[Al
fin solos (Almendra en Barcelona, Amande à Lyon), 2014]
Lilit II
Marry me, marry me
I'll be so good to you
You won't realize I'm gone
Marry me, marry me
I'll be so sweet to you
You won't realize I'm gone
Oh, come on
We'll do what married people do
Let's do what Mary and Joseph did
Without the kid
St.
Vincent, Marry Me
¿Vas a
escribir eso? Voy a escribir todo lo que pueda escribirse. ¿Y vas a hacer todo
lo que pueda hacerse? No lo sé. ¿Y si te dijera que te cases conmigo? No quiero
casarme, ya me casé una vez. Pero esta vez será distinto. Es probable, ¿y los
demonios? No estarán invitados. Pueden llegar a pesar de eso, ¿y las puñaladas?
No serán por la espalda. Me harán daño igual, ¿y las injusticias? Seguirán
ocurriendo, pero podemos olvidarlas por un rato. ¿Y las infidelidades?
Ocurrirán, pero no para nosotros. Las relaciones pesan después de un tiempo. Las
infidelidades también. Yo creo que tú tampoco quieres casarte, además casi ni
me conoces. Te conozco lo suficiente. Soy Lilit, recuerda, puede que me escape
del edén antes de tiempo. Es el tiempo suficiente que necesito. ¿Para qué? Para
que no puedas olvidarme. Seguirás penándome, ¿a eso te refieres? No podrás
escaparte del edén. Vivo en él. Pero no conmigo. Es suficiente así. No es
suficiente para mí. Nunca podré amarte lo suficiente, además tú tienes que
luchar contra las injusticias y yo te quitaré tiempo. Podemos hacerlo juntos.
Además yo ya estoy enamorada de las palabras, me quitarás espacio. Podemos
escribir juntos. Eso no se hace de a dos. Sólo quiero amarte. No sé bien lo que
es amar. Lo que yo siento por ti. Tengo que decirte algo triste, lo siento.
¿Qué? De verás lo siento… estoy enamorada de otro. Ahora tú eres la que me da
puñaladas, y por la espalda, ¿por qué no me lo dijiste? No era algo que quería
verbalizar, es un amor imposible y nunca resultará, pero está en mi corazón. ¿Cuán
profundo? Profundo, creo, no puedo olvidarlo. Quizá se vaya. No lo sé,
quisiera, pero algo me tiene atrapada. ¿Y quién es? Vive lejos de aquí, hace un
par de semanas que no lo veo. No entiendo por qué no me lo dijiste. No tenía
sentido. ¿Qué no tenía sentido? Decirte, la relación con él es un sinsentido,
está hecha de nubes y palabras. ¿Y por eso te gusta?, ¿me fuiste infiel? No, ya
te dije, es una relación etérea, de palabras, no tiene una sustancia definida. ¿De
qué me estás hablando? Te estoy hablando que me enamoré de él, a pesar del
sinsentido, no puedo mentirte, y no puedo casarme contigo. ¿Por unas palabras?
Y porque tengo tanta pena que quisiera morir, no entiendo nada, y ahora me
dices esto. Las palabras te harán daño tarde o temprano. Las palabras me
salvarán la vida. Si me dejas acabarás con la mía. Te quiero, pero dame tiempo.
Puedo esperarte, sabes lo que siento por ti. Yo no sé lo que siento, y a veces
quisiera convertirme en una palabra y quedarme estática dentro de un libro,
tranquila. Te leería todos los días. Déjame partir, con mis palabras y mi
dolor. No puedo, jamás renunciaré a la rosa que me dio un sabor indefinido, el que
ya no puedo olvidar, y me tiene asido a la vida con fuerza. Temo esos sabores,
y las rosas no duran para siempre.
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