[Al
fin solos (Almendra en Barcelona, Amande à Lyon), 2014]
Otra historia más
Nada
podrá detenerme, ¿sabías? Otras veces te has detenido. Pero siempre vuelvo a
partir. Por alguna razón es posible continuar. Es el amor por la vida. Una vez
estuve en la punta de una montaña, ¿y sabes lo que sentí? Qué. Que era
inmortal. Esa debe ser la razón, nuestro germen de inmortalidad. Se manifiesta
cuando estamos por sobre todo. Cuando podemos ver más allá. ¿Crees que está
todo en nuestra cabeza? Yo creo que sí. Yo también lo creo. Mi cabeza es como
una nave espacial, siempre está viajando por ahí. La mía se parece a un
caleidoscopio. Pequeñas formas y colores que te van guiando. Millares de
imágenes que me mantienen unos centímetros sobre el suelo. A mí me cuesta mucho
aterrizar. Para qué quieres aterrizar. Cuesta un poco vivir así. Pero es una
existencia sublime. La mayor parte del tiempo, sí. Así puedes escribir. Yo nací
para esto. Entonces sigue de esa manera. Pero estoy tan fuera del mundo, y al
mismo tiempo tan implicada en él. Creo que te entiendo. Mira, escucha esta
canción. Me transporta al caleidoscopio. Y qué ves. Veo un prado con
margaritas, meciéndose al viento. Y qué más. Un lago gigantesco, y una pequeña
barca que se hunde con un hombre dentro. Y qué piensa. Que va a morir. Y qué
más. Que debería haber amado más. Tiene miedo. Piensa que no debería haber sido
tan cobarde. Que no debería haber tenido tanto miedo. Piensa en la cara de su
hijo al que nunca vio. Quiere salvarse para decirle lo que es la vida. Pero no
sabe lo que es la vida. Siente que la suya no era tan terrible después de todo.
Piensa que fue ingrato con ella. Quisiera decírselo. Recuerda al hombre a quien
mató. Siente que nunca dejó de acecharlo. Recuerda la cara de su madre la
última vez que la vio. No debería haber desaparecido. Piensa en esa cabaña en
la montaña que le traía tanta paz. Podría haberse quedado ahí para siempre. Piensa
en sus años en el mar lejos de todo. Recuerda aquella tormenta que casi le
quitó la vida, que ahora está por írsele. Piensa en la mujer con la que perdió
su virginidad, y que a veces se le aparece en sueños. Aún estaba en la escuela
y se sentía tan poderoso. Recuerda la cara de su hermano cuando no pudo
sostenerlo en ese precipicio. Siente que fue injusto consigo mismo. Siente que
la vida fue injusta con él. Siente que si se salva no volverá a tener miedo.
Jura que ama la vida y le pide otra oportunidad. Pero ya es demasiado tarde, y
éste no es un momento de inmortalidad.
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