El futuro no me importa, me importan sus ojos. Busco su mirada porque ahí está la inspiración necesaria para seguir. Lo único que me sostiene es su risa. Las palabras tratan de describirla y es tan difícil. Porque cada milagro tiene partes oscuras como la luna. Hay algo importante: yo amo su luz y su oscuridad, ahora lo sé. La distancia lo ordena todo. Nos muestra a fuego las prioridades. Perdemos el tiempo buscando grandes cosas y lo grande está en la cotidianeidad luminosa. Mis ojos están llenos de verde y de sol incandescente. Cada palabra que existe rellena mis pupilas. Todo está invadido de frases que vuelan. Pero todo nace desde el amor y la generosidad. Buscar verdades ha dejado de ser mi ocupación favorita. Sólo sé cuál es mi lugar.
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