29 de mayo de 2024

Queen

Como cada día tiene sus propias reglas, y es dueño de sí mismo, te traigo aquí el consejo infalible. Ese día extraño, difuso, la solución para ti es la banda sonora de la fantástica película The Bodyguard, con Whitney Houston y Kevin Costner. Lo pones en la radio a un volumen alto. Te saltas las primeras canciones, eso es clave, porque eso podría terminar de hundirte, sin retorno. Llegas al tema cinco, Queen of the Night. Se abre un nuevo horizonte. Bailas, cantando la letra que dice, I’ve got the stuff that you want, I’ve got the thing that you need, I’ve got more than enough, To make you drop to your knees, Because I’m the queen of the night, The queen of the night. Que quiere decir lo siguiente, Tengo lo que quieres, Tengo lo que necesitas, Tengo más que suficiente, Para que caigas de rodillas, Porque soy la reina de la noche, La reina de la noche. Da lo mismo la hora. Puede ser en la mañana temprano. Igual dices, soy la reina de la noche, porque no necesariamente se refiere a que sólo lo eres en la noche, lo eres en todos los momentos de ese día de mierda. Los altos y los bajos. Eres la Queen of fucking everything, como decía en el imán del refrigerador de tu amiga. Porque ¿sabes qué? Lo importante es resignificar. Si alguna vez te dijeron ridícula, tú dices, original, si te dijeron rara, tú dices extravagante, si te dijeron loca, tú dices creativa. Y bailas. Como una reina de la noche. Como lo hacía Whitney en la película. Porque la realidad, a quién mierda le importa, lo importante es la imaginación, los románticos alemanes lo sabían bien, la imaginación es la hostia, está por sobre todo, dijeron. Se juntaron, Goethe, Fichte, Shlegel, su hermano, Humbolt, su hermano, Caroline Böhmer, la otra Caroline, von Humbolt, Novalis, Schiller, como nos cuenta Andrea Wulf en su magnífico libro, y dijeron, entre otras cosas, que la imaginación era la facultad más importante de la mente, porque la razón por sí sola no era suficiente para captar el mundo. La imaginación era creativa, y no mecánica y fría como la lógica. Bien, entonces te aferras a esxs románticxs y a Whitney, y lo dejas todo en la pista. Queen of the night. Don’t make no difference if I’m wrong or I’m right, I’ve got the feeling and I’m willing tonight, Well, I ain’t nobody’s angel, What can I say?, Well I’m just that way. No importa si me equivoco o tengo razón, Tengo el sentimiento y estoy lista esta noche, No soy el ángel de nadie, ¿Qué puedo decir?, Soy así. Luego de bailarla varias veces te vas al tema doce, Joe Cocker, con Sass Jordan, Trust in me. Antes de eso, te advierto que los románticos no tenían que ver con deseos de cenas a la luz de las velas o con declaraciones de amor, lxs que te mencioné querían romantizar el mundo entero, percibiéndolo como un todo interconectado, el vínculo entre el arte y la vida, entre el individuo y la sociedad, entre la humanidad y la naturaleza. Te vas entonces al tema doce, y bailas un poco más lento pero con decisión, y cantas, Trust In Me, when you’re all alone, Trust In Me, when you can’t go on, If loving me is what you need, Trust In Me, Don’t make it easy, I don’t mind, There’s something I can do, And just try to see what you see, And I’ll be there for you. Confía en mí, cuando estés solo, Confía en mí, cuando no puedas más, Si amarme es lo que necesitas, Confía en mí, No me lo pongas fácil, No me importa, Hay algo que puedo hacer, Y sólo intenta ver lo que ves, Y yo estaré ahí para ti. La música y el movimiento tienen lo que necesitas. La imaginación. Queen of the night, queen of the night. ¿Te sirvió lo que te dije? Te leo. 

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