27 de septiembre de 2021

Pepo

Querido Pepo, hoy cumples 41 años. 24 de septiembre, no me olvido. 
La primera vez que empecé a escribir en un cuaderno con regularidad fue cuando nuestra relación se terminó, teníamos quince años. Necesitaba rellenar las horas de tu ausencia. Creí que iba a morir. 
Probablemente una parte de mí murió. Quizá las palabras nacieron en ese momento.
La posibilidad de materializar lo que había sentido, lo que sentía, plasmarlo, describirlo, para ordenar el caos, el caos que había sido tu amor, la gran revolución, y el caos de ver que ese amor flotaba sin saber adónde ir y la necesidad que yo tenía de hacer algo con él. 
Lo convertí en palabras. Y descubrí algo. Que el amor seguía ahí, y dolía, pero podía hacer nacer la belleza, a pesar de la perplejidad. Las palabras me ayudaron a comprender y me mostraron que a través de ellas podía dejarte ir. Me acompañaron mientras entendía por primera vez, lentamente, que el final de una relación, a pesar de las promesas, es algo posible. Tú ya no estabas, pero las palabras ya no partían a ningún lado. 
¿Te das cuenta, Pepo? La literatura nació en tu nombre. 
¿Te das cuenta? Tu amor desató la magia. Tu amor cristalizó el milagro.
Este año estamos cumpliendo 41 años, yo aquí con las palabras, y tú festejando quizá en qué montaña imposible con tu tabla. Observando todo con una sabia distancia, con esa mirada que tenías, siempre perdida en el horizonte. La nieve preguntándose dónde te has ido que has tardado tanto en volver. Lo que no sabe es que en los recuerdos, y en las palabras, y en todos los intersticios donde el amor se cuela, la muerte no tiene cabida. 
Feliz cumpleaños. 

8 años

Un 16 de septiembre del año 2013 llegué a vivir a Europa, a Barcelona. Un año después me instalé en Francia. Hoy recibo una carta, fechada 16 de septiembre, exactamente 8 años después, que indica: la invitamos a presentarse para recoger su libreta de nacionalidad. Me siento en el suelo y lloro. De emoción. 8 años después soy una ciudadana de este lugar, mi casa. El lugar de mi enamorado, donde elegimos vivir. El lugar que siempre me persiguió, en sueños. Hoy, quizá, ya no soy una inmigrante. 

La paradoja es que mis padres tienen la nacionalidad española y yo no, las normativas migratorias son muy razonables. No hay cabida para las identidades fragmentadas. Sólo queda agradecer a mi enamorado por su apoyo y paciencia en el océano de los trámites migratorios. Kafka es real, no son metáforas. 

Aquí algunas de las aventuras. Hace exactamente dos años tenía yo que presentarme a mi examen de francés para demostrar mi manejo de la lengua en vistas a solicitar mi naturalización en este territorio. Venía de Italia en un tren para asistir al día siguiente temprano. El funcionario anuncia por alto parlante (me enteré después), que las personas que se dirigían a Lyon tenían que bajarse en Chambéry porque dado el retraso que llevaba el tren, luego tomaría rumbo directamente a Paris. Escribía yo en mi ordenador un texto sobre el amor como un circo, escuchando la canción On rit encore (todavía reímos) de Arthur H y Lhasa de Sela, que dice algo así como: Somos de aquí, somos amables, por supuesto, somos más fuertes que la naturaleza, avanzamos irradiando optimismo y amor, porque todo lo hemos visto, y todavía reímos. Para escribir, la canción tiene que sonar fuerte, así es que el alto parlante, nada. Cuando me percato, en un momento, que la distancia del tren y Paris es menor que la distancia del tren y Lyon, tuve a bien preguntarme si el tren iba en la dirección correcta. En ese mismo instante dos jóvenes mujeres sentadas en el asiento justo a continuación al otro lado del pasillo, me preguntan, ¿este tren no va a Lyon? Hablaban entre ellas en árabe. Yo respondo que sí, pero doy la mala noticia respecto de la distancia señalada en mi teléfono. Me ofrezco como líder de la comitiva para ir a preguntar al funcionario y aclarar este malentendido. El funcionario, que se encontraba en su cubículo descansando (era muy tarde) se agarra la cabeza y dice, pero si lo anuncié, vamos a Paris. No es posible, señor, nosotras vamos a Lyon. No se va a poder, señorita. Luego de una conversación de varios minutos, le poinçonneur des Lilas (des petits trous, des petits trous), como en la canción de Gainsbourg, hace unas llamadas y dice, listo, podemos llevarlas a un hotel en Paris. Estación de trenes en Paris, once de la noche, un taxi nos lleva hacia un hotel, lejos. En el camino, pregunto, esa estación de metro es Eurodisney, efectivamente, nuestro hotel está en Disney, con personas vestidas de Osos cortapalos, bajamos con mis nuevas amigas, ellas se dirigen al bar a tomar el welcome drink, pero yo no puedo integrar tan distendido momento en el bosque dibujado porque tengo que dar un examen de francés a las 08h30 de la mañana en Lyon y no sé cómo voy a llegar. Voy a mi habitación con bambis por todos lados, y miro los horarios de los trenes, ya son más de las 12 de la noche. Me levanto a las 5 de la mañana, y camino por Disney en penumbra, arrastrando mi maleta, sin encontrar a personas disfrazadas de nada porque literalmente, no hay nadie, y tengo que ir a la estación y no sé dónde está, estoy perdida en Disney, un Disney en la oscuridad, algo que pensé que no iba a ocurrirme, pero sí. De la oscuridad surge alguien (trabajan muy temprano en Disney), y me señala todos unos laberintos que podrán llevarme a mi tren, o a mi nuevo tren, o al que sea que haya, que no podrá, ni soñando, llevarme a mi examen de francés a la hora correcta. Logro salir de la pesadilla de Disney dormido y llego a la estación. Tomo el tren, y por supuesto, llega más tarde que el examen, me dirijo rauda al lugar, directamente, y llego con maleta, y le explico a la funcionaria que vengo de Disney, donde no pretendía ir, pero a veces las circunstancias nos llevan a lugares inesperados. Imposible entrar al examen tarde. Vuelva en dos meses, y vuelva a pagar, afirma, inflexible. Luego, por alguna razón que no logro dilucidar, se ablanda, de un momento a otro, y me dice, ok, pague la mitad, pero igual tiene que esperar dos meses, y tiene suerte porque queda un solo cupo. Extraigo mi lápiz de bambi y firmo. Dos meses después relleno casillas escuchando grabaciones súper capciosas que dicen qué quiso decir la señora Lafitte y el señor Lafitte en esta escena, y converso con una persona que me hace presentarle un plan estratégico para organizar un evento, todo con una fuerte dosis de estrés, y luego de eso, se da por finalizado con éxito mi examen de francés para la naturalización. 

Otras aventuras son menos divertidas que ir a Disney. Dos gendarmes se apersonan en nuestra casa, con una lista, para chequear que no soy un holograma, que tengo existencia física, que tengo cepillo de dientes, me lavo el pelo, tengo calcetines, ropa interior, cosa que tengo, efectivamente, pero no estoy en la casa en ese momento, porque sólo estoy ahí los fines de semana, es sábado, pero no he llegado, y no pueden verme (¿soy un holograma?) pero sí confirmar que me lavo los dientes y que me visto con ropa, los libros no los miran (según me dijo después mi enamorado, quien tuvo que llevar a los invitados por cada habitación señalando lo que se indicaba en la lista). Y un par de semanas después, nos interrogan, en Grenoble, por separado, un funcionario de trato muy agradable, respecto a todos los detalles posibles de nuestra vida, pasatiempos, actividades, gustos, anécdotas, deseos, esperanzas, anhelos. En lo de posturas sexuales preferidas no entró, pero no habría sido raro dado el tipo de preguntas. Quizá hasta habríamos terminado comentando e intercambiando datos. 

Ni hablar las veces que estaba en Francia y tuve que ir a Barcelona a renovar la visa, o que estaba en Barcelona y tuve que venir a Francia a renovar la visa, o ir a Chile para tramitarla, o para obtener doscientos papeles y timbres. 

¿De dónde eres? La verdad es que no tengo idea, pero estoy aquí, y ya son 8 años. 

20 de septiembre de 2021

Lo único que me interesa es la complicidad con el lector

Lo único que me interesa es la complicidad con el lector
Guiñarle el ojo cuando es necesario
Desordenar la frase cuando es el momento
Saber que alguien sigue el juego
Que una pequeña frasecita llega a puerto
Que una idea se abre paso en la sabana de ideas salvajes
En el océano de ideas a la deriva
En el pantano de belleza atrapada en una crisálida
De sugerencias observando desde la ventana
La conversación con el lector se intuye, inspira
Los tiempos nos levantan y hacen reventar la ola 
Lo único que me interesa es la complicidad con el lector
En la exuberancia y en la duda
La seducción de las palabras posibles
Sabernos entre iguales
Saber que ahí, en algún lugar, despierta el movimiento
Saber que anhelamos el amor y podemos decirlo
Que en el encuentro se prolonga el éxtasis
Que podemos reinventar un lenguaje
Producir sonido, y extender el deseo.

16 de septiembre de 2021

Lo que me interesa es tu cuerpo

Lo que me interesa es tu cuerpo
Porque es en él donde el sentido se hace carne

En tu piel descansa la chispa que enciende
Todas esas verdades que rara vez se encuentran

En tu mirada fija, en tu mirada perdida
En la mirada brumosa, en el presente, presente

Es ahí donde el tiempo pierde su cualidad inexorable
Y se agolpa la vida, empujándose para salir y devastar lo aprendido

Donde el orden da paso a la noción de milagro, de realidad insoslayable 
Porque es el complemento perfecto de la música, de la poesía cotidiana y excepcional

Lo que me interesa es tu cuerpo
Ahí puedo guardar toda la inteligencia y el universo

Libre es donde la inteligencia y el cuerpo se encuentran
Porque el amor, el amor, es el cuerpo

El armario sagrado y prosaico 
El deseo.

10 de septiembre de 2021

And out of the chaos, a new kind of strength

Doris Lessing: 
Los dos están enloqueciendo debido al intento deliberado 
de trascender sus propios límites
Y del caos nace un nuevo tipo de fuerza.
El nuevo año y su amigo el caos
En él vive la creatividad, dicen
En él vive el romper con la propia forma
En él descansa la pasión de la imaginación
La posibilidad real de desordenar lo paralizado
La angustia que surge como fuego que quema
El caos es la llamada de auxilio al pantano que hunde
La implementación de lo que se balbucea en sueños
El caos es el compromiso con lo imprevisible que produce música
El nacimiento no programado y su libertad vertiginosa.

12 de agosto de 2021

Simone Nº1, Nº1 bis (la continuación) & Nº2

Hoy 31 de julio de 2021 es un gran día para Simone // Revista / Revue / Journal.

Les presentamos el Nº1, Nº1 bis y Nº2.
183 textos feministas y activistas (61 textos originales en español, francés e inglés, más 122 traducciones), junto a 68 ilustraciones o composiciones de obras, para reflexionar acerca de este presente feminista en movimiento.
Leer Simone es ya cambiar un poco lo que hay.
El equipo de Simone agradece (y admira) a todas las autoras, artistas visuales y traductoras que participan en este proyecto colectivo. Sólo queda seguir. 

Nº1
Nº 1 bis (la continuación)
Nº2

Simone // Revista / Revue / Journal es un proyecto colectivo de activismo feminista, literario y trilingüe. 

Simone // Revista / Revue / Journal est un projet collectif d’activisme féministe, littéraire et trilingue. 

Simone // Revista / Revue / Journal is a collective project of feminist activism, literary and trilingual.

Simone

Fundadoras / fondatrices / founders : 
Andrea Balart-Perrier & Piedad Esguep Nogués 

& Equipo / Équipe / Team : 
Ariane Arbogast ; Constanza Carlesi ; Anaïs Rey-cadilhac ; Maria Vega Raty (fr)
Amanda Ahumada ; Carolina Larrain Pulido ; Bethany Naylor ; Juliana Rivas Gómez (eng).

Autoras / Autrices / Authors :
Waleska Abah-Sahada Lues ; 
Amanda Ahumada ; 
Grace Akira ; 
Camila Alegría ; 
Nereida Asuaje ; 
Francisca Azpiri Stambuk ; 
Andrea Balart-Perrier ; 
Zoé Besmond de Senneville ; 
Catalina Bosch Carcuro ; 
Sofía Esther Brito ; 
Lou Cadilhac ; 
Rosario Carcuro Leone ; 
Constanza Carlesi ; 
Paula Castiglioni ; 
María Paz Contreras Buzeta ; 
Valentina Correa Uribe ; 
María José Escobar Opazo ; 
Piedad Esguep Nogués ; 
Marion Feugère ; 
Pierina Ferretti ; 
Géraldine Franck ; 
Lorena Gacitúa Cortez ; 
Cecilia Gašić Boj ;
Magdalena Guerrero ; 
María Victoria Guzmán ; 
Catalina Illanes ; 
Lucile Joullié Lucenet ; 
Carolina Larrain Pulido ; 
Karin Lindqvist Kax ; 
Daniela López Leiva ; 
Alba Luz ; 
Gabriela Medrano Viteri ;
Constanza Michelson ; 
Francisca Millán Zapata ; 
Gala Montero ; 
Gabriela Paz Morales Urrutia ; 
Bethany Naylor ; 
Melissa Nefeli ; 
Angela Neira-Muñoz ; 
Camila Opazo Romero ; 
Ekaterina Panyukina ; 
Dafne Pidemunt ; 
Alejandra Prieto ;
Anaïs Rey-cadilhac ; 
Raphaëlle Riol ; 
Camila Rioseco Hernández ; 
Juliana María Rivas Gómez ; 
A. Michelle Rosas Martínez ; 
Andrea Rossi ; 
Esther Sánchez González ; 
Francisca Santa María ;
Réjane Sénac ;
Camille Sova ; 
Zoé Stark ; 
Claire Tencin ; 
Paloma Valdivia ; 
Paula Valenzuela Antúnez ; 
Paloma Valenzuela Berríos ; 
Maria de los angeles Vega Raty ; 
Judith Wiart ; 
Alejandra Zúñiga Fajuri.

Ilustraciones / Illustrations :
Waleska Abah-Sahada Lues ; Daniela Aguirre Lyon ; Grace Akira ; Francisca Álvarez Sánchez ; Andrea Albornoz Nelson (portada / coverture / cover Nº 1 & 1 bis) ; Nereida Asuaje ; Andrea Balart-Perrier ; Zoé Besmond de Senneville ; Julie Besson ; Constanza Carlesi ; Rubí Antonia Cohen Maldonado ; Collages Féministes Lyon ; María Paz Contreras Buzeta (PAZ); Louise Daviron ; Bárbara Escobar (Ber); Marion Feugère ; Lorena Gacitúa Cortez ; María Victoria Guzmán y Paula Valenzuela Antúnez ; Tere Guzmán Martínez ; Catalina Illanes ; Lucile Joullié Lucenet ; Too-Khan ; Sarah Kutz Saito ; Carolina Larrain Pulido ; Gabriela Medrano Viteri ; Francisca Millán Zapata y Daniela López Leiva ; Camila Montero Neira ; Arty Mori ; Marcela Muñoz Orrego ; Bethany Naylor (Bethany Jane Silver) ; Camila Opazo Romero ; Amanda Paz ; Alba Petrichor ; Dafne Pidemunt ; Alejandra Prieto ; Anaïs Rey-cadilhac ; A. Michelle Rosas Martínez ; Camila Rioseco Hernández ; Luisa Rivera ; Alba y Laura Rubio ; Daniela Santa Cruz (portada / coverture / cover Nº 2) ; My Schmidt ; Camille Sova ; Zoé Stark ; Claire Tencin ; Laura Uribe ; Carla Vaccaro ; Paloma Valdivia ; Judith Wiart.

Traducciones / Traductions / Translations :
Amanda Ahumada ; Ariane Arbogast ; Andrea Balart-Perrier ; Cristóbal Bouey ; Alexandra Cadena ; Constanza Carlesi ; Georgina Fooks ; Carolina Larrain Pulido ; Tracy Mackay Phillips ; Bethany Naylor ; Andrea Purcell ; Anaïs Rey-cadilhac ; Juliana Rivas Gómez ; Juan Carlos Sahli ; Camila Sepúlveda-Taulis ; Carolina Trivelli ; Maria Vega Raty.

Dirección publicaciones y edición / Direction publications et édition / Publishings direction and editing : Andrea Balart-Perrier.

Diseño y afiches / Design et affiches / Design and posters: Andrea Balart-Perrier
Fotografías / Photographies / Photographes : Andrea Balart-Perrier (Lyon) ; Piedad Esguep Nogués (Bcn) ; Carolina Larrain Pulido (Brighton).

* Un agradecimiento especial al equipo de Simone por todo el trabajo, entusiasmo y constante resistencia.

* Un grand merci à l'équipe de Simone pour tout le travail, l’enthousiasme et la résistance constante.

* Special thanks to Simone's team for all their work, enthusiasm and constant resistance.

Próximo número / Prochain numéro / Next issue : 

Te invitamos a enviar tu texto, feminista y activista, de un máximo de 1500 palabras (tema y formato libre) a simonerevistarevuejournal@gmail.com, incluyendo una breve biografía de un máximo de 50 palabras.

On t’invite à nous envoyer ton texte, féministe et activiste, d’un maximum de 1500 mots (sujet et format libres) à simonerevistarevuejournal@gmail.com, en indiquant une brève biographie d’un maximum de 50 mots.

We invite you to send us your writing, feminist and activist, of maximum 1500 words (the theme and format is up to each author) to simonerevistarevuejournal@gmail.com, including a brief biography of maximum 50 words.

14 de julio de 2021

Verano

En el verano las palabras son amigas entre ellas
Se encuentran fácil
Como si de pronto todas quisieron salir a recorrer
Esas calles ubicadas una al lado de la otra
Encrucijadas mágicas
Seducción de la novedad
En el verano, una tregua de la oscuridad
Que cae en la mitad de la tarde
El verano es una estación para soñar lo imposible
Una estación para dejar de lado las avalanchas
Que siempre están esperando para rodar
Y llevárselo todo
El verano son los cinco minutos de agua
De ese placer tan primario de ser un pez eventual
Una sirena en búsqueda de su barco
La promesa de una infinidad de caricias y de baile
Para sanar el espíritu atrapado por las circunstancias.

Unrooted: what is this security and balance that’s supposed to be so good

Texto publicado en © Simone // Revista / Revue / Journal



Unrooted: what is this security and balance that’s supposed to be so good

Por Andrea Balart-Perrier
Lyon, julio de 2021

Doris Lessing escribió: Que las dos carecían de “seguridad” y de “raíces”, palabras de la época de Mother Sugar, era algo que ambas reconocían con franqueza. Pero Anna, recientemente, había aprendido a usar estas palabras de un modo distinto, no como algo de lo que una debiera disculparse, sino como banderas o pancartas de una actitud que implicaba un sistema filosófico diferente. Había disfrutado imaginándose que le decía a Molly: —Nuestra actitud ante las cosas ha sido equivocada, y es por culpa de Mother Sugar. ¿Qué son esta seguridad y este equilibrio qué se suponen tan deseables? ¿Qué hay de malo en vivir emocionalmente día a día en un mundo que está cambiando con tanta rapidez?

Tuve veinte años una vez. El contexto es todo, como dijo Margaret Atwood. Tuve más también. El contexto seguía siendo importante. Siempre lo fue. Tanto que me perseguía como una policía. Es extraño, tus propios amigos toman los roles de detectives y policías. Quien está en tu cama tiene una importancia capital. ¡Incluso quién está en tus pensamientos y tu afecto! También está todo organizado. Éste sí, éste no. No te vayas a equivocar. Las consecuencias podrían ser fatales. El paredón y el cadalso. Tienes que rendir cuentas. 

Se organizan entre ellos, van averiguando y avisando al de al lado. Había que administrar las reglas, supervisar. ¿Pero de dónde salían esas reglas? Vaya, no eran las mismas para todos. En una opción bastante flexibles, en otras, rígidas como fierro. ¿Cuántas veces se tienen veinte años? Lástima, te tocó en un contexto con amigos policías. Con amantes de las reglas. Con una moral muy particular, a la orden del día. ¿Pero de dónde salía esa moral? Lo peor probablemente sea darle hacia delante y supervisar una moral que te lanzaron encima sin cuestionártela. La policía a veces da miedo, se entiende. ¿Pero cuántas veces se tienen veinte años? Las preguntas con posterioridad cambian. Había que hacerlas en ese momento. Tenías las preguntas, pero el eco que provocaban te daban cuenta de tu soledad. La policía en el fondo, supervisa sin interesarse en lo esencial. En la posibilidad de modificar el contexto. En quién eres. Y toda esa vida disponible. 

El problema probablemente no sea tanto la policía, sino las consignas que están detrás y que ésta debe supervisar. Los mandatos de estabilidad, de una persona al mismo tiempo, de cuáles personas pueden ser y cuáles no, etc. Cómo, cuándo, quién y hasta dónde. Las ideas de obligatoriamente instalarse de a dos, comprar una casa, firmar cosas, y solidificar todo bien estático, para que cuando llegue el agua, se quiebre, por supuesto, como una rama que no puede bailar con el viento porque olvidó lo que era el movimiento. Y vamos dándole infierno a las otras opciones, a los otros deseos, a las dudas, a las ganas de existir. 

Puedes cambiar el contexto, que en definitiva puede que termine pareciéndose en algunos aspectos, pero la diferencia: en el nuevo contexto nadie te conoce. Puedes elegir. Los policías los dejas de lado. El contexto es todo, ¿o era la madurez? Uno u otro, como dijo Margaret Atwood. De pronto cumpliste cuarenta. La policía en sus cuarteles. ¿Y si cambiamos los cuarteles? ¿Y si damos movimiento a las reglas? ¿Y si nos desarraigamos de todo eso que nos aplastó y lo repensamos? Generalmente hay otros que tienen veinte años. Que quizá no podrán escapar del contexto. De los amigos policías. De las investigaciones libradas. De las reglas destinadas a reunir a las personas de a dos en circunstancias particulares. ¿Y si dejamos de interesarnos por la cama de los otros? ¿Y si respetamos los pensamientos y los afectos de los demás? La idea de clandestinidad me causa gracia ahora. Todo está basado en supuestos que pierden hoy rigidez. Se siente bien. Lástima que cuarenta sea quizá ya la mitad de tu vida. Pero la existencia sin la policía encima, aunque sea una semana, siempre es una razón para sonreír. El desarraigo de las reglas es una condición deseable. Como un ventilador un día de calor. El riesgo consiguiente de desaparecer es muy alto. Y quizá se pueda, como hizo Simone de Beauvoir, animarse a la exigencia de ir hasta el fondo de los deseos, de los rechazos, de los actos, de los pensamientos. Y desarraigarse del contexto para existir. Hasta que ya no sea necesario.


* Andrea Balart-Perrier es escritora y abogada de derechos humanos. Activista feminista, cofundadora, codirectora y editora de Simone // Revista / Revue / Journal, y traductora (fr-eng-esp). Nació en Santiago de Chile y vive en Lyon, Francia.

9 de julio de 2021

Mejor amar

Amar es cosa de valientes, como dijo Jorge Drexler, odiar es mucho más sencillo, amémonos porque sí
¿Por qué amar? Es más barato, como dijo Charly García. No, dijo: gozar es tan parecido al amor, y más barato. 
¿Por qué gozar? ¿Por qué vivir?
Amar es asunto del caminante y su sorpresa
Odiar es asunto de lo estático y su rutina inútil
Si queda poco tiempo: mejor amar
Si queda mucho: mejor amar
Amémonos porque sí
Encontrémonos porque sí
Amar es asunto del funambulista y su entrega gratuita
Del acróbata y su fortuna incierta. 


3 de julio de 2021

En la finitud de pronto la noción de infinito

Parece que queda poco tiempo, y de pronto, no tan poco. De pronto queda. Un tiempo. 
Y uno tratando de olvidarlo todo y quizá haya tiempo. 
Un tiempo. Uno para caminar. Para sonreír. Uno para olvidar lo irrelevante. 
Una vez te encontré en la encrucijada. Por casualidad.
Una gran oportunidad: retomar. Todo eso que quedó. Que brillaba. Que daba sentido.
En la finitud de pronto la noción de infinito. La sensación. La despedida de la noche.
Toda esa música justo fuera de la ventana. Bajo la almohada. En un estante con los libros por leer. Las partituras por tocar. Los cuadros por pintar. Y el séquito de contradicciones que da la dimensión de lo inexplorado. De pronto una estrella luminosa o una luna llena.
De pronto retomar lo que éramos. Agradecer. La calma de la noche en el departamento vacío. Esa música de antaño sonando, pero invocada en el presente todo presente. 
Esa voz sugerente. Que habías dejado de lado. El ritmo que envuelve. La existencia es tanto más que todo eso que está. Que rozamos todos los días. La existencia se crea cada día desde la nada. Y en esa silueta oscura creada por la luz que llega justo de frente a tus ojos, encontrar la puerta para lo que viene. El placer inmenso de existir. Todavía. 

26 de junio de 2021

El creador, el ágora y el destino

La vida me ha dado algo: amigas
Me ha dado volteretas en el aire y excursiones
Me ha dado revistas
Me ha dado exceso, sacrilegio, desahogos, juegos y purificaciones
Placeres, según Simone de Beauvoir
Lo que busco es llegar a cada rincón del orbe
Y extraer esa voz agazapada
Extraer lo que no fue
Lo que quiere llegar a ser
Lo que es
Lo que definitivamente es y no se ve
La vida me ha dado conversación
Me ha dado una inmensa conversación de una gigantesca ágora de creadoras
Veo pasar a los transeúntes
En un verano tranquilo
El devenir se transforma en contemplación y estrategia
En palabras de tanto significado
En frases de profundidad y gozo
Al final de cuentas: somos felices porque estamos en grupo
Somos felices porque contamos con un equipo poderoso
Somos migrantes y todos los lugares nos pertenecen
Somos de todos lados y tocamos todas las puertas
Conocemos la compañía y la soledad
Renacemos en cada encuentro
Dejamos algo de nosotras al entregarlo a la página
La lectura de cada texto nos transforma
Le entregamos nuestros prejuicios y salimos fortalecidas
La experiencia de la creación es una experiencia colectiva
Que nace desde la fuente interior de emociones donde todo se mezcla
Amamos a todas nuestras inspiraciones 
Y les pedimos que nos esperen cada vez a la salida del teatro
Y en el andén de la estación donde cada vez se acaba el viaje
Para emprender el siguiente. Una y otra vez sin descanso
Una y otra vez con deleite, desintegración y terrazas asoleadas
No hay descanso posible para el creador, el inmigrante, y su innumerable resistencia
Una creación llena de parches
Una creación donde, quizá, todo es posible
Una creación humilde y poderosa
Una creación que pueda habitar los días 
De quien quiera tomarla para combatir, renacer y volver
Una y otra vez
Con la determinación del creador y su destino.

3 de junio de 2021

We live in the gaps between the stories

Texto que escribí para la revista Simone


We live in the gaps between the stories

Mi fallecido abuelo materno gustaba de tocar a las niñas. Lo que hoy llamaríamos en buen castellano, un pedocriminal. Lamentablemente no era ni es el único: (1 de cada 5 niños y niñas es víctima de violencia sexual en Europa). Sus zarpazos no llegaron hasta mí, afortunadamente. Supe de su criminal inclinación a mis 34 años, mi abuela apenas supo, me llamó a Francia para decirme: quiero contarte algo, para que no digas después que nadie te dijo. Un gesto a todas luces difícil, lo que da cuenta de la nobleza transparente de su alma. (Por supuesto todos quienes necesitaron apoyo lo obtuvieron, de parte de todos los sorprendidos con la noticia). Yo adoraba a mi abuela, lástima que un día haya que irse. Ella partió un día 3 de agosto al amanecer, hace 5 años. Yo sostenía su mano tibia en un hospital en Viladecans, Barcelona. Luego de 4 días y noches sentada a su lado, mientras ella se despedía de esta tierra y de sus alegres días. Un poco antes de dejar de respirar me dijo que escuchaba un minueto, y luego me preguntó si yo era un ángel que venía a buscarla, atisbos mágicos hasta el final (imagino que la morfina agregó lo suyo). Qué impresionante mujer que era. Estar con ella era un placer exquisito, ese humor negro que todo lo rozaba, irónica, llegamos una vez a caernos al suelo de la risa, en un restaurant de tango en Buenos Aires, en que el anfitrión se puso a cantar y entremedio dar peroratas y saludar a la concurrencia, un espectáculo rarísimo, que nadie parecía encontrar divertido, sólo nosotras. Mi mamá nos rogaba que disimuláramos, pero el asunto era grotesco, demasiado hilarante como para pasarlo por alto. Nos escondimos debajo de la mesa, fue el último recurso. 

Mi abuela quería estudiar derecho, lo que no pudo hacer porque en su tiempo esas cosas no se hacían. Lástima. Digámoslo bien, se hacían, pero no para las mujeres, o no todas, o no siempre, o nunca. El asunto es que no pudo cumplir su sueño. Habría sido una abogada fantástica, no hay dudas, como todo lo que hacía, siempre con inteligencia y bondad. Yo quise estudiar derecho y esas cosas a esas alturas ya se hacían, o al menos yo sí pude hacerlo. Tampoco era algo que todas las mujeres que querían hacerlo podían, como tampoco pueden ahora. Entré a esa facultad de derecho porque quería luchar por la justicia (hubo años en que consideré algo ingenuo el impulso inicial, pero ya no). Quería específicamente defender los derechos humanos. Ya estando en la universidad se inscribió de manera fija en mi cabeza la idea de defender los derechos de los niños y niñas, entrar a UNICEF, hacer lo más posible por esta causa. Es fantástico como la motivación por las decisiones y caminos que tomamos tienen a veces su destino escrito y su fuerza secreta en situaciones que no conocemos a veces conscientemente. Pero ahí están. Se me ocurre ahora que las vibraciones de los lugares, las familias, las historias, están en nosotros, nos van moldeando aunque no podamos reconocerlo directamente. Somos los silencios de nuestros antepasados. Las acciones de nuestros entornos, aun escondidas. La percepción que como esponja curiosa absorbe, para bien y para mal, lo que se respira, lo que se intuye, percibe, lo incomprensible, la fuerza críptica y lo desaparecido, lo difuso, lo muerto, y la esencia de la vida y el amor definitivo. Todo eso nos llega en forma de intuición y destino.

En el espacio sagrado de la escritura, al igual que en la vida, se encuentran las historias, se iluminan entre ellas y adquieren sentido. Me doy cuenta ahora que el germen del feminismo estaba ya en mí, por mi madre y mi abuela, ambas siempre autónomas, trabajadoras, auténticas y libres, siempre luchando por sus compromisos con la verdad. Somos también las voces de nuestros antepasados. Lo que sí dijeron. Lo que dicen. En los espacios de intimidad está la fuerza, como las cinco integrantes de la familia March junto a la chimenea encendida en la casa de Mujercitas de Louisa May Alcott, como el calor humano del que habla Christine & The Queens, o como la frase del armario de El cuento de la criada de Margaret Atwood, la protagonista expresa: Me gusta reflexionar sobre este mensaje. Me gusta pensar que me comunico con ella, con esta mujer desconocida. Porque es desconocida; y, si es conocida, nunca me la mencionaron. Me gusta saber que su mensaje tabú ha logrado perdurar al menos para que lo viera otra persona y que, aunque escondido en la pared de mi armario, yo abrí la puerta y lo leí. A veces repito las palabras para mis adentros. Me proporcionan un pequeño gozo. Cuando imagino a la mujer que las escribió, pienso que tiene aproximadamente mi edad, quizá un poco más joven. La identifico con mi amiga, tal como era ella cuando iba a la universidad y ocupaba la habitación contigua a la mía: ocurrente, vivaz, atlética, montada en una bicicleta y con una mochila a la espalda, lista para salir de excusión. Pecosa, creo; irreverente e ingeniosa.

Estamos siempre entre historias, entre palabras, desde que comencé a conocer a mujeres feministas, más explícitamente feministas quiero decir, muchas de las cuales puedo hoy llamar amigas, vivo entre nuevas historias que me ilustran, me acompañan, me iluminan. Lo mejor del feminismo es que es un lugar para quedarse, para estar, para entender, un lugar para compartir. Vivimos en los espacios en blanco de los bordes. Nos da más libertad. Vivimos en los espacios entre las historias, como dijo Margaret Atwood. Quise un día luchar por la justicia, pero obtuve mucho más. Eso es la literatura que hace su parte. El activismo es, en definitiva, un espacio de amor, igual que la literatura. Y el feminismo se nutre de todo esto, y crea sus historias, entrelazadas. Una revista feminista es un conjunto de historias entrelazadas. De voces y de silencios. Quizá por romperse, o no. Un conjunto de márgenes, de espacios en los bordes, de historias entre los espacios. Probablemente buscaba algo, como todo el mundo, algo que se mostraba muy tímidamente en las organizaciones, y sí encontré de manera muy nítida en el activismo. Así como también lo encontré en la literatura. Ahí están las historias. Ahí me despedí de mi abuelo, ahí volví a encontrarme con mi abuela, ahí me encuentro con mi madre, con mis amigas, con las mujeres que me rodean, con los hombres que me rodean, que al final es lo mismo. Las historias las tenemos todos. Estamos compuestos por ellas. Evidentemente, he aprendido de mis padres, de mis hermanos, de todos quienes me rodean. Quien piense que el feminismo excluye a los hombres, puede saber lo siguiente: no es cierto. Mejor ver lo que hay: historias unidas entre los espacios para todos y todas. El feminismo no quiere excluir a nadie, faltaría más, quiere incluir. Quiere asimismo poner más atención simplemente en los distintos componentes que crean una cierta historia. Quiere acercarse más a los protagonistas. Quiere que todos y todas pueden ser protagonistas. Porque a veces, por combinaciones de circunstancias aleatorias, nos condenan a ser personajes secundarios de nuestras propias películas. A veces te relegan a ese rol. ¡Qué aburrido e injusto! Trabajaste tanto en tu papel. Apenas quedaste contratado para estar en un rincón en una mesa de extra. Entonces el feminismo toma todas esas voces y esos silencios que determinaron tu genealogía y los convierte en creatividad al identificarlos. La noción de privilegio es muy importante a tener en cuenta, y también la noción de responsabilidad. Reconocerlas, actuar, decir, reparar, solidarizar. Tuve suerte, no me tocaron cuando era niña –en un sentido sin afecto-, pero 1 de cada 5 niños y niñas, son muchos de los niños que cruzamos por la calle cada día. También somos eso, también nos tocaron, porque estamos compuestos de nuestras propias historias, pero que están construidas codo a codo con las de los demás. En los espacios sagrados de intimidad, también tenemos que dar cuenta. Dejar de lado a veces las historias, y ver la no-ficción, que viene a buscarnos, como el ángel que tal vez nos espera para llevarnos en el momento de la muerte. El feminismo es la ficción, y la no-ficción, esperándote en el escritorio, cuando cierras la puerta, esquivando la conciencia de tu propia extinción que se avecina. Como dijo Simone de Beauvoir, el escándalo de su futuro aniquilamiento. A la memoria de mis abuelos, hablo, los cuatro ya instalados en el oriente eterno, no los voy a perdonar a todos, agradeceré a algunos –a tres-, pero sobre todo, no olvido de dónde vengo, ni a dónde voy, y quizá se pueda cambiar (los espacios en) la historia.   



* Andrea Balart-Perrier es escritora y abogada de derechos humanos. Activista feminista, cofundadora, codirectora y editora de Simone // Revista / Revue / Journal, y traductora (fr-eng-esp). Nació en Santiago de Chile y vive en Lyon, Francia.

27 de mayo de 2021

Feminismo: 1 año de activismo y amistad

Hace exactamente 1 año denuncié a Nicolás Espejo Yaksic.
Ya no me acuerdo quien era Nicolás Espejo Yaksic. Un dinosaurio (uno pequeño).
Quiero compartir aquí el texto que escribí para la revista Simone.
Pero lo que me interesa, sobre todo, es AGRADECER a todas las mujeres feministas que he conocido este último año, que han hecho mi vida MUCHO más feliz.
El feminismo es un lugar para quedarse. Es una fiesta. Es un tributo a la vida (verdadera).

Agradecer especialmente a todo el equipo de la revista Simone, Piedad Esguep Nogués, Amanda Ahumada, Lucile Joullié Lucenet, Carolina Larrain Pulido y Anaïs Rey-cadilhac, y a todas las increíbles mujeres del colectivo feminista Parchadxs de Lyon ig @parchadxs y del colectivo feminista F-union ig @f_union_ formado luego de la denuncia.

Agradecer, asimismo, a todas las poderosas mujeres que han escrito y están escribiendo para la revista Simone. Simone // Revista / Revue / Journal busca ser un proyecto comprometido y colectivo, y esto sólo ha sido posible gracias a ellas. Ha sido un inmenso honor publicar textos de tan singular calidad, adelantándonos a anunciar los desafíos que depara el presente. Lograr cambios sólo será posible si damos lo mejor de nosotras y nos mantenemos unidas en este esfuerzo. Gracias a la calidad de los textos y al consiguiente riesgo de salir de una para expresar algo con una convicción que se evidencia, la revista cuenta ya, en un poco más de un mes y medio, con un inmenso número de lectoras y lectores, de más de 50 países distintos de todos los continentes, lo que ha sido posible, además, gracias a su carácter trilingüe. Simone aspira a ser una revista imprescindible en el ámbito feminista. Sólo diciendo podremos crear movimiento. La instalación de los tiempos feministas es frágil, y siempre, siempre, hay que seguir, porque estamos sembrando en tierra fértil, pero los triunfos, como todo en el ámbito de las relaciones entre los seres humanos, son inciertos. Simone RRJ está compuesta por muchas voces, y no dará pie atrás. Al igual que Simone de Beauvoir, quiere existir en los demás comunicándoles, de la manera más directa, el gusto por la vida (verdadera). 

Una vez más, gracias a todas las activistas y autoras que han iluminado este año. El feminismo es un lugar para quedarse. Y lo que he encontrado son amigas.

Variaciones para denunciar con éxito a los abusadores

En español a continuación y aquí: 
Pour le lire en français :
For english here: 

1. En música una variación es cada una de las imitaciones melódicas de un mismo tema. Más general, la variación es una técnica formal donde el contenido de la composición es repetido en una forma alterada. Los cambios pueden involucrar melodía, ritmo, armonía, contrapunto, timbre, orquestación o cualquiera de esas combinaciones. 

2. Sin gran música, tuve la suerte (creo) de haber trabajado en UNICEF, y tuve la mala suerte (estoy segura) de haber tenido como jefe a Nicolás Espejo Yaksic, desde el año 2009 a 2013, desde poco después de cumplir mis armónicos 28 años, hasta varios meses después de cumplir mis rítmicos 32 (años). 

3. Hace un año (mayo-junio de 2020), en medio de una gran orquesta, denuncié en la oficina de UNICEF Nueva York a Nicolás Espejo Yaksic por acoso sexual y abuso de autoridad, en medio de mis compuestos 39 años (más de 10 años después de algunos de los hechos que relato en mi denuncia). 

4. Antes de esto, al poner en conocimiento acerca de los hechos a una Fundación que trabaja por un mundo sin abuso, tuve conocimiento de otra denuncia anterior a la mía, contra Nicolás Espejo Yaksic, y luego de mi denuncia (y gracias a ella), tuve la oportunidad de conversar con otras personas y enterarme de otras situaciones, y sobre todo, de cómo la persona que menciono hace sentir a la gente (mal). Algunas veces muy mal. Otras muy, muy mal. Y así. El ritmo y la intensidad aumentan, como las variaciones Goldberg de Bach. 

5. El tema, el mismo: un abusador. La melodía, ritmo, armonía, contrapunto, timbre, orquestación, con algunos cambios. En definitiva: variaciones de un abuso. Las variaciones de un abusador. ¡Quizá mi denuncia evitó nuevas variaciones! (aunque haya llegado tarde para otras).

6. Hace un par de semanas, N(arciso) Espejo Yaksic anota en su twitter una cita de Maya Angelou que reza lo siguiente: “Las personas olvidarán lo que dijiste, también lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo las hiciste sentir” (¿descubrió las emociones?). A mí me hizo sentir mal (si sólo fuese a mí y no hubiese variaciones). Hace mucho rato que ya no pienso en el sujeto en cuestión. Lo que sí pienso, es que Naciones Unidas no está haciendo su trabajo (como tampoco le puso freno a N(arciso) Espejo mientras yo trabajaba en la institución).

7. Como dijo Claudia Ahumada y Malayah Harper en Devex: “En materia de acoso sexual en el lugar de trabajo, la ONU investiga y se informa a sí misma. Al ser parte y juez del proceso, al establecer tanto las reglas como su aplicación, y al no tener la experiencia para apoyar a los sobrevivientes durante todo el proceso, el sistema de justicia interno de la ONU difícilmente puede llamarse justicia.”

8. También dijeron: “La ONU es el guardián y quien define el standard normativo de los derechos humanos de mujeres y niñas. Sin embargo, desde el cansado lema de “tolerancia cero” hasta las garantías de “enfoques centrados en las(os) sobrevivientes”, la ONU seguirá sin cumplir con su propia retórica hasta que la comunidad internacional no la haga responsable públicamente y sin vacilaciones.”

9. Veo el día de ayer, que N(arciso) Espejo Yaksic exhibe nuevamente en su descripción de twitter una bandera de Naciones Unidas. Hay distintas variaciones. Naciones Unidas está al tanto y lo aprueba. Naciones Unidas no está al tanto y no lo aprueba. N(arciso) Espejo Yaksic miente y no tiene relación alguna con Naciones Unidas y Naciones Unidas no lo sabe, pero apenas se entere va a tomar cartas en el asunto, porque el autor de los abusos (abusador), está con grandes deseos de seguir creando nuevas variaciones.

10. N(arciso) Espejo Yaksic y todos sus amigos, seguirán publicando citas de Maya Angelou, exhibiendo banderas y creando nuevas variaciones hasta que la comunidad internacional no los haga responsables públicamente y sin vacilaciones (igual que a Naciones Unidas y a todas las instituciones). 

11. Como dijo Audre Lorde ¡quedan tantos silencios por romper! Y tantas instituciones y personas por hacer responsables. ¡Investiguen e informen, bastardos! Hagan justicia. Hagan su trabajo. ¡Tribunales, juzguen! Detengan la descomposición y las variaciones.

12. Como constató Simone de Beauvoir, la existencia humana es un juego ambiguo entre la trascendencia y la inmanencia, pero los hombres han tenido el privilegio de expresar la trascendencia a través de proyectos, mientras que las mujeres se han visto obligadas a la vida repetitiva y poco creativa de la inmanencia.

13. Con el tiempo me doy cuenta de que trabajar en UNICEF (con N(arciso) Espejo de jefe, además), no sólo fue opresivo, sino, sobre todo, muy aburrido. Hay una apariencia de movimiento y transcendencia, que oculta un desierto de aburrimiento e inmanencia. Al final, la amistad, la solidaridad, la complicidad en el trabajo, la cooperación, son mucho más creativas y desafiantes que la dominación, la jerarquía, la discriminación y el abuso. 

14. En definitiva, el feminismo atrae, porque vuelve la existencia mucho más entretenida e interesante. Y ojo, para todes. Aunque los aburridos no puedan pesquisarlo, por lo mismo. El patriarcado no sólo es opresivo, sino que es también infértil, creativamente hablando. Porque la creatividad reside únicamente en la libertad (de todas las partes). 

15. Como dijo Simone de Beauvoir, quizá un día la posteridad se pregunte con el mismo estupor [que con la esclavitud] cómo las democracias burguesas o populares han mantenido sin escrúpulos una radical desigualdad entre ambos sexos. Aunque vea claramente las razones, yo misma me asombro hoy. En resumen, antes pensaba que la lucha de clases debía prevalecer por encima de la lucha de sexos. Ahora creo que hay que acometer las dos a la vez […]: es necesario intercomplementarlas. Sí, el sistema aplasta a hombres y mujeres, e incita a estos a oprimir a aquellas: pero cada hombre se lo apropia y lo encarna; conservará sus perjuicios y sus pretensiones aunque el sistema cambie. 

16. La revista Simone, por ejemplo, justamente feminista, literaria y activista, no es apariencia, es movimiento y trascendencia, porque interrumpe los efectos de la dominación mediante la creatividad libre, mediante la expresión con sinceridad, donde hay un componente de riesgo, sin intermediarios. Al igual que Simone de Beauvoir, quiere existir en los demás comunicándoles, de la manera más directa, el gusto por la vida (verdadera): casi lo ha logrado. Quizá se granjee sólidos enemigos, pero también ha encontrado entre sus lectores (sobre todo) muchos amigues. No ha deseado otra cosa. 

17. Quizá ellos no se han enterado, pero: ESTOS SON LOS TIEMPOS FEMINISTAS. No van a poder olvidar cómo nos han hecho sentir. Y por otro lado vamos a seguir determinadas en hacer la existencia mucho más entretenida e interesante (para todes). NO HAY DESCANSO. Doy fe, luego de un año, no hay por qué tener miedo (sólo hay apoyo transversal y unánime), públicamente y sin vacilaciones: ¡denuncia! Y por otro lado, doy fe, la existencia en los tiempos feministas, es mucho más entretenida, desafiante e interesante. Abajo el patriarcado: AHORA.

[1] Si te interesa leer la denuncia puedes ir al siguiente enlace:
O leerla, junto a otros documentos y textos relacionados, en el siguiente enlace:

* Andrea Balart-Perrier es escritora y abogada de derechos humanos. Activista feminista, cofundadora, codirectora y editora de Simone // Revista / Revue / Journal, y traductora (fr-eng-esp). Nació en Santiago de Chile y vive en Lyon, Francia.

25 de mayo de 2021

Éternité

I
Las terrazas se abren
La conversación entra
El paraíso-intercambio
Re-encontrarse
Recuérdame la última línea para retomar
Desde ella ese hilo
Esa disposición que se abre

II
A veces la disposición no se abre
Sin embargo hubo el impulso
¿Hay esa tal libertad?
Veinte años: nada (no es nada)
Cuarenta años: nada
Esperar, esperar
Trabajar, trabajar

III
Fantasmas, fantasmas
Nadie los invitó
Y el tiempo que no deja de pasar
¿Y los momentos de eternidad cuándo?
¿Y tomar los aviones cuándo?
No parar de escribir
¿Y esa tal libertad existía?

IV
¿Y en qué consiste todo esto?
He pedido una tregua al tiempo
Le expliqué que la rutina me acribilla
Los prejuicios, las hipocresías, las consignas huecas
Como Simone de Beauvoir: Quise escapar a esta opresión, me prometí denunciarla
Para defenderme contra ella me apoyé desde muy temprano en la conciencia que tenía 
De mi presencia en el mundo, el misterio de su aparición
Su soberanía a la vez evidente y discutida, el escándalo de su futuro aniquilamiento.

V
¿Y el cuerpo?
¿Y el corazón que se bate?
¿Y la alegría de la seducción y sus laberintos?
¿Y las distancias?
He querido rellenar mi tiempo de bienaventuranza
De largas caminatas guardando no perder el equilibrio
¿Y al final en qué consistía la libertad?

VI
¿Todos los lugares están abiertos?
Por qué debo rellenar formularios
Ir a entrevistas
Contestar qué hago en mi tiempo libre
Contestar cuándo empezó todo esto y de qué manera
Decir por qué quiero estar aquí
Asegurar que todo están en orden y que mi asimilación es total

VII
¿Hasta dónde podemos decir?
¿Hasta dónde nos sentimos libres para decir?
Ilustremos las consecuencias
En los estantes o a través de las ventanas
Dónde depositamos las palabras
¿Activan la libertad de los demás?
¿Nos encontramos en las palabras? ¿Hasta dónde llegan?

VIII
He querido crear
He querido desafiar a la creatividad
Todo lo he tenido
No he tenido nada, o todo y todo lo he perdido o nada
Al final de cuentas: lo importante sigue aquí
Todo se transforma

IX
El viento lo he conocido
Tiene forma de palabras y tactos
Tiene la figura de los afectos
Creo haberlo dado todo
La pluma no ha tenido descanso
Y no he amado a medias
He abandonado al desasosiego

X
¿Está la vida en cada conversación?
En cada encuentro
¿Y qué queda?
¿La libertad de habernos expresado?
La libertad de sentir
Yo he querido decir y sentir
Yo espero y espero: nunca en vano
Los momentos de eternidad no han cesado de hablarme al oído
Por ellos continúo.


8 de mayo de 2021

Variaciones para denunciar con éxito a los abusadores

[Texto que escribí para la revista Simone]

1. En música una variación es cada una de las imitaciones melódicas de un mismo tema. Más general, la variación es una técnica formal donde el contenido de la composición es repetido en una forma alterada. Los cambios pueden involucrar melodía, ritmo, armonía, contrapunto, timbre, orquestación o cualquiera de esas combinaciones. 

2. Sin gran música, tuve la suerte (creo) de haber trabajado en UNICEF, y tuve la mala suerte (estoy segura) de haber tenido como jefe a Nicolás Espejo Yaksic, desde el año 2009 a 2013, desde poco después de cumplir mis armónicos 28 años, hasta varios meses después de cumplir mis rítmicos 32 (años). 

3. Hace un año (mayo-junio de 2020), en medio de una gran orquesta, denuncié en la oficina de UNICEF Nueva York a Nicolás Espejo Yaksic por acoso sexual y abuso de autoridad, en medio de mis compuestos 39 años (más de 10 años después de algunos de los hechos que relato en mi denuncia).  

4. Antes de esto, al poner en conocimiento acerca de los hechos a una Fundación que trabaja por un mundo sin abuso, tuve conocimiento de otra denuncia anterior a la mía, contra Nicolás Espejo Yaksic, y luego de mi denuncia (y gracias a ella), tuve la oportunidad de conversar con otras personas y enterarme de otras situaciones, y sobre todo, de cómo la persona que menciono hace sentir a la gente (mal). Algunas veces muy mal. Otras muy, muy mal. Y así. El ritmo y la intensidad aumentan, como las variaciones Goldberg de Bach. 

5. El tema, el mismo: un abusador. La melodía, ritmo, armonía, contrapunto, timbre, orquestación, con algunos cambios. En definitiva: variaciones de un abuso. Las variaciones de un abusador. ¡Quizá mi denuncia evitó nuevas variaciones! (aunque haya llegado tarde para otras).

6. Hace un par de semanas, N(arciso) Espejo Yaksic anota en su twitter una cita de Maya Angelou que reza lo siguiente: “Las personas olvidarán lo que dijiste, también lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo las hiciste sentir” (¿descubrió las emociones?). A mí me hizo sentir mal (si sólo fuese a mí y no hubiese variaciones). Hace mucho rato que ya no pienso en el sujeto en cuestión. Lo que sí pienso, es que Naciones Unidas no está haciendo su trabajo (como tampoco le puso freno a N(arciso) Espejo mientras yo trabajaba en la institución).

7. Como dijo Claudia Ahumada y Malayah Harper en Devex: “En materia de acoso sexual en el lugar de trabajo, la ONU investiga y se informa a sí misma. Al ser parte y juez del proceso, al establecer tanto las reglas como su aplicación, y al no tener la experiencia para apoyar a los sobrevivientes durante todo el proceso, el sistema de justicia interno de la ONU difícilmente puede llamarse justicia.”

8. También dijeron: “La ONU es el guardián y quien define el standard normativo de los derechos humanos de mujeres y niñas. Sin embargo, desde el cansado lema de “tolerancia cero” hasta las garantías de “enfoques centrados en las(os) sobrevivientes”, la ONU seguirá sin cumplir con su propia retórica hasta que la comunidad internacional no la haga responsable públicamente y sin vacilaciones.”

9. Veo el día de ayer, que N(arciso) Espejo Yaksic exhibe nuevamente en su descripción de twitter una bandera de Naciones Unidas. Hay distintas variaciones. Naciones Unidas está al tanto y lo aprueba. Naciones Unidas no está al tanto y no lo aprueba. N(arciso) Espejo Yaksic miente y no tiene relación alguna con Naciones Unidas y Naciones Unidas no lo sabe, pero apenas se entere va a tomar cartas en el asunto, porque el autor de los abusos (abusador), está con grandes deseos de seguir creando nuevas variaciones.

10. N(arciso) Espejo Yaksic y todos sus amigos, seguirán publicando citas de Maya Angelou, exhibiendo banderas y creando nuevas variaciones hasta que la comunidad internacional no los haga responsables públicamente y sin vacilaciones (igual que a Naciones Unidas y a todas las instituciones). 

11. Como dijo Audre Lorde ¡quedan tantos silencios por romper! Y tantas instituciones y personas por hacer responsables. ¡Investiguen e informen, bastados! Hagan justicia. Hagan su trabajo. ¡Tribunales, juzguen! Detengan la descomposición y las variaciones.

12. Como constató Simone de Beauvoir, la existencia humana es un juego ambiguo entre la trascendencia y la inmanencia, pero los hombres han tenido el privilegio de expresar la trascendencia a través de proyectos, mientras que las mujeres se han visto obligadas a la vida repetitiva y poco creativa de la inmanencia.

13. Con el tiempo me doy cuenta de que trabajar en UNICEF (con N(arciso) Espejo de jefe, además), no sólo fue opresivo, sino, sobre todo, muy aburrido. Hay una apariencia de movimiento y transcendencia, que oculta un desierto de aburrimiento e inmanencia. Al final, la amistad, la solidaridad, la complicidad en el trabajo, la cooperación, son mucho más creativas y desafiantes que la dominación, la jerarquía, la discriminación y el abuso. 

14. En definitiva, el feminismo atrae, porque vuelve la existencia mucho más entretenida e interesante. Y ojo, para todes. Aunque los aburridos no puedan pesquisarlo, por lo mismo. El patriarcado no sólo es opresivo, sino que es también infértil, creativamente hablando. Porque la creatividad reside únicamente en la libertad (de todas las partes). 

15. Como dijo Simone de Beauvoir, quizá un día la posteridad se pregunte con el mismo estupor [que con la esclavitud] cómo las democracias burguesas o populares han mantenido sin escrúpulos una radical desigualdad entre ambos sexos. Aunque vea claramente las razones, yo misma me asombro hoy. En resumen, antes pensaba que la lucha de clases debía prevalecer por encima de la lucha de sexos. Ahora creo que hay que acometer las dos a la vez […]: es necesario intercomplementarlas. Sí, el sistema aplasta a hombres y mujeres, e incita a estos a oprimir a aquellas: pero cada hombre se lo apropia y lo encarna; conservará sus perjuicios y sus pretensiones aunque el sistema cambie. 

16. La revista Simone, por ejemplo, justamente feminista, literaria y activista, no es apariencia, es movimiento y trascendencia, porque interrumpe los efectos de la dominación mediante la creatividad libre, mediante la expresión con sinceridad, donde hay un componente de riesgo, sin intermediarios. Al igual que Simone de Beauvoir, quiere existir en los demás comunicándoles, de la manera más directa, el gusto por la vida (verdadera): casi lo ha logrado. Quizá se granjee sólidos enemigos, pero también ha encontrado entre sus lectores (sobre todo) muchos amigues. No ha deseado otra cosa. 

17. Quizá ellos no se han enterado, pero: ESTOS SON LOS TIEMPOS FEMINISTAS. No van a poder olvidar cómo nos han hecho sentir. Y por otro lado vamos a seguir determinadas en hacer la existencia mucho más entretenida e interesante (para todes). NO HAY DESCANSO. Doy fe, luego de un año, no hay por qué tener miedo (sólo hay apoyo transversal y unánime), públicamente y sin vacilaciones: ¡denuncia! Y por otro lado, doy fe, la existencia en los tiempos feministas, es mucho más entretenida, desafiante e interesante. Abajo el patriarcado: AHORA.


[ 1 ] Si te interesa leer la denuncia puedes ir al siguiente enlace:
O leerla, junto a otros documento y textos relacionados, en el siguiente enlace:


* Andrea Balart-Perrier es escritora y abogada de derechos humanos. Activista feminista, cofundadora, codirectora y editora de Simone // Revista / Revue / Journal, y traductora (fr-eng-esp). Nació en Santiago de Chile y vive en Lyon, Francia.



« Variations pour dénoncer avec succès les agresseurs »
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“Variations for successfully reporting abusers”
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