Una amiga me comentaba que cuando llegó a Francia comenzó a preguntarse mucho por su origen porque aquí no te dicen de dónde vienes, como en castellano, te preguntan, de qué origen eres. No sé hasta qué punto es una diferencia semántica solamente o hay alguna otra sutileza en las palabras escogidas. El asunto es que ella se quedaba un poco perpleja porque me decía que no tiene claro su origen, porque su familia borró una parte, como suele suceder, en pos de jerarquías raciales instaladas e innobles. A mí esta pregunta no me quita especialmente el sueño, pero como he tenido que contestarla unas dos millones de veces (cada vez que hablo con alguien por primera vez), he optado por responder cada vez lo que más me acomode en ese momento, dependiendo de mi ánimo, digo una cosa o la otra, doy más o menos detalles, enfatizo un aspecto u otro. Se llama desarrollar la habilidad de la improvisación. Muy necesaria para vivir en sociedad, sobre todo cuando tu cara o tu acento no coincide con una noción homogénea de los ejemplares de la especie que se encuentran en un territorio. Con el asunto de la nacionalidad española me hice la pregunta por el origen. Vivo en el lugar que quiero, nací en América latina, y mis antepasados nacieron en Cataluña y en el País Vasco, de los que tengo noción al menos. Pero aquí viene lo interesante. No todos. Caí en cuenta de algo, todos mis bisabuelxs nacieron en el Reino de España, se supone, menos la madre de mi abuelo paterno, y llegamos aquí al personaje importante de esta historia. Aurora Vernal nació en Iquique, cuando ese territorio no se llamaba Chile, sino Perú, porque a veces sucede eso con los territorios, millones de personas muertas mediante, cambian de nombre. No sé de dónde venían los padres de Aurora, pero según miré, su apellido es de origen francés y tiene un significado relacionado con la primavera. El término “vernal” proviene del latín “vernālis” que hace referencia a todo lo relacionado con la estación de la primavera. Lo que me pareció absolutamente fantástico, tener un fragmento de la primavera en mí, y además haber llegado a mi propia tierra, la República francesa, pero hay algo mucho, pero mucho más interesante. Aurora Vernal era lo que antes habríamos calificado como una bruja, o quizá ahora también. Podía predecir el futuro, ¿o tal vez modificarlo, o crearlo? Aurora Vernal es un personaje fascinante. Formaba parte de un grupo de tres hermanas, Aurora, Elena y Ema. Cada una tenía un apellido distinto, porque cada una tenía un padre distinto, porque era una familia totalmente poco convencional para la época. Pero centrémonos en Aurora. La hija de la primavera, mi bisabuela, la bruja que se encuentra en el origen de mi carne y mis cimientos feministas, dejémoslo así. Aurora indicó a sus hijxs, una instrucción precisa, todxs deben nombrar Aurora a su primera hija. Punto. Pero había una persona insubordinada, que dijo, no. Entonces Aurora le dijo, de acuerdo, entonces no tendrás ninguna hija mujer. Dicho y hecho, la persona en cuestión y su marido tuvieron cuatro hijos hombres. Porque llevarle la contra a la hija de la primavera y a la bruja todopoderosa no era así no más. Cuando Aurora murió, según me contaron a mí, antes de ese momento reunió a toda la familia, repartió copas y las llenó de champaña. Voy a morir, dijo, así es que vamos a brindar. De acuerdo. Supongo que todxs se miraron sin entender mucho, brindaron, deben haber hablado cosas interesantes en el intertanto, y luego Aurora se recostó en su cama, cerró los ojos, y su corazón dejó de latir. Aurora era una especie de Cassandra, pero en este caso todxs le creían las cosas que decía, siempre sucedían. Daba grandes fiestas y su casa estaba siempre llena de gente. Mi origen es, entonces, una bruja y la primavera. Me dirigiré entonces ahora al consulado del Reino de España en Lyon, para indicarles esto, y para que me den la nacionalidad que me corresponde. Mi tercera nacionalidad, porque así son los orígenes, insubordinados, no se ajustan a números ni ha estereotipos. Tal vez no necesite tanta ayuda, porque pensé que tenía que tramitarlo en Santiago de Chile junto a mis hermanos, pero quizá aquí quieran acoger mi petición, y el estrés post traumático no me paralice y pueda enfrentar este proceso con prestancia. Frente en alto llegaré y diré en voz alta: que se me dé lo que me corresponde. Nací de bruja y de primavera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario