14 de abril de 2024

Cuándo

Vi la película Oppenheimer, y me desperté de un ánimo sombrío. Mientras la veía Iran tiraba misiles e Israel bombas. Alguien apuñalaba gente en Australia. Jodorovsky diciéndome, que la mala situación del mundo no te impida crear: si es necesario, los pájaros ponen sus huevos entre las ortigas. Entonces en la película unas personas desarrollaban una bomba para hacerlo antes de otras personas, en ambos casos para tirarlas sobre personas y aniquilarlas. Después unas personas celebraban que había resultado y que había caído sobre personas. Ganó los premios entregados por personas la película de la bomba que cae sobre personas. El día anterior había visto Poor Things. Bajo cubierta de arte nos llega todo el tiempo la violencia. Un cuerpo puede soportar una sola película de opresión en un fin de semana. Por qué voy a emocionarme de ser de un territorio o de un cierto sexo. De una cierta especie. Si en nombre de eso lo que ocurren son barbaridades. Creemos que la violencia que nos llega en forma de arte no nos hace mella. Pero el cuerpo tiene límites. Nos vamos erosionando. Continúa el delirio. Creo que si nos lideran dementes tenemos que salir a la calle y decir, no seguiremos un día más. Pero todxs. Todxs a la calle, detenerlo todo. No seguiremos un día más. Nuestros cuerpos no pueden alojar más violencia. Personas y más personas, aniquilando personas y más personas. Personas y más personas, violando personas y más personas. Seres vivos y seres vivos aniquilando seres vivos y más seres vivos. Las jerarquías nos arman y tenemos que desarmarnos. Esta semana todxs a la calle. Pero todxs. Todas las personas y los animales. Hay que detener este delirio, que ha durado ya demasiado. La opresión se desarma.

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