Nunca será posible abarcar la extensión del sentimiento. La completitud de la emoción. Intentos vanos. Laberintos, insistencias. Dejar atrás, mirar más de cerca. No centrarse en las partidas. Olvidar el arrebato. Sardanas ayer en el parque. Llorar un poco. Por esa familia que ya no está. Por esa pasión de los demás, que es lo que nos enciende. Por lo que fue impreso en nuestros huesos. Que aparece a la mínima señal. Me fui de Barcelona porque era mi casa. La literatura necesita distancia. Observar con un abismo de separación. Sentir el desarraigo para comprender otras cosas. Asuntos desconocidos. Para abarcar la extensión imposible del sentimiento. La quimera de la completitud de la emoción. Voy con Agustina María porque ella me enseñó a amar a esta tierra. Mis abuelos y sus recuerdos. Aquí tomé su mano por última vez. La banda ayer me llevó a esa fuerza. La de saber que todo sigue. Que somos testigos de los acontecimientos, y artífices de la línea infinita.
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