21 de octubre de 2026

Seducción IX

No hay tregua posible al oficio de vivir. Si yo tuviera algo más que estas palabras en el aire, perdidas en su camino a casa. Lo incomprensible toma la forma de estación cuando no sabe adónde ir. No hay reposo, está claro. Esa expectativa es algo que no termina de asentarse. Lo raro es cuando tu sonrisa toma el contorno del poema. Cuando tu fisonomía se vuelve silueta del horizonte. Hay ocasiones en que el humor no alcanza ante la grandeza del sentimiento. Se queda observando perplejo. Tan larga una existencia, para quedarse sin herramientas cuando es más necesario. De qué me han servido estos 45 años si en la manera cómo el destino está cifrado no puedo extraer tu nombre. Para qué creer que el tiempo es lineal si todo converge en un solo punto. Si el recorrido se difumina y ya no sé para dónde iba. Cómo confiar si todo adquiere el aspecto de la futilidad salvo aquellas palabras que una vez pronunciamos. Si veo el sol que aparece pero sólo se asemeja a tu sonrisa. No he aprendido nada, en definitiva. He estado autorizando el tiempo a transcurrir para atiborrarlo de frases que reflejen el peso de la comprensión imposible. Soy como un árbol desprovisto de hojas. Cerros de ellas en la tierra húmeda. Caigo como aquella que se balancea en el viento. Es una brisa suave pero concluyente. Se lleva las hojas, no hay vuelta atrás. Las ramas sin abrigo son idénticas a mis brazos. Estáticas en una mueca del deseo sostenido. Imitan mi corazón a la deriva. La literatura se inventó para resguardarse en los días fríos, no tengo dudas. Se inventó para que el sentimiento no quedara aprisionado a su suerte en el pecho. Necesito alcanzarte. Sentir tus caricias y el susurro de tu voz en mi oído. Saber que tu cuerpo existe aún en esta dimensión. Quisiera que tu boca roce mi cuello. Un escalofrío que me despierte de este letargo del suplicio. Recuerdo tus manos en detalle. La configuración de tus dedos y la sensación de tu piel. La profundidad de tu voz y tu humor absoluto. Es extraño cómo todo comienza a hacerse grande cuando el deseo se instala. El amor es lo más misterioso de existir. Se abre camino como río desbocado. La catarsis es inminente. 

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