Probablemente Enjoy The Silence de Depeche Mode sea una de las más grandes canciones de todos los tiempos. Al menos a mí me lo parece. Y el video con el rey y su silla de playa paseándose por los paisajes más diversos, observando la inmensidad. Es insuperable. Me causa una gracia ilimitada. Todo lo que siempre quise, todo lo que siempre necesité, está aquí en mis brazos, canta Dave Gahan, las palabras son totalmente innecesarias, sólo pueden hacer daño. Las promesas se pronuncian, para romperlas, canta Gahan, los sentimientos son intensos, las palabras son triviales, los placeres permanecen, al igual que el dolor, las palabras no tienen sentido, son susceptibles de ser olvidadas. A mí me parece que las palabras son inolvidables. Jamás las olvido. Las llevo todas conmigo. Como el rey, con su silla de playa. Las llevo a todas partes. Observo la inmensidad. Tal vez debiese olvidarlas. Disfrutar del silencio. Dejar de lado las promesas hechas. Tal vez el silencio sea un estado de la mente. Un estado para disfrutar. Ver cómo los últimos diez años que han pasado se van río abajo. Desde mi silla de playa observar. Desde mi escritorio con vista a este río prodigioso. Diez años, todo lo que siempre quise, todo lo que siempre necesité, está aquí en mis brazos. Las palabras son necesarias para describir el fenómeno. La música también. El baile y el movimiento. Mi biblioteca gigantesca y sagrada todo alrededor. Es como los paisajes que envuelven a Dave Gahan. Tengo todos los paisajes. Todas las frases son mías. Soy una reina en un castillo encantado. Todo lo que siempre quise, todo lo que siempre necesité, está aquí en mis brazos. La literatura sabe cuál es su lugar.
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