11 de abril de 2016

Cambiar el mundo amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia

(Du und ich. Almendra, la passion et le désespoir, 2015)

Cambiar el mundo amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia

Me parece que sólo debería leerse aquellos libros que nos muerden o nos pican. Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leer?, ¿para que nos haga felices, como tú me escribes? Vaya, nosotros seríamos igualmente felices si no tuviéramos libros y los libros que nos hacen felices podríamos, de ser necesario, escribirlos nosotros mismos. Tenemos, al contrario, necesidad de libros que obren sobre nosotros como una desgracia con la cual sufriéramos mucho, como la muerte de alguien a quien amáramos más que a nosotros mismos, como si estuviéramos proscritos, condenados a vivir en las selvas lejos de todos los hombres, como un suicidio –un libro debe ser el hacha que quiebre el mar helado en nosotros.
FRANZ KAFKA, carta a Oskar Pollak

Me encanta, si no nos despierta de un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leerlo?, un libro tiene que ser un hacha que rompa el mar de hielo que llevamos dentro. Que cambie nuestra vida de alguna manera, nuevos mundos que otorgan nuevas esperanzas. Otras miradas, nuevas inspiraciones. Una inyección de pasión directo a las entrañas, sin vuelta atrás.

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