Salgo, afuera, y mi enamorado tocando el saxo en el viento, que despeina las
flores, el pelo, todo. También las notas del saxo. Cómo no caer rendida a sus
pies. La vida está llena de momentos románticos. Es sólo una constatación de saberse
enamorado. El deseo en prosa. La imagen vívida del deseo, la poesía hecha beso,
el viento y las notas acariciando el cuerpo. Qué imagen y qué momento. Como
para olvidarlo todo. Mientras dure el viento y la canción. Luego correr a su
abrazo. Prolongar esa música. Amar es algo que necesariamente se va renovando. Nuevas
notas, a veces falsas, a veces desafinadas, tantas veces en el tono adecuado. Tantas
veces música.
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