Qué hay después del silencio. Hay la música y la fuerza. El caminar al ritmo de los latidos del bosque. Hubo una maratón hoy en Lyon, estuve horas de mi mañana sentada en el balcón observando las cientos y cientos de personas que corrían pasar por mi calle desde mi balcón. El sol que salía y se escondía entre las nubes. Por alguna razón el evento me llenó de emoción. Todas estas personas corriendo al compás. Vestidos de colores con un mismo objetivo. Llegar a la meta en el menor tiempo posible, o no, o tal vez sólo correr, para algunos. Correr acompañados, al mismo paso, con determinación. Me sorprendí de pronto con lágrimas en mi terraza siendo parte de alguna manera de esta procesión de personas avanzando juntas. Me pareció una actividad necesaria para estos tiempos. Correr todos al mismo paso, o no, todos hacia la misma meta. Había algo solidario en esta estampida de personas avanzando a un ritmo imaginario, y sentí realmente que la suma de las partes era mucho mayor a cada individuo solo en su carrera. Lo que no me pasó para nada por ejemplo con el último comportamiento de halloween de Judas el músico. Sí, hay más. La semana anterior, le escribió a una amiga para decirle que fueran a tomar una copa, a espaldas de todo el mundo, a lo que ella le contestó, por supuesto, si había algo que no andaba en su cabeza. Es lo que sucede al parecer. Sobre todo en su ética, la que es desconocida. Recordemos que este ser humano se escuda en sus circunstancias para hacer todo tipo de acciones nocivas, manipulando y sin considerar a nadie. Miente sin detenerse. Se miente a él mismo, a los demás, a quien llama su pareja, a todo quien se cruce, en definitiva, no hay excepciones. Lo peor debe ser que es un fraude total. Todo es falso. Nada de lo que enarbola es cierto. Ni siquiera es capaz de redactar una investigación, lo que quiso llevar a cabo, pero es un fiasco, como todo lo que emprende. Sí, porque Judas el músico tiene un cerebro en el cual todo se volvió borroso. No hay límites, no hay reglas, y no sólo eso, para él los hombres y los europeos son superiores a todo. Ya sabemos cómo se llama a eso. Anotémoslo por si acaso, es de un machismo que sorprende, conservador como él mismo, y racista, además, como si fuera poco. Lo que quisiera es que nadie tuviese que encontrárselo, porque la experiencia es lo más nociva que hay. Lo que me alegra es que me libré de sus conductas de mierda, en lo general y en lo particular. Espero no tener que verlo nunca más en mi vida, y eso que yo jamás elimino de mi existencia de cuajo a nadie, solamente en casos excepcionales en que lo nefasto gana por sobre cualquier otra cosa, como en el caso de Judas el músico y Arsène el guitarrista. Dos personas que se parecen mucho, no sólo por sus inclinaciones musicales, sino también por sus conductas perniciosas y dañinas. La interacción con cualquiera de ellos dos es el opuesto absoluto de la magia. Es la erosión maligna de la magia. Creo que en ningún caso entienden bien de qué se trata el amor. Creo que todas las personas con las que van encontrándose se van enfermando de esas interacciones perjudiciales. Es grave. Atención si se te cruza uno, el resultado puede ser la muerte.
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