3 de diciembre de 2022

El humor

Simone de Beauvoir escribió en Les mandarins: “Le hizo una señal amistosa y él apoyó el pie en el acelerador. Había visto lágrimas en sus ojos. “¿Por qué? Por nada, sin duda, y por todo”, pensó. Él también estaba cansado de esa noche, de los otros, de sí mismo. “¡No es esto lo que yo quería!”, se dijo con un brusco desasosiego, sin saber si pensaba en las lágrimas de Anne, o en el rostro triste de Lambert, en la decepción de Josette, en los amigos, en los enemigos, en los ausentes, en aquella noche, en esos dos años, o en toda su vida.” Listo, un párrafo de humor perfecto. Me reí a carcajadas. Extrapolar un evento a la vida entera. Cuando me enfrento a un texto, me gusta cuando identifico puntos de vista novedosos, o me conmuevo por la belleza, pero en el fondo, lo que más atesoro, es cuando me hacen reír. El humor real es todo. El humor es llevar la vida al máximo de su capacidad. Es atrapar la realidad y hacerla estallar. Es no dar pie atrás. Es esa maravillosa capacidad de reírse de uno mismo y de cuanta dificultad cruza el camino. Sin humor estaría hundida en la nada, alojaría en el pantano. Para mí el humor es la capacidad sublime por excelencia. Es un arte que admiro. Tengo que mencionar aquí a mi amiga Camila que comparte todos los días imágenes que me hacen ahogarme de la risa hasta las lágrimas, alegría para cualquier momento. Estoy muy agradecida de todas las personas que manejan este arte, sobre todo en textos escritos, para mí es como una charla motivacional. ¡Quiero seguir encontrando todos esos delirios para vivir! Que nada sea exactamente como es. Lo que me mueve es la deformación infinita de la realidad. Lo importante envuelto en desvarío y frenesí. Un éxtasis completo que dé con lo cierto. 

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