trataba. Sólo conozco a Donatien Alphonse François de Sade, más conocido por su título de marqués de Sade. Pero este era otro Sade. No el marqués, que por lo demás falleció en 1814. Anoté entonces su nombre y apellido en el rectángulo destinado para tal efecto, y me apareció algo fascinante. El señor Tristan Sade no sólo no era un bot ni un seudónimo de alguien empecinado en hacerme cambiar de trabajo haciéndose pasar por alguien más. Además, es alguien de grandes habilidades sociales, que le gusta decirle a las personas lo bien que hacen las cosas y lo capaces que son para trabajar. En definitiva, alguien que uno quisiera tener cerca, en su lugar de trabajo, o un vecino, por ejemplo, ideal. Lo que me apareció al anotar el nombre y apellido de mi consejero desconocido es la carta que envió para renunciar a su trabajo, en el lejano lugar de Coyhaique, Chile. Esto es, desde muy lejos, perdido el señor Sade, porque eso es lo que permite la internet, el señor Sade leyó mi literatura, y estimó que era mejor que cambiara de trabajo. La carta que aparecía en un artículo de prensa que envió el señor Sade a su jefa, en la lejana ciudad de Coyhaique, en la región de Aysén en Chile, decía lo siguiente: Señora María Isabel Parada Mirando, Lamentable Directora Subrogante de la Junta Nacional de Jardines Infantiles. Región de Aysén: Junto con la necesidad incómoda de tener que dirigirme a Ud., le pido a Su Alteza y Directora Regional Subrogante de la Junta del Jardín Infantil de Su Dirección Regional (S), hacer efectiva mi renuncia a mi cargo de nana y abogado de este servicio, motivada por su intromisión inadecuada en mis decisiones como fiscal de un sumario que Su Alteza misma se molestó nombrar, la cual pido se haga efectiva a partir del 18 de octubre de este buen año. No le doy las gracias porque Su Alteza no me pagaba el sueldo sino los ciudadanos y niños de Chile, que Ud. está dispuesta a pasarse por la raja. Aprovecho la ocasión para que su lealtad con David Veliz Verga, alias “El Sombra” (otro excremento) fructifique y den a luz Hijos de Lucifer. Espero la invitación a la boda. Saludos. Tristan Sade Sandoval. Abogado. Firma. Coyhaique, a la buena luz de un 13 de octubre. Fin de la carta.


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