(Textos
para la iluminación, 2010)
Identidad
Salió corriendo hacia
la calle; el agua lo atraía enormemente. Ya se encontraba aferrado a la
baranda, como un ser hambriento ante su comida. La saltó por encima como el
excelente atleta que, para orgullo de sus padres, había sido en su época
juvenil. Aún se hallaba sujeto a los barrotes, pero débilmente, cuando divisó
la llegada del autobús, cuyo ruido ocultaría el de su caída. Exclamó en voz
baja: "Queridos padres, a pesar de todo siempre los he querido", y se
dejó caer.
En ese momento atravesaba
por el puente una interminable fila de automóviles.
Franz Kafka, La condena
¿Y si te ríes de todo?
Si decidiéramos ver el
lado divertido de todo suceso
Podríamos dar la vuelta
Relajarnos, ir más allá
Dejar de considerar tan
seriamente cada detalle
¿Crees que sería
forzado?
¿Qué nuestras acciones
perderían valor?
Lo que intentamos, perdería
impulso
Me canso de considerar
gigante cada mirada, cada palabra
Rogaría por liviandad
Por espontaneidad pura
Frescura, novedad
Malditas suposiciones
Conclusiones
apresuradas
Basadas en pruebas
incompletas
En palabras aisladas
Coincidencias
imaginarias
Esa gran creatividad
Autora de historias
inverosímiles
Pero causa de tormento
constante
Yo quiero entender la
vida en serio
No pasar el rato
solamente, sobreviviendo
Pareciéramos querer
olvidar
No comprender nada, no
desear agotarnos con tal esfuerzo
Mejor adoramos a algún
dios que nos salve
Nos consumimos en alguna
sustancia
Que detenga nuestro
pensamiento
Que frene en seco
nuestra búsqueda
No vaya a ser que
hallemos algo que no queríamos saber
¿Somos capaces de
llevar adelante nuestra humanidad?
Debemos olvidarla
constantemente
¿Por qué mejor no nos
indican qué pensar?
Estamos ahogados,
estamos sudando
La realidad es
excesivamente real
¿Dónde podemos esconderla?
Quizá podemos correr y
exudarla por los poros
Una opción sería subir
el volumen para no escucharla
Se me ocurre que
podemos comernos el supermercado
Bebernos el bar
Vestirnos las galerías
Hablar de las acciones
del mercado
De las luminarias y sus
anuncios
Del mundo paralelo que
existe en la inmensa red de aire
A la espera de
atacarnos
Con sus vínculos e
invitaciones
No quiero pensar
Quiero pertenecer
¿Acaso retenemos en
exceso?
Me siento comprimida
Quisiera vomitarlo todo
Hasta las tripas
Extraer esos nudos
Que me aprietan
Escucho los pasos en el
piso de arriba
Siento los autos pasar
fuera
Tensión y pesadez
El cuerpo como ancla
Los brazos se arrastran
Los pies no avanzan
Cantar, ¿importa si
desafino una nota?
Olvidar ese impulso por
la perfección
Por las expectativas
La espalda hecha roca
La mandíbula tiesa
Los dedos crispados
Lengua afuera
Y una carcajada gigante
que se escucha
Esas exigencias
burlándose
Buscando acabar con los
nervios restantes
Silbando irónicamente
Pareciendo relajo y flexibilidad
Pero siendo todas las
normas y leyes del mundo
Reglas, usos,
costumbres, mandatos, pautas, obligaciones
Los perversos patrones
que debemos seguir
Esperando aislarnos de
toda dignidad en caso de no observarlos
¿Incumplimiento es
acaso sufrimiento?
No intento guardarme en
buenas maneras
El cuidado impedirá el
contacto
Necesito ser directa
Busco ser cruda
Estamos ahogados en
moldes desechables
Preestablecidos y en
serie
¿Se nos preguntó
realmente quién queríamos ser?
¿En qué deseábamos
emplear nuestro tiempo?
¿De qué manera
aspirábamos ganarnos el pasar?
Quizá sentimos que sí
nos fue posible opinar
Que realmente estábamos
eligiendo
¿Tuvimos esa
oportunidad?
¿La tenemos hoy?
¿Podemos cambiar de
pista en un momento dado?
¿Si no hacemos lo
correcto, seremos señalados con el dedo?
¿Habrá espacio para
nuestra búsqueda?
Ese camino, la larga
ruta
Las etapas que nos
esperan
Todas ordenaditas
En filita
Esperando sucederse
unas a otras
¿Qué es lo que quiero?
Que asco esos himnos
Declaraciones de
principios
Volver a declarar una y
otra vez que estoy convencido
Que amo esos esquemas y
repeticiones
Esos modelos tan
correctos, clásicos e irrefutables
Encendamos todos los
televisores
Quizá puedan decirnos
quien debemos ser
Prendamos todos los
computadores
Quizá ahí esté la
sugerencia de nuestro camino
Entrevistemos a todos
lo que pasan
Es posible que sepan
hacia dónde debiésemos ir
Estamos rodeados de
encrucijadas
Elegir es considerablemente
difícil
¿Por qué se nos empuja
a decidir?
¡Cesen la búsqueda!
¡Alto a la patrulla!
Si encuentra su lugar
quizá lo haga desmedidamente bien
No queremos que
sobresalga
Atenta contra nuestro
orden
El sutil equilibrio
Frágil compostura
Que entrega banquetes a
los que ya tienen la mesa puesta
Parques a quienes
tienen grandes jardines
Música a quienes están
hastiados de orquestas
Llegan a odiar aquel
pastel de más
Pues los hará engordar
Pero de todos modos
prefiero guardarlo
No entiendo eso de que
sobra
A otros falta
¿Pero quién son esos
otros?
No los conozco
Busco cometer una
osadía
Invitar a la temeridad
a invadirme
Dar la cara
Aceptar mi humanidad
Cuando camino por las
calles miro hacia delante
Pero a veces descubro
que puedo mirar hacia arriba
A veces me doy cuenta
que mis manos son las que están escribiendo
Que crean los trazos
con delicadeza y consistencia
Que puedo mirar las
copas de los árboles
Las puntas de los
cerros
Donde los edificios
terminan
Entonces reconozco que
no había reparado en esas nubes
En esa altura
En esa posibilidad
De mirar adonde quiera
De soñar con altura
De intentar vislumbrar
unas desconocidas cumbres
Otra fracaso
¿Lo podré superar?
¿Es tan monstruoso?
La práctica entrega
herramientas
Equivocarse y no
paralizarse
No lograrlo y volver a
intentarlo
Las rodillas
ensangrentadas, pero firmes
Volver a montar la
bicicleta
Buscar nuevas rutas
Un intervalo y volver a
empezar
Encumbro mi volantín
La cuerda se corta
Vuela muy lejos y cae
Me aventuro a
encontrarlo
No importa si está
hecho añicos
Hallarlo y dejar todo
atrás
Perdí, nuevamente
¿Me siento derrotada?
Un poco, pero cada vez
me importa menos
Quizá un día gane
Quizá un día realmente
no me importe
Ese día quizá lo
realizado sirva de algo
Un sujeto que se olvida
a si mismo
¿Está condenado?
Un ser incapaz de
conectarse con su yo profundo
¿Está hueco?
¿Lo invaden mariposas?
¿Fardos de paja?
Las corrientes nos
llevan
Son muy poderosas
Nos arrastra el caudal
Entonces recibimos la
sentencia
Condenado a vivir en
las sombras
En la ignorancia y la
incomodidad
En ese malestar
incierto
Sin causas claras
Esa necesidad de
llenarse de algo
De aplacar el vacío
Llenar el estómago de
palomitas de maíz
A riesgo de saturarlo y
sentirse más lleno de nada
Cada vez
Un abismo infranqueable
Que crece
Llenar el cuerpo de
carretera
De kilómetros
Escapar
Para sentirse más atrapado
que antes
Condenado a olvidar
Para luego recordar aún
más nítidamente
Darse contra las rocas
Para seguir respirando
Con más fuerza que
nunca
Sin escapatoria
Condenado a evadirse
En este gran callejón
sin salida
Cubierto de espejos por
todas partes
Queda la opción de
anestesiarse
La mayor parte de las
horas de un día
No ver el reflejo
Es posible
Sólo debes resistir una
vida de distancia
Algo huele muy mal
¿Será la quema de los
bosques?
¿Serán las
instrucciones recibidas?
¿Será el cerebro
ardiendo de aburrimiento?
¿Serán las neuronas
anquilosadas por el no uso?
¿Serán las tripas
flotando en felicidad pasajera?
¿Será la atrofia de
nuestros músculos tiesos?
¿Será nuestro cuerpo
olvidado de disfrutar?
¿Serán nuestras
sensaciones hechas cadáver?
¿Serán nuestras ganas
de vivir petrificadas?
¿Serán nuestras formas
putrefactas de evadirnos?
¿Será la descomposición
de lo bello?
¿Será la desintegración
de la honestidad?
¿Será la fermentación
de nuestras máscaras al sol?
No es posible respirar
del hedor
Un gran sonido de
arcadas es lo que se escucha
Tapones venden por
doquier
Para que los oídos
estén bien cubiertos y seguir viviendo sin complicaciones
La gracia está en
expresarse constantemente
Aunque a veces sea
sutilmente
Una necesidad continua
de expresión
De expulsar pedazos de
alma
Que den belleza al
planeta
Poblándolo de verdad
Llenándolo de vida
Una conversación
honesta
Una entrega genuina
Un baile
Una poesía
Una identidad exhibida
Sin vergüenza
Con la frente en alto
Prometiendo defenderla
a la llovizna
A la ráfaga de
comentarios
Al vendaval de
opiniones
Al terremoto de juicios
Mantener los pies
firmes
Volver a decirla
Aprender a quererla
Aunque sea arrugada en
el reino de lo terso
Aunque tenga manchas en
el desierto de lo inmaculado
Aunque tenga colores en
el valle de lo negro
Por fuera es anómala
Por dentro es fiesta
Exterior absurdo
Interior perfecto
La vislumbro
inadmisible
La siento como cascada
pacífica
Como bálsamo a la
humanidad perdida
Como promesa de
serenidad a la herida abierta
Como lo único válido
Como profundidad a unos
pulmones aplanados
Como un bosque
respirando en el pecho
Como una verdad irrefutable y creadora de
vida
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